ECONOMISTA

Mi mujer se puso a teclear de nuevo.

– Si.
– MMMMMMMMMMMMMMM, ya se me acaba de poner durísima, cuando quieras nos conectamos.
– Espera, no corras.
– Quieres estar todavía mas cachonda?.
– Si.
– Si quieres sigo hablando de Víctor, ese tío es el que de verdad te pone caliente como una zorra.

Yo seguía amasando sus tetas desde atrás y Claudia comenzó a gemir.

– Quítame el sujetador, me pidió.
– No, espera, quiero hacerlo delante de Toni, me gustaría que me lo mandara él cuando conectemos la cam.

Claudia me agarró el paquete por encima del pijama y echando la cabeza hacia atrás y después de darme un pequeño pico me dijo susurrando.

– Que cornudo eres…

Eso me puso fuera de si, Claudia volvió a girarse para seguir escribiendo, él ya se había empezado a montar una fantasía en forma de relato.

– Vais a quedar los tres en un restaurante, tu tienes que ponerte especialmente guapa, marcando curvas, con un buen escote, tienes que dejarle claro el cuerpazo que tienes y hacer que te desee mas si cabe, David te acompañará como un buen cornudo, porque quieres que te acompañe la primera vez, no?.
– Si, quiero que venga él también.
– Yo creo que el primer día ya te va a follar y David va a estar delante mirando, posiblemente te lleve a su piso y allí va a hacer de todo contigo, tu marido no te habrá follado así en la vida, cuando empieces a hacerlo con Víctor ya no podrás parar, querrás quedar con él todas las semanas para que te folle.

Claudia volvió a sobarme la polla otro poquito, ya movía sus caderas y eso significaba que quería que bajara mis dedos a su coño.

– Me está poniendo mucho, me dijo.
– Dile que te llame ya, vamos a vernos por la cam, dije mientras seguía jugando con sus tetas.
– Vale, dijo mi mujer gimiendo…

Sin esperar mas, directamente fue Claudia la que hizo la video llamada, Toni no tardó en responder. Como siempre su enorme polla salió a pantalla completa en nuestra portátil, en un recuadrito abajo nos veíamos a nosotros, yo le estaba tocando los pechos a mi mujer que estaba sentada en el sofá.

– Hola chicos, MMMMMMMMMMMMMMM, ¡que sorpresa!, gracias por llamarme, ¿te gusta ésta Claudia?, dijo sacudiéndose la polla ante nosotros y ya hablando en vez de escribir.
– Si, parece que está muy dura, respondió Claudia
– MMMMMMMM, me encanta tu voz, mira que dura me la pones, tus tetas son fabulosas, tiene mucha suerte el cornudo de tu marido, me encantaría ser yo el que estuviera detrás de ti…
– Está deseando quitarme el sujetador cuando se lo pidas, dijo Claudia.
– MMMMMMMM, que bueno, ¿y tu quieres hacerlo?, ¿quieres enseñarme las tetas, Claudia?.
– Si.
– Joder que bueno…

Parece que mi mujer también había perdido la vergüenza a hablar con él por la webcam, a mi me excitaba especialmente que lo hiciera, yo no decía nada y seguía detrás de ella en un segundo plano.

– Vamos cornudo, obedece a tu mujercita y quítale el sujetador, muéstrame sus tetas, MMMMMMMMMMMMM, eso es, eres muy obediente, ¡me encantan!.

Yo no había tardado ni un segundo en cumplir su orden, en cuanto me lo pidió desabroché el sujetador y pasándolo hacia delante dejé a Claudia en topless delante de Toni. Apoyó los brazos a ambos lados del sofá y sin ningún pudor le mostró las tetazas a nuestro ciberamigo.

– ¡¡JODER QUE TETAS TIENES!!, venga cornudo tócaselas un poco para mi, juega con ellas, quiero ver que tacto tienen, como se le mueven, a ver si están tan duras como parecen…

Yo pasé las manos por debajo y apreté sus tetas hacia arriba, sopesándolas un rato, luego hice el movimiento más rápido para que Toni viera como se bamboleaban sus pechos.

– MMMMMMMMMMMMMMMM, ¡¡como se la mueven!!, con esas tetas se la tienes que poner durísima a tus alumnos, ¡me encantan!., pellízcala un poco los pezones para que se la ponga duros…

Claudia seguía dejándose sobar los melones, sin perder de vista la polla de Toni, se puso mas cachonda escuchándole hablar, sobre todo cuando dijo lo de sus alumnos se la escapó un pequeño gemido y después otro cuando le hice caso y la retorcí los pezones que ya estaban tiesos.

