PENÉLOPE

Fui una niña que empecé tarde en tener sexo, ya que oía a las chicas de mi entorno, como hablaban de sus experiencias, entendí que ya lo habían probado.

Mi primera experiencia fue cuando tenía 18 años, en la fiesta de fin de curso. De donde soy es normal que la chica vaya acompañada de un chico.

Conocía a un chico al que yo le gustaba, pero el a mi no. Yo  era una niña mona con ojos claros, buen cuerpo, ya que me gustaba el deporte y estaba en forma pero era tímida, y no tenía amigas, no encajaba con ellas y me daba vergüenza contar mis cosas.

Para salir a la fiesta, este chico me invitó pero tuvo que hablar con mis padres para que nos dieran permiso,  este chico se llamaba a  George. Una tarde se presentó en casa y hablo con mi padre, pidiéndole permiso para acompañarme a la fiesta. Después de casi una hora,  mi padre acepto.

Recuerdo que llevaba un vestido azul claro por encima de las rodillas, con un escote grande, tenía una talla 90 de pecho, esto hacía que mi vestido luciera más, la espalda abierta hasta el comienzo del culo, un culote corto blanco  y zapatos de tacón fino.

George llego a la hora que había dicho, fue puntual, llego con un traje marrón, camisa beige y corbata marrón claro, zapatos brillantes de cordón y trajo una flor para poner en mi vestido.

Entró en casa y mis padres empezaron a decirle que no me dejara embarazada, que no me tocara, que no se tocara, que no fumara, que no bebiera, que no y que no y mas que no.

Yo estaba roja como un tomate de vergüenza, así que animé a George para irnos y salimos de casa agarrándole del brazo. Subiremos en su coche, que era un Buick coupe grande tipo mafioso. Me abrió la puerta y entré , por el camino hablamos del curso, del profesor tal y esas cosas tontas.

Llegamos a la fiesta y salió corriendo para abrir mi puerta, salí y volví a colgarme de su brazo y entramos en la fiesta. Ya dentro, pidió unas cervezas, bebimos y nos reíamos con un grupo de conocidos. Más tarde llegaron unos amigos de George, eran simpáticos y lo pase muy bien, pero con las cervezas, que no recuerdo cuantas tomamos, mi cabeza daba un poco de vueltas.

Fuimos a bailar y George intentaba besarme, pero yo le esquivaba y no le dejaba, el insistía pero yo nada.

Era tarde, debía regresar a casa , él me dijo que me acompañaba, fuimos a coger su coche y seguimos riendo, recordando la noche. Me sentía mareada y el estaba fumando hachises, cuando me di cuenta estábamos en un parque donde iban las parejas a follar.

De repente me encontré con que me estaba metiendo las manos en las tetas y empecé a perder la cabeza porque el caso es que me gustaba, era mi primer chico y me puso cachonda, era todo nuevo para mí.

No se ni como, pero en un momento me di cuenta que George estaba encima de mí, con la polla fuera del pantalón medio caída  y queriendo meterla en mi coño apartándome el culote.

Yo abría las piernas, las abrí todo lo que pude, pero nada, seguía sin hacer diana, lo intento varias veces hasta que al final lo consiguió y me la metió pero yo no notaba dura la polla.

Vaya desilusión de experiencia, siempre soñé que la primera vez debía ser algo apoteósico. Yo había visto en las películas que si gemías y decías cosas al chico, se corría antes y empecé a hablarle.

George empezó a gemir y yo a notar su polla más firme, por momentos gemía con más fuerza, yo empecé a sentir como crecía mi deseo y notaba como mi coño goteaba, su polla entraba y salía de mi coño con rapidez y el cosquilleo que sentía, me daba mucho gusto y no quería que acabara, así que continué hablándole para que siguiera.

Le decía…. sigue, como me estás poniendo de cachonda, que buena está tu polla, sigue, sigue. Al momento escuché como decía….ya, que viene, que ya viene y entonces note como se ponía su polla más dura aún, empezó a acelerar el ritmo, más deprisa cada de vez.

La metía y sacaba de mi coño sin parar, yo empezaba a disfrutar de verdad, creo que hasta sonreí pensando que sería memorable mi primera vez y de repente saco la polla, le miré, viendo cómo le salía liquido. Mancho por todas partes el coche y también mi vestido.

De pronto me quedé fría y le dije que me llevara a casa, que  quería acostarme, estaba cansada y me encontraba mareada, que mi cabeza daba vueltas.

Así que me llevo a casa en silencio, cuando entre, di gracias porque nadie nadie me vio, me fui a la cama y me quité el vestido y me acosté, ni me lave, solo quería dormir.

Esa fue mi primera experiencia, vaya desastre. No volví a ver a ese chico.

Un comentario sobre “Así fue

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