ECONOMISTA

– Hola.
– Hola pareja, ¿q tal?.
– Pues bien, como siempre.
– Con ganas?.
– Si, hoy especialmente, tecleó Claudia.
– Y eso?
– Sorpresa, jajajaja.
– Mmmmmmm, bien, me gustan las sorpresas, además ya me cogéis cachondo, llevo un rato viendo porno, cuéntame Claudia que llevas puesto, escribió Toni directamente.
– Un conjunto de lencería negro.
– Me encanta, con tanguita?.
– No, braga, es pequeña, pero no es tanga.

– Mmmmmmmmmmm, me gustan mas las braguitas que el tanga, me ponen mas, es como mas sofisticado, ¿tu sueles usar tanga Claudia?.
– No, muy raras veces, depende de la ropa, pero muy muy ocasionalmente.
– Vais a follar hoy o que tenéis pensado hacer después de hablar conmigo?.
– De momento no hemos pensado nada, a medida que vamos hablando improvisamos sobre la marcha.

Yo que seguía detrás de Claudia le dije a mi mujer.

– Cuéntale lo del tío ese que conociste en Madrid.
– ¿Para que?.
– No sé, a ver que opina Toni.

Claudia siguió chateando.

– Me dice David que te cuente que el fin de semana que estuve en Madrid conocí a un hombre.
– Ah si?, cuenta, cuenta, quiero mas detalles, solo le conociste, no?, no creo que pasara nada…
– Si, solo le conocí, estuvimos hablando y nada más, pero Mariola le dio mi teléfono y me escribió por whatsapp.
– Suena interesante, y porque le dio el teléfono tu amiga y no se lo diste tu?.
– Me lo pidió a mi pero no se lo quise dar…
– Por?, no te gustaba?.
– Porque estoy casada, jajajaja, pero si, si me gustaba…

– Como era él?, joven no creo, has dicho que era un hombre…
– No, joven no, bueno, entre 40-45 mas o menos, 1,80, lo que mejor lo define es atractivo, con mucha confianza en si mismo.
– Entiendo, intentó algo contigo?.
– Me invitó a cenar.
– Y?, le dirías que no, claro.
– Si, le dije que no.
– Y porque quiere David que me cuentes esto?, él habrá visto algo que le tiene inquieto.
– Si, dice que se nota que ese tío me gusta.
– Y te gusta?

– Si, me gusta, pero igual que me pueden gustar otros o a él otras mujeres.
– Cuantas veces has pensando en que te gustaría aceptar esa cena con él?, dime la verdad, te lo has planteado ya…
– Puede ser, pero mas como una fantasía o algo así, aunque David quiere que cene con él de verdad…
– Cenar y lo que surja, claro…
– Eso parece…
– Y no te lo planteas seriamente lo de quedar con él?, es solo una cena, no mires mas allá…ya sé que David lo que quiere es que folles con él y todas esas cosas, pero tu no te plantees eso, solo es una cena entre dos amigos…y luego que pase lo que tenga que pasar…, como se llama por cierto?
– Víctor.

– Y dices que tiene mucha confianza en si mismo…tiene pinta de mujeriego?.
– Si.
– Está casado?.
– Me dijo que no.
– Y porque no quedas con el tal Víctor?, solo para cenar…
– No sé si me apetece hacerlo, el cenar con él puede implicar otras cosas y no creo que quiera esas otras cosas…
– Pues yo creo que si que quieres, solo pensarlo ya estás excitada y tu marido ni te imagino, el cornudito debe de estar ya temblando, jajajaja.
– De hecho Víctor me dijo que no le importaba que viniera mi marido también a la cena si así iba a estar mas tranquila
.
– Mmmmmmmmmmmm, eso suena muy muy interesante, o sea que no le importa que vaya tu marido a la cena., si que está seguro de si mismo, y David que dice?, iría a la cena?.
– Dice que si.
– Me lo suponía, imagínate lo que tiene que ser para él, quedar con un tío que ha invitado a su mujer a cenar y él ir como acompañante, en cierto modo estaría ya dejando ver que no le importa que su mujer cene con otro, con todas la implicaciones que eso conllevaría.
– Si, sé por donde vas.
– David no estaría en muy buena posición, cenando con un tío que quiere follarse a su mujer, literalmente, y él allí delante delante es como que lo estuviera consintiendo.

