ECONOMISTA

Por la mañana nos levantamos pronto para empezar ya vida normal. Tuvimos que despertar a las niñas que todavía no tenían cole para llevarlas a casa de mis suegros. Claudia madrugó un poco antes y cuando yo lo hice ella ya estaba perfectamente vestida y maquillada para ir al instituto. Viéndola así era muy difícil imaginar lo que había pasado la noche anterior, ahora iba como una mujer sofisticada y moderna, de buena posición social, respetable y seria, pero unas horas antes se masturbaba furiosamente por la cam delante de un desconocido.

Me encantaba ese contraste.

Durante el viaje a la fábrica no podía sacarme de la cabeza lo que había pasado, Claudia cada vez iba un paso mas allá, empezó chateando con él, luego teniendo ciber sexo, luego conectamos la cam para que ella le viera la polla, mas tarde ya era Claudia la que se desnudaba delante de Toni y así hasta la última noche en la que mi mujer le había mostrado como se metía dos dedos en el coño y habíamos terminado follando delante de él.

Estaba claro que este juego le encantaba a Claudia, incluso encontraba en ella un puntito de sumisión, de vez en cuando durante el ciber sexo a Toni se le escapaba algún insulto y mi mujer lejos de enfadarse cada vez se ponía mas cachonda.

El siguiente paso estaba claro que era el mas difícil. Quedar con él. Ahí ya no lo tenía tan claro que lo pudiera conseguir, Claudia era muy cuidadosa con el tema de la discreción y la intimidad, además tener un encuentro con Toni significaría muy posiblemente follar con él y aunque Claudia estaba ahora disfrutando del sexo como nunca, no sé si querría llegar hasta ese punto.

Esa era la baza que tenía que jugar, como Claudia se había ido soltando hasta desinhibirse por completo y lo que estaba disfrutando del sexo como nunca lo había hecho. Los orgasmos que se pegaba por la cam eran sobresalientes.

También estaba el tema de Víctor, yo seguía insistiendo para que quedara con él, era distinto a lo de Toni pues al médico ya le conocía y sabía lo que se podía esperar si quedábamos con él.

Con todos estos temas en la cabeza llegué a la fábrica, por suerte Gonzalo cogía vacaciones y no le iba a ver en unos días. Al entrar Sebas me puso al corriente y luego estuvimos charlando un rato de asuntos personales.

– Me dejaste el otro día un poco preocupado con lo de Gonzalo, ¿que tal sigue el tema?.
– Pues mas o menos igual, la chica esa viene mucho por aquí a buscarle y ya te dije que les han visto juntos varias veces.
– Entiendo, ¿tu crees que tienen algo?.
– No lo sé David, eso ya son temas en los que no me voy a meter, te lo dije mas que nada porque al fin y al cabo es de tu familia, sé que es complicado, pero ya te digo que me han dicho que hasta les han visto cenando y todo y algunas veces Gonzalo se ha ido a media mañana y ya no ha vuelto a trabajar, da que pensar…
-Pues si, bueno veremos como acaba esto y ahora Sebas, venga recoge todo y vete para casa, ya estás oficialmente de vacaciones también tu.
– Si solo son las 10 de la mañana.
– Vete para casa, venga…no te lo repito más.

Claudia entró al instituto y lo primero que hizo fue pasarse por el despacho de Don Pedro, no se había vestido muy provocativa, un vaquero ajustado, blusa blanca de manga corta y zapatos de tacón.

– Buenos días Don Pedro, ya estamos aquí otra vez.
– Pasa Claudia, pasa, dijo el director levantándose para darla dos besos.
– Ahora a las 9 tenemos la primera reunión.
– Si, a las 9, en cuanto lleguen todos los profesores, ¿te tomas un cafelito?.
– Venga vale, ¿salimos al bar de fuera y nos lo tomamos allí?.
– Perfecto, así nos ponemos al día y nos contamos que tal ha ido el verano.

Entraron en una pequeña cafetería que había a unos 100 metros del instituto y se sentaron en una mesa. No tardaron en venirle los recuerdos a Claudia de lo que había pasado con Don Pedro las últimas semanas de curso mientras preparaban el programa de intercambio de alumnos. Ella le había provocado descaradamente y quizás al final el juego se le había escapado de las manos.

No esperaba ponerse tan cachonda y mucho menos presentarse en mini falda como una buscona en su despacho. Al final terminó con los dedos de el viejo metidos en su coño. Eso son cosas que no se olvidan. Y seguro que Don Pedro tampoco lo había hecho.

