Tenía ordenados los dibujos según se los había ido haciendo Mario, recordaba perfectamente el primero que le regaló, se había hecho muchísimas pajas con él, Claudia estaba de pies de espaldas a los alumnos desnuda de cintura para abajo y mirando de perfil, tan solo llevaba unos zapatos de tacón azules y mostraba su culo desde su posición al resto de la clase. En la parte de arriba llevaba una mini camiseta de tirantes también de color azul y Claudia se agarraba un glúteo y tiraba de él hacia fuera para enseñar el ojete a los adolescentes.

– ¡¡¡JO-DER!!!, ¿es…es Claudia?, dijo Mariola tartamudeando sin poder dejar de mirar el papel…
– Si.
– ¿Lo has hecho tu?
– No, es de un amigo…que me los hace para regalármelos…
– Dios mio, pues está genial, parecen de verdad, como si fuera una foto…¿me supongo que será un compañero de clase el que haga estos dibujos, no?
– Si, por eso, te pido que no lo comentes…
– No, no tranquilo…¿por casualidad no será ese rubito que juega tan bien al padel el que los ha hecho?

Lucas se puso rojo de la vergüenza, no sabía mentir.

– Ehmmmm…si, Mario…si los hace él, pero no digas nada, es muy importante, esto es muy privado, si se entera que te los enseño se enfadaría mucho, le prometí que nunca se los enseñaría a nadie…y me gusta cumplir las promesas con mis amigos, pero no me he podido aguantar a que los vieras, es muy importante esto Mariola, no se lo puedes decir a nadie, estoy confiando mucho en ti…
– Me gusta que confíes en mi…tranquilo, nunca se lo diré a nadie…por cierto es muy bueno el dibujo…¿puedo decirte una cosa?
– Si, claro.
– He visto a Claudia desnuda y te aseguro que tiene el culo tal cual le ha hecho tu amigo…
– Mmmmmmmmmmmm, ¿¿si??, Mario se fija mucho en esos detalles, la de horas que se lo habrá mirado en clase…
– ¿Y tú también se lo miras?
– Si. ¿no te molesta que te lo diga, no?
– Jajajaja, molestarme, ¿porque?…me parece lo mas normal del mundo que Claudia te guste…¡¡joder, si yo fuera lesbiana hasta me gustaría a mi!!, dijo pasando a la siguiente hoja.

Fue mirando los dibujos uno a uno, detenidamente, se recreaba en los detalles y Mariola comenzó a excitarse. No lo pudo remediar, además no tuvo que esperar mucho a salir ella también, en el sexto dibujo Mario las había dibujado juntas. Estaban en el centro de una pista de padel con sus conjuntitos de falda corta y camiseta de tirantes, apoyadas en la red y con la falda subida por la mitad cruzaban los brazos para tocar cada una el culo de la otra, a la vez que tenían las lenguas entremezcladas.

– ¡¡¡Joder, esa soy yo!!!, dijo Mariola metiendo inconscientemente la mano bajo sus braguitas.
– ¿Que dijiste antes?, como era eso de esperar hasta la noche para estar mas calientes?, jajajaja…

Mariola se mordió el labio y le miró al chico el bulto que llevaba bajo los calzones, tenía una buena empalmada también y le acarició la polla apretándosela fuerte por encima de la tela.

– Puffffffffffff, me está poniendo mucho esto, ahora no sé si voy a poder esperar a la noche…
– No seas mala mamá, es mejor que nos vistamos y bajemos a comer, no?, dijo Lucas haciendo el gesto de cerrar el cuaderno.
– Si, deja esto para luego…quiero ver todos los dibujos con detenimiento… ¿tu crees que le gusto a tu amigo Mario?, me ha dibujado muy bien, eso es que se ha fijado…
– Seguro que si, se habrá hecho muchas pajas contigo, me supongo que después de dibujarte así terminará bastante cachondo.
– ¿Y tu vas a aguantar hasta la noche?, dijo Mariola poniéndose de rodillas entre las piernas del joven.

Le pegó un par de bocados a la polla por encima del calzón y luego la recorrió con la lengua sin llegar a sacársela mientras Lucas la acariciaba el pelo.

– Será mejor que nos vistamos, dijo ella poniéndose de pie visiblemente excitada.
– ¿Vas a dejarme así?
– Quiero que te aguantes hasta la noche, dijo acariciándole el paquete por última vez.
– Mmmmmmmmmmmmmm, estate quieta, para ya o te follo ahora mismo, te lo digo en serio…
– Buffff, dijo Mariola mordiéndose los labios, – luego tenemos que seguir con esto, me han vuelto loca esos dibujos y me faltan casi todos de ver.