Claudia miró hacia atrás para asegurarse de que yo estaba leyendo la conversación.

– ¿Que te parece lo que estás leyendo?.

Yo apoyé la cabeza en la parte alta de su espalda y pegué un resoplido, pasé las dos manos hacia delante agarrando sus pechos, mi polla palpitaba por encima del calzón rozando la tela de las braguitas de mi mujer.

– Que Toni tiene toda la razón, bffff, esto es demasiado, voy a explotar sin tocármela, estoy temblando de solo imaginarlo…

Toni siguió con la supuesta fantasía en el hipotético caso que quedáramos con Víctor.

– Vamos a ponernos en situación, imagínate que quedáis un día como hoy, que llevarías puesto?.
– Supongo que un vestido veraniego, tengo varios de minifalda, tampoco algo muy provocativo, no querría ir como una buscona.
– Muy bien, seguro que tienes alguno en mente, Víctor iría con una camisa blanca y posiblemente americana, cenaríais los tres y luego os invitaría a tomar una copa.
– Sigue.
– En el bar os separaríais un poco de David, él os observaría a un par de metros de distancia detrás de vosotros, os dejaría hablar solos, te pones en su situación?, sería muy humillante para él, pero te aseguro que estaría disfrutando y tendría la polla bien dura, a ti te gustaría que él estuviera así?.
– No sé, supongo que si…

– Víctor se acercaría a ti y te agarraría por la cintura, poniendo su mano muy cerca de tu culo, David desde atrás lo vería todo.
– No me gustaría un contacto tan directo, nunca se sabe quien te puede ver, me gusta mucho la discreción.
– Eso lo haría mas peligroso y excitante, que os pudieran pillar.

Claudia me agarró la mano para que la bajara hasta su coño.

– ¡Yo también estoy muy caliente, vamos tócame!, me dijo.

Sabía que no faltaba mucho para el gran momento de conectar la webcam.

– Víctor bajaría la mano con mucho cuidado para ponerla encima de tu culo, pero muy suave, casi ni la notarías allí, pero sabrías donde tiene la mano, David podría correrse en los pantalones solo con ver eso…
– Pudiera ser.
– ¿Te besarías con él en público?.
– No.
– Pero si te dejarías sobar el culo.
– No me gusta la palabra sobar.
– Llámalo como quieras, sobar, tocar, palpar, pero a mi me gusta sobar, es mas soez y tu te dejarías sobar el culo delante de tu marido…y además estarías cachonda, como lo estás ahora, estás muy cachonda Claudia?.
– Si.

– Te pone fantasear que otro te folla delante de tu marido y terminarás haciéndolo, espero que ese otro sea yo, quieres verme la polla ahora?.

Se me escapó un pequeño gemido en su oído y el corazón me latió a toda velocidad, casi se me salía por la boca.

– Ahora Claudia, vamos a hacerlo ahora, esto es lo que estábamos esperando, dije sacando la mano de sus braguitas.
– Vale, me respondió.

– Si, quiero vértela, tecleó mi mujer.

…Toni24 llamando…

De repente apareció la enorme polla de Toni24 en la pantalla, solo que esta vez había un cambio, se había abierto un pequeño rectángulo abajo a la derecha donde se veía el cuerpo de Claudia y mis manos apoyadas en sus caderas.

– ¡¡JODER!! ¡¡no me lo puedo creer!!, exclamó Toni por el micrófono al vernos.

Se quedó unos segundos en silencio en los que se debió quedar mirando detenidamente lo que se le abría en la pantalla, ahora ya no tecleaba para comunicarnos, lo hacía por voz.

