DANIEL ÁLVAREZ

                Entró silbando a la habitación. Dejó los billetes sobre el taulet. Ella lo esperaba con la lencería más fina que a él le gusta. Se sentó en la cama y se descalzó. Estaba un poco nervioso. Ella creyó adivinar  que su cliente, por la forma de mirar constantemente el celular, esconde algo. Mientras lo invitaba a desvestirse, él ponía trabas. Ella nunca lo vio así. Luego hizo caer el sostén dejando al aire libre a sus pechos relucientes por la luz roja. Él dejó el teléfono en la cama. Ella le desprendía la camisa. Bailando lo invitó a levantarse. Él no quiso. Su cara preocupada la rechazaba. Luego ella empezó a frotarle su cuerpo con sensualidad para que se motivara. Después le desabrocho la camisa, el cinto, el botón del pantalón y le susurró en el oído que se lo quitara.

                Él obedeció a su petición. Sonó el teléfono que estaba en la mesa de luz. Él se estiró para cortar la llamada. Ella vio que le persona que trataba comunicar estaba agendado como Dora Amor. No le importaba que sea la esposa quien lo llamaba, porque sabe que solamente cumple el rol de amante, de la ramera la que hace ocho meses lo satisface todos los miércoles a la noche, luego de que sale del trabajo. Tampoco le interesa con que mentira le justifica a su señora de porque llega tarde. Al rato ella se acostó estirando los brazos y levantando las piernas. Le pidió que le sacara la tanga con su boca.

                Él, tenso y nervioso, enganchó la tela roja con sus dientes. Su cabeza se pasaba de pierna a pierna para quitarle la bombacha con la boca. De repente ella lo vio que le faltaba el aire y que sudaba como si tuviera fiebre. Él no pretendía  abandonar el juego erótico, hasta que comenzó a temblar. Su corazón le temblaba más fuerte. Por último, cuando le preguntó si estaba bien, él se levantó poniendo su mano en el pecho y se desplomó en el piso.                 Desesperada se acercó, le tocó el pulso pero ya era tarde. Tomó el teléfono del hombre, mandó un mensaje a la mujer comentándole lo sucedido y luego  de llamar a la policía, se retiró del cuarto y esperó que la policía viniera a su departamento.

https://luisdanielalvarez.blogspot.com/

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