ECONOMISTA

El martes por la noche habíamos quedado para conectarnos con Toni24. Por suerte no me daba mucho tiempo a pensar en lo que había pasado el fin de semana, el trabajo en la fábrica era frenético debido a que estábamos en época navideña y era cuando mas zapatos vendíamos en todo el año. A pesar de ello me costaba sacármelo de la cabeza, me venían flases de vez en cuando, tres días antes Claudia había estado follando con otro hombre y después había repetido por la mañana.

Ya era un CORNUDO.

Bueno, antes también lo era porque Cristina me los había puesto de todos los colores, pero con Claudia era distinto, mi ex era una zorra morbosa sin escrúpulos que se follaría a quien se la ponga por delante, pero mi mujer no, era una profesora respetable, madre de familia, la pequeña de los Álvarez, íbamos a misa todos los domingos, el único hombre con el que había estado era conmigo, no conocía otra cosa en el sexo hasta que estuvo con Víctor. Menuda diferencia en todos los aspectos, yo no tenía nada que ver con aquel atractivo y seductor médico que seguro que le había llevado a mi mujercita al séptimo cielo con su enorme polla.

Iba a conocer los detalles de su encuentro por la noche. A mi le daba vergüenza contármelo, pero a Toni si lo iba a hacer. Sabía que lo iba a hacer cuando se pusiera bien cachonda.

No veía el momento de acostar a las niñas, cenamos algo y vimos la tele tranquilamente un rato. Cuando llegaron las 23:00 en punto le dije a Claudia.

– Habíamos quedado con Toni.
– Ya lo sé…
– Oyes Claudia, ¿le vas a contar lo que pasó con Víctor?
– ¿Lo estás deseando, verdad?
– Si.
– Me parece bien…así te enteras de todo para que no me lo estés pregutando a cada hora…
– Mmmmmmmmmmmmm…¿vas a ponerte algo especial para la cam?
– Lo de siempre, ¿o te apetece algo en concreto?…
– Si, hoy no te pongas sujetador, solo una camiseta de tirantes, me gusta cuando Toni me pide que te la quite para él…
– ¿Y debajo?
– Lo que quieras, unas braguitas, o un short con tanga, o solo un tanga…, sorpréndeme…
– Voy a subir a cambiarme, vete conectando…
– Baja algún juguete de la habitación…
– ¿Que quieres?…
– La polla de goma, me gustaría que te empalaras con ella delante de Toni, quiero que vea como te la metes…
– ¿Hoy estás excitado, eh?, dijo agachándose sobre mi para darme un beso.
– Puffff, estoy que no puedo ni tocármela ya…
– ¿Ya estás así?
– Si…
– Vas a tener que calmarte un poco, sino no vas a durar nada…
– Lo sé, pero no puedo remediarlo… cuando empieces a contarle lo de Víctor me voy a correr encima…
– Creo que si nos va a hacer falta que traiga el juguete, porque metérmela ¿no vas a poder, no?, dijo Claudia sonriendo antes de subir por la escalera.

Nervioso y empalmado abrí el portátil y luego el Skype. Toni24 ya estaba conectado.

– Hola, chicos, cuantas ganas de hablar hoy con vosotros.
– Hola Toni, soy David, Claudia ahora viene, ha subido a cambiarse.
– Mmmmmmmmmmmmmmmmmm, me encanta que se vista para mi…
– Lo sabemos…
– ¿Y que tal por Madrid?, estoy con ganas de saber lo que pasó…
– Pues creo que muy bien, pero ahora te lo contará Claudia, yo estoy como tú, muchas cosas no las sé y espero enterarme ahora cuando te lo cuente a ti…
– Mmmmmmmmmmmmmmmmmm…me encanta, que morbo…adelántame algo, ya puedo decir que eres un cornudo?
– Ya puedes decirlo, si.

– Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, menuda noche nos espera.
– No me la puedo ni tocar ya, te lo juro…
– Tan excitado estás cornudito?, jajajajaja
– Si…
– Ya viene Claudia, te dejo con ella…
– Espera, espera, antes cuéntame como va vestida, quiero que me lo digas tu, que el cornudo me describa a su mujercita…
– Se ha puesto una camiseta de tirantes blanca, no lleva nada debajo…
– Va sin sujetador?
– Si.
– Mmmmmmmmmmmmmm, se le transparentan los pezones?
– Si, un poco…

– Mmmmmmmmm, que bueno, y abajo que lleva?
– Lleva las piernas desnudas, se ha puesto unas braguitas negras.
– Tanga?
– No
– Vale, algo mas?
– En la mano lleva una polla de goma.
– Joder, vais fuerte hoy, se lo has pedido tu?
– Si.
– No puedes ni tocarte ya, eh cornudo?
– No.
– Anda quítate y deja a Claudia no sea que te me corras encima mientras escribes, déjame hablar con tu mujercita…

Claudia estaba sentado a mi lado leyendo lo que escribíamos y cuando leyó eso la dije que era su turno. Se puso delante como siempre y antes de empezar a escribir se giró y me dió un beso suave y sensual rozándome los labios con la lengua.

– Tranquilo…

Para estar tranquilo estaba yo. Pensé que solo con ese beso me corría. En la manera en que había sacado la lengua sabía que ella también estaba ya muy caliente. Conocía muy bien a Claudia. Comenzó a chatear con Toni y yo inmediatamente pegado a su espalda pasé las manos hacia delante y le agarré las tetas sobándoselas con ganas.

– Despacio, despacio, dijo Claudia casi jadeando.

Estaba mas cachonda de lo que pensaba.

– Hola Claudia.
– Hola.
– Así que ya lo has hecho, que tal en general?, mejor de lo que pensabas?
– Yo creo que si…
– Y el cornudito como se lo ha tomado?
– Muy bien, aquí le tengo detrás jadeando como un perro, en cualquier momento se me corre encima.
– Mmmmmmmmmmmmmmmmmm…bueno, pues cuando quieras cuéntame si quieres desde el principio, antes dime que llevabas puesto, quiero imaginármelo bien.

– Me puse una camisa blanca y debajo una mini falda de cuero hasta la rodilla color granate, zapatos de tacón.
– Muy elegante y sexy a la vez.
– Si.
– Y debajo que llevabas?
– Un conjuntito que me había regalado el cornudo por la mañana…
– Ah si?
– Si, muy bonito, semitransparente de color morado clarito…
– Joder.
– Entramos juntos a la tienda cuando lo vimos y me lo compró para la noche.
– Mmmmmmmmmmmm que bueno, le tienes bien enseñado, vale sigue contándome, donde quedásteis con Víctor?

– Quedamos en el hotel, había reservado allí para cenar.
– Y que tal fue la cena?
– Bien, mas o menos como la otra vez, aunque se notaba que era distinto.
– Distinto, porque?
– Era como que ya estaba todo mas definido los roles de cada uno, David estuvo muy callado y apartado durante la cena, estaba allí prácticamente mirando, casi no intervino en la conversación…
– Mmmmmmmmmmmmmm, y que pasó después de la cena?
– Antes de terminar me fui al baño y se quedaron hablando Víctor y David, cuando volví habían quedado en que Víctor y yo nos tomáramos una copa a solas mientras él nos esperaba en el hall del hotel.
– Y te pareció bien?
– Si.

– Y que pasó cuando fuisteis a tomar la copa?
– Pues ya sabes, intimamos un poco mas y Víctor me propuso ir a su habitación, había reservado una en el mismo hotel donde estábamos nosotros.
– Buena jugada, el muy cabrón no quería dejarte escapar.
– Si.
– Y después?, se lo fuisteis a decir a David, le dijiste que subiera con vosotros?
– No, prefería estar a solas, si él hubiera estado delante no sé si hubiera podido hacer nada, estaba muy nerviosa y si además estaba pendiente de David creo que hubiera sido un desastre.
– Entiendo, así que le dijiste al cornudito que te subías a la habitación con Víctor.
– Si.

