JULIO ALTÁN

Recuerdo bien ese día, tenía dos años de edad cuando nos llegaron a visitar unas personas que no conocía, vi a otro niño un poco más bajo que yo, corría velozmente hacia… supongo que su madre, yo también corría hacia los brazos de mi padre trastabillándome en veloz carrera, tan claro que tengo ese primer momento en que vi a ese niño, moreno y con unos zapatitos blancos iguales a los míos y mientras yo reía y él lloraba los grandes trataban de ver lo que sucedía en nuestro incomprensibles juegos.

Al poco tiempo entró una mujer con una gran panza, no sabía quién era pero me gustó mucho esa mujer de pelos rizados a la fuerza, sí, esto lo supe porque ella llegó contando todo lo que le había costado ponerse los tubos la noche anterior, también contó que le faltaban tres meses para que naciera tan ansiada criatura y que estaba muy nerviosa por ser primeriza.

Recuerdo que para la navidad de ese año donde ya contaba con dos años y varios meses, el niño que llegó a mi casa, de quien recién les acabo de contar volvió a llegar y también la mujer que en ese momento tenía la gran panza y que ahora en vez de panza llevaba lo que le sacaron de ella, la llevaban en brazos, bien recuerdo que era una nena porque todos lo decían en la sala de mi casa donde estábamos reunidos, lloraba y lloraba y no entendía porque si le daban de todo, la bajaron hasta donde lograba verla para enseñármela obligándome a darle un beso sintiéndome incómodo, tenía un olor a no sé qué y el sabor que me dejó en la boca no me gusto para nada pero por increíble que pereza me hizo sentir muy bien; hizo que me erizara.  Me retiré poco a poco dando unas grandes risotadas y con una gran alegría intente volver a besarla, todos se me quedaron viendo dejándome hacerlo nuevamente.

Hicieron lo mismo con el otro niño y cuando este la iba a besar le di un empujón y cayó al suelo poniéndose a llorar, no me agrado para nada que se acercara a ella, todo mundo rió menos mi madre que me dio un par de nalgadas obligándome a abrazar al niño para que este fuera a besar a esa bella chica que no lográbamos ver pero que bien podía sentir, la llevaron envuelta en un montón de sábanas, yo trataba por todos los medios de volver a besarla pero me lo impidieron.

Cada vez eran más seguidas estas reuniones, me refiero al otro niño, la beba y yo.

Después de un tiempo me enteré que el niño se llamaba Catalino, y esto lo sé porque todo el mundo así lo llamaba y a la beba todos la llamaban… un nombre que no le encontraba ni pies ni cabeza, al principio unos le decían Fe, otros le decían Esperanza y otros Alegría así que deduje que el nombre completo era Fe Esperanza y alegría, un nombre muy complicado.

A la mamá de Catalino le veía casi todos los días lavando la ropa de todos nosotros y no sabía porque, a veces me hacía popo en mi ropa, ella renegaba de esto y tapándose la nariz solo lo hacía a un lado para continuar lavando, yo me sentía muy avergonzado porque pensaba que si mi popo hedía tanto imaginaba el de toda la gente grande y soltaba una gran risotada.

Fe, que es como la llame desde el día en que lo supe estaba siempre acostada en un cama muy bonita hasta con techo y siempre envuelta en sábanas, su tiempo pasaba en llorar, cagar y comer ¡Que vida!

Fe llegaba a mi casa porque a su mama le encantaba estar en la cocina y todo lo que hacía era muy rico, seguro que sí, pues, en casa todos comían lo que hacía.

Casi todos los días nosotros tres estábamos juntos.

El tiempo continuo y llego la época en que ya deberíamos estudiar o sea los seis años, entramos a primer grado y recuerdo bien ese primer día cuando me dejaron solo, en medio de muchos niños que jugaban mientras otros lloraban, yo me uní a los llorones mientras Catalino a los que estaban jugando y por ningún lado vi a Fe y eso me desconsoló mucho más, luego de un par de días el llanto terminó cuando nos fuimos acoplando a nuestra nueva vida.

En esta época se comenzaba a mostrar bien los carácteres de cada quien.  Fe y yo comenzamos a salir menos de nuestras casas por las obligaciones con los estudios, a la fuerza por supuesto, mientras que Catalino tenía más tiempo para andar vagando por la calle, se fue educando en ella llegando a conocer más de sus secretos, lo veíamos raro, incluso cada vez era menos el tiempo que pasaba con nosotros.

