ECONOMISTA

Estaba sentado en el sillón de la habitación del hotel mientras Claudia se acababa de arreglar en el baño. Me había pedido que fuera conectándome al chat donde habíamos quedado esa noche con Toni. Iba a ser una novedad para nosotros, nunca habíamos hecho eso antes, siempre teníamos ciber sexo con él desde casa, pero esta vez iba a ser distinto.

Cuando entré al Skype Toni ya estaba esperándonos conectado con la luz verde. Era una noche especial para todos, no sé que excusa le habría puesto a su novia para quedarse en casa un sábado a las 22:00, pero lo importante es que allí estaba con nosotros. Encendí la cam.

– Hola David, buenas noches.
– Hola Toni.
– Os estaba esperando impaciente. Tu que tal estás?, nervioso de volver a verla follar?
– Si, claro, uno no se acaba de acostumbrar a quedar con otro para que se folle a tu mujer…
– Donde está Claudia?
– Se está terminando de arreglar para Víctor… y para ti.
– Mmmmmmmmmmmmmmmm, estoy deseando verla.

Cogí la cam e hice una panorámica de la habitación, la puerta del baño estaba cerrada con la luz encendida.

– No creo que tarde mucho en salir.
– Bufffffffffffff, que morbo.

Se escucharon tacones andando por el baño y al poco apareció Claudia asomándose por la puerta.

– ¿Ya estás hablando con Toni?, me preguntó.
– Si, si, está conectado, dije echándola una mirada rápida.

Volví al ordenador y en cuanto el cerebro procesó lo que acababa de ver rápidamente me giré hacia mi mujer.

– ¡¡Joder Claudia!!

Vino andando hacia mi, tan solo llevaba puesto el conjunto negro de lencería que yo le había comprado a principios de semana, un tanguita de hilos con un pequeño triangulo cubriendo la zona genital y arriba igual, el sujetador tapaba lo justo en la zona de los pezones. Los zapatos azules de tacón le ponían el color a su vestimenta.

– ¿Así quieres que reciba a Víctor?, dijo mirándose ella misma.
– Si, me encanta.
– Me has vestido como una cualquiera, parezco una fulana…
– ¿Te gusta el conjuntito?
– No es el que yo hubiera comprado, demasiado…no sé, dijo tirando del lateral del hilo del taguita, – demasiado provocador.
– En cuanto lo vea Víctor le va a encantar…a ver que opina Toni, date la vuelta no te muevas.

Solté la pinza de la cam que estaba sobre el portátil y la cogí con la mano. Me separé un poco de mi mujer que se quedó como a medio metro. En la pantalla del ordenador solo se veía a Toni masajeándose su pollón. Apunté hacia los pies de Claudia y lentamente fue recorriendo su cuerpo con la cam, los pies, las piernas, el culo, la espalda, hasta que llegué al pelo.

– ¡¡Joder, parece una puta!!, estás tremendamente buena Claudia. ¡¡que polvazo tienes!!, me encanta que el cornudo te haya vestido así para que te otro te folle, la tengo durísima, dijo golpeándose la mano con ella., – por favor David vuelve a hacer otra panorámica de ella mas despacio.
– ¿Lo hago Claudia?
– Lo que tu quieras cornudo, contestó ella.
– Vamos, enséñame a tu mujercita, seguro que ya te babea la polla, dijo Toni.

Tenía toda la razón, estaba bastante excitado con la situación, también ayudaba mucho el llevar la semana entera sin correrme. Cuando peor lo había pasado había sido 4 días antes, el martes, el día de la reunión de Claudia con Don Pedro, llegó sin bragas y con esa falda tan corta, incluso me pareció que olía a sexo, nada mas llegar a casa se metió en la ducha y mientras se secaba con la toalla me contó como si nada que el viejo se la había intentando follar, luego me sobó el paquete por encima del pantalón y me dijo “tranquilo cornudito, mejor no te cuento nada de lo que ha pasado esta tarde, si lo hago te me vas a correr encima… y tienes que aguantar hasta el sábado”. Sabía que aquello era tan solo una fantasía, pero me excitaba tanto que hablara así del director.

