PENÉLOPE

Relatos eróticos basados en hechos reales

Una tarde noche fui a entrenar al campo de fútbol, esta cerca de donde vivo y solemos ir los amigos a quemar adrenalina.

Cuando llegué a casa, estaba cansado y fui a darme una ducha para refrescarme y sentarme frente al televisor.

Me puse un pantalón vaquero corto, una camiseta y me senté después de beber un refresco con azúcar del frigorífico

Luisa estaba viendo un musical y me quedé viéndolo tranquilamente recostándome junto a ella. Al rato puso su mano en mi frente y me dijo que cerrara los ojos y descansara.

Y así lo hice, pero de repente note que me estaba desabrochando los botones del pantalón y los bajaba hasta los tobillos, luego con el bóxer hizo lo mismo y empece a sentir lo mismo que la noche anterior, me sorprendía cada día con algo diferente, algo que no esperaba.

Sabía cómo ponerme cachondo en milésimas de segundos.

Me dejé llevar y eche la cabeza hacía atrás, apoyándola en el respaldo del sofá, deseaba que me chupara la polla, que fuera directa, lo ansiaba y quería y así fue, me leyó el pensamiento y no me hizo esperar mucho.

De pronto note como su boca entraba en mi polla, caliente, jugosa, suave y jugaba con ella, haciéndome tocar el cielo lamiendo mi polla, me puso a tope, caliente, cachondo…

De repente dijo si seguía, si quería más, yo apenas podía pronunciar una palabra…

.- que pregunta era esa….

.- pues claro que quería que siguiera, estaba cachondo como un perro en celo.

Salió un hilo de voz de dentro de mí y le dije…

.- Haz lo que sea, lo que te apetezca, pero no preguntes.

y entonces se sentó sobre mi polla de espaldas a mi, se la metió y empezó a moverse de una manera indescriptible, se apoyaba con sus manos en mis rodillas, subía y bajaba su precioso trasero jugando con su coño y mi polla, se movía en círculos, rozando con su vagina cada rincón de mi miembro.

Después de un buen rato, oí como Luisa gemía y gemía, jadeaba, me estaba volviendo loco de placer, no podía aguantar mucho pero tampoco quería que parara, ella seguía saltando sobre mi polla, con una velocidad admirable….

de pronto dio, oí un gritito , perdí la concentración y exploté, no pude contenerme más, fue tremendo.

Ella quedó en silencio y poco a poco recuperó su respiración, quieta, sin apenas hacer un movimiento y yo conteniendo la respiración, notaba un calor extremo en mi polla, notaba como mi líquido corría por dentro de su vagina, y al momento, Luisa se levantó y empezó a tocar mi polla con su mano derecha, empapándose con mi líquido y moviéndolo por todas las partes, desde los testiculos hasta la punta de la polla, en forma de masaje.

Al cabo de unos minutos se levantó y me quedé mirando su cuerpo, era espléndido, se dio la vuelta y se dirigió al baño, al cabo de un minuto regreso con una toalla húmeda y me limpió la polla con mucha delicadeza.

Me cogió de la mano y me ayudó a levantarme del sofá para llevarme al baño, me metió en la ducha y empezó a lavarme, mientras me observaba en silencio.

Después me llevó al dormitorio y me acostó, me arropo como si fuera un niño y lo cierto que me quedé tan relajado, que dormí como nunca.

penelope.estudios@hotmail.com

womanpenelope.wordpress.com

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