SIX

Volví a repetir, colocando mi dedo en el centro de su culo y empujando un poco, mientras le separaba una nalga con la otra mano.

-Nno… Espera! No… Ogh! NNo! OOgh!- Empezó a quejarse notando la presión que ejercía mi dedo.

Plaf!

Le di de nuevo otra palmadita.

-UUh!!- Ana soltó un gritito agudo y luego siguió gimiendo -Ogh! Oogh! Esper… NNoo…

Lo que no sabía Ana es que ya tenía la punta de mi dedo dentro, con el lubricante había sido muy fácil.

La miré, tenía la boca muy abierta, formando una gran “O” silenciosa, arrugando sus cejas, inmóvil.

Empecé a mover mi dedo, despacio, y Ana cerró su boca como si mordiera el aire.

-Oogh! Oogh! Oogh!- Soltaba con cada bocado.

Deslicé mi otra mano por delante, estirando de sus caderas hacía mi, Ana arqueó más su espalda, y yo seguí deslizando mi mano hasta encontrar su coño.

Empecé a acariciar sus labios con la punta de mis dedos hasta encontrar su clitoris, sin dejar de mover el dedo en el culo, despacio.

En cuanto toqué su coño, la cosa cambió, Ana echó su cabeza hacía adelante y la apoyó en la pared, sintiendo como era masturbada por ambos lados, entregándose totalmente.

-Ah… Aah! OOgh!! Oogh!! MMMmh! Uugh!- Empezó a gemir dejándose hacer.

Al cabo de un momento mi dedo ya le entraba casi totalmente, y Ana giró un poco su cabeza, empezando a besar su propio brazo y a morderse con suavidad, emitiendo gruñidos.

Estuve un ratito así, masturbando su clítoris y metiendole un dedo en el culo, hasta que noté que Ana empezó a acostumbrarse cuando sus gruñidos se fueron transformando en unos gemidos de placer.

En ese rato llegué a ponerle un par de veces más lubricante, y el momento en el que supe que tenía que pasar al siguiente paso fue cuando empezó a alzar su culo para sentir mejor mi dedo.

-OOg! OOoh!! OOgh! OOOgh!- Gemía girando su cabeza como si quisiera oirme mejor.

Sus gemidos eran cortos y cargados de deseo.

Me levanté, y Ana giró más su cabeza intentando buscarme. Me agarré la polla y me acerqué más a ella, pasándola por debajo de sus nalgas.

-MMMmh!!- Se mordió los labios Ana nada más sentir como la punta de mi polla se frotaba por su coño.

La froté un par de veces, y Ana alzó el culo y lo pegó hacía atrás como si me pidiera que la penetrara ya.

Tenía el coño empapado, coloqué la punta de mi polla en su entrada y empujé.

-OOOOooohhh!!!- Gritó como su hiciera rato que lo necesitara.

No hizo falta que me moviera, Ana empezó a mover sus caderas como pudo, desesperada, atada todavía en la pared, buscó mi boca abriendo la suya y dando pequeñas lamidas al aire. Pero yo la agarré con delicadeza del pelo y la aparté para hundir mi boca en su cuello y empezar a lamerselo y besarlo.

-Aah! Aah! MMMh!! Oscar! MMMh!! Llévame a la habitación!!- Dijo con un hilillo de voz entre gemidos.
-No.- Dije al fin, por primera vez.
-Llévame! Mmmññh!! Y te dejaré que me folles como quieras!- Soltó desesperada entre gemidos.

Le agarré del cuello y tiré de ella hacía mí.

-Eso ya lo estoy haciendo!- Susurré en su oído.

Ana arrugó su nariz mientras se mordía los labios, luego siguió gimiendo mientras me la follaba. Deslicé la otra mano entre nosotros dos y puse mi pulgar entre sus nalgas, buscando su ano, hasta que lo encontré.

Ana abrió la boca de golpe cogiendo aire, del mismo movimiento que ella hacía mi pulgar le frotaba el agujerito del culo, y aquello pareció encantarle, porque cambió su movimiento por uno un poco más alto, para notar mejor mi dedo.

