ÁLEX JIMÉNEZ

Hola soy Alex y os voy a contar lo que me pasó este verano.
Conozco a Cris desde hace tiempo, ella es mi vecina, no del mismo portal pero sí de la
misma calle y las ventanas de su casa dan justo enfrente a las mías. Ella es peluquera y
tiene una peluquería en el centro de la ciudad.
Cris es la mujer más guapa y sexy que conozco, es una auténtica MILF, es madre de una
chica adolescente y no he visto mujer con más estilo que ella a la hora de vestir. Todo
en ella desprende glamour, es una mujer de una estatura normal, rubia, pero tiene un
cuerpazo y una cara preciosa donde lo que más llama la atención son sus bonitos ojos,
grandes, brillantes………. Y su boca, con unos labios que invitan a besarlos, es una mujer
muy atractiva.
Su cuerpo delgado destaca por lo bien proporcionado que está, tiene un bonito culo, ni
grande ni pequeño, acorde con su estatura, pero se nota que es una mujer que se
cuida, (suele ir al gimnasio con asiduidad), ya que, lo tiene duro y firme. Sus pechos
mantienen la proporción, no son ni muy grandes ni pequeños, tamaño normal (una
talla 90/95) pero se nota que los tiene erguidos, fruto de mucho esfuerzo en el
gimnasio.
La relación que tenía con Cris no era muy fluida, no la veía todos los días y a veces
cuando lo hacía, ella iba en su coche y simplemente nos saludábamos con la mano.
Otras veces nos veíamos al bajar la basura al contenedor o nos saludábamos cuando
pasaba delante de su local y ella estaba allí con alguna clienta.
Pero esta situación empezó a cambiar cuando desde mi ventana, la de mi dormitorio,
empecé a ver a Cris habitualmente en su casa. Como he dicho anteriormente desde mi
ventana podía ver tanto su salón como su dormitorio.
Cuando llegaba el fin de semana Cris abría las ventanas de su casa de par en par y
comenzaba a limpiar toda su casa, yo me di cuenta de esto por casualidad, un día al
asomarme a la ventana y pude comprobar como esta faena se hacía habitual ….
Llegaba el sábado por la tarde y el domingo por la mañana y allí estaba esa pedazo de
mujer limpiando su casa.
Cris siempre se ponía una camiseta de tirantes y un pantalón de gimnasia tipo malla
para estos menesteres. El primer día que la vi no puede evitar fijarme en ella, era como
un imán para mí, permanecí un largo rato mirando a través de las cortinas. Me estaba
convirtiendo en un auténtico voyeur, pero era superior a mis fuerzas. Quería y deseaba
ver como Cris limpiaba o lo que fuera que hiciese, para mí lo importante era ver a esa
mujer.
Cris no paraba ni un minuto, pasaba el polvo, salía al balcón a sacudir el trapo, volvía
dentro, limpiaba todo el salón, apartaba cortinas, etc…. Pero una de las cosas que más
me gustaba, era verla limpiar tanto los cristales de la puerta que daba acceso al balcón
como las persianas que la protegían. Para ello se subía a una silla/taburete y allí en lo
alto se movía acompasadamente, era una delicia comprobar como movía ese culo tan
apetitoso, junto a este movimiento estaba también el de sus pechos, los cuales seguían
el ritmo de sus brazos. El primer día que la vi, fue delicioso, mi cuerpo empezó a
reaccionar, bueno, más bien, mi pene………..el cual empezó a crecer de forma
considerable.
Estaba agazapado detrás de las cortinas y desde allí podía comprobar cómo, hasta
limpiando, Cris era la mujer más sexy del planeta, todos sus movimientos eran
morbosos, agiles y sexys, muy sexys…………
Ese mismo día por la noche soñé con Cris, fue el primero de los muchos sueños, en los
que Cris era la protagonista, soñé que estaba en su casa , soñé que cuando terminaba
de limpiar, hacíamos el amor…………..
