LA DAMA DE NEGRO

Hubo una vez un orfanato llamado Montecristo, en el solo había niñas, pero cuentan que las mismas padecían hambre, maltratos  y eran sometidas a trabajos pesados, más que un orfanato parecía una prisión o peor aún, un infierno del que no podían salir a menos que alguien las adoptara, el problema es que la mayoría que adoptaba solo se fijaba en las niñas pequeñas, no en las grandes, la gente temía que viniesen con malas mañas como dicen por ahí, entre esas niñas no tan niñas estaba Lucy, una adolecente de 14 años que siempre andaba con un oso de peluche a pesar de su edad, su  vida transcurrió allí, criada por las monjas malignas como ella las llamaba, pues no tenían ninguna consideración con las huérfanas. En cierta ocasión hubo un hombre llamado Santiago interesado en adoptar una adolecente, él quería adoptar porque tenía dinero y solo quería un hijo con quien compartir su fortuna, su esposa vivía viajando y solo vendría al orfanato cuando fuese muy necesario, no querían niñas pequeñas porque su vida era demasiado estresante como para lidiar con niños, así fue como Santiago conoció a Lucy, luego de verla y conocerla se le acercó y al instante  le prometió que sería a ella  la que adoptaría. El corazón de Lucy se llenó de júbilo, ella estaba feliz de saber que saldría pronto de allí, Santiago siempre iba y conversaba con Lucy y otras niñas  pero sobre todo con ella, para conocerla más, le contaba cómo era el mundo exterior, luego de tantos tramites y papeleos Santiago pudo adoptar  y el día tan esperado por Lucy al fin llego, pero una mala jugada de Santiago rompió el corazón de la inocente y esperanzada chica el muy cretino solo  la estaba engañando, no fue a ella a quien adopto fue otra chica llamada romina de 11 años, Lucy entro en llanto y le grito que porque le había prometido algo que no iba a cumplir, el hombre solo dijo con voz burlesca: niña en serio deberías conocer el mundo porque crees en toda lo que te dicen. Esas fueron las palabras duras de aquel  hombre.

Lucy conocía muchos datos de aquel hombre pues en lo que si fue sincero fue en darle su dirección y contarle cosas de su vida cotidiana. Una noche Lucy entro  a escondidas en la dirección del orfanato, encendió la única computadora que había allí, busco la dirección de correo de Santiago y le envió esta carta:

“Encontré en este jardín una roca perfecta para ti, en ella escribiré tu nombre para no olvidarlo, ni lluvias ni tormentas podrán borrarlo jamás, también cabaré tu tumba esperando que al fin tu cuerpo descanse no en paz y es que mereces mi repudio mi odio y mi más implacable impunidad, partiste sin decir adiós, llevándote mi última oportunidad de salir de este infierno llamado Montecristo, me dibujaste la esperanza de un mundo mejor que esto, que es peor que prisión, sí, me imagine  un mundo parecido a la felicidad, dijiste que me llevarías y mi padre serias por el resto de la vida, inclemente fuiste cuando dijiste que no debí creer en esa basura que significaron tus palabras, me llenaste de alegría para luego dejarme vacía, te burlaste de mi inocencia y partiste con ella, ahora estoy sola, con ganas de morir, aunque nunca he sabido bien lo que es vivir, ahora dejo en este jardín de esperanzas muertas esa roca que lleva tallado tu nombre y con ella dejo mi fe y mi buena voluntad, ya rompiste tu promesa y con ella mi corazón, ahora esta vuelto pedazos, supongo que debo unir  los restos y seguir, pero créeme yo si cumplo mis promesas y la mía para ti es que no tendrás redención.”   Lucy.

Al leer esto Santiago tuvo una doble sensación una de burla pensando que me  podría hacer esa pobre niña y otra de pesar por lo que había hecho de esa joven  que una vez fue tan amable y buena con él, pero no hizo nada ni siquiera acusarla con las monjas, después de todo el peor castigo se lo había dado el, engañarla.

Un día las monjas salieron temprano  y solo dejaron a cargo de todo el orfanato a 2 monjas que no se daban a vasto con tantas niñas pequeñas y traviesas que allí había, Lucy escapo fácilmente de la vista de las monjas  y entro de nuevo a la dirección  quería enviarle otro correo amenazante a Santiago pero se dio cuenta  de que el  correo de la madre superiora estaba abierto, así que  tuvo una mejor idea, escribió un correo pero esta vez como la directora y en una hora temprana para que no supiera que era ella otra vez , en la cual lo citaba al orfanato nuevamente para que firmara algunos papeles sobre romina, luego espero un rato  tomo el teléfono y llamo aquel hombre, cambio un poco la voz y le dijo que quería confirmar su visita de ese día ya que era urgente que firmara los papeles sobre la adopción de romina, Santiago le dijo que tenía entendido que ya estaba todo listo pero Lucy fue perspicaz y supo convencerlo.

Lucy estaba ansiosa luego de colgarle, cuando aquel hombre llego una de las madres estaba un poco intrigada de dicha visita, Lucy le hizo señas aquel hombre con una cara de pena y suplica en la mirada, el accedió a hablar con ella, la monja con tanto en la cabeza, lo permitió, el hombre se acercó a Lucy y ella le dijo: Le pido perdón por mi correo sr Santiago fui muy grosera por favor permítame retractarme de tanta locura. Santiago le dijo que no había problema que entendía en parte su odio, así que Lucy le invito a conversar en el jardín para que le contara más del mundo, después de todo cuando conversaban antes de la adopción, Santiago le hablaba del mundo exterior, el continuo conversando y caminando con ella, allí lucí  le dijo : Sr Santiago ¿este jardín es tan bonito como los de afuera? y el hombre vacilo y le dijo: no Lucy  los de afuera son más bonitos de hecho esto parece más un cementerio (soltando una carcajada) ¡ah que lastima! Exclamo la chica, luego le dijo ¿señor  Santiago usted recuerda palabra por palabra ese horrible correo que le envié? Ya casi lo he olvidado Lucy no le des importancia, si Jajaja (sonrió la chica) fui tan loca como para decir que este era un jardín de esperanzas muertas, la cosa es que usted era mi esperanza sr Santiago ¿si me entiende? A dónde quieres llegar Lucy ¿quieres que me sienta mal? Lucy  se acercó por detrás  del hombre que estaba sentado en el banquito del jardín y le susurró al oído, “no quiero que se sienta mal sr Santiago, deseo que deje de sentir. Rápidamente saco de su vestido un cuchillo y sin piedad le corto el cuello a Santiago, el hombre estaba sangrando y la miraba con ojos saltones de dolor y asombro, él estaba muriendo, afortunadamente para Lucy no había nadie más allí, sus palabras finales para el hombre fueron: “yo si cumplo mis promesas Sr Santiago. Él hombre dejo de respirar y Lucy aprovecho que nadie estaba allí para escapar.

No se supo más de Lucy, la asesina de Montecristo, después de encontrar el cuerpo de Santiago las monjas encargadas llamaron a la policía estaban horrorizadas de que Lucy hubiese hecho algo así, no quisieron ni acercarse mucho al cuerpo, el hombre tenía la mano llena de sangre y empuñaba una piedra que  tenía tallado en miniatura  lo siguiente: “Santiago mi esperanza era usted y como no cumplió, las esperanzas muertas van en este jardín. “

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