ESRUZA

 

Anoche te soñé, cosa curiosa,

porque nunca había sucedido,

y si lo hice no lo recordaba.

 

Caminabas tranquilo y silencioso

en mi campo verde.

El viento acariciaba suavemente

tu rostro y el cielo era de un

azul profundo.

 

Yo caminaba tratando de alcanzarte,

mas ésto nunca sucedía.

Yo iba lenta, muy lentamente

con el viento acariciando mi rostro.

 

Anoche te soñé como quisiera imaginarte,

siempre despreocupado y feliz, aunque

silencioso y distante; jugando con el viento,

simplemente viviendo.

 

El día era un día cualquiera de otoño casi invierno,

sin embargo, todo brillaba en el ambiente

porque todo estaba bien, tú estabas bien,

aunque silencioso, abstraído, distante.

 

Y me sentí bien que así fuera, aunque

yo no te importara, qué más daba y…

recordé los versos de Pablo Neruda:

“Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y doloroso como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto”.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s