– Maravilloso, mmmmmmmmmmmmmmm, ahora las braguitas cornudo, ¡quítaselas muy despacio!, llevas una ropa interior muy bonita Claudia, de zorra con estilo, pero ahora quiero verte el coño, vamos cornudo ¡baja las braguitas a tu mujer!.

Tiré de los laterales y Claudia me ayudó levantando las caderas, luego fui poco a poco bajando su ropa interior hasta que se la quité por completo, mi mujer puso los dos pies apoyados en el sofá quedando abierta de piernas y mostrándole el coño sin ningún tipo de vergüenza. Toni no dejaba de menearse la polla que cada vez parecía mas grande y dura, no sé si era porque se iba a acercando a su cam.

– ¡DIOSSSSSSSSSSS, QUE COÑAZOOOO!, BUAAAAAAAAAAAA, QUE GOZADA, tiene que saber riquísimo, estaría horas comiéndotelo…acaríciate para mi…hazlo zorrita…

Claudia fuera de sí bajó la mano y comenzó a masturbarse, en la cam se apreciaban los jugos de su coño de lo mojada que estaba.

– MMMMMMMMMMMMM, tócate, eso es, tócate para mi, métete un dedo dentro.

De nuevo le obedeció mi mujer y se introdujo un dedo con total facilidad, estaba tan excitada que le hubiera hecho caso de cualquier cosa que le hubiera pedido en ese momento.

– Cornudo, coge la cam y acércala al coño de tu mujer, quiero vérselo mas de cerca.

Claudia se giró hacia atrás y me dio un pequeño beso para decirme en un gemido.

– ¡Hazlo, cógela y obedece cornudo!

Salí de detrás de ella y pase por un lado, cogí la cámara que estaba enganchada en la parte de arriba de la pantalla del portátil y la acerqué hasta la entrada del coño de mi mujer. Yo me quedé agachado a su lado viéndolo todo a unos escasos 50 cms, Claudia ahora se metía y sacaba dos dedos de dentro arrastrando gran cantidad de flujos cada vez que lo hacía, estaba tan empapada que se le había empezado a escurrir la humedad hacía el culito.

– ¡¡JODER, JODER!!, es lo único que ya decía Toni.

– ¿Te traigo una polla de goma?, pregunté yo.

Pero Claudia estaba a lo suyo, moviendo las caderas al ritmo que se follaba con los dedos para deleite de nuestro amigo.

– Nunca había visto un coño tan mojado, ¡estás chorreando puta!, dijo Toni.
– AHHHHHHHHHHHHH, se le escapó a Claudia.
– ¡Así mas fuerte, métete los dedos mas fuerte!, ¿te gustaría que te follara ahora Claudia?.
– AHHHHHHH, siiiiiiiiiiii, siiiiiiiiiiiiii, mmmmmmmmmmmmm…
– ¡Dímelo, dímelo!
– ¡¡Quiero que me folles, quiero que me folles!!.
– ¡Di mi nombre zorra!.
– Toni, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh, Toniiii, quiero que me folles!!…
– Me llamo Antonio, llámame Antonio…
– Antonio, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, Antonio, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh…
– BUFFFFFFFFFF, joderrrrrr, voy a tener que dejar te tocarme o se me va a escapar todo, no he terminado todavía contigo…, muy bien cornudo, vuelve a dejar la cámara donde estaba antes, he disfrutado mucho viendo el coñazo de tu mujer con detalle, pero antes de correrme quiero que te la folles, ¿me has oído?, fóllate a la pija de tu mujer para mi, nunca la has tenido tan fácil, cachonda y dispuesta como ahora…

Volví a enganchar la cam en la parte de arriba de la pantalla y esperé a ver como se quería poner mi mujer, pero Toni se anticipó a nuestros movimientos.

– Siéntate en el sofá y que Claudia se te ponga encima enseñándome el culo.

Ella se echó a un lado y yo me senté delante de la cam, solo se me veía del pecho hacia abajo, mi pequeña polla apuntaba hacia arriba esperando que mi mujercita se ensartara en ella.

– ¡Vamos Claudia a que esperas, siéntate encima!, ¡¡FÓLLATE A EL CORNUDITO!!

Claudia pasó una pierna sobre mi y se sentó encima quedando de espaldas a la cam, mostrando su fantástico culo, se inclinó un poco hacia delante agarrando mi polla y poniéndola a la entrada de su coño para luego dejarse caer mientras se la introducía poco a poco.

Tenia el interior tan caliente y mojado como nunca le había sentido, se movió hacia arriba y bajó hasta que mi polla estuvo dentro por completo, luego lo hizo varias veces mas, subiendo y bajando sobre mi, follándome muy lentamente.