La primera noticia que él la dió le pilló en parte de sorpresa, digo solo en parte porque ya tenía una edad próxima a los 70 años.

– Este es el último año Claudia, luego me jubilo, después del verano cada vez me cuesta mas volver y aunque el instituto es mi vida también hay otras cosas, solo espero que cuando yo no esté pases a ser la directora, te lo digo a ti ahora, pero también se lo diré ahora a todos los profesores en la primera reunión.
– Bueno, pues hace bien, creo que ya se lo ha ganado.

Por una parte sintió una gran alegría ante la expectativa de ser la nueva directora del instituto. Era algo que deseaba, luego viendo allí al viejo frente a ella sorbiendo el café pensó que tenía que darle un buen último año. Y no solo en lo académico. Ya se la ocurriría algo. Solo de pensar en volver a tener los dedos del viejo dentro de ella hizo que empezara a excitarse de puro morbo ante la expectativa de retomar los juegos con él. Era solo un viejo inofensivo y eso la ponía mas cachonda.

Después de la reunión con los otros profesores en los que empezaban a preparar las clases se metió en su despacho. Como jefa de estudios tenía bastante trabajo y papeleo que hacer. Cuando ya estaba terminando la jornada recibió un whatsapp. Era Víctor.

– Hola guapa, ¿Que tal la vuelta al trabajo?. 13:10.
– Pues dura, pero bien ¿y tu que haces?. 13:11.
– Aquí en el aeropuerto esperando, me voy a pasar un par de semanas a Menorca, voy todos los veranos yo solo, un hotel pequeñito y encantador con vistas al mar. Allí desconecto de todo. 13:11
– ¡Que suerte!, suena muy bien ese plan. 13:11.
– Cuando quieras estás invitada, me gusta ir solo, pero contigo haría una excepción. 13:12.
– No quiero estropearte el viaje, seguro que estás mejor solo. 13:12
– Ya te he dicho que contigo haría una excepción, ¿conocer Menorca?. 13:13
– No. 13:13.
– Es una isla con encanto, te enseñaría muchos rincones perdidos, calitas pequeñas donde estaríamos solos, cenaríamos todos los días con vistas al mar, ¿te imaginas?, solos tu y yo, sin preocupaciones. 13:14.
– Es una fantasía muy bonita
. 13:14.
– Fantasía porque tu no quieres que se haga realidad, pero cuando quieras me lo dices, yo me encargo de todo, avión, hotel y estancia allí. 13:15.
– Bueno Víctor., pásalo bien. 13:15.
– Hablamos, un beso rubia. 13:15.
– Un beso. 13:15.

Llevaba mas de dos meses hablando con él por whatsapp y cuanto mas lo hacía mas interesante le parecía Víctor. El seguía insistiendo con lo de invitarla a cenar a Madrid, insistía e insistía, no se daba por vencido, sabía que poco a poco iba derribando las defensas de Claudia que cada vez se mostraba mas receptiva. No tenía remordimiento en escribirse con él, no se lo ocultaba a David que no solo lo conocía sino que él mismo la había animado a hacerlo, empezaba a ser algo rutinario, normal, pero en cuanto lo hacía se excitaba ante la perspectiva de poder quedar con él de verdad.

Los últimos meses habían supuesto para ella un cambio radical sobre todo con respecto al sexo, quizás su amiga Mariola había tenido algo que ver, hablaba del sexo y de follar con toda naturalidad, incluso quedaba con un alumno suyo al que tenía en mente tirarse cuando cumpliera los 18, ella también vestía de otra manera cuando daba clase y descubrió que no solo no la incomodaba sino que la gustaba sentirse deseada por aquellos jovencitos. Es mas terminaba algunas clases excitada y tenía que masturbarse en su despacho. Luego estaba lo de Don Pedro y por último los juegos por cam con su marido. Nunca pensó que eso la iba a gustar tanto, la noche anterior llegó a un punto tal de calentura que hubiera hecho cualquier cosa que le hubiera pedido Toni24.

A pesar de haberse corrido dos veces la noche anterior empezó a acariciarse el coño por encima de los vaqueros, se desabrochó tres botones y se metió la mano por dentro de las braguitas. El primer día en el instituto ya se hizo una paja en su despacho. No sabía que la pasaba, cada día era peor, no conseguía calmarse ya con una sola masturbación. Ahora tenía que hacerlo dos veces al día, para estar medianamente tranquila. Era algo rápido y mental, en apenas 30 segundos conseguía llegar al orgasmo. Ya le daba igual el sitio.

Cuando terminó se puso el bolso, salió de su despacho y cogió el coche para ir a buscar a las niñas a casa de sus padres.

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