LOBACO

”Caminamos faldeando el ondulado cerro entre escarchas y romeros que hielan perfumando la gélida mañana. Mi amigo anda siempre por delante y yo sabiendo que en lo suyo en un maestro le sigo ciegamente allá donde me lleve. Ambos caminamos al unísono como un solo ser dividido en dos cuerpos y seis patas.

Al llegar a la cumbre se detiene en seco sin decir nada y se gira para quedarse convertido en una bella estatua. Boquea aspirando él espeso aire invernal, con su limpia mirada clavada en algo que yo solo intuyo detrás mio.

Un ruido a mi espalda, un arranque apresurado, un rojizo vuelo y un trueno que al monte mismo acobarda para culminar un lande inolvidable.

Mi amigo la trae suavemente en la boca, meneando su cola me mira con sus ojos color caramelo, y yo que apenas puedo contener la emoción me agacho para coger la perdiz. Para rodearle el cuello con mi brazo y compartir con él la gloria de un lance inolvidable.”

https://cazadorenlaoscuridad.wordpress.com/

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