CYNTHIA BRIONES

 

Dicen que las están desapareciendo, que ahora, esta ciudad da miedo.

De la nada, se esfuman niñas, adolescentes, mujeres, nos enteramos porque tienen rostro y nombre, porque tienen familia y amigos, que las buscan, que las quieren, que las quieren de vuelta; y están otras tantas, de las que nada sabemos.

 

Pero no, en esta ciudad esto no es nuevo

Hace más de 35 años, a una niña de 11, por unas horas la desaparecieron

– le dieron el levantón- hicieron con ella lo que quisieron.

 

¿Qué le puede preocupar a una niña de 11 años?

Levantarse a las 6, 6:30, ponerse el uniforme, llevar limpios los zapatos, llevar la tarea, a la hora del recreo, con las amigas, platicar del artista de moda o comentar que aquel niño se mira guapito, no sé, hace mucho que tuve esa edad y no recuerdo muy bien, supongo que era algo así.

 

Fragmento. Del poema es tiempo  de callar *

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