ISA HDEZ

Recordé el tintineo mañanero que me abría los ojos a pesar de hacerme la remolona en las gélidas mañanas de invierno, cuando nada deseaba más que acurrucarme al calor de la manta de lana pura de la Maragatería. El aroma del café humeante en mi mesilla de noche, me obligaba a salir del cascarón y asomando la cabeza no me podía resistir. Pero lo que más recuerdo es tu voz, tu figura, tu mano destapando mi cara y alegrando mi día con algún chascarrillo irónico que me hacía reír a carcajadas a esa hora temprana, en la que todo un día por delante nos parecía un mundo, sin saber aún lo efímero que podía llegar a ser aquel momento de vida, que, como un soplo desaparecía y, solo quedaba la oscuridad, el frío y la soledad por siempre, en el recuerdo de mi ensueño sordo, mudo y doliente. ©

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s