El sábado tuve que ver como Claudia salía vestida como una auténtica MILF pidiendo guerra. Había quedado para cenar y luego tomar algo con su amiga Mariola. Llevaba puesta una minifalda vaquera de cuero bastante corta con una cremallera por un lado de la pierna, botines negros, medias con dibujos y en la parte de arriba una camiseta de manga larga negra muy ceñida al cuerpo con una pequeña cazadora de cuero.

Iba a ser el centro de atención en cualquier sitio que se metieran, su culo lucía redondo y duro bajo la falda y los pezones parecían que le iban a desgarrar la camiseta negra de un momento a otro. Antes de salir le tuve que recordar que podía hacer lo que quisiera y con quien quisiera, aunque eso mi mujer ya lo sabía.

– Vamos a estar por la ciudad David, sabes que no va a pasar nada, hay caras conocidas en todos los sitios, me dijo para tranquilizarme un poco.

Yo no la hice caso del comentario.

– Al menos si os entra algún tío mándame un mensaje, por favor, me daría mucho morbo.

– Buenas noches, no me esperes despierto y acuesta pronto a las niñas, dijo dándome un beso de despedida y luego haciendo lo mismo con las peques.

Cuando acosté a las niñas estuve trasteando un rato por internet, me conecté al Skype, pero Toni no estaba y me puse un rato a ver porno de cornudos, hay videos muy interesantes por la red. Luego busqué la carpeta de fotos de mis cuñadas y me la estuve meneando un rato con ellas mirando las piernas de Marina y las tetazas de Carlota. Tuve que parar para no correrme cuando ya me había pillado un buen calentón. Apagué el ordenador y me puse a ver una película, aunque no creo que durara mas de 30 minutos sin antes dormirme en el sofá.

Me despertó un whatsapp de Claudia.

– Q tal, sigues despierto?, está siendo una noche interesante, ahora nos han invitado unos chicos a una copa, q te parece?.2:30

– Mmmmmmmmmmmmmmmmm, me encanta, vais a seguir con ellos de fiesta, cuantos años tienen?, donde estáis?.2:30

Ya no volví a recibir ningún mensaje de mi mujer.

– Es una pena lo de Víctor, aunque tu no te dabas cuenta estabas estupenda, radiante, se nota que te estaban follando bien.

– Bueno casi mejor así, al final estas cosas tienen que acabar, sino es de una manera es de otra, le contestó Claudia.

Las dos amigas estaban de pies en un bar tomando una copa, hablando de sus cosas, no se habían dado cuenta de que hacía tiempo de que un grupo de 4 chicos no las quitaba el ojo de encima.

– ¿Y con el de Internet seguís hablando?

– Si, con él si, ahora David quiere que quedemos con él, pero un encuentro de verdad.

– Ummmmmmmmmmm, suena muy caliente, que suerte tienes de que tu marido sea así, ¿y lo vais a hacer?

– No tía, ya paso, estuvo bien lo de Víctor, pero se acabó…

– ¿Y porqué?

– No sé, no quiero andar quedando con desconocidos, ¿que quieres que cada semana esté follando con uno distinto?, eso no…

– Pues si, si a ti te apetece y tu marido no tiene problema, ¿porqué no?

– No sé Mariola…

– Se nota que te apetece quedar con él, ¿que tal es?, ¿es guapo?, ¿está bueno?

– No le hemos visto la cara, está muy delgado, pero la tiene enorme, dijo Claudia poniéndose la mano en la boca como si la diera vergüenza.

– ¿Ah si?, ¿muy grande?

– Pero que mucho, dice que le mide 24 cms, jajajajaja, ¡¡en pantalla es enorme!!

– Joder, ¡¡¡vaya verga!!!, jajajajajaja…no seas tonta, ¡¡tienes que follar con ese tío!!..venga .¿nos tomamos otra copa?…

– Puffff, empiezo a estar bastante chispada, entre el vino de la cena, los chupitos…mañana voy a tener una buena resaca…

– Vamos así me cuentas mas cosas, que sino estás borrachilla no me cuentas nada, jajajajaja.

