ALBERTO MORENO

El manantial que alimentaba el rio Chachinea
estaba situado en una ladera de las montañas
Verdes.
El agua con el paso del tiempo había construido el
cauce del rio.
Sus orillas estaban formadas por grandes piedras
blancas, el aire y el agua habían redondeado y
pulido sus formas. Tenián superficies lisas, que
invitaban a tomar el sol y echar una siesta.
Eran peñas amables, que le daban al rio un encanto
especial. (imagen de rio con peñas)
El agua había ido arrastrando los sedimentos de
tierra al mar. El fondo del rio era de arena fina,
limpia, que en los días de sol se divisaba desde la
superficie.
Debajo de las peñas, había oquedades y refugios
naturales que los peces apreciaban .
Por estas razones los salmones lo habían elegido
como su preferido.( imagen de salmones)
El rio Chachinea, todos los años era remontado en
otoño por un enjambre de salmones, que nadando
contra corriente, realizando un esfuerzo titánico,
inigualable, subían hasta la boca del manantial y
allí, las hembras desovaban.(imagen desovando)
Escarbaban la grava, hacían un agujero poco
profundo y depositaban los huevos, luego el macho
segregaba su esperma sobre los huevos y ambos los
cubrián con la arena.
Esto ocurria todos los años. Semanas después,
nacian los alevines salmones.
Nuestro amigo, el Salmon Roque, había ya
remontado el rio nueve o diez veces. Era un salmon
adulto, cumpliría once años en breve.(imagen de
Roque)
¡Si subir fuera tan fácil como bajar!, se repetia una y
otra vez.
El viaje de ida, siempre lo dividía en tres tramos.
En el primero, se detenían el y la salmona, en la
Peña de las Aguilas.(imagen águilas)
Descansaban y pasaban la noche refugiados en una
de sus oquedades. Por la mañana, ojo avizor oteaba
el cielo. Las águilas merodeaban por allí a la caza de
un salmon, se lanzaban en picado y en un santiamén
con su encorvado pico apresaban un
ejemplar.(águila con pez en pico)
¡Maldita sea!, exclamaba Roque, ¡Por que nuestra
carne esta tan rica!, ¡ las águilas y todos los
bastardos grandullones de los otros peces no hacen
mas que comernos vivos!.
¡Y los malvados pescadores, que nos acechan con sus
anzuelos y sus barcas!.
¡Tengo que pensar como resolver estos problemas!.
Una mañana, tomo una decisión, hablaría con el rio.
Nado corriente arriba hasta la Peña de las Aguilas,
allí, tomo aire, reposo unos instantes y se dirigió al
rio hablándole en el idioma del agua:
¡Hola Rio Chachinea, quiero pedirte un favor!, ¡En
Otoño, cuando remontamos, camino del manantial,
donde tu naces y nuestros alevines tambien, ¿Tu
podrias cambiar el curso del agua y en lugar de bajar
esta subiera?, ¡Nuestro esfuerzo seria pequeño!,
¡Nadaríamos a favor de la corriente!,
¡Hola Roque, eso no es mi asunto, tienes que hablar
con el agua y con el manantial, ellos son los jefes!.
Roque, nado con su aleta dorsal hacia arriba, donde
nacia el rio.
Llego cansado como siempre que remontaba el cauce.
Descanso unos momentos.
¡Buenos días Manantial, buenos días Agua!, ¡Queria
pediros un favor,¿Tu podrias fluir hacia arriba
cuando venimos en otoño a depositar los huevos de
nuestros futuros hijos?.
Continuó. ¡Subir contra corriente nos agota, muchos
salmones y salmonas mueren por el esfuerzo!,
¡Elegimos el Chachinea por ser limpio y hermoso,
todos nuestros hijos venideros queremos que nazcan
aquí y cuando yo sea viejo, regresare para morir
aunque este en los confines del mar!.
