PENÉLOPE

aproximaban las vacaciones de verano y Mark había alquilado una casa en la playa, estábamos emocionados organizando todo y por fin llegó el día, estábamos locos de contentos para empezar nuestros días de descanso, sin teléfono, ni horarios.

Por la mañana temprano preparamos todas la cosas, desayunamos para no parar durante el viaje, cuando acabamos, nos dirigimos a nuestro destino, mientras Mark conducía, íbamos hablando y haciendo planes.

Después de cuatro horas llegamos, aparcamos en el parking del edificio, cogimos el equipaje y subimos a la planta 34 donde nos esperaban nuestras vacaciones idílicas.

Nada más entrar, las vistas eran impresionantes, el sol entraba en todas las estancias sin ser invitado, había un amplio salón con cocina americana y una isla que separaba un espacio del otro, sin ver el resto de la casa, dejamos todo en medio del salón y Mark me llevó ante la isla, entre besos y sutilmente me desnudó, dejándome el tanga puesto.

Yo hice lo mismo con el, pero yo le quité el slip, tocándole la polla al mismo, ufff estaba goteando, mi tanga estaba empapado, me puso cachonda perdida y acabé encima de la isla, Mark me tumbó y empezó a besarme y morder los pechos con desesperación, me tumbo y saco su polla para metérmela en la boca, mientras seguía tocándome y metía los dedos en la vagina.

Uff me puso tan cachonda, que no podía aguantar de lo caliente que estaba. Estar en una casa desconocida y sabiendo que nadie nos iba a molestar, hizo que me des inhibiera de tal forma, que tenía la necesidad de explotar y al ver la polla de Mark como estaba, la tenía tan dura que me pareció más grande de lo habitual, entonces la saco de mi boca y sin pensarlo me metió la polla en la vagina sin quitarme el tanga y de un empujón me la metió de golpe.

Golpeaba con una fuerza tremenda, instintivamente empecé a tocarme el clitoris con rapidez, creció en mí una ansiedad tremenda, que terminé mientras él empujaba con golpes secos.

Mark saco su polla y me la llevo a la boca y al instante, yo empecé a chuparla, notando el calor y la dureza de su miembro y al momento exploto en mi boca, no me lo esperaba e intenté apartar la cabeza, pero él me sujeto la cabeza y echo todo su líquido en mi boca.

El caso es que me gusto el verme forzada y desde ese momento siempre terminaba corriéndose en mi boca.

Esa fue la primera experiencia que marcó el inicio de nuestros días de descanso, fueron unos días tremendos, en la que follamos todos los días.

penelope.estudios@hotmail.com

womanpenelope.wordpress.com

Un comentario sobre “Unos días inolvidables

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