ANNABEL VÁZQUEZ

Días tranquilos

Me despedí de mi padre y mi hermano sin saber cuándo volvería a verles. Me dolía dejarlos marchar, pero al mismo tiempo entendía que era necesario.

La actitud de Marcos mejoró el último día. Hicimos las paces y se esmeró en recuperar el tiempo perdido poniendo de su parte para solventar las pequeñas diferencias que nos separaban. No pensábamos del mismo modo y él no acababa de aceptar mi relación con Edgar, pero tras el incidente en el despacho algo cambió. No sabía exactamente qué había sido, pero algo me decía que la conversación que mantuvo con Edgar propició dicho cambio.

Tan pronto la casa quedó vacía, cada uno recuperó su lugar, borrando para siempre lo acontecido en los últimos días. Si había conseguido que Edgar invirtiera más tiempo para pasar juntos las navidades, ahora había vuelto bruscamente a sus quehaceres, recluyéndose en su mazmorra y reconstruyendo el muro de acero todavía más alto a nuestro alrededor.

No podía entender, por más que me esmeraba, por qué de repente se comportaba de ese modo. Cómo podía ser tierno y dulce y al segundo siguiente un déspota ermitaño.  Sea como fuere su actitud empezaba a cansarme y entonces me di cuenta de que mi paciencia se había agotado. No tenía miedo a nada, creía conocer bien a Edgar para saber hasta dónde podía llegar y cuáles eran sus límites, así que decidí coger un atajo e ir directamente a la raíz del problema: Había algo extraño en su manera de comportarse, más allá de su rígida personalidad, que hacía que se comportara de ese modo. El atajo me conducía directamente hacia la única persona que sabía algo de él que yo desconocía, así que no perdí tiempo y tras un par de semanas en las que apenas tuve contacto con Edgar, decidí ir a ver a Steve.

En ese momento no fui consciente de que había topado con la punta de la madeja de lana, y al tirar de ella con fuerza, desenmarañaría el secreto mejor guardado de mi marido; por el que hubiese preferido morir en lugar de revelarme.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s