– MMMMMMMMMMMMMMMMMMMM, MMMMMMMMMMM, CLAUDIA PONTE UNA MANO EN EL CULO Y ÁBRETELO PARA MI, ¡¡QUIERO VÉRTELO!. MMMMMM, ¡¡no puedo aguantar mas, me voy a correr!!, dijo Toni.

Aquello fue el detonante para los dos, yo tampoco me pude aguantar mas, bastante que no me había corrido antes de metérsela, incliné a Claudia hacia delante para poder sacar la polla de su interior, se me quedó incrustada entre sus dos glúteos y la cogí con la mano en el momento justo en que empezaba a correrme sobre su culo y su espalda.

– ¡¡Me corro Claudia, me corrooo!
– ¡¡ME CORROOOOOO, ME CORROOOOOOOOOOOOOOO!!, dijo también Toni volviendo a cubrir de semen la pantalla de nuestro ordenador.

Pero Claudia no había terminado, seguía en la misma postura mostrando el culo a nuestro ciberamigo también a punto de llegar al orgasmo.

– ¡Ha sido la hostia!, ¡¡que bueno!!, joder cornudito, vaya mierda de polvo que le acabas de echar a tu mujer, seguro que ella ni se ha corrido, jajaja, dijo Toni.

Yo seguía debajo de ella sin saber que hacer, le acariciaba el culo muy suave mientras Claudia jadeaba encima de mi sin moverse.

– ¡¡Vamos Claudia, métete la mano entre las piernas y tócate hasta que te corras!!, por mi no te cortes, dijo Toni.

No tuvo que repetírselo dos veces, ella tumbada sobre mi pecho se metió la mano en el coño y se puso a masturbarse con furia, moviéndose sobre mi como si estuviéramos follando. La imagen de Toni debía ser espectacular viendo el culo de Claudia y sus labios vaginales desde atrás. Yo no hacía nada, solo tenía las manos puestas sobre las nalgas de ella.

– ¡Quita las manos cornudo que no le puedo ver el culo a tu mujer!.

Como si me hubiera dado un calambre las quité con velocidad dejando los brazos abiertos a ambos lados de mi mujer. Claudia ya gemía tan fuerte que incluso me dió miedo que pudiera despertar a las niñas.

– ¡Métela un dedo en el culo cornudo!, mete un dedo en el culazo de tu mujer…

Me quedé petrificado ante la orden de Toni, nunca había hecho eso, era algo que Claudia me tenía prohibidísimo, pero en aquel momento con Claudia fuera de si, pensé que podría intentarlo, antes, eso si, le pedí permiso a mi mujer.

– ¿Lo hago?.
– ¿QUEEEEEEE?, AHHHHHHHHHHHHHHHHH, dijo Claudia sin saber a que me refería.

Posiblemente con los gemidos ya no le había escuchado a Toni, así que me metí el dedo corazón en la boca empapándolo bien y lo bajé hasta su culo para rozarle el ano, me aseguré de que estuviera bien mojado introduciéndoselo levemente en su interior para no cortar su inminente orgasmo y sin mas dilación se lo incrusté en el recto hasta la mitad.

– AHHHHHHHHHHHHHHH, ¿QUE HACES?, dijo Claudia en un medio grito-gemido.
– No sé, me lo ha pedido Toni, ehhhh…

El estrechísimo ano de Claudia me aprisionó el dedo y la sensación fue tan placentera que se me volvió a poner dura.

No me dijo mas, supongo que la encantó porque comenzó a correrse como una auténtica cerda, apenas escuchaba a Toni ya que Claudia me estaba gimiendo en la cara sin dejar de mover su cuerpo.

– ¡¡¡AHHHHHHHHHHHH, AHHHHHHHHHHHHHH, AHHHHHHHHHHHH, AHHHHHH, AHHHHHHHHHHHH, AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!

En cuanto terminó saqué el dedo de su culo y al caer hacia abajo se dió cuenta de que estaba empalmado de nuevo, Claudia ya no tenía fuerzas, pero yo quería más. Por un momento me olvidé de ser un cornudo sumiso y quise ser yo el que mandara. Me salí de debajo quedando Claudia tumbada en el sofá, me puse detrás de ella y tirando de sus caderas hacia arriba hice que se pusiera a cuatro patas. En esos momentos Toni24 debía tener un primer plano de mi culo.

– ¿Vas a follártela otra vez cornudito?, eso es, ¡¡métesela como una perra!!.

En cuanto sintió Claudia mi polla rozando su hinchado coño se dejó caer boca abajo y se giró como una serpiente empujándome con el pie.

– ¿¿¿Que coño haces???.

