ROCÍO PRIETO VALDIVIA

La séptima trompeta con su fúnebre lamento,

ha llamado a un corcel de aluminio y los cientos de seres salen de sus entrañas: caminan por las carreteras, de ellos emergen ríos rojos.

La pestilencia es un lugar sin sepulcro.

No hay incienso para tanto funeral.

El sexenio se tapa los oídos para no escuchar los lamentos que de ellos emergen.

El rumor de la injusticia.

El violento tiempo.

El pueblo se conduele.

El dolor no cesa.

Y en México

los ríos siguen su camino rojos.

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