– ¡¡Dios que cuerpazo tienes Claudia!!, esto es muy fuerte, ¡¡habéis conectado la cam!!!, estoy empalmadísimo, decirme algo, quiero oír tu voz, dijo sacudiéndosela ante la cámara.

Claudia hizo un gesto de negación con la mano, no quería hablar.

– Por lo menos decirme hola.
– Hola, dijo Claudia.
– Estás buenísima, me encanta ese conjuntito que llevas, David toca sus tetas, dijo sin dejar de meneársela.

Yo volví a pasar las manos hacia delante apretando sus pechos hacia arriba, Claudia gemía a cada caricia en un estado de excitación tal que yo pensaba que podría incluso correrse jugando solo con sus tetas.

– ¡¡Que envidia me estás dando, parece que las tiene bien duras!,¡quítala el sujetador!, ¡¡enséñame las tetas de tu mujer, cornudo!!, dijo Toni24.

Yo la susurré en el oído.

– ¿Quieres que lo haga?.

Ella se cubrió ligeramente impidiéndome que pudiera hacerlo, pero Toni siguió insistiendo.

– ¡Vamos enséñame sus tetas!, tienes que ser un buen cornudo y mostrarme el cuerpo de tu mujer, ¡¡hazlo joder!!, dijo volviéndose a sacudir la polla.

– Déjame Claudia por favor, sé que lo estás deseando, dije apartando sus manos.

Puse las manos sobre las copas del sujetador y tiré de ellas hacia arriba, de repente las tetas de Claudia cayeron a plomo mostrándose en la webcam en todo su esplendor. Toni se puso de pies para verlo mas de cerca.

– ¡¡QUE TETASSSS!!, ¡¡SON PERFECTAS ESAS JODIDAS TETAS!!, ¡no puedo dejar de mirarlas!, dijo meneándosela mas rápido en la pantalla.

Aquello fue demasiado para mi, Claudia se estaba exhibiendo sin ningún pudor ante un desconocido, pero lo que me hizo correrme sin tocarme no fue que le enseñara las tetas, no, lo que me hizo correrme fue pensar en lo que iba a pasar luego, pues sabía que no iba a acabar así la cosa, la sola perspectiva de suponer que mi mujer podía mostrarle el coño o incluso masturbarse hizo que explotara en su espalda, pegando la polla en la tela de sus braguitas.

– Ahhhhhhhhhhh, me corro Claudia, me corro, dije en bajito.

Claudia echó la mano hacia atrás intentando agarrármela, no sé con que propósito, pero cuando llegó su mano ya estaba terminando de eyacular y lo único que hizo fue mancharse de semen. Luego pasó la mano hacia delante y la mostró ante la webcam.

– ¿Que es eso?, ¡¡¡no me jodas que ya se ha corrido el cornudito!!!!, podías haber avisado. ¿Se te ha corrido en la espalda?.
– Si, dijo mi mujer.
– Parece que tienes una voz muy morbosa, que pena no poder escucharla mas, ¿me enseñas la corrida de tu marido?, date la vuelta…

Claudia obedeció y primero se puso de rodillas para luego darse la vuelta, en lo que se giraba mi mujer Toni me debió ver por la webcam detrás de ella.

– Jajajaja, vaya pollita se le ha quedado, no me extraña que no quieras follar con él, dijo.

Es verdad que después de haberme corrido se me había caído la erección en picado, pero a pesar de eso seguía excitado y nervioso por la situación. Ahora Claudia estaba de espaldas y se inclinó hacia mi levemente.

Le estaba mostrando a Toni24 todo su culazo.

– ¡¡BUFFFFFF, MENUDO CULO TIENES TAMBIÉN!!, ¡¡me encantaría que te bajaras las braguitas!!, vaya mierda de corrida te ha echado, así es normal que ese inútil no pudiera quedarte preñada, no falta mucho para que veas lo que es una corrida de verdad, dijo pegándose varias sacudidas mas.

Claudia iba a darse la vuelta pero Toni le pidió que no lo hiciera.