El sábado ya había llegado y efectivamente había aguantado sin correrme, pero con tan solo haber encendido la cam estaba que me subía por las paredes, me molestaba hasta el roce de la tela del calzón contra mi pene. Iba a tener que correrme antes de que llegara Víctor sino me lo haría encima en cuanto viera a mi mujer abrirle la puerta de la habitación del hotel así vestida.

Cogí la cam y volví a empezar a recorrer el cuerpo de mi mujer, esta vez mas despacio, al ritmo que me marcaba Toni que no dejaba de hablar ni de pajearse.

– Guaaaaaauuuuu, que zapatos tan bonitos, ¿tambíén los ha comprado tu marido para Víctor?, mmmmmmmmmmm, me encantan…
– No, estos los compré yo el otro día, contestó mi mujer.
– Muy bien, eso es, sigue subiendo, despacio cornudo, no tengas prisa en mostrarme a tu mujercita, tienes unas piernas increíbles, me encantan tus gemelos y los muslos, son casi perfectas, ni muy delgadas ni muy anchas, se ve la piel suave, tersa, estás morena.
– ¿Sigo?, pregunté yo.
– Si, sigue, ahora quiero ver su culazo…mmmmmmmmmmmmmmmmmm, eso es, ¡¡joder que culooo!!, cógela del tanga y tira un par de veces, quiero oir el sonido de la tela contra su piel cuando lo sueltes con fuerza…mmmmmmmmmmmmmm, eso es, ¡¡hazlo otra vez!!, jooooooderrrr, que culo…

Cogí la fina tira del tanguita que iba por la cadera de mi mujer y la tensé para que luego estallara contra su cuerpo, tampoco demasiado fuerte, pero Claudia gimió ligeramente cuando lo hice, un suspiro leve y que Toni no escuchó al otro lado de la cam, pero yo si lo había hecho. Mi mujer también estaba demasiado caliente. La gustaba mostrarse para Toni, que él la viera desnuda, aunque esta vez nos lo estábamos tomando como los previos de Víctor, cuando él llegara y nos viera en ese estado no sé que es lo que iba a pasar.

El que también estaba muy caliente era Toni, que no paraba de hablar y cada vez se masajeaba la polla mas rápido.

– Mmmmmmmmmmm, me encanta, ese culito tan pequeño y tan duro…mmmmmmmmmm, cornudo tócala el culo, apriétale las nalgas, quiero que me enseñes que tacto tiene, mmmmmm, que bueno…despacio, tócaselo despacio…asiiii, eso es. Ahora tú Claudia, sepárate las nalgas un poco, muy despacio, jooooooderrrrrrr…..

Claudia tiró de uno de sus glúteos hacia arriba y un lado, si no hubiera llevado el tanga puesto Toni le habría visto hasta el ojete, se notaba que estaba encantada con lo que nos pedía nuestro ciber amante.

– Ahora bájaselo un poco, vamos cornudo, bájale el tanga y enséñame el culo de zorra de tu mujercita…
– ¿Lo hago?
– Siiii, dijo Claudia en un breve suspiro que parecía mas bien un gemido.

Con una mano sujetaba la cam mientras con la otra comencé a bajar el tanga por un lado, así hasta la mitad de sus nalgas, luego me cambié la cam de mano e hice la misma operación por el otro lado. Cuando lo tenía a medio bajar volví a cambiar de mano para terminar de dejar la prenda ímtima justo hasta debajo de sus glúteos y el otro lado igual. Desde atrás vi como la tela del fino tanga se la quedó pegada a mi mujer por la zona del coño. Toni también se percató de ello.

– ¡¡Joooooderrrrr, está empapadísima la muy puta!!!, ¿porqué estás tan cachonda Claudia, es por enseñarme el culo o por saber que dentro de poco va a llegar Víctor y te va a follar?
– Por las dos cosas, dijo ella.
– Bufffff, dale un pequeño azote cornudo, quiero oir como le suenan las nalgas, PLAS, mmmmmmmmmmmmm, que bueno…¿está muy mojada tu mujercita?…

En vez de contestar la pregunta metí un par de dedos en el coño a Claudia, ella se sobresaltó ligeramente, no se lo esperaba, pero se dejó hacer. Luego me froté los dos dedos húmedos con el dedo gordo delante de la cam para que Toni apreciara bien la humedad.