Desde ese día estaba deseando que llegará el fin de semana para ver si Cris se dedicaba
a limpiar……….. y me di cuenta de que así era, llegaba el sábado por la tarde y
comenzaba a limpiar con dedicación su casa.
Este sábado sucedió una cosa y a partir de ese momento no pude quitarme de la
cabeza a mi vecina;
Cris estaba con una camiseta blanca de tirantes, la cual dejaba entrever un sujetador
negro y una malla de deporte blanca, a través de la cual se podía ver un tanga del
mismo color que el sujetador.
Ella estaba subida limpiando la persiana por fuera, en esto que se agachó a coger un
trapo y la malla se la bajó un poco dejando todo su culo a la vista tapado únicamente
por el tanguita negro, esa visión de su tremendo culo fue demasiado para mí, deseaba
tocar ese culo, lamerle entero y como no, poder penetrar a Cris por detrás.
Una vez que Cris terminó de limpiar, se retiró y yo no pude más que masturbarme
pensando en lo que había visto y en lo que le quería hacer, tenía que trazar un plan
para poder estar con Cris.
No había momento en el cual estuviera en casa, que no pasara a mi dormitorio para
poder mirar por la ventana con la esperanza de poder ver a Cris, estaba obsesionado
con ella, era una mujer impresionante y la visión de su culo fue determinante. Miraba
por la ventana cada diez minutos, aunque he de decir que no por ello, ella estaba allí,
tenía su negocio y todos sabemos los horarios de las peluquerías……aun así, yo no
desistía y seguía mirando con cierta asiduidad.
De repente surgió una novedad en mi vida, yo que trabajaba en una empresa estatal,
fui ascendido y mientras decidían donde enviarme a trabajar, me mandaron a casa en
una especie de vacaciones forzosas. Durante una larga temporada permanecería en
casa y eso significaba que tendría más posibilidades de poder ver a Cris.
Y así fue……;
Como ya no tenía que madrugar tanto, decidí levantarme pronto y permanecer atento
a la ventana del dormitorio de Cris, enseguida pude observar que ella se levantaba
siempre a la misma hora y seguía una rutina, como todo el mundo……..
Cris se levantaba, subía la persiana, abría la ventana de par en par para ventilar la
habitación y luego desaparecía de mi vista. Luego volvía a aparecer para hacer la cama
y lo mejor de todo: para cambiarse de ropa y vestirse.
Cris parecía no darse cuenta de mi presencia y en caso contrario no hizo nada por
esconderse, pero fue así como pude disfrutar de una imagen de Cris más personal, lo
aclaro:
Un día estando espiando a Cris por la mañana, terminó de hacer la cama y desapareció
de mi vista momentáneamente para aparecer momentos después totalmente desnuda,
yo no pude observarla en su totalidad, pero pude ver sus preciosos pechos, firmes,
erguidos, con unos pezones rosados y pequeños apuntando hacia arriba….si lo de su
culo fue el inicio, esto fue espectacular………ni en mis mejores sueños podía haberme
imaginado ver a Cris así. Tenía unos pechos preciosos.
Desde mi posición pude observar cómo se ponía la ropa interior y abría su armario
para elegir una blusa y unos pantalones, una vez vestida, se asomó a la ventana, cerró
las cortinas y desapareció de mi vista. Fueron unos minutos, pero para mí fue una
eternidad……no quería olvidarme de lo que había visto y reconozco que hoy en día
sigue ese recuerdo en mi memoria tan claro como el día en el que sucedió.
Desde ese día ella seguía la misma pauta, aunque reconozco que no todos los días
pude observarla así, aunque tampoco fue solo una vez……………
Ni que decir tiene que yo después de ver los pechos desnudos de Cris, fui directamente
al baño a masturbarme, pensando en ella y en lo que había visto. No tardé en correrme
de gusto, imaginando que me corría en sus pechos después de haberlos lamido a
conciencia y haberlos besado con suavidad.