El Agua y el Manantial escucharon con profunda
atencion a Roque.
¡Vamos a pensarlo!, contestaron. ¡Vuelve la semana
próxima y hablamos!.
Roque se despidió. El regreso, nadando a favor de la
corriente, fue una delicia. Paso por la roca de las
Aguilas y diviso dos pajarracos que deberían estar
vigilando a los salmones. Roque, activo su aletas
dorsal y anal y se alejo rápido.
Cuando llego a su escondite hablo con su pareja
salmona. (imagen de salmona)
¡Hola Roquiña, acabo de pedirles al Rio al Agua y al
Manantial que cambie la dirección de la corriente
cuando la remontamos!.
¡Lo van a pensar!.
A Roquiña le paracio bien. En realidad todo lo que
pensaba y hacia Roque eran cosas acertadas.
Por eso, el dia que le vio por primera vez, atancando
a un pulpo gigante, feo y negro como un tizon, le
parecio un salmon valiente y guapo.
¡Quieres ser mi pareja?, le pregunto Roque.
Roquiña, entorno los ojos como una gatita marina y
no dijo nada, pero asintió con su aleta dorsal.
Roquiña era timida y mas joven que Roque.
Desde entonces le siguió y juntos fueron al
manantial del Chachinea a ver nacer a sus hijos.
La pareja podría tener quinientos hijos como
minimo.
Los alevines nacian todos con una mancha amarilla
junto a la cola.
Roque les reconocia y a veces se dirigía ellos, pero
estos hacían caso omiso, era normal en el mundo de
los peces y el mundo de los pajaros y a veces en el de
las personas tambien ocurre.
¡Sera asi!, decía Roque.
A la semana siguiente, acudió a la cita, le acompaño
Roquiña.
¡Hemos estado pensando tu ruego!, quien hablaba
era el Manantial, con voz seria, profunda, como si
fuera un oráculo.
¡Hemos estado pensado!, repitió, ¡Y vamos a
concederte este milagro!,¡Nos ayudaran las estrellas
que actuaran como imanes!, ¡Ellas tienen el poder de
atraer el agua y suben y bajan las mareas del mar!.
La pareja se despidió dando las gracias con evidente
emoción.
Capitulo II
Roque convoco a todos los salmones que usaban el
rio Chachinea.(SIMULAR UNA REUNION)
¡Hola, compañeros, este próximo otoño cuando
remontemos el rio el agua fluirá hacia arriba,
nuestro esfuerzo será minimo, llegaremos rápido y
descansados!.
¡Me lo han prometido el Rio, el Agua y el Manantial,
que es el jefe!,
¡Cuando lleguéis, debéis darles las gracias!.
Todos los salmones le aplaudieron. ¡Viva Roque, te
nombraremos nuestro jefe!.
¡Eso!, replico Roque será por votación, los salmones
somo los peces mas democráticos del mar y nos
debemos a nuestras normas.
Habia resuelto un problema, ahora quedaba el mas
importante, como cambiar el sabor de su carne, que
ésta no fueran rica y entonces sus vidas estarían a
salvo.
Convoco otra asamblea. Acudieron todos los
salmones.
¡Hermanas y hermanos, deberíamos cambiar nuestra
alimentación, asi nuestra carne dejaría de gustarle a
los hombres que nos pescan y a los peces que nos
persiguen!. ¡Nuestras vidas estarián a salvo y todos
moriríamos de viejos!.
Al fondo de los presentes, en las ultimas filas, un
salmon joven alzo la voz.
¡Podriamos hablar con el Pez Globo, su carne es
venenosa y esto le tiene a salvo, nadie quiere
atacarle!.
Un silencio recorrio la asamblea, la idea era muy
atrevida, nadie osaba decir nada.
¡Acercate, le dijo Roque, ¡Repite la idea!.
El joven salmon se abrió paso, cuando llego junto a
Roque, en su cola se distinguio una mancha
amarilla, era uno de sus hijos.