– ¡¡Dios mío!!, que mojada está, ¿estás cachonda Claudia?…
– Siiii, estoy muy excitada, ronroneó mi mujer.
– Mmmmmmmmmmmmm…demuéstramelo, ábrete bien el coño para mi, ¡¡hazlo zorra!!

Claudia bajó la mano y se la metió entre las piernas y con suma habilidad se abrió los labios vaginales mostrándole a Toni su interior.

– Bufffffffffffffffff, dijo Toni bajando ahora el ritmo al que se pajeaba. No quería terminar todavía.

Me dijo que volviera a colocar el tanguita en su sitio y así lo hice tirando duro hacia arriba de él, incrustándoselo a Claudia en la entrepierna para que volvera a gemir. El solo contacto con la tela hizo que la temblaran las piernas ligeramente. No sé quien de los dos estaba mas cachondo.

En ese momento empezó a darme miedo la situación, se nos podia ir de las manos, nunca habíamos recibido a Víctor en semejante estado de excitación y sabiendo lo cabrón que era cualquier cosa nos podíamos esperar de él. Y el pensar eso hacía que todavía me calentara mas y mas.

Una vez colocado el tanga en su sitio seguí subiendo con la cam por la espalda de mi mujer hasta que llegué al sujetador y así hasta su pelo. Claudia de espaldas ocultaba su rostro.

– Hola Claudia, dijo Toni.

Mi mujer levantó la mano a modo de saludo. Ya había terminado de recorrer su cuerpo y reconozco que me había vuelto loco mostrarle a Claudia a través de la cam. Me quedé esperando a que Toni nos diera la siguiente indicación que no tardó en llegar.

– Ahora por delante, Claudia date la vuelta y que el cornudo me vaya enseñando la parte delantera, ¿te parece bien?

Ella se giró sin tan siquiera contestar y se puso frente a mi con los brazos en jarra.

– ¿Empiezo ya?, la pregunté yo apuntando con la cam a sus pies.
– Ten cuidado, no me saques la cara, me advirtió Claudia.

Fui subiendo con la cam desde los pies hasta la zona en la que yo creía que Toni quería llegar.

– Tranquilo, no corras, despacio, me encantan sus muslos, no tengas prisa, empieza otra vez…

Como me pidíó volví a subir desde los zapatos azules, pasando por sus rodillas, los muslos, así hasta que llegué a la zona intermedia. Le enfocaba un poco de pierna, el tanguita y el ombligo.

– Mmmmmmmmmmmmm, que buenooooo…
– ¿Quieres que la baje el tanguita?, pregunté yo.
– No, ahora quiero que lo haga ella, estoy deseando que sea ella misma la que me enseñe el coño, vamos Claudia, mira como me tienes, dijo Toni sacudiéndosela de nuevo en la pantalla del ordenador.

Claudia puso las manos a los laterales del tanguita y muy despacio comenzó a bajárselo hasta mostrarle completamente el coño a Toni.

– Siiiiiiiiiiiii, siiiiiiiiiiiiiiiii, siiiiiiiiiiiiii, que buenooooo…que rico tiene que saber ese coñito, lo llevas perfectamente depilado, joder, te lo comería pero bien, tiene que saber delicioso ese coño de pija, mmmmmmmm, me encantaría metértela, clavarte hasta el fondo toda esta polla, seguro que lo tienes apretadito…mmmmmmmmmmmm, ¡¡¡diossss que puta eres!!!, enseñándome el coño delante de tu marido, joder vas a hacer que me corra de un momento a otro…¡¡a que esperas zorra, tócate el coño para mi!!, pero ni se te ocurra correrte, quiero que cuando llegue Víctor estés bien cerda…

Con el tanguita a medio bajar Claudia comenzó a acariciarse muy lentamente y yo mientras con la cam enfocaba su cuerpo a menos de medio metro, a pesar de que lo hacía muy despacio pude notar como se la estremecía el cuerpo y gemía en bajito cerrando los ojos. Se metía un poco dentro el dedo corazón y rápidamente lo sacaba para no excitarse demasiado, pero aun así parecía que no le faltaba mucho para llegar al orgasmo. Con la otra mano se puso a apretarse uno de los pechos sin que nadie se lo pidiera y yo subí la cam para que Toni lo pudiera ver.