Como no podía quitarme a Cris de mi cabeza ideé un plan para poder estar aunque
solo fuera un rato junto a ella. Decidí ir a su peluquería como cliente, así podría verla.
Aproveche una tarde a última hora y pasé a concertar una cita.
Ella estaba sola y ya estaba recogiendo los enseres del trabajo.

  • Hola Cris, cómo estás? Dije yo
  • Hola, que sorpresa!!!!!
  • No quiero entretenerte, pero me gustaría que me dieses hora para cortarme el
    pelo, lo tengo muy largo y con este calor necesito un buen corte
  • – Vale, sin pegas, mañana te viene bien?
  • Tengo libre a primera y a última hora, cual prefieres?
  • Mejor a última
  • Pues entonces, a las siete y media?
  • Me parece bien, mañana nos vemos
  • Ok, me voy que llego tarde al gimnasio, tengo clase ahora en cinco minutos
  • Aerobic? -pregunté yo
  • No, zumba – dijo ella
  • Ya se nota que vas al gimnasio, ya.. – dije con una mirada que lo decía todo
  • Menudo cuerpazo – susurre para mi
    Ella se quedó un momento mirándome como creyendo no oír bien lo que yo había
    dicho y con una sonrisa en sus labios me despidió hasta el día siguiente.
    Al alejarme de ella no pude evitar darme la vuelta para verla y cuál fue mi sorpresa al
    ver que ella hacía lo mismo. ¿Me habría oído?…………
    El día siguiente fue un largo día, estuve nervioso y no veía la hora de ir a la peluquería,
    no sabía muy bien qué hacer ni que ponerme. Al final decidí ir acorde con el tiempo,
    hacía un buen día de calor y como estaba depilado me puse unas mallas de deporte,
    sin bóxer y una camiseta.
    Llegué a la cita puntual y allí estaba Cris peinando a una clienta, entré armado de valor
    y saludé:
  • Buenas tardes
  • Hola Alex, en cinco minutos estoy contigo -dijo ella
  • Tranquila – dije y me senté viendo como esa tremenda mujer se movía
    sensualmente tijera en mano.
    Cris llevaba un vestido de verano, de esos ligeros de tirantes y por encima de las
    rodillas. Después de mirarla un par de minutos juraría que no llevaba sujetador, sus
    pechos se movían graciosamente al compás que marcaban el peine y la tijera. Me
    quedé tan pasmado mirando a Cris que ella se dio cuenta y con una sonrisa en su cara
    me dijo:
  • Hace calor ehhhhh, Alex?
  • Encima tengo el aire acondicionado estropeado, no puedo graduar la
    temperatura y al ponerlo enfría demasiado, no hay quien lo aguante.
  • Sí , hace buen tiempo – dije
    Cris estaba ya terminando con la clienta y yo no podía dejar de mirarla, mi pene
    empezó a crecer bajo las mallas de licra y no había forma de contenerlo, Cris siempre
    tan sexy incluso trabajando………..
    La clienta se fue y allí nos quedamos los dos solos, era casi la hora de cerrar y como Cris
    no quería prolongar más su jornada me dijo:
  • Voy a cerrar y bajar las persianas, así no entra nadie, que seguro que ahora a
    última hora se presenta alguien y me tiene aquí hasta las tantas.
    Cris cerró la puerta, bajó las persianas y me invitó a sentarme en el sillón. Yo que ya
    tenía una erección enorme no sabía cómo hacer para llegar hasta el sillón sin ser visto,
    mi pene se marcaba claramente, no había forma de disimularlo y encima Cris me
    esperaba junto al sillón. Me levanté y con dificultad empecé a caminar, mi pene girado
    a la izquierda de mi cuerpo me impedía hacerlo con normalidad.
