CAPITÁNTRUENO

Ya habían acostado a Sara cuando Andrés pronunció las primeras palabras
-Julia y Raquel
Elena le miraba sin decir nada.
Andrés repitió
-Julia y Raquel.
Elena, como siempre, más fría, más calculadora
-A ver, vamos a centrarnos. Los siguientes pasos tienen que ser muy precisos….
-Necesitamos información, Elena, Información.
-Mañana hablaremos con tu padre, a ver que sabe. ¿A qué hora tienes el avión?
-No lo sé. Espera que le pregunto a Julia

Andrés cogió el móvil y mando un mensaje a Julia:
-Hola. El notario es a las 10:00. ¿A qué hora es el vuelo?
Andrés y Elena miraban el móvil esperando que ella respondiera, pero el doble clic no se encendía.
-Voy a fumar. Esto me está agotando.
-No te agobies. No merece la pena.
-Es que todo esto es muy fuerte. Yo…
-Tranquilo, con las cosas que sabemos, nada malo puede pasar.
-Ya, pero yo mañana voy a firmar al notario…
-Mañana firmas la cesión de tu padre, lo que tendríamos que saber es si ese poder notarial esta realizado o aún no.
-Pero si yo firmo, ella no tendría acceso… o sí. No sé.

Andrés salió a la terraza, encendió el cigarro.
-El notario a las 10:00. El vuelo a las 13:30. Tendremos tiempo.
-Vale. Te recojo a las 9:00 en el hotel.
-¿desayunaras conmigo?
-Seguro que alguien habrá que desayune contigo
-Eres un borde

-Hasta mañana
Andrés desde la terraza le dijo a Elena
-El vuelo es a las 13:30. Normalmente tarda una hora y cuarto o por ahí
Elena salió a la terraza con él.
-Pues compro el billete de AVE para las 9:00 y las doce y pico estoy allí. En cuanto llegue me voy a ver a tu padre. A ver si me quiere contar algo
-¿Y si cancelo la notaria?, hasta después de hablar con mi padre
-Es una opción, así nos daría tiempo a consultar con el abogado….
-Algo se me tiene que ocurrir para decirle a Julia.
-No se te tiene que ocurrir ninguna excusa. Tienes que firmar y prefieres consultar con tu abogado antes de firmar.
-Pues eso haremos.

A la mañana siguiente, Andrés se levantó temprano, casi no había dormido. Se duchó y bajó a hacerse un café.
Cinco minutos después, Elena estaba con él en la cocina.
-Casi no he dormido
-Yo tampoco. Tengo que hablar con Julia, para que me diga que notaria es.
-¿No sabes la notaria?
-No, no le he dado importancia hasta ahora
-Deberías llamar para cancelar la cita.
-Ya, pero ¿cómo me entero de que notaria es?
-Habla con Julia
-se mosquearía conmigo ¿no?
-Intenta sonsacarle
-¡Raquel! Ella concertó la cita, la llamo mi padre para que concertara la cita.
-Habla con ella.

Andrés saco el móvil y le mando un mensaje a Raquel
-Hola. ¿Sabes la dirección de la notaria? Estoy cuadrando la agenda.
Era muy pronto, y quizás Raquel aun estuviera acostada. Pero no fue así, y en menos de un minuto:
-Notaria Jose Luis Navascuence. Está en la calle Serrano, 28
-Gracias. Hoy no te veo, comes sola. Voy a Barcelona a ver a mi padre.
-Te echare de menos. Ten cuidado.

-Ya lo tengo. Voy a buscar en Internet y hablo con ellos para cancelar la cita.
-Cariño, son las 6 y media de la mañana. Ya es raro que Raquel estuviera despierta, pero el notario, seguro que no.
-Ya lo sé. Tampoco soy tan bobo.

Andrés se sentó en la mesa del salón, abrió el portátil y busco la notaria. No fue difícil encontrarla. Visitó la web, navego por ella y apunto en un papel, el teléfono y el horario.
-Abren a las 8:30 cariño
-Pues luego llamas y cancelas. Voy a ducharme.
-Luego me ducho yo.

Elena subió al piso superior, y tras desnudarse y seleccionar la ropa que se pondría, se metió en el aseo. Como otras veces, se contempló en el espejo
-Que buena estoy
Parecía que se consolaba a sí misma, todos los días el mismo ritual. Pero aquella mañana se dio cuenta de que fue Raquel quien la enseño a hacer aquello. Para darse confianza, para auto convencerse de su valía. Sonrió y se metió en la ducha.
Eran las ocho y media, Andrés ya estaba duchado, vestido, perfumado y dispuesto a irse. Elena había salido media hora antes de casa para llevar a Sara, otra vez, a casa de su madre.

Habían quedado en hablar cuando ella llegara a Barcelona.

