TANATOS12

Finalmente decidí tantear el terreno con Edu antes de decidirme a enviarle nada. Le escribí preguntándole qué tal les iba y en seguida me respondió que todo iba bien, que María estaba en su salsa. Finalmente decidimos que le llamara, lo cual me ponía bastante nervioso, pero sabía que quería hacerlo. Edu, ya al otro lado del teléfono, me dijo:

-Está encantada de la vida con estos eventos tío, y no veas la pereza que me da a mí.
-Ya…
-Y nada, tío. Joder… qué buena está… van todos con el rabo en la mano. Sobre todo los viejos, tío, esos ni se cortan en mirarla.
-¿Pero hay mucho viejo?
-Hay cincuentones aquí para regalar. Y a los tíos vamos… no les hace falta viagra… María les rejuvenece 20 años…
-Ya… y maja contigo entonces.
-Sí, la verdad es que desde el caso que nos dieron estamos bien. Pero por el día es complicado. Hasta el miércoles va a ser jodido, que ese día hay una cena a la que iremos todos y el jueves al ser el último día seguro que salimos. A ver ahí.
-¿Pero sabes qué decirle o qué hacer?
-Jajaja, mira tío… aunque lo supiera… como dice un amigo, “las copas mandan”, yo borracho tengo labia que flipas. Algo pasará.

Aquel “algo pasará” medio me parecía una fanfarronería medio me daba morbo. Es que no me lo acababa de creer.

-¿Cómo la ves tú? -dijo.
-¿Cómo la veo? -pregunté.
-Que si la ves cachondilla… ¿Cuando te la follaste por última vez, cabrón?
-Pues… el sábado.
-Joder, no pierdes el tiempo. Normal. A ver… tengo que hacerle ver que Nati me da igual, no sé… estas tías son un poco sectarias y ella más todavía. Seguro que para María tontear con un tío con novia le parece una traición a todo el género femenino mundial, jajajaj.
-La verdad es que un poco sí. Oye, que me ha mandado una foto en la que salís juntos.
-Ah sí… la sacó el tonto de Ángel con su móvil.
-¿No tenéis más fotos?
-Jajaj, cabrón, serás tú el que me tendrá que mandar fotos de ella, ¿no?
-Bueno… nunca me las has pedido.
-La verdad es que no lo había pensado, pero vamos… no creo que tengáis fotos muy guarras… si ni le das por el culo ni te hace cubanas… qué vais a tener. ¿No?

Yo me quedé pensando qué decir… No estaba muy convencido de lanzarme. A saber qué podría hacer él con aquellas fotos… quizás pasárselas a amigos o, peor, a compañeros de despacho, pero no quise cerrar la puerta del todo, pues me daba un morbo terrible.

-Pues… no sé… quizás algo tenga, ya haré memoria.

La conversación no había estado mal. Estaba bastante más tranquilo, veía que Edu seguía con ganas de seguir y me guardaba la bala de la foto por si María no le daba pié a nada en ninguna de aquellas noches del viaje y necesitaba motivarle.

Ni que decir tiene que me hice una paja brutal, mirando en el móvil aquellas últimas cuatro fotos que tenía: la de Edu y María, y las tres de María sentada con las piernas abiertas… Me imaginaba que ella estaba sentada así, en la cama, como en las fotos, y Edu la miraba… Y después él se subía a la cama y, de pie, llevaba su pollón a su boca… ¡Dios….! Y yo veía como él le follaba la boca en aquella postura y ella le agarraba el culo y se dejaba… se dejaba follar la boca con aquella polla que era el doble que la mía… ¡ufff! ¡¡Me pegué de nuevo una corrida bestial!!

Al día siguiente apenas supe nada de María hasta la noche cuando me llamó. Me dijo que habían tenido no sé cuántas charlas y cuando comenzó a contarme de qué iban le pregunté disimuladamente por si alguien de los de su despacho también había sido ponente, pero me dijo que no.

