ANEIZAR LESTRANGE

7. Parte del tren (Final alternativo)

En solo dos segundos todo puede cambiar, sea bueno o malo, en ese instante
puede venir diferente. No estaba segura de cuanto, ni siquiera como hasta tal
punto esta era mi realidad o un sueño. ¿Podría salir de esto? No era algo
claro, no tenía las respuestas, todo era demasiado confuso y no podía
encontrar explicación de nada.
Con cada vez que moría y perdía el conocimiento me encontraba más
cansada, pero la memoria volvía en cuanto subía al tren.
Samuel y yo buscábamos en dirección contraria a la que ya habíamos
buscado, la cosas que vimos antes no volvió aparecer. Los vagones que
fuimos pasando volvían a teñirse de gris, sin ver a nadie, pero escuchando
susurros. Volvía a sentir la sensación de frío por mi cuerpo como cada pelo de
mis brazos se erizaban al escuchar esas voces. Samuel tiraba de mí, él
seguía avanzando parecía que no hubiese avanzado.
– <<solo tuu… Solo tuuu… Tienes que subir al tren la próxima vez.>> – Lo
escuche justo en mi oreja, dirigiéndose solo a mí, tenía que aclarar si Samuel
lo había oído. –
– ¿Pudiste escuchar eso? –
– Demasiado ruido, será el aire al pasar tren. – Creo que no hablábamos de lo
mismo.
Antes de poder investigar más comenzó de nuevo. El tren freno, comenzó la
marcha atrás y acabó.
Me encuentro esperando en la estación de tren para volver a Gotxea. Esta
vez no me ha hecho falta estar en el tren, lo recuerdo todo y se perfectamente
que no ha sido un sueño. Saco mi billete del bolsillo y ya veo que está en
blanco como la primera vez que me di cuenta de todo. Recuerdo esa voz,
como si me estuviese hablando ahora.
<<solo tuu… Solo tuuu… Tienes que subir al tren la próxima vez.>>
Sabiendo todo esto ya decido no subir a ese tren, ya iré de otra manera o en
otro tren, me levanto y al intentar cruzar las puertas no se abren, la gente de la
estación ha desaparecido y de la nada el tren espera frente a mí para que
suba, jamás podría escapar de esto.
Solo yo debo subir, venía pensando todo el trayecto en esas palabras, recordé
que todas las puertas están cerradas menos la de entrada a nuestro vagón, el
resto las tuvimos que abrir. Llegando ya a la primera parada donde Samuel
solía subir, me levante rápido para cerrar la puerta, debía quedarme sola. El
tren freno, Samuel estaba justo de pies de frente a la puerta. Me coloque de
nuevo en mi asiento y el tren comenzó la marcha atrás…
<<No me desperté en mi casa, ni en el hotel, ni directamente en la estación
para subir al tren. Esta vez me encuentro en el tren, soy un susurro más, a
veces un alma más sentada en su lugar, sin poder hacer nada. Cuando el tren
maldito se pone en marcha, comienza el bucle, sin poder vencerlo alguien
debe quedar anclado. Si salí de mi bucle, pero ahora yo seré parte de los
bucles que vengan, quiera o no.>>

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