Pudieron contenerse hasta la noche, donde después de bajarse un rato a la playa por la tarde se prepararon para bajar a cenar. Mariola se puso una falda sobre medio muslo de color roja, con unas sandalias que tenían algo de cuña y una camiseta de tirantes blancas. Se sentaron en una mesa y cuando ella se levantó al buffet se cruzó con Jordi que también estaba en el comedor.

– Hola, que tal?
– Hola.
– Pues parece que al final vamos a tener torneo de padel, hay 9 parejas apuntadas, dijo él.
– Ahhh, pues fenomenal, no me he fijado al entrar.
– Si, he preguntado al chico de las actividades y me ha dicho que mañana pondrán los horarios.
– Que bien, en la pista nos vemos…prepárate a perder, jajajaja.
– Eso habrá que verlo, dijo Jordi, – ¿luego os quedáis a tomar algo en la sala de fiestas, no?
– Si, no sé si quedará Lucas, lo mismo se sube a la habitación con el móvil, a estos chicos solo les gusta estar pegados a la pantalla.
– Ya, a mi me lo vas a decir, nosotros también tenemos dos hijos, algo mas mayores, tienen 24 y 22…
– Bueno, luego hablamos, que se me enfría la comida…
– Jajajaja, vale…

Después de servirse un pescado a la plancha con un poco de ensalada se sentó en la mesa donde esperaba Lucas.

– Vamos, ¿como has tardado tanto?
– Me he encontrado “al pesado”, me ha dicho que tenemos torneo de padel, que ya se han apuntado 9 parejas.
– Un poco pesado si que es, estoy muerto de hambre voy a ver que pillo para cenar…

Cuando terminaron de cenar salieron al jardín donde había una pequeña actuación musical, Mariola y Lucas se sentaron en una mesa y pidieron un par de cervezas. Cerca estaban los tres matrimonios con los que habían entablado algo de relación, Jordi en cuanto vio a la pareja les saludó con la mano. Estaba claro que le gustaba Mariola, a pesar de tener a su mujer delante no se cortaba en tontear con ella, y aunque Mariola le seguía un poco el juego por no ser desagradable ya se había ganado la antipatía de las tres mujeres de los matrimonios que la miraban con cierta desconfianza y cuando se quedaban a solas la ponían de “golfa” para arriba.

– Mira como se viste la muy guarra, con su hijo delante…ésta a venido a ver si pilla algún marido, comentaban entre ellas.

Terminó la actuación y entraron en la sala de fiestas.

– ¿Nos subimos ya a la habitación?, me muero por follarte, dijo Lucas en bajito.
– Espera, vamos a jugar un poco mas…

En cuanto aparecieron por la sala Jordi se acercó a ellos.

– Oyes, hoy un baile si que echamos, no?, le dijo directamente a Mariola.
– No sé que le parecerá eso a tu mujer, parece que me mira un poco mal…
– Por Carmen no te preocupes, no la importa…
– Vale, vale, si no la importa a tu mujer, yo sin problemas…nos tomamos esta cerveza…
– Mamá yo me quiero subir ya, interrumpió Lucas.
– Venga Lucas, no seas tan agua fiestas, que hace mucho que no salía a bailar y tomar algo…
– Haz lo que quieras, dijo el chico en el papel de hijo resignado y se sentó en un taburete de la barra a mirar el móvil como si no fuera con él la cosa.

Al rato echó una ojeada a la pista y Mariola estaba bailando con Jordi, la mujer de éste parecía que iba a saltar de un momento a otro en la pista para agarrarla de los pelos, pero su marido estaba encantado bailando con ella. De hecho estaba mas que encantado, se le llegó a poner dura tan solo con bailar con Mariola y ésta se dió cuenta, claro que se dió cuenta cuando él se arrimó mas de lo normal pegándose contra su cuerpo.

No quiso ser borde con él, de hecho hasta le pareció que podía ser un juego interesante tener un pequeño tonteo con Jordi como si fuera la típica separada que está buscando echar un polvo en vacaciones.

– Creo que será mejor que vuelvas con tu mujer, no nos quita ojo…mañana si quieres bailamos otra vez…lo haces muy bien…
– ¿Te ha gustado?, a mi me ha encantado.
– Si, me ha gustado…
– ¿Puedo invitarte a una cerveza?
– ¿Ahora, estás ligando conmigo?, jajajaja, tu mujer está delante, dijo Mariola en tono de broma.
– Puede ser…no me puedo creer que una chica como tu esté soltera, será porque quieres…
– Quita, quita, que después de separarme no quiero mas maridos…además el chico está en una edad difícil…estoy bien así…
– Algún noviete tendrás de vez en cuando, no?, jajajajaja.
– Alguno, jajajaja…bueno que ya nos vamos, me lo he pasado muy bien, muchas gracias Jordi…
– Gracias a ti.