¡Te nombrare mi ayudante y te llamaras Roquin,
primero intentaremos cambiar nuestra alimentación
y si no lo conseguimos, investigaremos tu
propuesta!.
Otro joven salmon envalentonado, tambien pidió
hablar.
¡Tambien deberíamos ensenñar a nuestras aletas a
volar!, ¡Como si fueran las alas de los pajaros,
escaparíamos de los peligros y nuestros viajes serian
mas rapidos!, ¡Volar es mas fácil que nadar!.
Roque, estaba impresionado. Los presentes miraban
al joven salmon boquiabiertos.
Cuando se acerco al lugar que ocupaba Roque, su
cola mostraba otra mancha amarilla.
¡Otro hijo mio!, exclamo para si Roque.
¡Tambien seras mi ayudante y te llamaras Roquiño
2!.
Se distribuyo el trabajo, cien salmones se
encargarían de desgustar alimentos nuevos, sobre
todo algas y plantas marinas, asi ellos tampoco
devorarían peces y moluscos pequeños.
A Roquiño 1 le encargo ir a ver al Pez Glogo y
preguntarle por su secreto.
A Roquiño2, le pidió hablar con golondrinas y
gorriones, para averiguar como podían ellos volar.
La asamblea se disolvió, cada cual regreso a su
madriguera, los encargados de misiones
encomendadas iniciaron de inmediato su trabajo.
Capitulo III
Transcurrian los días, la legion encargada de probar
las algas y las hierbas marinas estaban encantados,
habían encontrado varias especies que estaban
deliciosas, de hecho mas que desgustar, se daban
verdaderos atracones, otros cien salmones se
sumaron al mismo trabajo. Habria después que
probar si el sabor de su carne cambiaba,(FOTO
ALGAS)
Roquiño 1 habia tenido varios encuentros con el Pez
Gobo, este se resistía a desvelar su secreto.
¡Si te lo digo, perderé el monopolio, deberíamos
negociar, habla con tu jefe!.
Roquiño 2, había visitado en las peñas del
Chachinea a una bandada de gorriones que sesteaban
aprovechando los rayos del sol, el otoño se acercaba
y el calor ya escaseaba.
¡Deja que vea tus aletas!, le interpelo un gorrión
adulto.( foto de gorrión y salmon)
¡Son un poco cortas para volar, deberían crecer algo
,si conseguís que sean mas grandes, os daremos unas
clases!.
Las golondrinas opinaron lo mismo.
¡Necesitais otra aleta dorsal, con dos, seguros que
podeis volar!.
Mientras tanto llego el dia.
Habria que remontar el rio y las hembras, las
veteranas y las primerizas desovarian.
Roque mando aviso al Manantial, este contesto que
todo estaba preparado.
El desplazamiento rio arriba fue una delicia, el agua
no ofrecia resistencia. Las salmonas, durante el viaje
tuvieron tiempo de maquillarse y ponerse rímel en
sus pestañas.
Roque, cuidadoso de las formas y de los detalles,
llevaba al Manantial un regalo.
¡Manantial, le traigo una botella de champang
francés para que lo vierta por tu boca, asi el agua
será mas sabrosa!. (botella de champang foto)
El Manantial, esbozo una sonrisa. ¡No era necesario
Roque, lo probare yo primero, he oído cosas
peregrinas de esta bebida, si las burbujas persisten
en el agua, puede que haga un pedido!.
La armonía y el buen entendimiento se abrían
camino por doquier, sin percibirse .
¿Qué esta ocurriendo, se preguntaban los pérfidos
del entorno, a este paso, ser malo estará muy mal
visto y no sabemos ser buenos?, ¡Puede ser nuestro
fin!.
Asi reflexionaban las águilas, los tiburones y hasta
algunos pesacadores que utilizaban artes y forma de
pesca asesinas.