– Jajajajajajaja.

Se dieron la vuelta y Mariola levantó la mano para pedir, cuando se quisieron dar cuenta había dos chicos de unos 30 años a su lado.

– ¿Perdona, os podemos invitar a una copa?, le dijo uno de los chicos a Mariola que le miró de arriba a abajo.

– Si, claro, ¿porque no?

Se giró donde Claudia que no parecía muy conforme con la decisión de su amiga.

– Les dejamos que nos inviten a una copa y luego les largamos…de alguna manera nos tienen que recompensar por nuestra compañía, no?…

Los dos chicos estaban muy bien, morenos, guapos, bien vestidos, se notaba que se cuidaban, estuvieron hablando un rato con Mariola y Claudia pero ésta estuvo bastante seca con ellos.

– ¿Que le pasa a tu amiga, está enfadada por algo?, le dijo uno de los chicos a Mariola.

– No, es así, es que ella está casada…

– Vaya que pena, pero tu no, verdad?

– Yo no guapo.

– Y habría alguna posibilidad de que tu y yo nos tomáramos una copa a solas?

– Hoy no, pero te voy a dar mi teléfono y me llamas…me has gustado.

Claudia se había apartado un poco y le estaba mandando un whatsapp a su marido, luego se quedó mirando como Mariola tonteaba con uno de los chicos y como parecía que estaban intercambiando sus teléfonos. Finalmente se despidieron y las dos amigas volvieron a quedarse a solas.

– Joder Claudia, a ver si te animas mas, eran dos partidazos, no me digas que no estaban buenos…

– Si, no estaban nada mal, pero aquí paso de esas cosas, es una ciudad pequeña y no sabes quien te puede estar viendo, aunque ya he visto que tu no has perdido el tiempo.

– Jajajajaja, no, me ha gustado mucho el chico éste, si me llama pienso quedar con él otro día para follar.

– No paras, pero si ya tienes a Lucas…

– ¿Y que pasa?, Lucas no es mi novio, es solo otro amigo con el que follar, no creo que a él le importe, no somos pareja ni nada parecido, él lo sabe y lo entiende y si algún día de estos se echa una novia en la universidad, me parecerá perfecto, pero si quiere seguir follando conmigo a mi no me va a importar que tenga novia…

– Lo siento Mariola, no quería estar tan seria con esos chicos, es solo que bueno, dijimos que hoy iba a ser una noche para nosotras, para contarnos nuestras cosas…

– Vaaaaaaaaaale, nada de chicos, es una noche de chicas, jajajaja

– Eso es, jajajajaja.

– Bueno pues ya que estamos, dime con quien estabas hablando por el whatsapp hace unos minutos…

– Le he mandado un mensaje a David para decirle que habíamos ligado con dos chicos, esas cosas le vuelven loco, ya no le he vuelto a decir nada, seguro que se queda toda la noche excitado…jajajaja…

– Que mala eres, te encantan esos juegos con tu marido…

– Pues si, para que te lo voy a negar, dijo Claudia.

– Pero te encanta mas que te folle un tío como Víctor.

– Por supuesto, es de los que saben hacer disfrutar a una mujer en la cama…

– Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, ¿porque no me cuentas mas detallitos?, hoy

te veo dispuesta a hacerlo, que nunca sueltas prenda…

– Mariola, ya sabes que estas cosas me dan mucha vergüenza….

– Pues hoy la tienes que perder, venga vamos a tomar otra copa y me cuentas lo de Víctor.

Se pusieron en un lado de la barra y se pidieron otra bebida.

– La verdad es que no entiendo lo de Víctor, ¿que os pasó exactamente para que no hayáis vuelto a tener noticias de él?

– Esto ehhhhhhhh…Mariola, no sé como decírtelo, esto si que me da mucha vergüenza…

– Venga, venga, tu empieza a hablar, cuéntamelo todo, estoy muy intrigada.

– Fue sobre todo, por…por culpa del sexo anal, dijo Claudia ruborizada.