Se despidió con la mano del resto del grupo que les miraba a lo lejos y se fue a buscar a Lucas que seguía esperando con el móvil de la mano. Fueron juntos hacia el ascensor del hotel.

– Quiere ligar conmigo, confirmado, le he seguido un poco el juego, dijo Mariola.
– ¿El pesado?, ya, se le ve de lejos, el típico cincuentón pesado que va de gracioso…

En cuanto entraron al ascensor comenzaron a besarse. Mariola iba muy caliente, no había podido olvidar los dibujos que el chico le había enseñado antes y también le había gustado que Jordi se empalmara tan solo con bailar con ella, el tipo no la ponía nada, pero el morbo de jugar con él delante de su señora si que la gustaba.

– Aquí no mamá, pueden vernos, dijo Lucas separándose…
– Venga, vamos rápido a la habitación…no aguanto mas…

Nada mas cerrar la puerta Mariola se agachó poniéndose de cuclillas pegada a la pared y se abrió de piernas.

– ¿Que haces?, preguntó Lucas extrañado.
– Estoy muy cachonda, quiero que me hagas algo muy cerdo, dijo Mariola metiéndose la mano entre las piernas para comenzar a masturbarse ella sola.

El chico se sacó rapidamente la polla y se la intentó meter en la boca, pero no era eso lo que ella buscaba.

– No, ¡¡¡hazte una paja delante de mi y córrete en mi cara!!!
– Quiero follarte, protestó el chico…
– La noche es muy larga, pero ahora quiero hacer esto, dijo Mariola masturbándose.
– ¿Quieres que me haga una paja así?, dijo el chico meneándosela delante de su cara.
– Si, vamos, mmmmmmmmmmmm, ahhhhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhh, eso es lo que quiero…estoy a punto de terminar, quiero llegar al orgasmo con tu corrida caliente encima, vamos échamelo todo, menéatela deprisa, no me queda mucho, ahhhhhhhhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhhh.
– Ummmmmmmmm, que mamá tan mala, ¿quieres que tu nene se te corra en la cara?…
– Ahhhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhhh, vamos hazlo, siiiiiiiii siiiiiiiiiiiiiiiii, hazlo, córrete encima, vamos córrete en mi cara!!!!

Lucas se pajeaba a toda velocidad y no tardó en eyacular sobre Mariola, empapándola el pelo, la boca, la nariz, los ojos en una espesa y abundante lefada. En cuanto notó como el chico la regaba por completo ella también llegó al orgasmo.

– Asiiiiiiiiii, eso esssssssssssssssss, me corroooooooooo, ahhhhhhhhhhhhhhh, sigueeeeeee sigueeeeeeeeeeeee, ¡¡¡córrete en mi cara, córrete en mi cara!!!!!!!, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh…

Mariola se sentó en el suelo recogiendo el semen con los dedos y metiéndoselos en la boca.

– Mmmmmmmmmmmm, que rico, que cachonda me pones…vamos a la cama que quiero ver esos dibujos que has traído…luego puedes hacerme lo que quieras, lo mas guarro que se te ocurra…
– ¿Lo mas guarro?
– Lo mas guarro, lo que quieras…
– Me encanta lo puta que eres…pues ahora para empezar límpiame la polla con la boca, ya veremos que se nos ocurre, dijo el chico acercándose a ella.

El jueves empezó el torneo de pádel, lo iban a hacer en tres partidos, Mariola y Lucas jugaban el jueves antes de comer contra una de los matrimonios de Girona. Se acercaron a la pista a jugar y estaban las tres parejas de amigos, habían ido a ver el partido. Mariola llevaba un conjuntito de padel tremendamente provocativo, era de color rosa con la falda cortísima, casi como que no llevaba y debajo se veía la braguita que llevaba a modo de short para que no se vea nada, pero era escandaloso.

Los que estaban viendo el partido no podían dejar de mirar las piernas y el culazo de aquella morena, sobre todo Jordi que no le quitaba ojo. Tampoco tuvo mucho tiempo para mirar, el partido no duró ni 25 minutos, 6-0, 6-0.

Mariola y Lucas salieron de la pista sin apenas sudar y se quedaron allí en las mesas a tomar un refresco mientras veían el partido de sus hipotéticos rivales en semifinales. Se acercó Jordi para hablar con ellos, desde el famoso baile con el que se empalmó con Mariola apenas habían coincidido en el buffet y de lejos en la playa, pero casi no habían podido volver a charlar.