Cuando terminaron alla arriba del Chachinea de
desovar y habían nacido los nuevos salmones
alevines, iniciaron el regreso al mar.
Tatareaban una canción que habían improvisado
mientras nadaban, el agua volvia a fluir como
siempre, hacia el mar.
Volvieron todos menos una salmona, que se detuvo
en La Peña de las Aguilas, a restaurarse el rímel de
sus pestañas.
Un águila, la sorprendio, la atrapo con su pico y la
remonto por los aires. (foto águila con salmon en
pico)
El resto de salmones, extrañados, comprobaron su
ausencia.
Transcurridos unos días la encontraron sana y salva
nadando de nuevo entre ellos.
¡¿Qué ocurrio?, le preguntaron.
¡Muy extraño, el águila a los pocos minutos me solto
sobre la superficie, no me quiso devorar!,¡Parece que
dijo que mi carne no le gustaba!.
Aquello fue todo un acontecimiento, era una prueba
que la nueva alimentación funcionaba.
Los pescadores apenas aparecieron en los últimos
días.
Roque ordeno comer copiosamente de las algas
elegidas.
Las cosas iban bien, habían resuelto dos problemas
importantísimos en sus vidas.
Roque convoco de nuevo otra asamblea. Los
salmones se sentían felices.
Roque, cuando termino la ovación, flanqueado por
Roquin 1 y Roquin 2, se dirigio de nuevo a sus
compatriotas.
¡No hemos terminado, ahora emprenderemos una
nueva misión!.
Se produjo un silencio, no sabían que podría decir su
jefe.
¡Ahora tenemos que aprender a pensar como los
humanos!, ¡Hemos pensado y hemos resuelto dos
asuntos que nos tenían descompuestos!.
¡Si aprendemos a pensar, nuestra vida cambiara
definitivamente!.¡Sera muy fácil!
Nadie abria la boca. El silencio continuaba, pero de
nuevo como en las reuniones anteriores, un salmon
joven volvió a preguntar:
¡Yo se pensar, es fácil, solo hay que hacerse
preguntas!.
Roque le pidió que se acercara y repitiera aquello.
El joven salmon, se abrió paso y al llegar al lugar
donde estaba la tribuna, su cola mostraba otra
mancha amarilla. Era otro hijo de Roque.
¡A ver, explicate!.
El salmon trago saliva y comenzo.
¡Si te haces una pregunta, es porque no sabes algo
que quieres saber!¡Y si quieres saberlo tu cabeza
comienza a funcionar, esta pensando y la idea mas
tarde o temprano aparece!, ¡Las ideas son el fruto de
pensar y las ideas resuelven nuestros problemas!.
No dijo mas.
Roque, le hizo acercarse, de nuevo observo su
mancha amarilla en su cola.
¡Te llamare Roquiño 3 y formaras parte de nuestro
comité, mañana abriras un academia y comenzaran
las clases!.
El tiempo continuaba su curso, Roque percibia que
sus fuerzas decrecían, sabia que pronto tendría que
emprender el ultimo viaje, el que no tendría retorno.
Se empezó a preparar, Roquiña tambien había
envejecido, convinieron en hacer el viaje juntos.
El dia que eligieron llego. No había que preparar
equipaje.
Se despidieron . Los tres Roquiños decidieron
acompañarles.
Los cinco emprendieron la remontada. Roque no le
pidió al Manantial que cambiara el cauce, quería
morir con las botas puestas, como siempre había
encarado su vida.
Sus aletas provistas de una fuerza especial nadaban
y el salmon culmino la ruta.
A Roquiña le ayudaron sus tres hijos.
Al final todos llegaron juntos.
El momento duro un momento, no hubo mas.
Se tendieron sobre la grava y dejaron su mar y su rio.
El manantial, que era eterno, asistió grave y sin
decir palabra a la corta ceremonia. El agua y el rio
estaban tristes.
-fin-

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s