    Cris no pudo evitarlo y sus ojos se fueron a posar en esa parte de mi cuerpo que estaba
    pidiendo a gritos ser liberada de esa opresión que la sujetaba. Levantó la vista un
    segundo y sus ojos se cruzaron con los míos, tenían una mezcla entre asombro y
    encanto.
    Lo primero que hizo tras sentarme fue colocar una toalla alrededor de mi cuello para
    proceder a lavarme la cabeza, inclinó el respaldo hasta la posición adecuada y empezó
    con el lavado, estar allí sentado era una sensación agradable, el agua templada y
    caliente me relajaba junto al buen hacer de sus manos aunque a la vez me excitaba
    más y más, Cris masajeaba mi pelo con maestría, suavemente acariciaba mi cabeza y
    eso me volvía loco, notaba como mi pene crecía aún más si cabe.
    En un momento dado levanté la vista y pude contemplar como Cris tenía la vista fija en
    mi entrepierna, me lavaba la cabeza como una autómata, solo tenía ojos para mi pene,
    yo no quería que me pillara viéndola, pero no podía evitar mirarla, hasta incluso vi
    cómo se pasaba la lengua por sus labios y fue en ese instante cuando vislumbré que
    aquella podía ser una buena tarde.
    Para intentar crear un ambiente más propicio le dije:
  • Que bien lo haces Cris…… me estas dejando súper relajado
  • Te gusta? – dijo ella
  • Sí, lo haces con tanto cuidado…… que voy a dormirme – contesté
  • Gracias, intento ser cuidadosa con todos, espero que no te duermas, que tengo
    cosas que hacer – dijo
  • Que vas a hacer luego? – me atreví a decir
  • Pues ir a comprar algo para cenar, que no tengo nada – contestó
  • Déjalo para mañana, hoy te invito a cenar, si quieres claro!!
  • Y eso? – dijo ella
  • Porque me apetece, creo que eres una mujer muy interesante y nunca he
    tenido la oportunidad de conocerte más – dije totalmente lanzado
  • Vale acepto, aunque me estás poniendo nerviosa con lo que me dices,
    ¿interesante? Y eso porque lo dices? – dijo Cris
  • Aunque primero tenemos que terminar aquí – remató ella echando de nuevo
    una mirada a mi pene
    Yo que acababa de ver esta última mirada no sabía cómo ponerme, estaba reclinado en
    un sillón totalmente empalmado, estaba notando humedad en mi entrepierna y
    convencido de que ya estaba saliendo liquido preseminal de mi polla y como llevaba
    unas mallas de deporte de color rojo, estaba seguro de que las habría manchado y se
    notaría todo.
    No tenía la menor duda de ello, puesto que, Cris no dejaba de mirar y se la veía
    nerviosa, yo creo que esta excitada por lo que veía. Entonces sucedió:
    Cris terminó de lavarme la cabeza, me secó un poco el pelo y tras dejarme con la toalla
    en el cuello se disculpó y se fue detrás de un pequeño biombo, el cual tapaba un
    pequeño espacio donde ella tenía sus cosas personales. La casualidad hizo el resto, me
    explico;
    Había un espejo enorme en una pared y yo al girarme en el sillón pude ver lo que
    hacía Cris tras el biombo. Se había bajado un tirante del vestido y estaba acariciándose
    el pecho, cogiéndose el pezón y dándose pequeños y suaves tirones. Con la otra mano
    se había bajado sus braguitas hasta la rodilla y estaba tocándose su sexo, su cara lo
    decía todo, tenía los ojos entornados y se mordía los labios para no gritar, aunque
    desde mi posición podía escuchar algún gemido ahogado que otro. Ella no podía
    verme, pero yo a ella completamente, no sabía exactamente si se acariciaba el clítoris o
    se metía algún dedo en su vagina, pero estaba claro que se estaba tocando.