– Vaya, menudo nivel tenéis, ya está claro quien va a ganar el torneo, les dijo.
– Gracias.
– Se nota que jugáis bastante y estáis bastante en forma, no como nosotros, dijo Jordi tocándosela barriga.
– Si, jugamos bastante cuando estamos en casa, alguna vez hasta hemos jugado algún torneo, le toca aguantar a la manta de su madre, dijo Mariola revolviéndole el pelo.
– ¡¡Ahii mamá quita!!
– ¡Que va!, hombre tu hijo juega muy bien, pero tu no le das nada mal…te mueves muy bien por la pista, nosotros también estamos en semis…
– Pues enhorabuena…
– Nos encontraríamos en la final.
– Pues allí espero verte…
– Me subo a duchar, que estos son muy malos, dijo el chico poniéndose de pies refiriéndose a los que estaban jugando.
– Bueno, luego voy a la habitación…ehhh oyes perdona, ya sabes que estos jóvenes se creen que se van a comer el mundo, cada uno juega como puede, el caso es hacer algo de deporte, le dijo Mariola a Jordi.
– No, si el chico tiene razón, excepto vosotros todos somos muy malos, jajajajaja. ¿otra cervecita?
– Es que después de jugar no me gusta beber, que me sienta mal.
– Vale, como quieras, a ver si volvemos a coincidir alguna noche, llevas dos noches seguidas sin ir a la sala…
– Me tienes controlada, jajajaja.
– Eh siiiii, claro…me gustó bailar contigo…
– Si, hemos cambiado un poco de aires y nos hemos acercado al pueblo a tomar algo…
– ¿Esta noche vas?…
– No lo sé, a ver que dice Lucas, si no le apetece bajar lo mismo bajo yo sola…
– Si claro, sin problemas, te sientas con nosotros, dijo Jordi.
– No quiero molestar.
– De verdad que no, tu sin problemas…te vienes con nosotros…
– Vale, bueno me subo a la habitación, que habrá que darse una ducha antes de bajar a comer, luego hablamos.

Cada vez tonteaba mas con Jordi, la mujer a cinco metros de ella les observaba sin pestañear, la falda que llevaba Mariola era tan corta que cuando se sentaba con las piernas cruzadas se la veía todo el muslo y Jordi no podía dejar de mirarle las piernas que tenía. La historia que se había montado con ellos de madre-hijo era totalmente creíble y Jordi pensando que era la típica separada que quiere pasárselo bien en vacaciones seguía insistiendo con ella. No le importaba que su mujer ya le hubiera advertido un par de veces del tonteo que se traía con “la fresca esa”. Por echar un polvo con aquella morenaza fuera de su alcance estaba dispuesto a cualquier cosa.

Aquella noche tampoco bajaron a la sala de fiestas, ni la siguiente tampoco. Se quedaron follando en la habitación.

El sábado por la mañana jugaron la final del torneo, Mariola y Lucas contra Jordi y su mujer, no tuvo mucha historia el partido, 40 minutos para un 6-1, 6-0, lo mas recordado del partido iba a ser el modelito de Mariola con otra minifalda cortísima de color negro y camiseta de tirantes deportiva a juego enseñando ombligo.

Cuando terminaron se dieron dos besos y se quedaron tomando una cerveza en la piscina del hotel los 4.

– No podemos con vosotros, tenéis mucho nivel…
– Habéis jugado muy bien, sobre todo tu, le dijo Mariola a la mujer de Jordi con un golpecito en la pierna intentando establecer algo de complicidad con ella.
– Gracias, si, estoy yendo a clases, pero todavía me falta para jugar como tu…
– En poco juegas como yo…ya verás…bueno que bien se está aquí, nos va a dar pena irnos, verdad Lucas?, ya mañana nos vamos…
– Ohhhhh, ¿mañana?, dijo Jordi.
– Si, el lunes vuelVo al trabajo y éste a disfrutar el verano, antes de empezar la universidad, ya se me ha hecho un hombrecito, dijo Mariola refiriéndose a Lucas.
– ¡Mamá!, que me dejas en vergüenza…
– Ayyyy que vergonzoso ha salido…
– Oyes pues esta noche sin falta nos tenemos que despedir…ehhh, tenéis que bajar a la sala de fiesta y un último baile, eh…
– Si a ella no le importa, dijo Mariola sonriendo a la mujer de Jordi.
– No, claro que no, dijo con una sonrisa forzada.
– Pues quedamos, esta noche nos vemos allí…
– Vale.

En cuanto llegaron a la habitación comenzaron a hablar de la insistencia de Jordi.