-¿No? ¿Ni Edu tampoco?
-Jaja, no. Lo que sí, se encanta.
-¿Se encanta?
-Sí… siempre hace preguntas… le encanta ponerse de pie… que lo vean todas… y hacer su preguntita. A ver, que sus preguntas están bien, pero vamos, que se encanta.
-¿Ah sí? ¿Crees que lo hace para que le vean todas?
-A ver, no sé… pero se gusta, y es verdad que las tiene loquitas.
-¿Ah sí?
-Si.
-¿Cómo lo sabes? ¿Han dicho algo?
-No, hombre, pero eso se ve.
-Vaya… las tiene a todas loquitas menos a ti.
-Claro, jajaja. Y nada, mañana tenemos una cena todos, parece ser.
-Pues a ver ahí… igual tienes que espantárselas un poco.
-Pues… no me extrañaría que alguna le atacase la verdad. A veces estas cenas se desmadran un poco y se acaba saliendo un rato.
-Bueno, pues ahí estás tú para espantarlas, todo sea por el bien de Nati, ¿no?
-Jaja, es mayorcito, que haga lo que quiera.
-Ya… bueno, de espantarlas cómo lo harías.
-Mmm… jaja, ya veo por dónde vas.
-¿Sí?
-Sí…
-Bueno, hoy sí que toca… ya sabes, lo que prometiste.
-¿No te llegó con las fotos de ayer?
-Eso era a parte.
-Jaja, ya ya…
-¿Qué?
-Bueno, vale… pero poco, eh. Mañana es un día largo.
-Ok.
-Pero escrito, eh. Ya sabes que hablando me da vergüenza.
-A ver, María… escrito es un coñazo…
-Mmm… bueno, está bien, me pongo cómoda y te llamo otra vez.
-Vale, hasta ahora.

Yo también me puse cómodo en la cama. Un poco expectante. Lo cierto era que siempre que nos escribíamos o hablábamos cosas subidas de tono casi todo lo expresaba yo. Además yo quería sacar el tema de Edu, no quería hablar de lo que nos haríamos María y yo, necesitaba meter a Edu en la ecuación. Le empecé preguntando qué llevaba puesto.

-Voy a hablar bajo, ¿vale? Que lo tengo pared con pared -susurró María- Pues… una camisa blanca con la que llevo todo el día.
-¿Nada más?
-Bueno, y bragas. Después me quiero dar una ducha rápida y me pongo el pijama.
-Ufff… me podías mandar una foto… así te imagino mejor.
-Jajaja, o foto o charla. Además voy igual que ayer.
-¿Sí? Bragas negras.
-Bueno, hoy azul marino.
-Está bien…. Charla sin foto entonces. Pues ayer… me hice una paja con tus fotos.
-¿Sí?
-Sí… con las cuatro.
-¿Qué cuatro? ¿No eran tres? Ah… jaja… vale, vale… estás fatal.
-Jaja, sí…
-¿Y qué pensaste?
-Si te lo digo alucinas.
-A ver…
-Pues nada, pensaba que estabas en la postura de las fotos… y que Edu aparecía, os mirabais pero no os decíais nada, y él se subía a la cama. Tú te quedabas quieta y él de pie sobre la cama se te acercaba y… te metía la polla en la boca… -dije ya acariciándome la polla.
-Qué fuerte…
-Ya… y nada… como que te empezaba a follar la boca y tú llevabas tus manos a su culo.
-Joder… qué guarro todo… ¿no? ¿y tú no estabas?
-Yo lo veía, pero no hacía nada.
-Joder, qué fuerte ¿no? -María parecía sorprendida pero no molesta.
-Ya… y eso pensé… que te metía en la boca su pollón… que tú a penas podías abarcar la mitad. ¿Cómo seguirías tú la historia? -dije sin dejar de masturbarme.
-¿Yo? Pues… que tú apareces… te pones a mi lado… él se aparta y me besas… y él se queda mirando como nos besamos.
-¿Y qué más?
-Pues… no sé… que… me empiezas a acariciar las tetas y él a los pies de la cama se masturba viendo como me acaricias y nos besamos. ¿No?
-Pues yo lo que haría sería dejar de acariciarte, apartarme y pedirte que cerraras los ojos.
-¿Ah sí?
-Sí… y dejaría que él se te acercase otra vez… y se tumbase sobre ti… tú sabrías por el olor y por el primer beso que no es mi boca si no la suya… y él intentaría penetrarte…
-¿Y tú le dejarías?
-Sí…
-Mmm… pues yo abriría los ojos y te miraría mientras él intenta metérmela… lo dejaría en tus manos. Te diría con la mirada “¿Vas a dejar que me folle?”.
-Joder, María… me estás poniendo a mil. ¿tú?
-Uff… ya…
-Pues sí… yo te diría con la mirada que quiero que te folle. Él se la agarraría y buscaría la entrada de tu coño para penetrarte… te la va a meter… ¿Qué haces?
-Yo… viendo que es lo que quieres cerraría los ojos… y dejaría que él me la fuera metiendo poco a poco… pero antes le pediría que no me hiciera daño…
-Uff… joder, María… ¿Le dirías eso?
-Sí… le pediría por favor que tuviera cuidado… miraría hacia abajo y vería aquel pollón enorme y le suplicaría que me la metiese despacio.
-Joder… María… me voy a correr ya.
-¿Sí?
-Sí… ufff.. ¿Y te folla?
-Sí… joder… empieza a metérmela y yo me muero del gusto, me penetra despacio pero con firmeza y noto como me invade su polla…
-Joder, María… ¿Te la metería hasta el fondo?
-Mmm… sí… me la metería hasta el fondo… la sacaría… y me la volvería a meter… y tú ves como me llena con su polla… y yo siento placer pero tengo miedo de que me de caña y me haga daño…
-Joder, María… me corro ya… mmmm ¡diooos!