– ¿El sexo anal?, joder empiezas fuerte, cuenta, cuenta, mmmmmmmmmmmmmm, no se si es el alcohol o que pero sin que me hayas contado nada me estoy empezando a poner cachonda, jajajajaja

– Jajajajajaj, habrán sido los chicos de antes…

– También, ahora podríamos estar en mi casa follando cada una con uno, ¿no me digas que no te daría morbo?

– Mmmmmmmmmmm, calla, calla…bueno no me interrumpas, déjame que te siga contando lo de Víctor.

– Y el sexo anal…

– Si, eso, pues Víctor llevaba unos encuentros que quería hacer eso conmigo, ya sabes, hacérmelo delante de David…

– Vamos, que quería follarte el culo delante de tu marido…

– Si.

– Y tu encantada claro, espera…antes contéstame una curiosidad, ¿te gustaba mas follar con Víctor a solas o que estuviera David delante?…jajajaja, déjalo con la cara que has puesto ya me has contestado, te ponía mucho mas que te follara con tu maridito delante…

– Eran distintas sensaciones…pero si, me excitaba mucho mas cuando estaba David mirando, no sé porqué…

– Vale, gracias por contestar, venga sigue contando, ¿y que pasó con Víctor?

– Bueno, esa noche fue especial, normalmente quedábamos a cenar los 3, luego volvíamos al hotel, pero ese día lo hicimos distinto, Víctor nos había dicho que esa noche si o sí me lo iba a hacer por detrás…

– ¿Y tu querías hacerlo?, ¿ya lo habías hecho antes?

– No, era virgen por ahí…

– Eras…o esa que ya no lo eres…

– No, ya no lo soy…

– Bienvenida al club de las que nos dejamos follar el culo, jajajajaja.

– Jajajajaja.

– A mi me encanta hacerlo, me da mucho morbo que me den por el culo, para que te lo voy a negar, estoy borracha, jajajajaja, es una sensación que me pone mucho que me pongan la polla dura ahí atrás, ese dolor, ese placer…uffffffffffffffffffff….te voy a contar una cosa que no había hecho, ¿te acuerdas hace unos meses cuando sin querer me enrollé con mi ex marido en su casa?

– Si, si, que dijiste que fue un error y tal…

– Si, pues ese día le dejé por el culo

– Ala, dijo Claudia tapándose la boca.

– Pensaba para mi, házmelo que va a ser la última vez, a él le debió volver loco follarme así…ahora estoy mucho mas buena que cuando estaba casada con él…

– Normal…

– Bueno que nos desviamos del tema, sigue contando, ¿que pasó esa noche con Víctor?

– Ya te dije que fue distinto, los previos también, quedamos con él en la habitación del hotel directamente, salí a recibirle en un conjunto de ropa anterior que me había comprado David esa misma semana.

– Joder, que caliente suena eso…tu marido comprando la ropa interior para tu amante, buffffffffffff….

– Me compró un conjuntito muy guarro, jajajajaja

– Jajajajajaja, ¿y le saliste a recibir así?

– Desde luego.

– ¡Que guarra!, jajajaja, se quedaría a cuadros Víctor.

– Si, yo creo que se le puso dura al instante, dijo Claudia volviéndose a ruborizar.

– Me encanta que me cuentes estas cosas y lo vergonzosa que eres…¿y tu como estabas esa noche?

– Pues te puedo decir que muy excitada, pero en realidad estaba cachonda perdida.

– Jajajajajajajaja.

– Jajajajajaja

– ¿Y eso?

– Es que antes habíamos estado conectados en la cam desde el hotel, me había estado mostrando a nuestro ciber amigo…

– Mmmmmmmmmmmmmmmmmm, joder, que morbosos sois…

– Así que imagínate como estaba…

– Venga sigue, no corras por favor, cuéntamelo todo con pelos y señales, te lo juro que yo si que me estoy poniendo cachonda, jajajaja.

– Jajajajajaja.

– Venga sigue.