– No se corta el tío, ni con la mujer delante, dijo Lucas.
– La verdad que no…
– Que pesado con bailar contigo…lo ha dicho no se cuantas veces…
– Querrá volver a arrimarse.
– No fastidies que se te arrimó el babas ese…
– Jjajajaja, si, no te quise decir nada, pero se me arrimó mas de la cuenta, ¡se le puso dura bailando la última vez!
– ¿De verdad?, ¡¡joder que asqueroso!!, y con la mujer delante…¿no te molestó?
– No, tranquilo, le tengo controlado…
– Pues a mi si me molesta, ahora que me cuentas que se te arrimó con ganas me quedo de darle una buena hostia…
– No, tranquilo, es muy fácil jugar con él…podíamos darle un escarmiento esta noche…
– ¿Un escarmiento?
– Si, un juego, se me está ocurriendo una cosa…tu solo tienes que seguir mi plan…

Aquella noche era la última, sábado, había actuación especial y antes de entrar en la sala de fiestas se iban a repatir los trofeos de las distintas competiciones que se habían hecho en el hotel. Mariola no quiso pasar desapercibida, llevaba unas sandalias con algo de cuña, minifalda de cuero negra y arriba una camiseta blanca ajustada de dibujos.

Notaba como la miraban todos, los maridos, los camareros, las mujeres lo hacían con envidia, fijándose en sus piernas y en su culazo, iba perfecta al detalle, las uñas, su media melena negra, el maquillaje rojo intenso en los labios y en las uñas de las manos y los pies, las pulseras…

Cuando terminaron de cenar se sentaron en los jardines para ver la actuación, Jordi que les vió a lo lejos les hizo una seña con la mano para que se acercaran.

– Joder que pesado, dijo Lucas.
– Venga, no vamos a ser maleducados…

Se acercaron hasta ellos y se sentaron en la mesa junto con los tres matrimonios.

– Después es la entrega de trofeos…
– Si, si, ya nos lo habían dicho…
– Habrá sido vuestro torneo mas fácil, jajajaja.

Estuvieron viendo la actuación y luego pasaron a recoger los trofeos de las actividades que se habían estado haciendo durante la semana. Cuando terminaba había una fiesta con música de los años 80 en la discoteca.

– ¿Hoy si os quedáis a la fiesta, no?, preguntó Jordi.
– Si, claro, es nuestro último día.

Nada mas entrar en la sala que hacía de discoteca se fueron hacia la barra los tres matrimonios, Mariola y el chico. Habían bebido un par de cañas y Mariola aunque iba animada se hacía mas la borracha de lo que realmente estaba.

– Luego echamos un baile, que te lo había prometido, le dijo a Jordi.
– Eso está hecho, como si quieres ahora mismo…
– Nos tomamos una antes, mejor…
– Vale.

Lucas ya se había sentado en la barra con el móvil como hacía siempre, pasando un poco de los mayores, no se dió cuenta de que se alejaban. Mariola le llamó pero no le escuchaba, luego le hizo gestos con la mano, pero nada.

– Espera, que le voy a llamar yo, dijo Jordi.

Se acercó hasta la barra a la altura del chico.

– Nos hemos puesto allí, dijo señalando al grupo con la mano, – te estaba llamando tu madre, pero no la has escuchado.
– Ahhh, perdona, no os había visto, dijo Lucas dando un trago a la Coca cola…
– ¿Te vienes?
– Si, si, ahora voy…
– Son un coñazo las vacaciones así, no?
– ¿Y eso, a que te refieres?, dijo Lucas.
– Si, ya sabes, tener que venir con tu madre, preferirás ir con los colegas o con alguna amiga, jejeje, le dijo dándole un codazo en plan cómplice.
– Si, pero bueno, no me lo he pasado mal, mi madre se puso un poco pesada para pasar unos días juntos antes de que empezara la universidad y al final pues tuve que venir…
– Eso dice mucho de ti, no cualquier joven de tu edad se viene a pasar una semana de vacaciones con su madre…
– Es que es muy insistente…y solo por no escucharla, cuando se la mete una cosa en la cabeza…además también me gusta ver que por lo menos se lo está pasando bien y desconecta un poco del trabajo, está todo el día con temas del banco…
– Oye, no te molesta si bailo con ella, no?
– No, ¿porque me iba a molestar?, si ella se lo pasa bien…
– Vale… oyes hazla un poco de caso tu también…es vuestra última noche…
– Está bien, dijo Lucas dejando el móvil.

Volvieron los dos juntos con el resto del grupo, estaban bailando en la pista y en cuanto les vió Mariola le dió un abrazo al chico.

– Vamos pequeñin, que tienes que bailar conmigo…
– Vaaaaaale…

Mariola intentaba bailar con el chico que no tenía ninguna gracia moviéndose y enseguida Jordi les animó. Cuando llevaban un rato en la sala y dos cervezas después, el Dj dijo que cada uno se pusiera con su pareja para bailar una canción lenta, entonces Mariola se pegó a Lucas pasándole los brazos por el cuello como si fueran pareja.