Sonreí.

-OOh!! Vámonos a la habitación, aquí pueden vernos!- Suplicó sin dejar de moverse.

Al parecer Ana seguía creyendo que estábamos fuera.

Volví a sonreír, y se me ocurrió una tontería.

-Y si te digo que hace rato que tenemos público?- Le susurré al oído.

Fue cuando apreté mi dedo en su culo, y noté como se habría camino poco a poco en su interior.

-OOOoggh!! ÑÑÑÑñññhh!!- Gruño Ana al notarlo, arrugando más su nariz, y haciendo una mueca con la boca que indicaba que sentía una mezcla de dolor y placer.

Se había quedado quieta, retomé la follada yo, moviéndome despacio, para no desconcentrarme y seguir moviendo mi dedo.

-NNo seas… cabrón!!- Soltó como un sollozo desesperado.

Le tapé la boca con la mano, y empezó resoplar por la nariz.

-Si te llevo a la habitación, te dejaras follar este culito?- Le pregunté al oído empezando a mover mi dedo de dentro a fuera continuamente muy despacio.
-MMMñññhh!!- Gruño asintiendo con la cabeza.

Empecé a follarla más deprisa, y Ana siguió gruñendo, pero la posición tan forzada que teníamos hizo que mi polla se saliese en uno de los vaivenes.

Saqué mi mano de su culo, y la abracé desde atrás, atrapandola, me quedé unos segundos recobrando el aliento, con mi boca pegada a su cuello. Ana respiraba exageradamente por la nariz, y al final le solté la boca.

Giró su cara hacía mí, alargando su lengua, buscando mi boca. Nos besamos con la boca abierta, como si nos quisiéramos devorar el uno al otro.

Le agarré la venda de los ojos y tiré con cuidado de ella hacía arriba.

Los primeros segundos, Ana parpadeó, acostumbrándose a la luz del baño, le costó ver donde estábamos. Al principio miró alrededor sin ubicarse, le costó reconocer el baño, pero en cuanto lo hizo, suspiró.

-Que hijo de puta eres!- Soltó con un suspiro como si alucinara con el engaño.

Tiró su cabeza hacía atrás y la apoyó en mi hombro.

-Creí que estábamos fuera!- Suspiró con una sonrisa tontorrona.

Sonreí, y le besé la mejilla mientras bajaba mi mano por delante buscando su coño, lo encontré chorreando, y muy hinchado por la excitación.

-Y mira como te has puesto!- Le susurré en el oido hundiendo mi boca en su pelo.

Ana abrió su boca, respirando y resoplando, pero no dijo nada, solo me aguantó la mirada.

Coloqué mi polla entre sus nalgas, y me pegué a ella para frotarla. Ana levantó su culo.

Comencé a masturbar su coño frotando la zona donde estaba su clítoris, haciendo círculos con dos dedos, notaba como se deslizaban sus labios, y entre ellos de vez en cuando notaba aquella bolita aparecer y perderse entre mis dedos.

-Aah! Aah! Ooh!! MMmhh!- Empezó a gemir de nuevo.

Nada más empezar a notar el movimiento de mis dedos, Ana empezó a mover su culo para frotarse con mi polla atrapada entre sus nalgas.

La miré, estaba hecha un mapa, el maquillaje se le había corrido un poco, estaba acalorada y colorada, con el pelo algo despeinado, toda su piel brillaba por el sudor.

Se giró hacía mí y me besó.

-Llévame a la cama y te dejaré follarme el culo.- Soltó en un suspiro largo y de golpe al separarse de mis labios.

La besé, luego la miré a los ojos, y alcé una de mis manos para intentar soltar el nudo de la corbata que la ataba a los grifos.

Me costó más de lo que creía, ya que del peso de ella los nudos se tensaron. Tuve que soltarla y usar las dos manos.

Ana me miraba, notando su respiración a mi lado.

Cuando la solté de los grifos, tiré de la corbata para llevarla hasta la habitación. Y antes de abandonar el baño cogí el bote de lubricante.