– Y que te dijo?
– Nada, que disfrutara, se notaba que estaba muy excitado.
– Seguro, y tu?
– Yo puede que también, pero estaba casi mas nerviosa que excitada.
– Y entonces os subisteis a la habitación?
– Si.
– Que pasó luego?
– En el ascensor nos besamos, un beso normal, con lengua, yo estaba muy nerviosa y Víctor lo notó, me dijo que me tranquilizara.

Yo seguía detrás de Claudia leyendo lo que iba chateando con Toni24. Le iba dando besitos por el hombro y apenas le rozaba los muslos con las manos. No podía ni tocarme la polla y decidí volver a tocarle las tetas. Solo que esta vez noté como mi mujer tenía los pezones tiesos, la debían estar rozando con la tela y en cuando se los apreté por encima de la camiseta Claudia gimió.

– Ahhhhhhhhhhhhhhhh, despacio…

Luego siguió chateando.

– Sigue.
– Por el pasillo íbamos agarrados y antes de entrar en la habitación nos dimos otro beso en la puerta.
– Te gustó el beso?
– Si, Víctor se estaba comportando muy bien, cuando entramos en la habitación abrió el mueble bar y me puso una copa sin que le dijera nada, luego nos sentamos en la cama.
– Y que pasó?

– Estuvimos unos minutos hablando mientras tomábamos la copa y a la vez nos íbamos dando pequeños besos. Cuando terminamos la copa nos tumbamos en la cama y nos seguimos besando.
– Ya estabas mas excitada?
– Si, mucho mas, también me había tomado un par de copas junto con el vino de la cena y estaba mas desinhibida, aunque siguiera nerviosa, entonces Víctor comenzó a desabrocharme la camisa muy despacio, luego me la quitó. Se levantó un poco para mirarme bien y me tocó los pechos muy suave, me dijo que estaba muy buena.

– Mmmmmmmmmmmmmmmmm, ya la tengo bastante dura. Me estás poniendo cachondísimo con el relato, sigue…
– Pues seguimos igual y nos quedamos en ropa interior en la cama, mientras nos seguíamos besando y tocando, se fijó en la ropa interior, me dijo que era muy sexy…
– Ya le habías tocado la polla?
– No.
– Porque?
– Me daba corte.
– Pero él si te tocaba a ti.
– Si y luego se puso encima de mi, como si estuviéramos haciéndolo ya.
– Se puso sobre ti?
– Si.

– Mmmmmmmmmmmmmmmm, le notaste la polla?
– Si, la tenía muy dura, se notaba bien grande bajo el boxer además.
– Joder y que pasó?
– Que después empezó a desnudarme…lo primero que me quitó fue el sujetador, me apretó los pechos con la mano y luego bajó a besármelos y lamerlos, siguió bajando con la lengua por el estómago y cuando llegó abajo me quitó muy despacio las braguitas. Ya estaba completamente desnuda.
– Pfffffff, que morbo, como va el cornudito?
– Aquí está detrás jaeando, no pierde detalle de lo que te cuento, jajajajaja.
– Jajajajajaja.
– Me dice que no le queda mucho para correrse.
– Jajajajaja, que patético, venga sigue contando, que me la estás poniendo durísima.

– Pues luego bajó mas y me lamió ahí abajo, yo no quería que lo hiciera, me daba vergüenza, pero él insistió y me retiró las manos, así hizo que me corriera por primera vez.
– Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, era bueno comiéndote el coño?
– Si, muy bueno, además a la vez que lo hacía me metió dos dedos y me encantó.
– Joder…sigue…
– Luego se desnudó él.
– Por fin le viste la polla.
– Si.
– Te gustó?
– Si, era muy bonita, grande, proporcionada, además la tenía durísima, tenía el vello púbico cortito, se notaba que se lo arreglaba.