Fue lo último que dije y aparté el móvil para entregarme del todo a aquel orgasmo… en dos sacudidas ya me corría como loco imaginándome justo la escena que narraba mi novia… por lo menos eché cinco chorros que me llegaron dos o tres hasta el pecho… Una corrida descomunal que me dejó hasta mareado.

Cuando cogí el móvil de nuevo, vi que la llamada se había cortado. No sabía si había colgado yo sin querer. Miré mi torso y estaba embadurnado de aquel líquido blanco. Le saqué una foto a todo aquel desastre de mi pecho y vientre empapado y mi polla lagrimeando al fondo. Le escribí a María inmediatamente.

-¿Se ha cortado? ¿Te has corrido? -pregunté.
-No.
-¿No?
-No, aun no.

Inmediatamente después le mandé aquella foto y ella respondió:

-Joder, qué cabrón…
-¿Sí? ¿Tú qué?

Ella no respondió y al minuto vi que me entraba una foto. Cuando la vi casi se me sale el corazón del pecho: María en la postura aquella de estar sentada con las piernas abiertas… esta vez con la camisa blanca abierta y enseñando sus tetazas… y con dos dedos separándose los labios del coño… mostrándolo… abierto… de una forma brutal… Tenía el coño abierto y enrojecido que sentía que se me ponía la polla dura otra vez. Y las tetazas con la camisa abierta ¡Dios! ¡Parecían más enormes que nunca…! y su cara colorada… su melena alborotada… parecía que estaba acalorada… sudando… dios ¡qué cara! ¡¡Tenía una pinta de puta increíble…!!

Le escribí pero no me respondió… hasta que pasados unos minutos lo hizo:

-Ufff… qué bueno.
-¿Sí? ¿Te has corrido?
-Jajaja… dios, sí…
-¿Qué tal la historia?
-Muy tuya… jajaja.
-Jaja, y tuya también ¿no?
-Sí…
-Estuvo muy bien, ya viste lo que eché yo…
-Jaja… ya… qué fuerte. Madre mía. Vaya foto. Ahora la borro.
-Ya.
-Bueno Pablo, me ducho y duermo que es tardísimo.
-Mmm… vale, descansa.
-Buenas nochees. Muaa. Te quiero.
-Te quiero. Hasta mañana.

Me fui a limpiar y aun estaba en shock. Pensar que María se había masturbado pensando que Edu se la follaba… Dios… si de verdad había sido así me parecía otro gran paso. Y qué decir de aquella foto… no había borrado las del día anterior, y no me preocupaba porque soy de los que voy con el móvil hasta a mear. Pero sobre todo aquella última foto… uff… entre aquella foto y la que salía con Edu podría encerrarme en casa como un crío y pajearme durante horas… pajearme durante horas imaginando que Edu se la follaba tal cual salía en la foto…

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