– Pues llegó Víctor a la habitación y nada lo típico, salí a recibirle en ropa interior y empezamos a besarnos, David estaba sentado en un sillón mirándonos…

– Bufffffffffffffffffffffff, camarero, pon otras dos copas de lo mismo, dijo Mariola levantando la mano, venga tu sigue…

– Nos estábamos besando y luego me dio la vuelta y Víctor se frotó contra mi culo, como si estuviéramos haciéndolo, entonces me mandó que le dijera a mi marido que quería que me diera por el culo…

– ¿Y se lo dijiste?

– Si, claro, a mi marido le vuelven loco esas cosas, le gustó tanto que hasta se corrió en ese momento, jajajaja, dijo Claudia tapándose la cara cuando se volvió a ruborizar.

– Noooooo…

– Siiiiii…

– ¿Se corrió tu marido solo con eso?

– Si, Víctor acababa de entrar en la habitación y él ya había terminado…

– Pufffffffff…que morbo…¿y eso te gustó?

– La verdad es que si, me excitó que se corriera tan rápido, yo estaba también que…no podía mas…

– Venga sigue, sigue, que esto se está poniendo interesante…

– Oyes, te estoy contando mucho…

– Claro, tengo que aprovechar, para un día que te lanzas, jajajaja…porfa sigue…

– Pues eso, que Víctor estaba empecinado en hacérmelo por detrás, me lo dijo nada mas entrar, pero antes me dijo que tenia que…bueno ya sabes, dijo Claudia señalándose la boca.

– ¿Chupársela?

– Si, eso…

– Puedes decirlo que no te averguence…jajajajaja, a mi me encanta chupar una buena polla, de hecho no creo que haya nada mas morboso, meterse en la boca una buena polla caliente y dura…mmmmmmmmmmmmmm, estaría horas y horas chupando polla…¿no te parece?

– Dicho así, jajajaja.

– ¿Y como te lo digo?, no hay nada mas morboso que meterse en la boca una y si es enorme mejor, de estas que casi no entran, a mi me encanta…mmmmmmmmmmmmmmmm, solo de pensarlo me están entrando unas ganas locas de comerme una polla, ¿no te pasa igual?…y luego que se te corran en la cara, mmmmmmmmmmmmmmmm, toda esa corrida calentita…me pone a mil…

– Si, dijo Claudia en bajito.

– ¿Que has dicho, que casi no te oído?, reconócelo sin miedo, te apetece igual que a mi comerte una polla ahora mismo, si quieres llamo a el chico que me acaba de dar el teléfono, eran muy monos los dos, nos les llevamos a mi casa, yo estoy soltera y tu marido es un pobre cornudo al que le encantaría que lo hicieras, mándale un mensaje que vamos a mi casa con dos tíos, a ver que te dice, puedes elegir a cualquiera de los dos, a mi no me importa, nosotras elegimos, a quien se la quieres chupar de los dos, ¿quien quieres que te folle bien?, solo tengo que llamarles…

– Noooo Mariola, ni se te ocurra…

– Me encanta como te haces la buena, cuando en el fondo estás deseando…pues por lo menos sigue contándome como se la chupaste a Víctor…¿lo hiciste verdad?

– Si, claro, delante de mi marido, le hice una mamada…completa…

– ¿Completa?

– Si, ya me entiendes…

– No, no te entiendo, ¿quieres decir que también le comiste los huevos?

– Si, dijo Claudia volviéndose a ruborizar.

– Ya te has vuelto a poner roja, es tan fácil, jajajajajaja.

– Jajajajaja, que cabrona…

– Y tu que zorra, comiéndole los huevos a Víctor delante de tu maridito…venga sigue contando que te lo juro que me estás poniendo muy cachonda, creo que el tanga lo tengo ya pegado en el coñito.

– Jajajajajaja.

– Jajajajaja…

– Luego empezamos a hacerlo, yo estaba a punto ya…de terminar…pero Víctor no quería dejarme…

– ¿Como te le follaste?, ¡quiero detalles!

– Me senté encima, me puse sobre él, luego me hizo ponerme de frente a David y lo hicimos un poco mas, pero de repente se paró y sacó un pequeño bote de lubricante…

– ¿Y tu marido que decía?

– Nada, se estaba masturbando delante de nosotros…

– Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm…está en lo mas interesante…oyes pero no me aguanto, tengo que ir al baño.