No lo esperábamos, pero estando en segundo básico vino la tragedia, Fe se fue del vecindario y según supimos días después también del país, quedamos devastados, nos decían que sería solo por un año mientras estudiaba no sé qué cosas en España, en realidad nunca me interesó lo que estudiaría

A pesar que estudiábamos en lugares diferentes aún veía a Catalino bastante seguido pero sus costumbres comenzaron a cambiar, llegaba a casa con otros chicos que no me gustaron para nada y hablando como se habla en la calle, esto llego a tal punto que mi madre me ordenó que ya no lo frecuentara y que en la casa él ya no tenía entrada, pero a escondidas siempre nos veíamos.

En una ocasión uno de sus amigos intentó apoderarse de una carta que Fe nos escribo, lo hizo de una forma muy violenta tanto que llegó a asustarme, pero Catalino intervino y a puñetazos se la quitó, el otro chico ya no hizo nada por quedársela, me di cuenta que nuestros mundos se estaban alejando.

Tiempo después Catalino y sus amigos comenzaron a fumar, yo no dije nada pero al poco tiempo me ofrecieron un cigarrillo y como la presión de grupo era grande, acepte, esto me hizo sentir muy bien porque quería decir que me tomaban en cuenta pero cuando en casa se enteraron tuve muchas reprimendas.

En tercero básico una parte de mi había cambiado, ya no era el muchacho tímido al que Catalino tenía de defender, ya no me dejaba de nadie y comencé a tener problemas con la policía porque era subdirector del periódico estudiantil y en esa época ser revolucionario estaba de moda, comencé a probar bebidas embriagantes y mi círculo de amigos crecía, fumar y beber para mí se estaba convirtiendo en algo normal.

En esa época también tuve mi primer desamor, me enamore y la chica me acepto como su novio pero en esos menesteres aún era un principiante y ella ya no tanto, era mayor que yo así que luego de tres meses me despidió.  Ya era un chico con un carácter formado, continuaba participando no solo en la política estudiantil sino de travesuras mucho mayores con Catalino que dejó de estudiar.

Tenía ya 16 años y Fe regreso de su viaje a España, comencé a enamorarme de ella pero no me di cuenta que Catalino también, esto provocó una enemistad entre nosotros hasta el punto de liarnos a golpes, comencé a ver las actividades de Catalino de otra forma dándome cuenta que siempre andaba con más dinero que yo y con bastantes adornos de oro tanto en las manos como en el cuello incluso ese año se hizo tatuar una araña en la mano y una calavera en el pecho y en la parte de arriba de la calavera se podía leer «ALEGRÍA», nos enemistamos mucho pero seguí frecuentando a Fe quien en una ocasión me contó que estaba preocupada por Catalino porque llego a su casa muy golpeado, sangraba y lo tuvo que llevar a un hospital, tenía dos costillas rotas y muchas contusiones, rota la nariz y varias cortadas en el rostro, le contó que era la iniciación del grupo en que andaba y que tenía un poco de miedo.

Le dije que no se preocupara porque serian cosas de muchachos, sabía que no era así, ingreso a una clica de pandilleros.  Cada vez presentaba más tatuajes en su cuerpo y se le veía bajo la influencia de drogas, le pedí a Fe que dejara de verlo pero ella continuaba visitándolo.

Una tarde lo fui a buscar donde se encontraba y le reclame el sufrimiento que le provocaba pero a cambio recibí una gran paliza de él y de sus amigos, llegue a casa a buscar el arma de mi padre y la saque sin permiso, Fe se enteró y me detuvo, me recordó nuestra amistad de niños y se puso a llorar, comencé a comprender que se estaba enamorando de él, pero yo no quería dejarla en sus manos porque su mentalidad ya era demoníaca comenzando a llamarse Fantasmagórico.  Catalino cayó preso un par de veces porque se estaba dedicando a extorsionar para hacerse de dinero, siempre andaba armado, en una ocasión se acercaron a mi varios pandilleros de su clica para decirme que si no quería morir debía de darles una cantidad de dinero semanal a lo que me opuse rotundamente pero llegaron a dispararme una semana después dándome un plomazo en el hombro.  Fe fue a buscarlo para reclamarle pero su respuesta fue que se quedara con él, que le daría todo lo que quisiera porque estaba enamorado de ella, a raíz de esto Fe lo dejo de ver y se convirtió en mi novia pero la veía frecuentemente llorando.  Yo sabía porque.