– ¿Que haces?, dijo Lucas, – nos están mirando…
– Que miren, jajajaja…
– No te arrimes tanto, que se me va a poner dura…
– Mmmmmmmmmmm, me encanta, dijo Mariola moviéndose sensualmente acercándose para luego alejarse de nuevo.

El ambiente era distendido, la gente bailando, con alcohol, cada uno a lo suyo, pero la actitud de Mariola no pasó desapercibida sobre todo en Jordi que no quitaba ojo durante la noche. Ese comportamiento no podía indicar mas que Mariola iba algo bebida y ahí vió su gran oportunidad.

– Estoy muy caliente, le dijo a Lucas al oido.
– Joder Mariola, me estoy conteniendo, pero deja de decirme esas cosas, me la estás poniendo durísima…
– ¿Te crees que no la he notado?
– Y el pesado no deja de mirarnos…
– Que mire, que mire…
– Está flipando…
– Jajajajaja, ¿quieres que juguemos un poquito con él?
– No, quiero subir a la habitación a follar ya…
– Mmmmmmmmmm, yo también, pero es la última noche…vamos a hacer una cosa…

Cuando terminaron de bailar Mariola buscó a Jordi y como el que no quiere la cosa se puso a bailar con él, aunque estaba la mujer delante.

– Te prometí el baile…
– Me encanta…

Esta vez fue Mariola la que se arrimó a él rodeándole con los brazos por el cuello, como antes había hecho con el chico. No tardó en ponérsele dura a Jordi que se había olvidado por completo de que su mujer estaba a apenas 3 metros a punto de montar una escenita.

– Creo que me he pasado con el alcohol, dijo Mariola haciéndose la borracha.
– Tampoco has bebido tanto, no?
– Es que como no estoy acostumbrada, me siente mal…pero me lo estoy pasando genial…
– Ya veo, yo también, dijo Jordi acercándose a ella para que notara la dureza bajo sus pantalones.

Mariola lejos de intimidarse le siguió el juego frotándose un poco contra él.

– Hoy tengo ganas de…fiesta, le dijo.
– Mmmmmmmmmmmm, ya veo…
– Es una pena que esté tu mujer…
– ¿Me estás queriendo decir algo?
– ¿Tu que crees?…
– Podríamos perdernos unos minutos, dijo Jordi emocionado ante la insinuación de follar de Mariola.
– Va a ser difícil, tu mujer no deja de mirarnos y creo que mi hijo también nos mira…
– Decimos que vamos al baño o fuera a tomar el aire…
– No puede ser…y no será por ganas, dijo Mariola volviendo a sentir la polla de Jordi contra ella.
– Por mi mujer no te preocupes, todavía vamos a estar un buen rato aquí de fiesta, yo me ocupo de ella, tu dile algo a tu hijo para que podamos estar a solas…
– ¿Y que le digo?
– No sé, que tienes que ir a buscar algo a la habitación, o que tienes que ir al baño…
– Vale, en 3 minutos nos vemos en la puerta.
– Mmmmmmmmmmmm, vale…

Mariola se acercó a la barra donde estaba Lucas con una sonrisa picarona. El juego le había salido perfecto.

– Hemos quedado en la puerta en 3 minutos…ya sabes lo que tienes que hacer, no…
– Que cabrona eres…
– No me digas que no te pone todo esto…
– Me pone mucho…me encanta lo que haces y el morbazo que tienes…
– Me voy, vamos a prepararnos para la escena final…
– Estoy preparado…

Como habían quedado Jordi ya estaba esperando a Mariola en la puerta de la sala de fiestas. Ella salíó deprisa para reunirse con él.

– Tenemos unos minutos, la he dicho a mi mujer que tenía que ir a la habitación al baño y ya de paso a cargar un poco el móvil que se me estaba quedando sin batería…
– Yo le he dicho a Lucas que me esperara en la habitación, que se podía ir si se estaba aburriendo…

Echaron a andar hacia los ascensores, Jordi estaba impaciente pensando que se iba a follar a semejante pibón que no tenía nada que ver con la maruja de su mujer, iba nervioso, temblando y no podía creerse lo que iba a pasar, pero se le cambió la cara cuando escuchó por detrás de ellos.

– ¡Mamá, mamá, espera!, dijo Lucas trotando hacia ellos.
– Ohhhhhh ¿y ahora que le digo?, dijo en bajito a Jordi, – Ahhh, ehhh…hola Lucas, dijo Mariola como si la hubieran sorprendido.
– ¿Donde vais?, preguntó el chico.
– No nada, es que Jordi me iba a acompañar…ehhhhhhh…
– No te preocupes, ya te acompaño yo…has bebido mucho.

Los tres se montaron en el ascensor, Jordi todavía esperaba a que Mariola se le ocurriera algo para deshacerse del chico, pero tenía que darse prisa cuando Lucas pulsó el botón de la planta donde ellos tenían la habitación.