– Yo también, jajajajaja…

– Vamos…

Las dos amigas se metieron en los baños del bar, era pequeño pero estaba bastante limpio.

– Si no te importa empiezo yo, que no me aguanto mas, dijo Mariola dándole el bolso a Claudia para que se lo sujetara.

Se bajó los pantalones vaqueros que llevaba y se sentó. Un potente chorro de pis se estrelló contra la taza mientras Mariola resoplaba.

– Joder que gusto, no podía aguantarme mas…

– Jajajajajaja, ya lo veo…

Luego Mariola miró hacia abajo el tanguita negro que estaba sobre los pantalones.

– Mira tía, dijo sujetándolo con la mano, – te lo digo en serio que me estabas poniendo caliente, lo tengo empapado…

– Jajajajaja.

Se puso de pies cuando empezó a limpiarse.

– Mmmmmmmmmmmm, mejor casi no me toco…estoy muy mojada en serio…mira toca, dijo cogiendo la mano de su amiga.

– Quita, jajajaja, ¿como no vas a estar mojada si acabas de hacer pis?

– No es por eso, ya lo sabes…

– Venga déjame que yo tampoco puedo mas, dijo Claudia subiéndose la falda y bajándose el tanguita.

Sentada en la taza miró hacia un lado, Mariola todavía no se había subido el pantalón y parecía que se estaba inspeccionando el coño.

– Mira como lo tengo, ¿ves lo mojada que está?, dijo abriéndoselo a 20 cms de la cara de Claudia.

– Joder Mariola, quítame eso de delante tía, jajajaja.

– Jajajajaja, ¿porque, no te gusta?…

– Jajajaja, noooooo…

– ¿Seguro?, ¿tu no estás mojada?, dijo Mariola acariciándose delante de su amiga.

– Noooooo…

– Pues ahora no paro, solo lo hago si me reconoces que tu también estás cachonda como yo, jajajaja, dijo Mariola metiéndose un dedo en el coño empezando a masturbarse.

– ¡¡Para!!

– Ya sabes lo que tienes que decir, mmmmmmmmmmm, ahhhhhhhhhhhh…dilo o me correré delante de ti, y no es broma, sabes que lo haría…

– Joder, vale, vale, siiiiii, estoy mojada también, ¿contenta?, pero para yaaaaaaaaaaa…

– Ohhhhhhhhh que pena, tenía pensado correrme, dijo Mariola sacando la mano de su entrepierna, – pero me encanta al menos que me reconozcas que tu también estás cachonda.

Cuando terminó de limpìarse Claudia se puso de pies y antes de subirse el tanguita notó la mano de Mariola acariciándola el culo.

– ¿Que haces?

– Tocándote el culo, ¿no lo ves?, tu también puedes hacerlo si quieres, todavía no me he subido los pantalones.

– Anda estate quieta y déjate de tonterías…

– ¿Porque?, ¿no te apetece?, estamos solas, calientes, ¿que problema hay?, me encantaría probar con una tía, nunca lo he hecho, ¿y tu?

Mariola había sujetado a Claudia por la cintura casi pegándola contra su cuerpo, luego puso las dos manos sobre el culo de su amiga sobándoselo bien.

– ¡Tienes un culazo perfecto!, no me extraña que Víctor quisiera follártelo, ¿quieres que te lo coma?, ahora mismo lo haría si quieres, date la vuelta y…

– ¡¡Mariola, para!!, dijo Claudia intentándose zafar de su amiga.

– Venga solo un poquito, déjame un poquito, estoy muy cachonda…

– Me estoy enfadando Mariola…estás borracha o que?, dijo empujando un poco a su amiga para liberarse al fin.

Mariola se quedó apoyada contra los azulejos del baño e inclinó la cadera hacia delante acariciándose el coño.

– No estoy borracha, estoy excitada, lo mismo que tu, ¿ves?…ahhhhhhhhhh…

– Vamos fuera anda, dijo Claudia subiéndose el tanguita.

