A. T.
Bueno todo empezó un sábado a la noche. Fuimos a un boliche con una amiga (Karen), bailamos, bebimos y todo eso. Cuando nos aburrimos fuimos a su casa a dormir y su novio estaba ahí. El novio (Mauro) era un bombón desde que lo vi me había gustado pero nunca había oportunidad para hablar.
Karen se fue a dormir con Mauro y yo me dormí en la sala.
En un momento me levanto ya que escucho un ruido en la cocina y voy a ver. Mauro estaba ahí en boxer tomando agua, en un momento se gira y se sorprende al verme despierta.
-Disculpa si te desperté – me dice y yo sonrío. Esta era mi oportunidad.
– No pasa nada igual no podía dormir -el me queda mirando y asiente- quizás si tomo un poco de leche pueda dormir – le digo mirándolo a los ojos el también me mira y sonríe.
– Dicen que la leche antes de dormir es buena
– Si yo la suelo tomar antes de dormir y duermo tranquila
– Karen también suele tomarla y queda tranquila
– Ah si y vos se la preparas?- le digo acercandome, el se apoya en la mesada y asiente con una sonrisa y recorriendo mi cuerpo con su mirada. – Y me podes preparar leche a mi? – le digo mordiendome el labio.
El me toma de la cintura y me besa con fuerza, yo gimo lo que hace que el me tape la boca con su mano y diga “shh”.
Me baja de un jalon mi tanguita y mi short (que Karen me había prestado para dormir) y comienza a tocarme el clitoris, me metía y me sacaba sus dedos mientras chupaba mis retas, las mordia, las estiraba.
Yo no podía gemir ya que el me estaba tapando la boca con su mano, escuchamos pasos en la escalera y el me separa, yo me acomodo mi ropa y abro la heladera.
– Chicos- dice Karen mirándonos a ambos.
– ¿Que pasa amor? – le dice el y se acerca a abrazarla. Yo la miro esperando que siga.
– ¿Que hacen despiertos a esta hora?
– Vine a tomar agua
– Yo estaba buscando algo para comer – le dije tocando mi barriga.- Ella asiente.
– ¿Vamos a dormir amor?-le dice el y ella asiente.
Los dos se van y yo quedo con una excitación tremenda y comencé a tocarme.
No aguantaba más, lo quería a el, quería que el me poseyera así que fui a su cuarto, abrí un poco la puerta y lo vi sentado en su cama con el teléfono en mano. Al sentir la puerta abrirse levanta la cabeza y me ve ahí parada y sonríe, deja el teléfono a un lado y se cruza de brazos.
Yo comencé a sacarme la ropa y a tocarme por todas partes para el, ya se podía notar el bulto bajo la sabana y el se destapó bajo sus boxers y una verga de 25 cm salto a la vista. Yo mordi mis labios y comencé a meter y sacar más rápidos mis dedos de mi vagina mientras el se masturbaba mirándome a los ojos.
No aguanté más, entre a la pieza sin hacer ruido y me arrodille delante de el y comencé a chupar ese manjar. Lo lamía de arriba a abajo y luego lo metía en mi boca, hice esto hasta que quedo bien brillante, el tomó su pene con una mano y me golpeo las mejillas y la cara, yo sonreí y saqué la lengua.
El me tomó del cabello y me sacó del cuarto, me llevó a la parte trasera de la casa donde había como una casa pero sólo había herramientas y esas cosas y ahí estaba su moto.
– Sos una putita vos eh – me dijo dándome nalgadas yo gemía – mira lo que le estás haciendo a tu amiga, trola chupa vergas- me decía y me apretaba las tetas.
– Sii Mauro ya no aguanto- le dije cuando metió uno de sus dedos en mi vagina.
El me subió en la moto y se agachó, comenzó a chupar mi vagina pasaba su lengua por todas partes y tiraba mi clítoris, lo mordía, lo chupaba y me daba golpecitos con su lengua. Yo no aguanté más y acabé en su boca pero el no paró siguió con su trabajo y sostuvo mis piernas ya que me temblaban.
Se levantó y me bajó de la moto, me puso de espaldas y me dio nalgadas, jugaba con mis nalgas, las juntaba y las separaba. Y me metió su verga en mi vagina, entraba y salía rápido mientras jalaba mi cabello y me susurraba al oído cosas sobre mi cuerpo como lo caliente que era y que me iba a cojer siempre, yo gemia como loca.
En un momento escupió en mi ano y comenzó a meter un dedo (yo ya no era virgen por ahí) y cuando se dio cuenta de que mi culo ya estaba bastante entrenado para aguantar su verga, rio y saco su verga de vagina y comenzó a frotarla en mi ano. Yo me separé las nalgas y el lametió entera, yo gemi fuerte y el me dio una nalgadas bastante fuerte. Comenzó a bombear y apretaba mis tetas y gemia como un toro.
– Prepárate porque te voy a dar tu lechita para que quedes tranquila- dijo y salió de mi, me dio vuelta y yo me puse de rodillas y saqué la lengua mientras lo miraba a los ojos. El comenzó a masturbarse y acabó en mi cara y mis pechos se la terminé de chupar para limpiársela y sonreimos.
Me ayudó a levantarme y me dio un beso más tierno, entramos a la casa y el me pasó una toalla para que me limpie.
– Quédate a dormir cuando quieras – dijo con una sonrisa y yo le devolví la sonrisa – Buenas Noches Putita – me dijo y se fue a su cuarto.
Yo quedé super satisfecha y me dormí pensando en lo caliente que era ese hombre.

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