PENÉLOPE

Cuando salgo por la tarde de la oficina, siempre tomo un vino blanco desde hace años en el mismo sitio.

Me llamó la atención un hombre casado, me fijé en el anillo que llevaba de compromiso en su dedo, me fijé en él porque le veía varios días a la semana en el mismo lugar y mesa.

Un hombre atractivo, con el pelo ondulado y de 1,80 cm. de estatura. Siempre bien vestido, con camisa y traje a juego. Hablaba por teléfono o revisaba algo en el portátil.

Un día me lance y le invite a tomar un vino blanco, mande al camarero para que se lo llevara a su mesa, entonces él se levantó y se acerco donde yo estaba para darme las gracias.

El caso es que empezamos hablar y me gusto la seguridad que tenía en él, era culto y hablaba de diferentes temas, era inteligente y me parecía muy sincero.

No mintió en decir que tenía esposa y estaba embarazada esperaban a un niño. Le provoque para que bebiera y se relajara.

Al cabo de un buen rato, le invite a ir a mi casa para tomar otra copa mas tranquilos porque aun era pronto.

Llegamos a mi casa y nos sentamos en el sofá del salón, Saqué una botella de vino y unas aceitunas. Estábamos cómodos y relajados, hablamos de nuestros trabajos y poco a poco empece hablar de sexo, de lo que solía hacerles a los hombres cuando follaba, que no quería compromisos, que era feliz sin ataduras.

Notaba como empezaba a abultársele el pantalón, me disculpe para ir al baño y al regresar aparecí desnuda solo con un tanga negro transparente, y note como su polla creció aún más dentro del pantalón, me acerqué a él y le cogí de las manos y le lleve al dormitorio.

Le desnude y lo primero que hice fue ir directa a chuparle la polla, notaba su mano en mi hombro y empezó a mover su cadera empujando su polla dentro de mi boca, casi haciéndome daño, pero me gustaba el placer que me provocaba.

Luego le puse agachado en la postura del perrito y me puse por detrás de él y le empujaba con mi coño, como si estuviera metiéndosela a él, me incliné sobre él y le cogí la polla y empecé a masturbarle, a la vez que seguía empujándole con mi coño su culo, como si le follara, cuando noté que estaba muy excitado, le empecé a pasar los dedos suavemente por su culo, no hay hombre que resista, todos explotan.

Y así fue, explotó entre gemidos, después le chupe la polla, a la vez que le pasaba la lengua despacio por todas partes, cuando vi que se relajaba, le tumbé en la cama y me puse de rodillas sobre el, a la altura de su boca le puse mi coño, para que me chupara.

Mientras él sacaba la lengua, yo me movía, mi piel erizada y mis pezones duros. Su lengua rápida me hizo estremecer y me corri de forma brutal.

Después me tumbé en la cama y le pedí que siguiera chupandome bien el coño hasta dejarlo bien limpio. Siguió chupando y mordisqueándome el clitoris.

Me puse cachonda de nuevo, incliné un poco la cabeza para verle como me chupaba la parte del clitoris, mientras el seguía, me metí los dedos, estaba a punto de explotar. Le dije… sigue así, no pares, no pares. Un estallido invadió todo mi ser y me corri de nuevo llegando al climax.

El de ver y oír mi excitación, tenía la polla dura de nuevo y le dije  que se tocara e hiciera una paja mientras yo le contemplaba. Lo hizo, yo seguí hablándole de su polla de cómo la tenía de buena, lo que había disfrutado chupándosela…. y se corrió en apenas dos minutos mucho más fuerte que la vez anterior.

Después nos duchamos, se vistió y nos despedimos. Nunca más nos volvimos a ver.

penelope.estudios@hotmail.com

womanpenelope.wordpress.com

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s