– ¡¡Que aguafiestas eres!!, podíamos haberlo pasado muy bien, tienes muy buen culo, dijo Mariola desistiendo también y comenzando a subirse los pantalones.

– ¡¡Que cabrona eres!!

– Lo sé.

– Jajajajajaja.

– Jajajajajajajaja, ¿oyes cambiamos de sitio?, me han dicho uno que está muy bien ahora…

– Vale…

Las dos amigas salieron del local y fueron andando a otro bar que estaba a cinco minutos. Efectivamente estaba muy bien de gente, era un bar modernito, bastante oscuro, con gente sobre los 25-30 años y con música reggeaton.

– No puedo con esta música, dijo Claudia.

– Venga, vamos a tomar otra copa, que el sitio tiene muy buena pinta y me acabas de contar lo de Víctor que nos hemos quedado a medias.

Enseguida vieron a los dos chicos con los que habían estado hablando antes, uno de ellos les saludó con la mano.

– Mira, ahí están los dos buenorros, todavía estamos a tiempo de llevárnoslos a casa, ¿cual te gusta mas?, dijo Mariola.

– Eres incorregible, jajajaja, anda vamos a pedir.

– Bueno, si cambias de opinión ahí los tienes, yo ya voy con un buen calentón y tu creo que también, te dejo que te folles al que quieras de los dos.

– No, ya, ya me he dado cuenta antes en el baño.

– Jjajajajaja, si, perdona si me he pasado.

– Pues un poco si…

– Anda, que en el fondo te ha gustado, a mi me ha encantado, tienen un pedazo de culo para hacer de todo con él, dijo volviéndoselo a sobar sobre la falda de cuero.

– Paaaaara, que aquí nos puedo conocer cualquiera, es muy pequeñita la ciudad.

Se fueron a la barra a pedir otras dos copas y se quedaron allí para seguir hablando, la música estaba bastante alta por lo que ahora tenían que hablarse al oído para poder entenderse.

– Venga cuéntame lo de Víctor, que no quiero que se me pase el calentón, dijo Mariola.

– Estás hoy lanzada.

– Ni te lo imaginas, venga sigue…estábamos que había cogido el bote de vaselina.

– Vaaaaaale, pues si…me lo empezó a echar, yo estaba…pufffffff, como tu ahora…jajajajaja, ya solo quería correrme…y me daba todo igual, quería que me la metiera.

– ¿Era tu primera vez por detrás, no?

– Si, nunca lo había hecho y también me daba un poco de miedo, Víctor la tenía muy grande y otros días ya lo habíamos intentado y me dolía mucho.

– Mmmmmmmmmmmmmmm, pero estabas muy cerda y querías volverlo a intentar…

– Si, mas o menos…así que lo intentó muy despacio.

– ¿Y que tal?, ¿te gustó?

– Si, me gustaba, era por el morbo, no sé, dejar que me hiciera eso delante de mi marido.

– Joder Claudia, me está volviendo a gotear el coño, te lo juro tía…puffffffffffffff, venga sigueeeee, dijo volviendo a tocar el culo de su amiga.

Claudia le volvió a retirar la mano y luego la dió un pequeño azote en el culo a Mariola.

– Para cabrona, jajajajaja.

– Mmmmmmmmmmmmmm y encima dame azotitos, que eso me pone mas…venga dame otro…

– Jajajajaja, estás tonta tía, que era de broma.

– Y yo te digo que me des otro, dijo Mariola cogiendo la mano de su amiga y poniéndola sobre su propio culo.

– Que nos van a ver.

– Dame otro…venga.

Como si fuera un juego Claudia volvió a dar un pequeño azote sobre el culo de Mariola, se notaban unos glúteos bien duros sobre el ajustado vaquero.

– Mmmmmmmmmmmmmmmm, te lo juro que cada vez que me das me tiembla todo, joder Claudia si me das unos cuantos me corro aquí mismo…

– Jajajajaja, pues entonces no te doy mas…me estás empezando a asustar.

– Jajajajajaja, pues venga sigue, cuéntame como te folló Víctor el culo…

Claudia se tapó la mano y se la escapó una pequeña risa.