Ana lo miró y luego me miró a mi, pero no dijo nada, se limitó a seguirme dejándose dejandose llevar de las manos atadas.

Al llegar a la habitación, le solté las muñecas, notando como Ana me miraba con deseo mientras me peleaba con los nudos. A punto estuve de cortar la corbata, porque me costó horrores aflojar aquellos nudos que se habían apretado por la tensión, por suerte no le apretaban las muñecas, sino que los nudos se habían cerrado en si mismos. Al final cedieron y Ana quedó libre.

Se frotó las muñecas un segundo, y luego se tiró a mi cuello, cogiéndome de la nuca y besándome.

La abracé, y dejé que me hundiera la lengua en la boca. Que bien sabía su boca, como me gustaba besar a Ana. Me besaba con deseo, con lujuria. Se alzaba de puntillas para comerme la boca y obligarme a alzar mi cara y besarme desde arriba.

Me invadía su sabor mezclado con un profundo toque de alcohol.

La cogí del culo, estrujando sus nalgas, y Ana se pegó totalmente a mi, no despegaba su boca de la mía. Empezamos a dar algunos pasos, hasta que noté la cama.

Me senté en la cama, cayendo hacía atrás cuando tropecé con el borde, Ana me miraba con una sonrisilla traviesa, y se arrodilló entre mis piernas.

Me besó a la vez que me agarró la polla con la mano, pajeandome mientras me besaba con mi polla casi entre sus tetas.

Después de aquel beso húmedo, me miró relamiéndose. Los dos respirábamos como si nos faltara el aliento.

Agachó su cabeza y sentí como su boca se tragaba mi polla en un mar de sensaciones húmedas.

-Ooh!- Solté al sentir como se la tragaba.

Ana empezó a comérmela entrujándola con su mano frente a la boca, estaba clarísimo que dominaba aquel arte, me hacía estremecer desde los pies a la cabeza.

Tras un momento en el que casi pierdo los papeles, reaccioné. No quería que me volviera a pasar, tenía que seguir al mando, y si dejaba a Ana tomar la delantera dudaba mucho de poder controlarme.

La cogí del pelo, acompañando unos segundos el vaivén de su cabeza. Y al final tiré de ella hacía arriba, sin hacerle daño, lo suficiente para que se levantara.

Ana me lanzó una mirada hambrienta, de puro vicio. Se había despegado tan rápido de mi polla que no le dio tiempo a sorber la saliva que ahora le colgaba de los labios. Pero aquello le daba igual, estaba ya muy cachonda y borracha.

Demasiado como para importarle esos detalles. Se levantó y se subió encima de mí.

Le dio un lengüetazo a mis labios, y luego otro, mirándome, yo abría la boca intentando atrapar su lengua en vano y ella sonreía desenfrenada.

La cogí de la nuca, y me besó, clavando su lengua en mi boca, abriendo mucho la suya y pegándola a mis labios, me encantaba que me besara, su sabor dulce me llenaba la boca, pero me estaba ahogando su ímpetu. Así que tiré de su pelo y Ana se separó de mi boca, alzando la cabeza y mirándome con rebeldía.

Deslicé mi lengua por su cuello como si quisiera saborearla, me llegó el sabor salado de su sudor, hasta eso me ponía a mil, Ana era una delicia. Suspiraba dejándose hacer, resoplando con los dientes apretados.

Agarré sus tetas con las manos y las alcé para llevármelas a la boca.

-MMmhh!!- Emitió Ana mordiéndose los labios.

Ahora fue ella la que me cogió del pelo y apretó mi cara contra sus pechos, cogiendo aire para inflarlos y dándome con ellos en la cara. Sus movimientos y gestos eran un pelín exagerados, no sabía si por la excitación o porque Ana ya parecía estar bastante torpe por la borrachera.

Empecé a jugar con sus pezones, mordisqueándolos, lamiéndolos deprisa, y Ana se mordió la lengua.

-Ñññnnhh…- Emitió.

Me miraba con deseo, y a mí eso me animaba y me excitaba muchísimo, con lo que mordisqueaba y lamía sus tetas con más ganas. Me estaba contagiando su euforia.