Nuevamente me arme de valor y fui a buscarlo, me escabullí por las partes más oscuras del barrio para que no me vieran pero me lleve la sorpresa que estaban iniciando a una chica en la clica, tenía que aguantar tres minutos bajo una lluvia de golpes y patadas, la chica aguantó y quedo toda maltrecha, luego de esto Fantasmagórico la llevó a un lugar apartado y la penetro por su recto haciéndola gritar, al haber aguantado todo el ritual ella ya era parte del grupo, quede todo embrutecido por lo que vi regresando a casa totalmente impresionado.  Lo volví a llamar por teléfono para que habláramos, accedió, pero me dijo que la clica estaba extorsionando a la familia de Fe y pronto lo harían con la mía, lo vi directamente a los ojos, vi los ojos que estaban grabados en mí de cuando salíamos los tres a divertirnos incluso noté una muy leve sonrisa que no logre entender, llegue a casa y todos estaban preocupados por la nota de extorsión que habían dejado, llame al padre de Fe y lo mismo, avisamos a la policía pero estos no hicieron nada más que decirnos que tuviéramos cuidado al andar por la calle y cualquier cosa sospechosa que les diéramos aviso.  En la cuadra ya había varias familias que estaban siendo extorsionadas poniéndonos de acuerdo en que no pagaríamos ese dinero organizando patrullajes para detectar a cualquier sospechoso.

Algo increíble que pasó es que Fantas… Catalino hablo con Fe para pedirle que se fuera con él, que dejarán todo porque ya estaba harto de esa vida que no le había dejado nada, ella me lo contó en medio de un mar de lágrimas no sabiendo qué hacer, para mí era lógico que debería de mandarlo por el tubo del excusado.  Esa noche la pasamos juntos descubriendo en mí un sentimiento hacia ella que no lograba controlar, estaba seguro que por mí no sentía lo mismo pero lo que sentía por Catalino era muy evidente.

Hubo una refriega entre los pandilleros y nosotros, hubo un herido de parte de ellos y ninguno de los nuestros, la guerra se había declarado.

Una tarde me encontré con Fantasmagórico en un callejón, ambos nos escabullimos de nuestro grupo para poder conversar, me amenazó, me dijo que dejara a Fe porque él se la llevaría lejos, le respondí que cómo pensaba que ella se fijaría en él con el tipo de vida que lleva y con las cosas que estaba haciendo, vi en sus ojos una fiereza tal que casi llego a amedrentarme.

—Te conozco hace mucho así que como consejo te digo que pagues el dinero que te piden y sigas con tu puta vida. —Eso fue lo que al final me dijo.

Una noche estaba haciendo guardia a eso de las diez, la bella chica de pelo negro y ojos redondos se acercó hasta mí para decirme que estaba muy confundida porque no sabía que pasaba en su corazón.  —Eres mi novio pero sabes qué es lo que siento aquí dentro.

Me lo dijo en medio de muchas lágrimas y suspiros, sabía que lo dejaría todo y se iría con él, a pesar que estaba enamorado de ella pero ella no de mí no quería que se quedara con Catalino porque ambos terminarían bajo tierra, comencé a descubrir que dentro de mi afloraba el odio a Catalino porque no solo nos estaba haciendo la vida imposible, sino que también se robaba el corazón de la única chica que he amado en mi vida, lo llegue a odiar tanto que comencé a proponer que no esperáramos que nos atacaran, que fuéramos nosotros los que diéramos el golpe certero para acabar con esa maldita clica y todos sus desgraciados miembros.  Los convencí.

Lo haríamos el día en que menos lo esperaran, sería el domingo 13 de febrero a las once de la noche.