    Yo por mi parte ya no podía más, eché una ojeada a mi pierna y allí estaba un
    manchurrón que delataba mi excitación, Cris lo había visto y seguro que viéndome así
    ella también se había excitado. Liberé a mi polla de la opresión de las mallas y comencé
    a masturbarme, estaba totalmente mojado, no dejaban de salir pequeñas gotitas de
    semen. Como veía a Cris, contaba con la ventaja de poder parar a tiempo para que ella
    no me viese, aunque con lo excitado que estaba no me hubiera importado que ella me
    pillara en esa situación. Es más, en ese momento ya sabía lo que iba a hacer a
    posteriori.
    Continué espiando a Cris, hasta que vi como su cara contrajo un espasmo, me di cuenta
    al momento que se había corrido de gusto y que pronto vendría. Así fue, pude
    contemplar cómo se volvía a subir la braguita, como se colocaba el tirante del vestido y
    con su mejor sonrisa aparecía tras el biombo.
  • Perdona Alex, es que tenía algo importante que hacer – dijo Cris
  • No pasa nada, te entiendo
    Cris siguió secándome el pelo, pero al mirarme, se dio cuenta de que mi polla había
    crecido en tamaño y grosor, era evidente….., lo que ella no sabía, es que había sido
    fruto de un masaje manual por mi parte y también por el espectáculo que me había
    brindado sin ella saberlo.
    Me cambié de sillón y tras ponerme un faldón encima para evitar que el pelo me
    cayera encima, comenzó a cortarme el pelo. Al estar con el faldón encima, se tapó mi
    humedad y mi calentura, pero yo por mi parte ya lo tenía claro; me bajé un poco las
    mallas con un poco de esfuerzo y disimulo, aunque creo que Cris se percató de ello, y
    comencé a masturbarme lentamente, estaba tapado pero se intuía claramente lo que
    estaba haciendo. Quería poner a Cris a tope, quería hacerle saber lo que estaba
    haciendo y por quien lo estaba haciendo, quería que se diese cuenta de que estaba así
    por ella.
    Cris seguía cortando, pero sus miradas me decían que estaba pensando en otra cosa,
    miraba al faldón y veía como mi mano subía y bajaba, yo lo hacía despacio pero no
    quería disimular. Poco a poco ella se iba juntando más a mi cuerpo, yo tenía mi brazo
    apoyado en el reposabrazos y éste, estaba a la altura de su sexo. Con disimulo Cris se
    pegaba a mi brazo y allí acababa rozándose aprovechando los movimientos que
    efectuaba para el corte de pelo. Como yo tenía el pelo bastante largo, Cris tenía faena
    para un buen rato. Con sus roces aumentaba mi deseo, ya que, estaba claro
    definitivamente que ella también estaba excitada y que estaba disfrutando con lo que
    hacía.
    En uno de esos movimientos se le cayó el peine y fue a parar al faldón, el peine resbaló
    hasta que quedó parado al chocar con mi pene.
  • Uy, perdona, se me ha caído el peine, dijo Cris y al ir a cogerlo rozó mi pene con
    su mano y mirándome a los ojos dijo:
  • Pero bueno……que es lo que tenemos aquí….. y acto seguido introdujo su mano
    por debajo del faldón hasta que dio con mi polla totalmente erecta y dura.
    Cris comenzó a masajear mi polla, suavemente subía y bajaba mi escroto dándome un
    placer inimaginable.
    Con la mano que tenía libre soltó el nudo del faldón y éste cayó al suelo. Cris acercó sus
    labios a los míos y comenzó a besarme dulcemente sin dejar de masturbarme.
  • Uffff que gusto diosssssssss, me estás matando, dije
  • -Esto no es nada, lo de hoy no podrás olvidarlo jamás, dijo ella
    Cris dejó de masturbarme, se quitó su braguita y se puso a horcajadas encima de mí
  • Estate quieto ahora, vale? Voy a cabalgarte como nadie lo ha hecho, quiero
    disfrutar con ese pollón que te gastas, dijo Cris
    Acto seguido cogió mi pene con su mano, lo llevó hasta la entrada de su sexo y se dejó
    caer con todo su peso. Mi polla entró sin apenas resistencia, Cris estaba mojadísima y
    tremendamente lubricada tras su masturbación.