Deslicé una mano hacía atrás, acariciándole la espalda, casi arañándola, bajando despacio, llegué a su culo y coloqué un dedo en el canalillo entre sus nalgas, surcándolo con suavidad, hasta encontrar aquel agujerito.

-Aaahh…- Ana abrió la boca con un suspiro.

Arqueó su espalda elevándose un poco. Y me miró a los ojos.

-Buff… Estoy muy mareada!- Soltó dibujando media sonrisa con su boca. -Creo que me ha subido de golpe!

Sonreí.

-Mejor!- Dije sonriendo.
-Oogh…- soltó Ana al notar mi dedo hacer presión en su culo.- Vass… Vas a abusar de mi…

Su voz sonó quejica y mimosa, haciendo pucheros juguetones.

-Llevo haciéndolo todo el fin de semana!- Solté.

Ana sonrió, abrió su boca y alargó su lengua a la vez que se abalanzó hacía la mía para besarme. La cogí de la nuca, pegando su boca a la mía, y le hundí el dedo en el culo.

-MMmmññññhh!!- Gruñó en mi boca.

Mi dedo entró con facilidad, tenía todo el culo impregnado en lubricante, además que la noté mucho más relajada, quizás porque la bebida la ayudaba a desinhibirse, incluso noté como alzó levemente su culo, algo casi imperceptible, pero que no me pasó desapercibido, dejándome claro que iba por buen camino.

Comencé a mover mi dedo, y Ana empezó a emitir pequeños gruñidos en mi boca.

De repente noté sus manos en mi polla, me la cogió y la estrujó. Aun no habíamos despegado nuestros labios. Y se alzó lo suficiente como para clavársela en el coño de un golpe.

-MMMooohh!!- soltó en mi boca, ahogando un gemido.

Empezó a moverse, sentía su coño caliente envolver mi polla, tan lubricado por lo excitaba que estaba que la sensación húmeda y suave era increíble.

Empecé a acelerar mi dedo al ritmo en el que ella cabalgaba sobre mi, cada vez más deprisa.

-OOgh! Ooogh!! MMMññh! Oogh!!- Gimió separándose de mi boca y agarrada ahora a mi cuello.

Ahora me miraba de una manera diferente a como me había mirado hasta ahora, lo hacía de manera más obscena, con un punto más guarro, arrugando su nariz y torciendo su boca al abrirla con un gesto que la delataba. Aquello la estaba volviendo loca.

No podía llegar a cerrar la boca, suspirando y gimiendo sin poder evitarlo.

-Ooh!! OOgh!! MMmmhh!! Si quieres follarme el culo, hazlo ahora!- Me soltó de repente con ansias.

Me lamió la boca, y se me quedó mirando deseando que cumpliera con lo que llevaba todo el día amenazandola.

La agarré de las caderas, y la levanté, sin decirle nada la ayudé a colocarse en el borde de la cama, de rodillas y con el pecho pegado a las sabanas, quedando su culo a la altura de mi polla, totalmente expuesto a mí si me quedaba de pie detrás de ella.

Le acaricié las nalgas con delicadeza, y Ana torció su cara para mirarme. Se estaba mordiendo los labios, con media cara aplastada en las sabanas, me miraba con ansias y deseo, mezclado con una pizca de miedo, abriendo la boca, al ver cómo me agarré la polla y la frotaba por su culo.

-Uuh…- Soltó.

Cogí el lubricante, aparté mi polla y le eché un pequeño goterón en su culito.

Enseguida aquel liquido viscoso y transparente empezó a deslizarse hacia abajo entre sus nalgas, y usé la punta de mi polla para contener su avance y restregarla por su ano.

-Aaahh…. SSSsshhh!- Siseó Ana con un ruido fuerte entre sus dientes.

Le di unos golpecitos con la polla, y sentí como chapoteaba con el lubricante.

-Hazlo cabronazo! Ya no aguanto más!- Soltó de repente desesperada.

La miré y sonreí.

-Si empiezo no pararé.- La amenacé apretando la punta de mi polla en su culito.

Continuará…

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s