– No te preocupes, ya está Jordi, él me acompaña a la habitación, dijo Mariola…
– Mamá no le molestes…que has bebido mucho…
– Que no he bebido mucho, dijo Mariola acercándose al chico mientras le abrazaba haciéndose la borracha.
– Que si mamá, vale…estate quieta…
– Venga Lucas, que no he bebido, hijo, déjanos a solas…que parece que tengo que explicarte todo…
– No estás en condiciones…y menos para eso, dijo Lucas.
– Para una vez que ligo y me jodes el polvo, dijo Mariola haciéndose la cariñosa con el chico al que empezó a dar besitos por el cuello.
– ¡Mamá, para! ¿que haces?…
– ¿Me vas a dejar ir con Jordi, o no?, sino no paro…
– Anda estate quieta, dijo Lucas intentando apartar a Mariola ante la mirada de Jordi que no entendía lo que estaba pasando…
– Hoy voy a follar, dijo Mariola con voz de borracha, – si no me dejas con Jordi…solo me quedas tú…
– Anda mamá deja de decir tonterías, vamos a la habitación, dijo Lucas mientras se abría la puerta del ascensor.
– Haz caso a tu madre chico, tranquilo que conmigo va a estar bien.

Echaron a andar hacia la habitación, Lucas llevaba sujeta a Mariola que parecía que la costaba andar.

– Ha bebido mucho tío, nunca la había visto así, dijo Lucas sacando la tarjeta de la habitación.

Mariola le sujetó por la cara y le intentó besar en el cuello abrazándose a él por detrás.

– ¡Mamá, por favor!, no sé que estás haciendo…¡¡para!!, dijo Lucas intentando atinar para meter la tarjeta pero así era imposible.

Ella le giró y se quedó con la espalda apoyada contra la puerta, cruzó la mirada con Jordi que asistía incrédulo ante la escena de que Mariola se estuviera comportando así con su hijo. Alucinaba en colores.

– ¿Te crees que antes no me ha dado cuenta de como se te ha puesto mientras bailábamos?, dijo Mariola a Lucas sobándole la polla por encima del pantalón y besuqueando su cuello.

El chico le apartó la mano, pero dejó que siguiera besándole el cuello y mordisqueando el lóbulo de su oreja.

– ¡Para mamá, paraaaa…!, dijo de nuevo Lucas, pero está vez su voz ya no sonó tan convincente.

La actuación estaba siendo perfecta.

Jordí no sabía que decir, en ningún momento dejó de pensar que eran madre e hijo, algo que ya había interiorizado, solo hacía que pensar que estaba asistiendo a una escena de incesto completamente real.

– ¿Ves como la tienes otra vez?, dijo Mariola pajeándole por encima del pantalón…
– ¡¡No, nooooooooo!!, dijo Lucas dejándose llevar.
– ¿Que pasa no te gusto?

Mariola se subió un poco la falda y luego le cogió las manos a Lucas y se las puso contra el culo. Jordi miraba como el chico había puesto las manos en el culazo de su madre tan solo cubierto por unas pequeñas braguitas de color negro. Tragó saliva.

– No, nooooooo, dijo Lucas moviendo despacio las manos comprobando la dureza de las nalgas de Mariola.
– ¿Te gusta mi culo, eh?…
– Hay gente delante, dijo el jovencito mirando hacia Jordi…
– ¡Hoy me lo puedes follar!, hoy le puedes follar el culo a tu madre, vamos abre, dijo Mariola lanzándose a la boca de Lucas para besarle…

El chico se apartó todavía demostrando un poco de cordura, no podía comerse la boca con su supuesta mamá, aquello era obsceno, se giró con la tarjeta con la mano y abrió a duras penas, pasaron dentro dejando a Jordi con un palmo de narices. Todavía pudo ver como ella se ponía de rodillas delante de su supuesto hijo y como él volvía a protestar.

– ¡¡No mamá, para, para!!
– Ummmmmmmmmm, que dura la tienes, te la quiero chupar!!, dijo Mariola palpándosela otra vez con la mano.

Fue lo último que Jordi pudo ver y escuchar antes de que se cerrara definitivamente la puerta. Se quedó incrédulo ante lo que acababa de ver. ¿De verdad iban a follar?. Pegó la oreja a la puerta intentando escuchar algo, pero las habitaciones estaban bien insonorizadas y aunque se oían ruidos de dentro, no podía distinguir los sonidos que le llegaban.

En cuanto le bajó los pantalones la polla de Lucas salió como un resorte golpeándola en toda la cara. Ella misma se la agarró para volverse a dar golpecitos. ¡Estaba tan dura!

– ¡Dame con la polla en la cara, dame con la polla en la cara!

