ANI SCHULZ

“El amor duele”.

Falso.

Lo que lastima y nos duele son las heridas que provocan las personas que no saben el verdadero sentido del Amor. No saben amar. No pueden amar. Creen saber lo que hacen, pero ciertamente provocan dolor y sufrimiento en las personas que tienen a su lado, impunemente.

A veces también son víctimas de no saber amar, pues suelen terminar mucho peor emocionalmente que las mismas personas a las cuales causaron daño a raíz de su falso amor.

El amor es uno de los sentimientos positivos más hermosos que pueda existir. Muta de diversas maneras, pero siempre productivamente, provocando inexorablemente estados de felicidad permanentes en las personas.

No existe el amor malo, sino malas personas que no saben amar.

#Historia: ☆Sonia.

Sonia es una joven de veintisiete años de edad. Soñó toda su vida con ser una persona bien instruida y crecer profesionalmente. Va a la facultad de Psicología y allí conoció lo que ella consideró “su verdadero amor”.

Carlos, un profesor de treinta y cuatro años, un bohemio, que despertó en Sonia algo más que admiración por ser casi un erudito en la materia.

Todo comenzó cuando debían entregar un Trabajo Práctico los alumnos. Cada uno mandaría por mail el mismo, al profesor. Todos, excepto Sonia, a quien Carlos había dicho que se lo enviara por Whats App como archivo adjunto, pues desde el Whats app Web le sería más fácil a Carlos descargarlo en su PC. El viejo truco usado para conseguir el número telefónico de su alumna.

“20:35: Sonia: HOLA PROFE, COMO ESTÁ? AQUÍ LE ADJUNTO EL TP QUE NOS SOLICITÓ. ESPERO SU RESPUESTA. UN BESO.

“20:36: Carlos: HOLA SONIA QUERIDA, MUCHAS GRACIAS, LO REVISO Y TE ENVÍO LA NOTA. QUE DESCANSES.”

“20:40: SONIA: IGUALMENTE USTED PROFE. BESOOOOOS”

Al día siguiente, Carlos corrige el TP y le envía un Whats App a Sonia.

“13:56: Carlos: Hola Sonia, ya tengo tu nota del TP, pero hay algunas apreciaciones que quiero hacerte. ¿Te parece vernos en el Bar ^La Ideal^ asi charlamos mejor? Pues estoy de licencia desde hoy”

“13:58: Sonia: Holaa Profeeeeee, bueno a las 15 lo espero allí, ¿le parece bien?”

“13:59: Carlos: Ok. Besos.”

Y fue allí donde entre charlas y charlas, las cosas fueron tomando su propio curso, se salieron del rol Profesor-Alumna, y la confianza se fue afianzando.

El contacto vía Whats app fue cada vez más fluido y diario. Hasta que luego de un mes, comenzaron a salir, pero a escondidas para que desde la Facultad no se enteren de su reciente amorío. Todo iba viento en popa: en las vacaciones de invierno fueron juntos de viaje a Bariloche; a su regreso, cenaron en casa de los padres de Sonia.

No cabía más felicidad en el cuerpo de esa chica de 27 años.

Incluso llegaron a planificar un futuro juntos, una casa para los dos, con un patio grande, con muchas plantas y lugar para dos perros. Todo estaba demasiado bien.

Cierta noche, Sonia fue a dormir a la casa de Carlos, como solía hacerlo frecuentemente. Ya que no se habían visto desde el día anterior.

Cuando llega Carlos justo estaba por bañarse, así que le da un beso e ingresa al baño. Sonia, deja su bolso, se sienta en el living, enciende la televisión para buscar una película en Netflix, cuando suena el celular de Carlos. Un Whats App. Sonia no podía contener la curiosidad, así que tomó el celular que estaba sobre la mesa, y se dispuso a leer el mensaje:

“22:10: Alejandra Gym: Charlie la pase muy bien con vos hoy, ya te extraño. Quiero que sea mañana para verte y llenarte de besos.”

Sonia quedó estupefacta. Releía el mensaje una y otra vez sin dar crédito de su significado. En un segundo se le pasó por su cabeza todo lo que habían compartido ese último tiempo, las promesas de Carlos, el viaje… Los mil y un TE AMO… Ya nada tenía sentido. Rompió en llanto desgarrador.

En eso Carlos sale del baño y la ve a Sonia con su celular en la mano, llorando. Enseguida comprendió todo.

Sonia azotó el celular en el suelo y dijo: ” no quiero volver a verte nunca más, sos igual que todos los hombres, un maldito mentiroso”. Tomo su bolso y se fue a su casa.

Pasaron días y días, en los que Sonia no iba a la Facultad. Estaba demasiado triste y sin fuerzas para nada. Terriblemente decepcionada, descreída totalmente del amor, de los hombres, de todo. Optó por no ir a la facultad lo que quedaba del año.

Haciendo catarsis con una amiga, llegó a la conclusión de que “el amor es una mierda”. “Que el amor duele”. Que los hombres son todos iguales.

En realidad lo que Sonia no podía discernir en ese momento por su profunda tristeza, era el hecho de que todo lo que le pasó no fué por culpa del amor, sino por culpa de una persona que no supo valorarla como tal, y jugó con sus sentimientos.

Por su parte Carlos, decidió alejarse por un tiempo de las mujeres y abocarse de lleno en una maestría que decidió realizar, para tratar de olvidar todo lo que había pasado con Sonia, Alejandra, la del Gym, entre otras.

Un comentario sobre “Verdades Verdaderas (1)

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