Nos reunimos a eso de las nueve en la casa de alguien del grupo, revisamos las armas y dos granadas que llevábamos para el enfrentamiento, llegamos hasta donde sabíamos que se reunían, entramos y comenzamos a disparar a todo el que se puso en frente, cuatro de ellos quedaron muertos y dos de los nuestros pero no estaba a quien en realidad buscaba, salí corriendo a buscarlo, en una de las calles obscuras estaba esperándome con un revólver en la mano no percatándome que Fe se encontraba escondida entre las sombras de varios autos abandonados, apunte mi arma y le dispare al desgraciado de Fantasmagórico dándole el plomazo en el hombro, Fe se abalanzó sobre mí para golpearme, logre detenerla violentamente, Fantasmagórico se levantó porque la herida no era grave, me quitó el arma y me dio varios puñetazos que me mandaron al suelo, sentí una enorme cólera, un gran desprecio, rencor y odio por este tipo como por Fe porque no le importaba mis sentimientos hacia ella, ambos tomaron unas mochilas y se las pusieron a la espalda comprendiendo que se fugarían.  Él dejaría la clica lo cual le representaba una muerte segura y ella dejaba su hogar con un tipo como este lo cual le representaría no volver a su casa, al menos después de mucho tiempo, cuando cicatrizaran las heridas.

Cuando una persona deja la clica es buscada por lo demás miembros de la pandilla y le dan muerte, esto es para que sepan que no es un juego, que nadie puede dejar al grupo, siendo una obligación y una responsabilidad de cada uno esa misión y no necesitan recibir una orden para el asesinato de esa persona así que Fantasmagórico tendría que huir para siempre.

En el tiroteo cuatro pandilleros cayeron muertos, muchos fueron apresados y otros lograron escapar, uno de los que escapó por el techo cuando empezaron los disparos estaba escondido cerca de donde ocurrió mi pelea con Catalino, observó y escuchó todo decidiendo matar al desertor, se fue escabullendo para tomar posición y en el mismo momento en que apuntó el arma a sus espaldas lo vi, corrí para empujarlos y que el tiro no fuera certero pero cuando escuche las detonaciones vi el rostro de estos dos amigos tan risueños y tan enamorados que me sentí tan bien que estuvieran juntos porque en sus miradas vi que realmente se aman, que ese amor hizo que ambos cambiaran y que decidieran unir sus vidas porque ese cambio beneficiaría a toda la humanidad, comprendí que cuando uno cambia todo el universo también cambia , no sé cuánto dormí pero al despertar supe que algo me había ocurrido sintiendo un cambio en mi ser. Ahora los veo y me siento tan bien, deseo tanto ayudarlos que ni cuenta se dan cuando lo hago, a veces los empujo porque caerán en algún agujero pero solo dicen malas palabras, también boto lo que tienen cerca para que giren y lo que está por caer no los golpeé, yo me divierto mucho ayudándolos y protegiéndolos.  En una ocasión me asuste tanto porque por poco los encuentran los de la clica de donde desertó, tuve que ingeniármelas de mil maneras para que no pasaran por donde siempre lo hacían, para que cambiaran esa rutina, tuve que hablar con varios de mis amigos para que me ayudaran, fue todo un plan logístico esa vez pero logre que continuaran con vida.  En esa ocasión tuve que hacer un gran esfuerzo para alimentar en sus mentes y corazones el deseo de dejar ese lugar y que se fueran a vivir a otro lado, una tarea que me llevo varios meses, que si no lo logro ya estuvieran muertos.

Catalino cambio mucho, adora a Fe y eso me hace muy feliz porque es correspondido y viven muy felices, en otra ocasión me puse triste porque vi que ambos estaban llorando por un amigo a quien hace mucho ya no ven y no saben que le paso cuando huyeron, pero saben que no pueden volver atrás porque los encontrarían, se abrazaron tiernamente ahogándose en esos recuerdos.  Una noche sentí como el amor que siento por ellos crecía llamándome mucho la atención esa sensación porque sabía que estaba ocurriendo, ella se lo dijo y él saltó de la alegría, yo también brinque pero entendí que ahora mi trabajo sería más arduo porque ya no debía de proteger a dos personas si no a tres.  Cuando nació su hijo quien lloró fui yo porque decidieron ponerle mi nombre y no entendía porque, durante mucho tiempo cuide a los tres hasta que estuve seguro que ya nunca los encontrarían y podrían vivir en paz, ahora a mí me toca regresar al punto donde deje de aprender y recomenzar para poder también algún día ser feliz como lo son ellos ahora.

http://cuentoshistoriasnovelas.wordpress.com

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