– Espera no te gires, quiero verte un poco mas ese pedazo de culo de guarra que tienes, vamos cornudo ahora baja sus braguitas, ¡¡enséñame el ojete de pija de tu mujer!!

Se quedó unas segundos mostrándose ante él, ahora teníamos las caras prácticamente pegadas, la respiración de Claudia estaba muy alterada y jadeaba como una perra después de haber hecho ejercicio.

– ¿Quieres que lo haga?, la pregunté yo.
– ¡No puedo aguantar mas, voy a correrme!, me dijo susurrando mientras se metía la mano entre las piernas.

– ¡¡Eso es, tócate el coño!!, mmmmmmmmmmmm que buenoooo, ¿quieres correrte eh?…¡¡que morbazo!!, ¡¡apártate las bragas, quiero ver como te metes un par de dedos!!, escuchamos la voz de Toni.

Claudia no le hizo caso y se dió la vuelta apoyando su espalda contra mi, puso las piernas como si fuera a dar a luz. Yo que me acababa de correr bajé el sujetador para taparle las tetas, pero Toni al borde del orgasmo quería seguir viendo sus pechos.

– ¡¡Quítala el sujetador cornudo, QUÍTASELO!, eso es Claudia, límpiate la mano de semen por la braguita, mmmmmmmmmmmmm, tócate, ¡¡tócate el coño!!

No les quedaba mucho para correrse a los dos, Toni se masturbaba furiosamente de pies frente a su cam y Claudia hacía lo propio abierta de piernas en la cama. Yo detrás de ella desabroché el sujetador y Claudia me ayudó a quitárselo quedándose tan solo con las braguitas. Ya todo le daba igual, solo quería correrse.

– ¡¡QUE TETAZAS JODER!!, ¡son perfectas!,¡vamos pija ahora apártate las braguitas joder!, ¡¡quiero verte el coño antes de que te corras!!

No tuvo que repetírselo dos veces, esta vez lo hizo ella misma, con la mano izquierda que tenía libre se echó las braguitas a un lado mostrando su empapado sexo a Toni24.

– ¡¡¡DIOSSSSSSSSSSSS!!!!, ¡¡¡¡QUE COÑOOOOO, QUE DEPILADITO, QUE DELICIA!!!!, ¡¡¡VOY A CORRERME!!!!, ¡¡¡MÉTETE LOS DEDOS DENTRO, MÉTETE LOS DEDOS Y ME CORRO!!!!.

Yo ya estaba empalmado de nuevo y mas cuando Claudia obedeció y se metió un par de dedos en el coño, masturbándose salvajemente. Toni se pegó un par de meneos mas y apuntando a su cam comenzó a correrse, una lefada caliente, espesa y abundante que cubrió nuestra pantalla de ordenador.

– ¡¡¡AHHHHHHHHHHHHH CLAUDIA TOMAAAAAAAAA, TOMAAAAAAAAAAAA!!!

Después fue mi mujer la que tuvo su merecido orgasmo, yo era un mero espectador de lo que pasaba, ya hacía rato que había dejado de participar. Claudia no pudo reprimirse y también gimió bien alto para que Toni pudiera escucharla.

– ¡¡¡AHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHH AHHHHHHHHHHHHHHH!!!
– ¡Eso es córrete, córrete, asiiiiiiiiii córrete zorra!, escuchamos la voz de Toni.

Salí de detrás de Claudia y di por finalizada la video llamada, Claudia quedó apoyada en el reposabezas de la cama, jadeaba sudorosa pasándose la lengua por los labios, todavía se apartaba la braguita mientras se acariciaba suavemente el coño con la otra mano.

– Ha sido increíble, dije poniéndome de rodillas ante ella con la polla en la mano, – te follaría ahora mismo.

Claudia se quitó las braguitas quedándose en la misma posición y completamente desnuda, me mostró su enrojecido coño que brillaba de la excitación.

– ¡Hazlo, métemela!

Tiré de sus piernas hacía abajo para que quedara tumbada, me puse sobre ella y me dispuse a metérsela.

