PENÉLOPE

Un fin de semana que estábamos en medio de un estudio relacionado con sexo para entregar, estábamos tan saturados y John estaba estresado y con mal humor, no había quien le aguantara, pero necesitábamos estar todo el equipo juntos, Julia, John y yo, decidimos marcharnos de fin de semana a la cabaña de un amigo en común en medio del bosque, sin cobertura, sin tv cable, ni nada. Luz a través de un generador de gasolina.

El caso es que un viernes por la mañana salimos de New York camino de ese sitio, 5 horas tardamos en llegar , fuimos en un 4×4 grande. El viaje fue genial, hablamos, reímos y repasábamos el estudio que teníamos que terminar.

Tanto repasábamos con pelos y señales, que al parar para comer algo y tomar un cafe, nos dimos cuenta que nuestro amigo estaba empalmado, el pobre no decía nada, pero se le notaba.

Al ver que no era un bulto grande, y que era simpático y resultaron, yo iba pensando que antes que Julia se lo follara, tenía que ser yo.

Y el viaje fue todo así, hablábamos y pensaba como hacer para que el se fijara en mi, y puse en marcha mi mejor estrategia de morbo.

Mientras Julia tenía los ojos cerrados, yo empece a desabrocharme la camisa, me quite el sujetador y cruzaba mis piernas, intentaba que el pantalón pudieran marcar mi coño, y de vez en cuando le daba en el brazo y obligaba a volver la cabeza para atrás y que pudiera verme.

Y empece a darme cuenta, que ya empezaba a mirar de reojo mis tetas.

Que sofocos me entraban y notaba cada vez mas calor en mi coño, hasta me notaba mojada.

Al llegar a la cabaña, hacia frío y lloviznaba, así que corriendo cada uno cogió del maletero las bolsas, bolsos y todo lo que había para entrar dentro de la cabaña y calentarnos.

Una vez dentro, encendimos la chimenea que a su vez calentaba toda la casa y un sistema de hilos por el suelo, que aveces se hacia insoportable andar por la madera del calor que despedía.

Como ya habíamos organizado todo, nos sentamos para beber una cerveza, aproveche para subir a una habitación que me pareció ideal, y cuya cama no hacia ruido, me instalé en ella, me duché y baje con una camiseta de tirantes, que dejaban ver mis pezones, que los tenía como los pitones de un toro, marcando pezon y se apreciaba el color oscuro y redondo, un pantaloncito corto con aberturas en los laterales que cada vez que abría las piernas y las cruzaba, se veía parte del coño.

Julia como es mas cortita la pobre, tardo mucho en reaccionar y tome la delantera.

John empezaba a reírse porque veía que era una competición entre las dos y que el regalo era nuestro amigo, quien podría llevárselo a follar?

La noche y velada transcurrió entre risas, conversaciones de sexo. Apagamos La Luz, solo nos reflejaba las llamas de la chimenea.

Busque el sitio perfecto y me senté en un sillón frente al chico y como tengo la costumbre de sentarme con las piernas cruzadas encima de la silla, mostraba mi coño y mis pezones se ponían duros al notar su mirada.

Julia, al final, se puso una camisola corta pero tuvo que sentarse al lado de él, no podía mirarla, todo era para mi.

Las conversaciones empezaron a girar sobre experiencias y entre sus miradas cuando el pensaba que no le veía, el calor, la conversación y mi coño, veía como un bulto trataba de romper su pantalón, era un poema, sus ojos cambiaban y cada vez su mirada iba mas a mi coño, llegando en un momento dado, a jugar con el con mis dedos  y ya le veía que se estaba conteniendo para no saltar sobre mi.

Como Julia es una persona que debe dormir por lo menos 12 horas, se la cerraban los ojos y daba cabezazos, y llego un momento, en el cual John la cogió y acompaño a su habitación.

En ese momento, solo vi como nuestro amigo se puso de pie y saco su polla empapada y querida metérmela, a lo que dije que se lo tenía que trabajar.

Yo pensaba que no bajaría John y como es tan silencioso, en menos de 5 minutos estaba riéndose en la encimara de la cocina mientras abría una botella de champan.

Nuestro amigo se corto, pero enseguida dijo John …. “hacer como si yo no estuviera, me voy a mi habitación a dormir, la casa en vuestra”

Ya fue el detonante para que el chico se tirara encima de mi. intentaba metérmela por todos los lados, pero era tal el nerviosismo y lo cachondo que estaba, que no acertaba, así que, le aparte y baje con fuerza su cabeza hasta mi coño.

Sujete su cabeza, se la movía, le gritaba, insultaba y quería que fuera la corrida mas bestia que había tenido nunca y así fue, luego el decía que me había corrido mucho que le había llenado la boca.

Me incorpore y John no estaba, tumbe a nuestro amigo en el sillón grande, y mientras ponía mis tetas en su boca, le chupaba la polla, le cogí la mano izquierda para que tocara mi mojado coño y con la derecha, hacía que se hiciera una paja.

El tonto, no le dio ni tiempo a nada, se corrió, no me dijo nada, trague toda su leche.

Hablamos, reímos y comentamos lo que había pasado, y ya dijo  que estaba cansado. Subimos arriba, el cerró la puerta y yo, tenía que explotar y contárselo a alguien, así que desperté a John y estuvimos un buen rato riéndonos, tomando Champan y fumando.

Y no se que paso, el caso es que desperté en su cama y el en la mía.

Me dijo que hubo un momento mientras estaba sentada en el silloncito se me cayo la cabeza y me quede roque, me llevo a la cama y el a la mía.

El fin de semana fue muy bello, folle los dos días siguientes y el trabajo se hizo corto.

penelope.estudios@hotmail.com

womanpenelope.wordpress.com

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