MOISÉS ESTÉVEZ

A veces es inútil el esfuerzo. Por mucho que me empeñe no lo consigo,
y lo peor de todo, creo que nunca lo conseguiré.
Esta sensación de asfixia está inevitablemente conectada con mi forma
de ser. No puedo respirar este rancio y viciado aire, y el poco que consigo
inspirar se me antoja insuficiente y a la vez dañino.
Ignoro a partir de que día decidí que no encajaba en este lugar, un lugar
que se ha convertido en una especie de ente que poco a poco me oprime,
invade mi alma de manera perniciosa, y desde lo más profundo, aflora desde
mi interior un sentimiento de cansancio que progresa rápidamente de manera
ominosa.
Abro los ojos pero no veo.
Acaricio tu cuerpo,
no lo siento.
¡Qué ocurre!
Asustado,
miro a mi alrededor
pensando, pero no infiero.
El diablo es testigo de que lo intento…
Posiblemente, querer encontrar una Arcadia donde evolucionar,
experimentar, descubrir, arriesgar… sea una utopía, pero prometo no rendirme.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s