– Se la agarraste?
– No, enseguida sacó un preservativo, lo tenía preparado, se quedó de rodillas ante mi mientras se lo ponía, como mostrándome lo que me iba a meter, estaba muy seguro de si mismo…
– Y tu seguías abierta de piernas, esperándole, no?
– Si…

De repente mi polla volvió a palpitar, me resultaba morbosísimo leer como a mi mujer le acababan de comer el coño y como estaba abierta de piernas, desnuda, a punto de ser follada por Víctor.

– Claudia, voy a correrme, dije yo.
– No, espera, antes quiero que me desnudes para Toni…luego córrete si quieres…

Se puso a escribir de nuevo.

– Llámame Toni, quiero verte…
– Mmmmmmmmmmmmmmmmmm, ya estás tan cachonda?
– Si, llámame…

…Toni24 llamando…

Claudia le contestó la video llamada y apareció la monstruosa polla de él en la pantalla del portátil. Como siempre tenía un erección de matricula de honor. No podía estar mas dura aquella verga. En un recuadrito abajo a la derecha salía el cuerpo de mi mujer y mis manos en sus costados.

– Vamos cornudo, sóbala las tetas joder!, no ves lo cachonda que está?, dijo Toni.

Claudia en vez de hablar con él seguía escribiendo, yo le hice caso y pasé las manos hacia delante para ponérselas sobre los pechos de mi mujer, que se giró para ordenarme.

– ¡Quítame la camiseta!

Levantó los brazos y la obedecí. Ahora le mostraba sus preciosas tetas a Toni.

– ¡Joder que tetazas tienes!, así me gusta cornudo, que la desnudes para mi, no me extraña que el tal Víctor te las comiera, yo hubiera estado horas jugando con ellas, diosssssss que tetas de pija tienes, son perfectas y el puto cornudo no te las puede ni tocar porque sino se corre, ¡manda huevos!, dijo sacudiéndose el pollón ante la cam.
– Dice que se va a correr ya, escribió Claudia.
– Ni tan siquiera va a aguantar a que me cuentes como te la metieron y le hicieron un puto cornudo?
– No creo que pueda aguantar.
– Pero dile que te sobe las tetas joder, no puedo ver esas dos preciosidades y el otro detrás sin tocártelas…¡¡¡vamos cuéntame como te folló!!!

Toni se masturbaba a un ritmo medio, otros días lo hacía bastante mas rápido, se notaba que él también estaba muy excitado aquella noche y no quería precipitar su orgasmo. A mi la polla literalmente me palpitaba sin tocármela y Claudia comenzó a escribir, iba a contar como se la había follado Víctor por primera vez. Me apoyé en su espalda, le dí un besito en el hombro y gimoteé. No podía seguir leyendo o iba a explotar.

– Claudia, creo que voy a correrme…

Mi mujer borró lo que estaba escribiendo y puso.

– David, dice que se va a correr.

– Joder, dile que deje de interrumpir ya, que no se la toque, no te merece ese cornudo…dile que se quite, que se siente en una silla y te mire…

Yo me quedé sorprendido de la petición de Toni, pero a Claudia no parecía importarle.

– Dile que se siente y que te mire, va a disfrutar como un buen cornudo.
– Se va a correr igual.
– Pues que no se la toque, ¡átale!, eso es, átale con unos cordones de zapatillas en una silla y que te mire como te tocas el coño para mi…¿que te parece?

Yo parecía que no tenía opinión en todo este asunto, Claudia y Toni estaban organizando el juego y yo solo era un monigote al que manejar a su antojo. Sin embargo la idea me encantó, aunque aún así tampoco estaba seguro si me iba a correr sin tocármela. Mi mujer se giró y me dió un beso en la boca.