  • Aaaahhhhhhhhh que gozadaaaa, como entraaaa , aaahhhhh, gemía Cris
    Cris empezó a cabalgarme de una forma furiosa, el mete saca tenía un ritmo infernal,
    Cris chillaba de placer y a la vez que me follaba, besaba mis labios metiéndome la
    lengua hasta el fondo de la boca.
    Yo cogí los tirantes de su vestido y suavemente los deslicé hacía abajo, quedando ante
    mí, dos hermosos pechos coronados por unos pequeños pezones duros, los cuales no
    dejaban de bambolearse debido a la increíble follada que me estaba dando Cris.
    Comencé a pasar mi lengua por ellos, saboreando esa ricura…… pretendía ser delicado
    pero era imposible, Cris no dejaba de gemir y de meterse mi polla hasta el fondo, mis
    labios eran incapaces de besar sus pezones………
    Cris chillaba y gemía como una posesa
  • Mássssss, maaaaassssssss, dame mmmmmaaaaassssssss Alexxxxxx
  • Aaahhhhhhhh que gustazooooooooo, mmmmeeeeee cccooooorrrooooo
  • -uuuffffffffffffff dddiooooooooosssssss estoy empapadaaaaaa
    No sé cuántas veces se había corrido pero creo que llevaba unas cuantas, mis piernas y
    el sillón estaban totalmente mojadas por sus flujos, yo no podría aguantar mucho más,
    me estaba matando de placer. Cris era una verdadera diosa, aparte de bella y preciosa
    sabía cómo follar, su ritmo no decaía a pesar de haberse corrido varias veces, no me
    daba tregua y yo con lo excitado por la situación y llevado por su buen hacer, me
    correría enseguida……….
  • Crissssss, voy a corremeeeeeeeee , no aguantoooo máaassssssss
  • Essssspeeraaaaaaaa, eessstooyyy ccooorrriendommeeeee aaahhhhhhhh
    Cris, acababa de correrse de gusto y sin darme tiempo para que lo hiciera yo, se bajó
    de mí y metiéndose mi polla en la boca comenzó a chupármela.
  • Quiero que te corras en mi boca Alex, lo estoy deseando desde que has
    entrado, dijo Cris.
    Cris lo hacía genial, muy despacio lamía cada centímetro de mi polla, se introducía todo
    mi pene con mucha suavidad y jugaba con su lengua haciéndome estremecer. Yo sabía
    que no aguantaría ni un minuto y así se lo hice saber
  • Crisssssss, no aguantoooooo, dije
  • Correteeeeee yaaaaaaa,balbuceaba Cris
    Siéndome imposible aguantar más, comencé a correrme soltando chorros de semen
    por doquier, a Cris le resultaba imposible tragar toda aquella cantidad, tenía mi polla
    dentro de su boca y aun así salía semen por la comisura de sus labios.
    Cris se encargó de dejar mi pene limpio, sin rastro alguno de la magnífica corrida.
    Estábamos exhaustos los dos, Cris porque no había parado ni un segundo y yo, por la
    situación vivida, no sabía si era realidad o un sueño……nunca hubiera soñado con una
    situación como la que había acontecido en la peluquería y mucho menos imaginado
    que un día haría el amor con una mujer tan impresionante como Cris.
    Después de arreglarnos, ayude a Cris a recoger y limpiar la peluquería y nos fuimos a
    mi casa. Le había prometido invitarle a cenar y después de lo ocurrido era lo menos
    que podía hacer. Fue el inicio de una relación muy especial y otro día os contaré lo bien
    que nos lo pasábamos juntos.
    CONTINUARÁ……………..

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s