– ¡Vamos métemela cornudo!, a ver si eres capaz…

Esta vez si, mi polla no bajó su dureza ni un ápice y con facilidad entró en el interior de mi mujer que gimió al sentirse penetrada.

– ¡Mmmmmmmm, que bien cornudo!

Estaba dispuesto a pegarla una follada de campeonato, comencé a moverme con ganas, embistiendo con fuerza sin embargo Claudia apenas gemía, parecía una muñeca inerte.

– ¿Que pasa cariño?.
– Nada, tu sigue.
– ¿No te gusta?
– Que sigas te he dicho…

Y así lo hice, pero yo no podía concentrarme, la cara de mi mujer no expresaba nada, como si estuviera pensando en la lista de la compra. Entonces ocurrió de nuevo.

Mi polla fue perdiendo dureza hasta que se salió de dentro de ella.

– ¿Que haces?, ¡vuelve a metérmela!
– Yo, Claudia, es que…perd…
– Venga, ¿a que esperas?.
Ella misma me agarró el pingajo con dos dedos y lo acercó a la entrada de su coño, me pareció ver que a Claudia se le escapaba un esbozo de sonrisa, pero debían ser imaginaciones mías pues estaba enfadada.

– ¡Que me la metas, joder!, ¡vamos!, dijo restregando mi alicaído pene por la entrada de su vagina.

Con los dedos empezó a meneármela intentando que mi polla volviera a ponerse dura, pero cuanto mas lo intentaba mas flácida se quedaba. Yo me puse en un estado de ansiedad que quería que terminara todo aquello e intenté levantarme de la cama quedándome erguido de rodillas.

– Déjame Claudia, no puedo, para…

Ella volvió a sonreír, esta vez no fueron imaginaciones mías.

– ¿No estabas tan dispuesto a follarme?, ¿que te pasa?, dijo pasándome el pie por el pene.
– ¿Que haces Claudia?, no entiendo nada.

Con el pie me empujó haciendo que cayera hacia atrás, luego se incorporó pero siguió abierta de piernas.

– Te he visto muy decidido a follarme, parece que se te ha olvidado quien manda aquí, se folla cuando yo digo, si tanto quieres que me acueste con otros tú no me la vas a volver a meter, ¿de acuerdo?.
– Claudia…no sé que quieres decir…
– ¡¡Coge un consolador de la caja y fóllame con él, cornudo!!, ¡no querrás follarme con esa mierda de polla!!, dijo señalandomela con el pie.

Yo sumiso rápidamente salí de la cama y saqué la caja de los juguetes de nuestro armario. Cogí una polla realista y se la mostré a Claudia.

– ¿Esta te parece bien?.
– Cualquier cosa mejor que esa mierda que te cuelga de entre las piernas.

De escuchar a mi mujer oír hablar así de mi pene hizo que se me volviera a poner duro, parecía que estaba jugando conmigo. Fui a coger lubricante para meterla el juguete de casi 20 cms.

– Deja eso, no va a hacer falta, estoy muy mojada, dijo Claudia acariciándose ella misma.

Me puse de rodillas entre sus piernas y con suavidad le fui introduciendo el consolador hasta que los huevos tocaron su pelvis, aquella enorme polla estaba dentro del pequeño cuerpo de mi mujer.

– ¡Vamos muévelo cornudo, muévelo!.

Yo ni que decir tiene que estaba empalmado de nuevo, cuando empezaba a follarla con el juguete Claudia retiró mi mano y ella misma se lo introdujo metiéndolo y sacándolo varias veces, así hasta que lo retiró por completo y cuando lo hizo con la inercia del movimiento me golpeó con la polla de juguete en toda la cara, para luego tirarla al suelo. No entendía nada.

– ¿Que coño haces?, dije poniéndome la mano en la mejilla, como un chiquillo que acaban de abofetear.
– Solo estaba jugando contigo, jajajajaja, ¿ya te has acordado quien manda, verdad?, anda ven aquí y ahora si, vamos, que ya la tienes bien dura otra vez,¡¡métemela cornudito!! y mas te vale que me folles en condiciones…

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