– ¿Que te parece?
– Vale, pero luego quiero verte como te masturbas delante de él, quiero que te folles la polla para que lo vea…
– Busca unos cordones, dijo Claudia bajando la tapa del ordenador después de escribir “ahora vuelvo”…

Subí rápido a la habitación y a toda velocidad le quité los cordones a unas zapatillas de deporte, cuando volví a bajar Claudia había puesto una silla del salón a un lado entre el sofá y la mesa donde estaba el ordenador. Me senté y sin decir nada eché las manos hacia atrás, Claudia vino hacia mi tan sola con unas braguitas puestas y me ató las manos por separado, no lo hizo muy fuerte, pero lo suficiente para que no pudiera soltarme y además me dejó con la polla dentro de los pantalones. Estaba a su merced. Luego me paso las tetas por la cara unos segundos y se volvió a sentar. Abrió la pantalla del ordenador. Desde mi posición no podía leer lo que escribía, pero me daba igual.

Estaba a punto de asistir a un espectáculo morbosísimo.

– ¡Desnúdate!, dijo Toni.

Claudia se quitó las braguitas y luego se abrió de piernas mostrándose ante a Toni.

– ¡¡Joder que coño!!, ¡¡¡ábretelo cerda!!!

Mi mujer con las manos tiró de los labios vaginales hacia fuera mostrándole su interior que brillaba de lo excitada que estaba. Se acarició con la mano los laterales de su vagina subiendo y bajando por ella.

– ¡Tócate las tetas con la otra mano!

Claudia cerró los ojos y se acarició ella misma sus pechos mientras cerraba los ojos y con la otra mano se masturbaba muy despacio. Había dejado de relatarle el primer encuentro con Víctor y ahora ya se pajeaban los dos frente a la cam. Sabía lo que venía a continuación.

– ¡Coge la polla de goma y empálate en ella!, ¿que tal va el cornudito?
– Ahí sigue atado, dijo Claudia.
– Mmmmmmmmmmmmmm, me encanta tu voz y mas cuando estás cachonda, quieres meterte el consolador?
– Si…
– Pues hazlo joder…yo te reconozco que hoy estoy como el cornudo, casi no puedo ni tocarme, dijo dándose un par de sacudidas al pollón que tenía las venas hinchadísimas.

Claudia cogió el juguete de goma y lo puso en el sofá apuntando hacia arriba, luego sujetándolo con la mano levantó las caderas y se lo puso a la entrada. Tenía los pies apoyados en el sofá en una postura algo incómoda, pero era la mejor para mostrarle el coño a Toni. Nuestro ciber amante iba a ver con todo detalle como mi mujer se clavaba aquel consolador. Antes de hacerlo Claudia me miró y sin dejar de hacerlo se lo fue metiendo poco a poco. La cara de zorra que ponía era acojonante y la polla me dió una sacudida bajo los pantalones cuando en un gemido ahogado me confirmó que ya la tenía toda dentro.

– ¡¡JO-DER!!, fue lo único que dijo Toni que parecía que se había quedado sin palabras.

Claudia parecía concentrada en lo que estaba haciendo, en ese momento no había nada mas en su cabeza. Solo sexo. Comenzó a cabalgar sudorosa aquella enorme polla de goma. Lo hacía lento y mirando a la pantalla del ordenador para verse ella misma. Se recreaba en el recorrido y cuando parecía que se le iba a salir volvía a bajar metiéndosela dentro por completo otra vez. Si me dicen hace meses que Claudia iba a hacer eso delante de una cam no me lo hubiera creído.

En este caso la realidad superaba las expectativas.

Toni no decía nada, solo asistía al espectáculo que le brindaba mi mujer meneándose la polla muy despacio. Una de las veces que Claudia subía hacia arriba se le salió sin querer el consolador quedándose el pollón extendido a lo largo de su coño. Ella se siguió moviendo frotándose con él cuando lo tenía fuera.

– ¡¡Esto es la hostia!!, ¡¡que puta cerda eres!!, cógete la polla y date golpecitos con ella en el coño, dijo Toni.

