MOISÉS ESTÉVEZ

Robert dobló la esquina sin mirar atrás, aunque tenía la certeza de que
alguien lo estaba siguiendo. Pero por qué. A lo mejor era una paranoia suya.
Por si acaso tomó precauciones y entró en el primer Deli que vio con la
intención de salir por la puerta trasera. Dio a un estrecho y sucio callejón
apenas iluminado, en el que las ratas se estaban dando un banquete con las
sobras de comida que rebosaban de los cubos de basura. Aceleró el paso y
desembocó en la Séptima. Se cercioró de que el semáforo estaba en verde
para los peatones con la idea de cruzar para tomar el metro en la acera de
enfrente y cuando la sensación de sentirse perseguido se le estaba pasando,
de repente, un vehículo salió de la nada a gran velocidad y lo arrolló
intencionadamente…

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