PENÉLOPE

Hace años cuando me enteré que mi mujer tuvo una aventura con un hombre, mi sueño se cayó por los suelos,  me pillo en momentos bajos. Por trabajo tuve que estar fuera de casa, cinco meses.

Y por fin llegó el día….

Llegue a Londres después de un trabajo para mi Empresa y no quería ir a casa, fui a mi empresa y me quede trabajando en el despacho solo, después de irse todos, seguí trabajando.

Estaba concentrado en los papeles y no oí que entraba alguien. Era la mujer de un colega que trabajaba en la misma empresa, me preguntó que si necesitaba algo.

Le dije que no y bromeé con ella diciéndole que si era nueva y ella se echó a reír y se sentó en el sillón frente a mi mesa.

Pude ver sus muslos fuertes, cruzó las piernas y dejaba ver sus bragas blancas. Ella se dio cuenta que la miraba y sonrió y abrió las piernas un poco más.

Me dijo que llevaba mucho tiempo sin sexo con una mujer. Que si podía hacer ella algo para que mi polla estuviera tranquila.

Yo reí y así empezamos hablar de sexo. Y ella me contó que su marido no funcionaba en la cama por un problema de salud,  que ella buscaba hombres de verdad que la utilizaran con fuerza y la mandaran, era lo que la gustaba.

Yo estaba caliente con la conversación y no podía disimular con esa mujer y al mismo tiempo recordaba que mi mujer me había sido infiel.

Le propuse comer algo y rápidamente dijo que sí, que ella iba a comprar algo para cenar y regresaba. Que mientras tanto continuara trabajando.

Yo pensaba que se marchaba y quedaba todo en risas. Pero al rato largo apareció con una bolsa, con montaditos variados y una botella de vino.

Nos sentamos en el sofá y apoyamos la comida en la mesa,  comimos y seguimos hablando de sexo. Pasó el tiempo y cuando miré el reloj ya eran 2:10 am, muy tarde, no había nadie  en las oficinas, solo los vigilantes en la entrada del edificio.

Después de comer me dijo que el postre era ella. Me cogió de la mano y me levantó y se sentó en el sillón grande, después se puso de rodillas y me bajo la cremallera del pantalón, saco la polla y empezó a chupármela con fuerza y muy deprisa, me puse rápidamente en marcha, entonces ella levantó y dijo que ya la tenía bien para otra cosa

Me hizo sentarme en el sofá y se dio la vuelta, se levantó la falda y con los dedos se apartó el tanga a un lado y se sentó sobre mi polla, yo notaba el tanga rozando mis huevos y eso me ponía más cachondo aún, estuvo moviéndose sin parar.

Metiéndose y sacando mi polla de su coño,  mientras se tocaba el coño, con sus dedos iba rozándome la polla. De pronto empezó a gemir, a gritar, a decir que ya, que ya venía y el escuchar su voz,  sus gemidos y saber que se corría,  yo explote y eyacule dentro de ella.

Fue un sexo increíble, era una mujer que estaba muy buena y sabía follar, hacer lo que aún hombre le gusta.

Fue la primera y la única vez que he sido infiel a mi mujer. Ella no lo sabe y nunca se lo diré. Porque luego supe que era amiga suya y sabía todo lo que había pasado entre nosotros.

Ahora pienso que ella sabía lo de mi mujer y quiso ayudarme a superar esa circunstancia. No volvimos hablar nunca de eso y dejamos de vernos en trabajo.

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