– ¿De que te ríes?, dijo Mariola

– De lo que te voy a contar, luego te vas a reír tu también, pues estaba Víctor intentando metérmela y joder, me hacía daño, me hacía mucho daño, pero notaba que algo había entrado…

– Ese dolor da mucho gustito.

– Pues a mi no me gustaba nada, era demasiado dolor, no podía concentrarme, así no me iba a correr, pero Víctor seguía insistiendo, la sacaba y la metía despacio, pero cada vez me dolía mas y le tuve que decir que parara.

– ¡¡Que putada!!

– Si, pero él no iba a desistir, me dijo que descansara un poco que luego lo volvíamos a intentar y me quedé en la misma posición mientras nos relajábamos un poco…ni lo vi venir…

– No me digas que…el cornudo…

– Si maja, el cornudo…cuando me quise dar cuenta estaba detrás y ya me la había metido en el culo…no le costó nada.

– Claro, Víctor se lo había dejado preparado…¿tanta diferencia de tamaño hay?

– Si, bastante, jajajajaja, la polla de Víctor es enorme comparada con la de mi marido.

– Pobrecito, jajajajaja.

– Jajajajajaja

– ¿Así que tu marido fue el que te desvirgó el culo?

– Siiiiii y tengo que reconocer que fue genial, menudo orgasmo tuvimos…ufffffffffffffff, no me había follado así en la vida…

– Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, me lo imagino, ¿y Víctor?

– Se enfadó, empezó a decir que se estuviera quieto y no se que mas, le escuchaba que le decía cosas a David, pero nosotros estábamos a lo nuestro, pasamos un poco de él.

– Normal que se enfadara.

– Un poco sí, pero no se si era para tanto, se vistió rápido y se fue sin decir nada, ya no me ha vuelto a coger el teléfono.

– Menudo gilipollas.

– Pues si.

– Pues que le den.

– Pues eso, dijeron las dos amigas brindando con la copa en la mano.

Justo Mariola levantó la mirada y vió a un grupo de 6 chicos que las estaban mirando detenidamente, no tendrían mas de 20 años.

– Detrás de ti, hay un grupo de jovencitos que no deja de mirarnos…

Claudia se giró y se quedó observando el grupo que le decía Mariola, luego se volvió rápidamente.

– ¡Mierda!

– ¿Que pasa?, dijo Mariola.

– Les conozco, por lo menos dos han sido alumnos míos, hace tres años creo…

– Mmmmmmmmmmmmmmmmmmm, no me digas, esto se pone interesante, ¿vamos a hablar con ellos?

– ¡¡Ni de coña!!, venga vámonos…

– Huyyyy, creo que no va a hacer falta, dos vienen directamente hacia aquí…

En cuanto terminó de decir la frase los dos jóvenes estaban a su lado.

– Hola, que tal señorita Álvarez?, dijo uno de los chicos extendiendo la mano sin saber muy bien como saludar a su antigua profesora.

– Hola, soy Mariola, dijo lanzándose a dar dos besos a los chicos.

– Hola, somos Luis y Rober…

– Pues encantada.

– Igualmente, nada es que estábamos ahí y hemos dicho, si parece la profe…y solo hemos venido a saludar…

– Gracias chicos, dijo Claudia muy cortada.

– ¿Podemos invitaros a una copa?, dijeron los chicos con descaro.

– ¿Cuantos añitos tenéis?, dijo Mariola.

– Mejor no, dijo Claudia intentando cortar cualquier tipo de tonteo que pudieran tener.

– Tenemos 20, ¿y tu?, la preguntaron a Mariola.

– Yo soy demasiado mayor para dos jovencitos como vosotros…

– Lo mismo te sorprendemos…

– Eso no lo dudo…pero hoy no, quizás otro día…nos veremos por aquí…

– Que pena, bueno pues nada, adiós señorita Álvarez, está usted muy guapa…parece otra de cuando está en clase…

– Venga chicos, hasta luego…

Los dos jóvenes se fueron riendo donde estaban sus amigos y Claudia apuró la copa.

