HÉCTOR JESÚS

¡Estoy harta de ti!, -dijo ella con un tono de voz amenazante- ¿me oíste? Me tienen hasta la coronilla todas tus estupideces, tus poemas, tu cursilería y tus canciones de Silvio. Ya no te amo. Me cansé de ti. Entiéndelo de una vez y por todas que lo nuestro acabó

Ella caminaba por el lugar entre cristales y papeles rotos tirados en el suelo. Tomó aire y encolerizada lo miró a los ojos, con rabia…

-Nunca he sido feliz a tu lado. Ni un bendito orgasmo he podido tener contigo. ¡Eres un desastre! Todo este tiempo a tu lado fue un tiempo tirado por la borda, el más estúpido de mi vida. Vete de mí, vete de mi casa… -decía como una demente- Se recogió el pelo, se hizo un moño con él, se pasó las manos sudorosas por el rostro y volvió a esgrimir contra la persona que tenía enfrente: -Vete, cojones, vete de aquí. Llévate tu estúpida guitarra tus papeles, tu música tus fotos… ¡todo! –y comenzó a tirar papeles en la cara del agredido. No me busques más, no me llames, no pierdas tu tiempo que jamás volveré contigo aunque me lo pidas de rodillas. Eres un hijo de puta… ¡Vete, coño, vete!- y comenzó a llorar desconsoladamente-

Se iluminó el escenario y el público de pie comenzó a aplaudirle en cerrada ovación. Había quedado perfecta. El director de la obra la miraba entre bambalinas también emocionado por la brillante actuación de la joven actriz. Realmente se había lucido en la obra. Era la mejor.

Un rato después, acabada la sección de las fotos, el reportaje, las felicitaciones y los abrazos, salía del teatro rumbo a su casa, no estaba lejos, podía ir a pie pero prefirió tomar un taxi. Se sentía exhausta. Al llegar a la puerta, introdujo la llave y la abrió. Encendió la luz y observó atentamente la sala desordenada de la casa. Aún estaban los papeles rotos en el suelo, el jarrón permanecía destrozado en una esquina y los cuadros sin fotos y con los cristales rotos, yacían desparramados en un perfecto caos. Esta vez no hubo aplausos ni luces del escenario. Esta vez no hubo felicitaciones.

Esta vez la esperaba la soledad.

 

Un comentario sobre “Disparate (8)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s