Claudia le obedeció al momento. Me encantaba como le hacía caso en todo a las peticiones de aquel desconocido. Era como si la excitara no llevar ella el dominio de la situación a la que estaba acostumbrada en su vida cotidiana. La polla de goma hizo un sonido característico al golpear contra el cuerpo de mi mujer. Yo cerré los ojos porque no podía seguir mirando, aunque seguía escuchando los golpes del consolador contra el coño abierto y chapoteante de Claudia y como ella gemía a cada contacto. O me tapaba los oídos o iba a correrme viendo como salpicaba su vágina a cada acometida, el estar atado y no poder tocarme no iba a ser impedimento para que me corriera. Aquello era una tortura. Por suerte Claudia volvió a introducirse el juguete en su interior.

No quedaba mucho para que terminaran los dos. El gemido grave y ahogado de Claudia era típico en ella cuando estaba a punto. Sujetando la base de la polla de goma incrementó el ritmo de la cabalgada, levantando las caderas para mostrarse bien. Como buen cornudo me hubiera encantado sujetar el consolador para que ella estuviera mas a gusto y pudiera sobarse las tetas, pero a mi mujer le daba igual.

El primero que se corrió fue Toni. La visión del coño abierto de Claudia también fue demasiado para él.

– ¡Que buena estás, que buena estás!, es todo lo que decía mientras llenaba de semen su cam con una corrida formidable.

La pantalla del ordenador nuestro se cubrió por completo con goterones que escurrían hacia abajo. A Toni ni se le veía detrás del blanco de sus fluidos. Claudia gimió un poco mas alto y me miró sin dejar de follarse la polla de goma. También se empezaba a correr ya.

– Ahhhhhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhhhhhhh ahhhhhhhhhhhhhhhhhh….ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh hhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!

Cerró la tapa del portátil y se sacó el consolador para después caer tumbada en el sofá. Todavía jadeaba y tenía el coño abierto como ofreciéndoselo a alguien para que se la follara. Me miró a ver como estaba. Sabía que me acababa de dar un espectáculo maravilloso.

Pero aquello no había terminado.

Desnuda y sudorosa se levantó y vino hacia mi, el ambiente en el salón estaba cargado de humanidad, sexo y morbo. Las tetas se le bamboleaban a cada paso y Claudia era en ese momento la viva imagen de la sensualidad. Me dijo que levantara las caderas para poderme bajar el pantalón. Ni se molestó en quitármelo por completo, dejándomelo en los tobillos. Con la polla apuntando hacia el techo pensé que me iba a follar, pero inclinándose hacia mi me la cogió con la mano.

Yo seguía con las manos atadas en la espalda y me daba mucha rabia no poder tocar el cuerpazo de mi mujer, que ahora olía a sexo después de haberse corrido.

– ¿Te ha gustado?, me dijo con voz sensual a la vez que empezaba a pajearme.
– ¡Ha sido la hostia!
– Pues córrete cornudo…me ha encantado tenerte así, que me vieras como me tocaba para otro…

No tuvo que decir ni una palabra mas. Yo tampoco estaba para mucho. Mientras el pecho de mi mujer me rozaba el brazo al masturbarme a la quinta sacudida estallé en una corrida que ella se encargó de que me cayera encima apuntando hacia mi. Después de limpiarse en mi muslo los escasos restos de semen que tenía por la mano comenzó a ponerse las braguitas y después el sujetador con toda la tranquilidad del mundo sabiendo que yo la estaba mirando.

– Jajajajaja, estás para una foto, me dijo en broma…
– Claudia…todo esto me está volviendo loco…
– Lo sé, dijo viniendo hacia mi y desatándome las manos.
– Quiero verte como follas con otro, me da igual si es Víctor o quien sea, ¡pero quiero verlo!, te lo digo muy en serio.

Con la polla de goma en la mano y en ropa interior me dijo antes de subir a la habitación.

– Tenemos que hablar de esto, Víctor me ha dicho que quiere volver a quedar cuando pasen las Navidades…

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