– Esto es lo que no me gusta de estos sitios, encontrarme con alumnos…venga vámonos…

– Bueno no te pongas así, ya no son alumnos tuyos…eran muy guapos, lo podíamos haber pasado muy bien con ellos…

– Jjajajajaja, tu a lo tuyo…

– ¿Y por que no?, espérame fuera si quieres y voy a hablar con ellos, en 20 segundos están fuera con nosotras, te lo aseguro, cualquiera de los dos se moriría de ganas por follarte, ¿te imaginas en mi casa con los dos jovencitos?, mmmmmmmmmmmmmmmm, solo de pensarlo…

– Venga déjate de fantasías y vamos para fuera, dijo Mariola tirando de su amiga por el brazo.

Una vez fuera se quedaron hablando.

– ¿Y ahora donde vamos?, no hay muchos sitios que estén bien y en todos vas a tener a ex alumnos que te van a saludar…

– Esto es lo que no me gusta de salir por la ciudad, es muy pequeña y nos conocemos todos…

– Al final me voy a ir a casa sin ningún tío por lo cortarrrollos que eres, jajajajaja.

– Jajajajajajaja, dentro están los dos con los que hablamos, si quieres me cojo un taxi y te dejo que te vayas con uno a casa…

– No paso, ya le llamaré que tengo su teléfono, ¿venga que hacemos?, hoy lo estábamos pasando muy bien, para una vez que me cuentas intimidades y yo no puedo contarte nada, llevo todo el verano follando con Lucas…y como no quieres saber nada…

– Prefiero que no…

– Jajajajaja, venga, déjame que te cuente solo un poquito…vamos a otro sitio y te cuento algo…

– ¿Y si nos vamos ya para casa?…

– Venga no fastidies, si estamos en lo mejor…mira hacemos una cosa, vamos a mi casa y seguimos hablando allí…

– Uyyyyyyyyyyyyy noooo, quita, quita…que estás con la mano muy larga, tienes mucho peligro tu en tu casa…

– Prometo que no te hago nada, de verdad, dijo Mariola levantando las manos.

– No me fio nada…

– Venga anda, vamos a mi casa, que no hay nadie y nos seguimos contando cositas con una botella de vino.

– Mas alcohol no, jajajajaja

– Jajajajajajajaja.

Al final se dejó convencer, cogieron un taxi y Claudia se relajó un poco. Había bebido, la retumbaban los oídos por la música e inmediatamente se acordó de lo que había pasado en el baño con Mariola. Su amiga le había mostrado el coño húmedo y luego se había empezado a masturbar delante de ella, pero lo peor fue cuando la sujetó contra su cuerpo y la puso las dos manos en el culo. No quería hacer nada con Mariola, no le excitaban las mujeres, pero fue lo mismo que con Don Pedro y con Gonzalo, en cuanto sintió las manos contra su cuerpo se le aflojaron todas las defensas, por suerte Mariola no continuó, pero si la llega a meter la mano en el coño posiblemente se hubiera dejado hacer de todo.

Y ahora había aceptado ir a su casa, Mariola lo estaba vistiendo como un juego entre amigas, mucho jajajaja y mucha broma, pero en el fondo estaban muy cachondas y Claudia lo sabía, de hecho ella también lo estaba, contarle lo que había pasado con Víctor le había calentado sobre manera, nunca había hablado de esas cosas con ninguna amiga. Suponía que Mariola iba a intentar algo cuando estuvieran en su casa, estaba casi convencida.

¿Entonces porque había aceptado ir si no quería nada con ella?
Al igual que le pasaba a su amiga Claudia notó la humedad entre sus piernas, como la tela del tanguita se la pegaba al coño, como le palpitaba, el mero roce con los muslos ya le provocaba mucho placer. Cruzó las piernas con fuerza y dió un pequeño gemidito que Mariola no pudo escuchar.

– Lo hemos pasado genial, me alegra tenerte de amiga, dijo Mariola estirando la mano para agarrar la de Claudia.

Luego entrelazaron los dedos y se quedaron así hasta que llegaron a su casa.

Un comentario sobre “Cornudo (117)

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