Cogió el coche y salió en dirección al hotel, por el camino llamó a la gestoría:
-Notaria de Jose Luis Navascuence. Mi nombre es Claudia, ¿En qué le puedo ayudar?
-Buenos días, soy Andrés Iriarte, tengo cita a las diez, con el notario
-Un momento, por favor…
-Si.

Espero unos segundos…
-Sí, Señor Iriarte tiene cita a las diez con el señor Navarro. Una cesión de poderes y una cesión de patrimonio.
-Imagino que será eso. La llamada es para comunicarles que no va a poder ser hoy.
-Pero tenemos toda la documentación preparada…
-Ya, imagino que será así, pero tengo que consultar con mi abogado
-Hace ya casi un mes que les enviamos la documentación….. Avísenos con tiempo para asignarle una nueva cita. ¿La señora Aibizu? Imagino que tampoco vendrá…
-Efectivamente ella tampoco.
-Muy bien, pues lo anoto. Por cierto, Recibió toda la documentación ¿Verdad?
-¿Documentación? Tengo… Espere un momentito por favor.

Andrés paró a un lado, en una vía de servicio, y abrió el maletín que tenía a su lado.
-¿Señorita? Mire tengo un documento de…
-Dígame el número de historial, arriba a la derecha. Son tres cifras barra cuatro cifras
-Ah sí. 025/2020
-¿Ha dicho 025?
-Sí, cero veinticinco, cero dos cinco.
-No es correcto, sr Iriarte. Su historial se modificó, el número es 036/2020.
-¿entonces?
-¿No recibió esa documentación?
-No.
-Haremos una cosa, cuando usted pueda, entre en nuestra web, ahora le enviare las claves de acceso. Tendrá que identificarse con su DNI y darse de alta. Confirmar que es usted mediante una video llamada y se podrá descargar todo el papeleo.
-Muchas gracias
-Muchas gracias a usted. Que tenga un buen día.
-Igualmente señorita

Respiró profundo, y mando un mensaje a Elena
-Menos mal que he llamado, la documentación que tenemos no se corresponde
Elena no recibió el mensaje. Estaría en el avión.

Continuó hasta el hotel, al llegar mando un mensaje a Julia:
-Estoy aquí
Aparco junto a la puerta, en el parking y se dirigió al restaurante del día anterior.
-Buenos días. ¿Va a desayunar?
-Sí, por favor
-¿Está alojado?
-No, bueno yo no, pero mi…ella sí. Habitación 403
-Un momento ¿a nombre de…?
-Julia Aibizu
-Muy bien, pase, mi compañera le acompaña.

Una camarera se acercó y preguntó
-¿Desayunara solo?
-No, seremos dos, gracias
-Acompáñeme

Andrés camino tras la camarera, evidentemente, no perdió la oportunidad de mirar el trasero de la chica. Gracias a la falda del uniforme, resaltaba, redondito y con un movimiento hipnótico.
Le llevó al otro lado del salón y le indicó una mesa, junto al ventanal que daba a la calle, al jardín.
-¿Va a querer café, té…?
-Un café con leche, gracias
-enseguida, mientras puede servirse
. Le dijo señalando una isla buffet en mitad del salón.
Andrés se quedó sentado y sacó el móvil
-Estoy en el restaurante
Comprobó que el mensaje anterior había sido leído, vio como este, también era leído
-Estoy bajando
Se quedó en la mesa, esperando el café, y meditando sobre su siguiente paso
-Su café señor.
-Gracias

Al levantar la vista vio a Julia entrando al salón. Llevaba una falda ajustada por encima de la rodilla, con una raja por delante en un lado, cada vez que daba un paso, la raja dejaba ver una pierna preciosa hasta el muslo y mas arriba. La camisa blanca, semi transparente con encajes y adornos, dejaban ver un sujetador de encajes, perfectamente ajustado a sus tetas. Llevaba una americana en el brazo, a juego con la falda y unos tacones altos y finos.
Llevaba el pelo recogido en una coleta alta y los labios pintados en un rojo intenso.
-Buenos días Andrés
-Buenos días
-¿preparado para el gran día?
-¿gran día?
-Hoy es un día importante para ti
-No, mira, un día importante fue cuando me case, cuando nació Sara, pero ¿Hoy?
-A mí me parece que es un gran día para ti…pero tú sabrás
-Por cierto, al final no vamos a la notaria
-¿Qué?
-Que he cancelado la cita
-¿Por qué?
-Tengo que revisar la documentación con mi abogado
-¿No has tenido tiempo?
-Me la diste ayer
-Andrés, he venido solo para esto…
-Bueno Julia, algo más habrás hecho
-Andrés, es que…

Mientras hablaba hacía gestos con las manos, movía los brazos. A Andrés le hacían especial gracia las muecas de su cara.
-Julia, tranquila, te compensare
-Me compensaras. No sabes lo que dices
-Desayuna, que tendrás que coger fuerzas. ¿Hoy me vas a invitar a subir a tu habitación? Estas realmente sexi con esa ropa, pintada y enfadada
-Eres….No sé qué eres

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