Me echó hacia un lado y en ese momento Claudia quedó a la vista por completa de Toni24 que pudo verla hasta la cara y totalmente desnuda. Al darse cuenta de lo que pasaba se cubrió los pechos como si no se los hubiera visto antes y se sentó en el sofá.

– ¡Apaga eso, joder!, dijo señalando a la cam.

Yo me despedí con la mano de Toni24 antes de desconectar y me giré hacia mi mujer todavía con la polla dura.

– ¿Que hacías?.
– ¿Tu que crees?, iba a follarte.
– Ahora no me apetece, si quieres hazte una paja…
– Vale, estoy muy excitado, ¡quiero correrme otra vez!, ¿te pones a cuatro para mirarte?.
– Pero no tardes mucho y ni se te ocurra hacer lo de antes, dijo Claudia volviéndose a poner en esa posición con el culo en pompa hacia mi.

Ese fue el único reproche que me hizo Claudia a que le hubiera metido el dedito en el ano. Yo me puse a meneármela detrás de ella.

– Ha sido increíble Claudia, todavía estoy temblando de los nervios, me ha puesto mucho que te viera Toni así tocándote y luego que nos viera follar también.
– Vamos córrete, si quieres hazlo encima de mi…

Me acerqué mas casi rozando su culo mientras me masturbaba.

– Estabas cachondísima, hasta le has dicho a Toni que querías su polla, eso me ha puesto a mil…
– Vamos córrete, córrete, dijo Claudia en un gemido mientras se volvía a meter la mano entre las piernas.
– UMMMMMMMMMMMMM, me gusta cuando estás tan excitada Claudia…¿quieres que te la meta?, dije rozando su coño desde atrás.
– Ahhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhhhh, voy a correrme otra vez…
– ¡Dime que te la meta!.
– ¡¡Ni se te ocurra cornudo!!, ¡¡¡no me toques con esa mierda de polla!!!!.
– Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh, no me digas esoooooo, diossssssssssssss…
– Prefiero volverme a correr así, tocándome antes que con tu polla, ¿me escuchas bien?, no quiero mas tu polla de cornudo dentro de mi…

Aquello ya fue demasiado para mi, mientras Claudia meneaba las caderas al ritmo que se masturbaba yo dejé mi polla apoyada sobre su culo y así comencé a correrme de nuevo sobre su espalda. Mi mujer al notar la leche caliente sobre su cuerpo también se corrió por segunda vez. No fue tan intensa como la primera vez, pero esta vez si quedó satisfecha, pensé yo, luego cayó boca abajo completamente sudorosa, esparciendo mi escaso semen por sus glúteos…

– ¡¡Diossss, me he corrido dos veces y me volvería a correr otra vez mas!!!!, dijo Claudia.

Aquello era increíble, mi mujer había tenido dos orgasmos y seguía teniendo ganas de mas.

– ¿Quieres que te lo coma?, pregunté yo.
– Noooo, lo tengo ahora todo muy sensible, no creo que pudiera soportarlo…además no es eso lo que me apetece…
– ¿Lo que te apetece?, no te entiendo Claudia…
– Da igual, déjalo…
– No da igual, dime que has querido decir con eso…
– Que da igual…
– No Claudia, por favor, dime que me has querido decir…
– Está bien, lo que me apetecería ahora es una buena polla, ¿me entiendes ahora?, una buena polla grande y dura que me follara bien…¡¡que me follara duro!!, eso es lo que me apetecería ahora y tu no puedes dármelo…
– Pero Claudia yo, si quie…
– ¡¡Cállate!!, dijo tocando con su pie mi pequeña pene flácido, – ¿tu crees que ahora me apetece esta polla de cornudito?.
– Claudia yo…lo siento, no sé que dec…
– Joder eres penoso, prefiero verle la polla por cam a un tío que no conozco antes que la tuya…
– Yo, ehhhhhh, yo…
– Jajajajaja, me encanta esto, cuando empiezas ya a tartamudear,…y a ti ni te digo, jajajaja, era broma anda, jajajaja, yo creo que por hoy ya es suficiente..dame un beso y vamos a la cama que mañana hay que madrugar…

Que hija de la gran puta, me había vuelto a humillar. Y lo peor es que a mi me hubiera encantando que no fuera broma, que me dijera todas esas cosas de verdad, aunque por como me lo decía cada vez me costaba mas distinguir cuando Claudia lo hacia en serio o cuando para burlarse de mi. Estaba claro que mi mujer ya estaba desatada y con Toni aunque íbamos a seguir disfrutando con la webcam ya habíamos llegado a lo máximo.

Había que dar el siguiente paso.

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