– ¡¡Joder se está sobando las tetas!!, ¡¡que guarra!!. mmmmmmmmmmmm, que buenooooo, no te corras ehhhhh….
– No me saques la cara, volvió a advertirme Claudia sin dejar de tocarse con las dos manos.
– ¿Estás caliente, eh?, la pregunté yo.
– Mucho, tengo ganas de correrme ya…
– Espera, dije yo.
– ¡¡No te corras pija!!, aguanta, que no van a tardar en meterte una buena polla…anda deja de tocarte…que sino te vas a correr delante del cornudito…jajajaja, vete andando hacia el baño, tú cornudo grabalo sin moverte del sitio, quiero ver como mueve el culazo ese al andar.

Claudia se fue hacia el baño dándome la espalda, mientras caminaba despacio se iba subiendo el tanguita de una manera muy sensual hasta llegar a colocárselo bien. Luego entró dentro y me dijo que apartara la cam para que al volver no se le viera la cara.

– Otra vez, por favor, me encanta como se mueve, el ruido de los tacones, ¡¡que cuerpazo joder!!, dijo Toni volviendo a acelerar el ritmo con el que se pajeaba.

No nos quedaba ya mucho tiempo, a las 22:30 habíamos quedado con Víctor y ya eran y 25 pasadas. Bajé la cam para que Claudia pudiera salir del baño y regresar donde estaba.

– Me ha dicho Toni que quiere verte de nuevo andar hacia al baño.
– Hazlo, obedece cornudo, quiero que vea bien esto, me dijo Claudia.

Echó a andar de nuevo hacia el baño, pero a los dos metros se detuvo quedando de espaldas a mi. Muy despacio se apartó el hilo del tanguita que tenía metido entre las nalgas y luego se inclinó hacia delante para mostrarle bien el culo. Movió las caderas de un lado a otro y luego se soltó el tanga que volvió a introducirse entre sus dos glúteos.

Fue una pasada.

Estuve a punto de correrme encima viendo exhibirse así a mi mujer, al final no lo hice, pero para Toni fue demasiado, sabiendo que se nos acababa el tiempo de conexión aumentó el ritmo al que se pajeaba. Puso el pollón delante de su cam y la empapó enterita con su corrida.

– Me corrooooooo, me corrrrrrrrrrrrroooooooo, tomaaaaaaaa putaaaaaaaaaaa, tomaaaaaaa mi lecheeeee, joderrrrrrrrrrr, ahhhhhhhhhhhhhhh, que bueno…

Como pasaba siempre nuestra pantalla se cubrió de blanco mientras goterones de semen resbalan hacia abajo. Claudia se giró levemente para ver el orgasmo de Toni y cuando vió que se corría sonrió y echó a andar de nuevo hacia el baño. Fue lo último que vió nuestro ciber amante, antes de que me despidiera de él.

Había cumplido su objetivo perfectamente. Claudia y yo estábamos cachondísimos. Apenas me dió tiempo a bajar la tapa del ordenador cuando tocaron con los nudillos en la puerta de la habitación. Era Víctor.

Se me aceleró el corazón y me senté en el sofá individual que había frente a la cama. Claudia salió del baño con los zapatos y en ropa interior, se acercó a mi y me dió un pequeño beso en la frente.

– Ya está aquí…¿que tal estoy?, dijo mostrándome su cuerpo.
– Joder Claudia…no puedo mas…esto es muy fuerte, tal y como estamos de calientes te va a hacer de todo…
– Lo sé, intenta aguantar sin correrte cornudo, dijo pasándome un dedo por la mejilla antes de girarse.

Luego decidida y colocándose el tanga que ya lucía perfecto en su culo se fue andando hasta la puerta…

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