Estaban tan metidos en el papel que se habían puesto tremendamente cachondos con el juego que habían llevado a cabo. Luego tuvieron una noche de sexo de las que no se olvidan en la vida. Follaron 4 veces, en todas las posturas, se la metió por el culo, hicieron varios 69, el chico se corrió en su cara, en su pelo, le azotó las nalgas, salieron a la terraza a follar para que les escucharan…Mariola accedía a cualquier petición del jovencito. Terminó comiéndole los huevos y el ojete antes de hacerle una mamada final mientras le metía un dedo por su tierno culito de 18 años.

Por la mañana bajaron a desayunar como si tal cosa, se cruzaron con Jordi al que saludaron con un escueto buenos días. Él después del portazo en las narices entendió que Mariola y Lucas eran pareja y habían estado engañando a todos durante las vacaciones y aunque estuvo a punto de recriminarles lo que habían hecho, prefirió dejarlo pasar y asumir que había sido incluido en un juego entre la pareja.

De vuelta a casa fueron comentando lo bien que se lo habían pasado la noche anterior.

– Joder, tengo agujetas de tanto follar, dijo Mariola mientras conducía.
– Yo también estoy cansado…
– Me ha encantado pasar la semana contigo…
– ¿Cuando podemos volver a quedar?
– Ahora va a estar difícil, tengo un mes entero a Alba, pero estamos en contacto…
– Vale…
– Cuando quedemos otra vez me gustaría que trajeras los dibujos esos que tienes…me han gustado mucho…quiero disfrutarlos mas veces…
– Jajajajaja, vale, ¿te ha puesto cachonda verte con Claudia, eh?, dijo Lucas metiendo la mano entre las piernas de Mariola.
– Conduciendo no, dijo ella dejándose hacer.
– ¿Seguro?…
– Quita, dijo ella retirándole la mano, – conduciendo no y si me han gustado esos dibujos y ver la mente calenturienta que tenéis tu amigo Mario y tu, me imagino la de veces que habréis hablado de nosotras…
– Mmmmmmmmmmmmm muchas…también te imaginarás las pajas que han caído con esos dibujos…
– Mmmmmmmmmmm, eso también…y no solo tuyas, tu amiguito se habrá pajeado unas cuantas veces…
– Pensando en Claudia…y en tí también claro, dijo Lucas.
– Mmmmmmmmmmmmmmmm, calla, calla, que me vas a hacer parar.
– ¿Quieres follar otra vez?, nos ha tenido suficiente con lo de anoche…
– Joder, no se que me pasa contigo, pero imaginar esas cosas me ponen mucho, seguro que tu amigo se pasa horas con la polla dura mientras me dibuja…
– Pues seguramente…y luego se hace unas buenas pajas pensando en tu culo…
– Mmmmmmmmmmmmmmm, joder, me estás poniendo cachonda otra vez…
– Lo sé…te pone mucho mi amigo¿te lo follarías, verdad?
– Si…claro que lo haría, igual que tu a Claudia ¿no estás celoso, no?
– No, yo también me follaría a Claudia si tuviera una oportunidad…
– Mmmmmmmmmmmmmmm…eso es mas difícil, pero no imposible…a ella no le gusta hablar de estos temas, aunque nosotras también hablamos de nuestras cosas a veces…
– ¿Siii?, habéis hablado de mi?
– Si, alguna vez…a Claudia no le gusta, porque sois alumnos de ella, pero yo me doy cuenta de le excita el tema…pero…se me está ocurriendo una cosa…
– Solo como has dicho eso pero ya se me ha puesto dura, dijo el chico mostrándole el bulto bajo el pantalón corto, dime, dime…que se te está ocurriendo
– No te hagas ilusiones porque es muy difícil, pero te propongo un trato, dijo Mariola.
– Adelante…
– Tu me dejas que me folle a tu amigo Mario y yo intento que te folles a Claudia…
– ¿¿¿¡¡¡Comoooo!!!????, ¡¡eso es imposible!!
– ¿Estás seguro?…
– Si, ¿¿como me voy yo a follar a Claudia??…
– Tu solo dime si te parece bien el trato, el resto déjamelo a mi, ¿no te moleste que me folle a tu amigo, no?
– Si, ¡¡joder claro que si, claro que me parece bien!!..y no, no me molesta que te folles a Mario.
– Ummmmmmmmmmmm, ya veo que te ha gustado la idea, dijo Mariola sobándole el paquete al chico…
– Para en la siguiente vía de servicio, no puedo mas…voy a follarte…me he puesto muy cerdo solo con la idea de hacer algo con Claudia y por supuesto ten por seguro que mi amigo Mario te la va a meter por todos los agujeros…ya le he contado lo zorra que eres…

Un comentario sobre “Cornudo (112)

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