ROSA LIÑARES

Se quitó el abrigo y se sentó en uno de los asientos libres; la sala estaba abarrotada.
Parecía que todo el mundo había decidido viajar ese mismo día. Dejó el equipaje de
mano en el suelo, pegado a sus pies, puso el bolso sobre su regazo y sacó una revista
que había comprado anteriormente en la librería del aeropuerto; una de esas de
cotilleos que no solía leer, pero que le resultaba ideal para la ocasión, ya que los
nervios no le dejarían concentrarse en un libro. Abrió la revista por la mitad (nunca las
empezaba por el principio) y antes de empezar a leer, notó una sombra delante, al
tiempo que oía (con voz acaramelada):
-Disculpe…
Levantó la vista y lo primero que vio fue un guante de piel; lo sujetaba un hombre alto
y guapo, que la miraba sonriendo
– Creo que esto es suyo. Se le ha caído
Efectivamente, el guante era uno de los de Isabel; se lo había quitado junto con el
abrigo y los había guardado en el bolso pero, seguramente al sacar la revista se le
había caído y no se había dado cuenta. Menos mal que aquel hombre lo había visto
porque le disgustaría mucho perderlo; le tenía mucho cariño a esos guantes porque se
los había regalado Ramón.
– Gracias – respondió Isabel, al tiempo que recogía el guante que el hombre le ofrecía.
Él le sonrió y se dirigió a uno de los asientos libres en la otra punta de la sala. De
pronto, Isabel se dio cuenta de que se había ruborizado. Notó el calor en sus mejillas y
se sintió como una niña en el colegio, que le daba vergüenza hablar con el chico que le
gustaba. Levantó la vista de la revista y dirigió la mirada hacia donde él se había
sentado. Estaba leyendo el periódico; también levantó la vista y por un instante sus
miradas se cruzaron. Le pareció ver que le sonreía, pero no se atrevió a volver a
mirarle. Se sintió azorada y no volvió a levantar la vista de la revista hasta que
anunciaron por megafonía que podían embarcar.
Ya en el avión, mientras intentaba guardar el equipaje de mano, el hombre del guante
pasó a su lado, rozándola levemente. Isabel se estremeció. No sabía por qué, pero
aquel hombre hacía que se pusiese nerviosa. Tenía algo que le llamaba poderosamente
la atención. Se sentía como cuando era adolescente y veía pasar a Ramón en el coche
de su padre. “¡Por Dios, Isa, qué tonterías se te da por pensar!” se dijo para sí misma.
El viaje se le pasó en un abrir y cerrar de ojos. Fue un vuelo rápido y tranquilo, sin
turbulencias ni inclemencias de tiempo. Incluso tuvo suerte al bajarse del avión y su
maleta fue de las primeras en aparecer por la cinta transportadora. Eso resultó ser un
gran alivio para ella, ya que el mayor miedo que tenía era que le perdiesen su maleta.
No porque llevase nada de gran valor, si no por la complicación que sería llegado el
caso. Pero al verla aparecer respiró aliviada.
Nada más salir ya vio a su prima Lola y a Pablo. Lola agitaba la mano eufórica desde
lejos. Isabel ya la había visto, pero quiso jugar al despiste e hizo como si no la viese. Su
prima se abrió paso entre la gente y comenzó a gritar su nombre. Isabel no pudo evitar
una sonrisa. Lola la abrazó como si llegase de la guerra o hubiese estado diez años sin
verla. Ella era así de efusiva siempre. Pablo se quedó un poco apartado, sonriendo
tímidamente. Isabel se acercó a saludarlo y también lo abrazó. Aquel joven muchacho
que había enamorado a su prima hacía ya muchos años, se había convertido en un
cuarentañero muy atractivo.
De camino a su casa, Lola no paró de hablar. Después de preguntarle qué tal había sido
el viaje y responderle que bien, de manera escueta, ya no le dio opción a hablar más.
Empezó a contarle, atropelladamente, como solía hacer, todos los planes que había
hecho para esos días. A Isabel empezaba a darle vueltas la cabeza. No estaba segura de
que dos semanas diesen para hacer tantas cosas como Lola pretendía.

Un comentario sobre “Otra vida (7)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s