ECONOMISTA

El despertador sonó pronto el lunes, Claudia se dió medio vuelta y me dijo que tuviera un buen día, las niñas todavía no se habían levantado. Bajé a la cocina y desayuné yo solo, me esperaba un día duro en la fábrica, se suponía que además nos iban a pintar la oficina para el martes o el miércoles y a traernos los muebles nuevos.

Entré en la fábrica y la oficina ya estaba vacía, todo lo que había con anterioridad, mesas, estanterías y cuadros estaban a un lado. Sebas llegó detrás de mi.

– Voy a echar de menos estas mesas, llevaban aquí muchos años, ¿al menos podría quedarme con mi silla?
– Hay que renovarse Sebas, pues claro que puedes quedarte con tu silla, faltaría más…

Al rato llegaron los operarios y mi cuñado Gonzalo que venía con otro señor que no conocía.

– Si, esta es la oficina que tienen que pintar, le dijo.
– Está bien, ahora traemos los colores que nos dijo Cristina, dijo el señor que debía ser el pintor.

Por lo que parecía, mi ex también había elegido el color del que iban a pintar mi lugar de trabajo. Al momento entraron dos jóvenes cargando botes de pintura, rodillos y una escalera. Me dieron ganas de irme a casa, no iba a tener donde sentarme en toda la mañana.

– ¿Que tal el fin de semana, cuñadito?.
– Pues poca cosa, he estado en casa, Claudia se fue a Madrid con una am…
– Ya sabes que mañana nos traen los muebles de la oficina nueva, vendrá tu ex novia, la larguirucha, jajaja, me dijo que quería ver como nos quedaba de bien…es muy profesional.
– No me cabe duda de eso…
– Hay que tirar toda esa mierda que está ahí fuera…
– Sebas me ha dicho que se quería quedar con su silla…
– ¡No me jodas!, le van a traer una silla mil veces mejor, a ver si vamos a poner la oficina nueva y moderna y nos vamos a quedar con la antigüedad esa, le dices que no puede ser.
– Pues se lo dices tu, que yo le dije que sin problema se podía quedar con la silla.
– Está bien, yo se lo digo, ¡hay que joderse, todo lo tiene que hacer uno!.

Salió fuera y sin cortarse un pelo llamó al encargado de la fábrica, no sé que le diría pero señalaba con el dedo hacia el montón de muebles apilados en la pared. El viejo Sebas asintió con la cabeza y volvió a su trabajo.

A la una le dije que me iba a casa, antes eché una ojeada a la oficina y tuve que reconocer que estaba quedando muy bien, el techo blanco y las paredes de un amarillo muy clarito, pero por esa mañana ya no soportaba mas a Gonzalo.

Antes de volver a casa me pasé por la tienda de informática para comprar una webcam de alta definición

Sobre las 9:30 de la mañana Clara y Blanca entraron en la habitación de Claudia.

– Venga mamá despierta que queremos desayunar.

Por lo general a esa hora ya llevaba una hora levantada, pero ese lunes estaba pagando las consecuencias del fin de semana en Madrid. Después de desayunar las niñas se pusieron a ver la tele y Claudia a recoger un poco la casa una vez leida la prensa en su Ipad.

A media mañana las niñas la dijeron que se querían dar un baño en una pequeña piscina que habían puesto en el jardín. Mientras las peques jugueteaban en el agua Claudia salió al patio con las gafas de sol puestas y encendió el portátil. Sentía curiosidad por leer la conversación de su marido con Toni24 la tarde del sábado.

Cuando se dispuso a hacerlo le vibró el móvil, era un mensaje de Whatsapp, en ese momento pensó que era Víctor y miró con rapidez el mensaje, se sintió decepcionada cuando vió que era de su madre en el grupo de Familia que tenían.

Se acordó del médico que había conocido el viernes por la noche, ya habían pasado dos días, pero no podía sacársele de la cabeza, tampoco ayudaba mucho su marido que se pasó la tarde del domingo insistiendo en que quedara a cenar con él, pero eso no era posible, no tenía ningún sentido quedar con él, ¿para que iba a cenar con ese hombre?, ¿que es lo que pretendía David?.

¿Tan en serio hablaba cuando la decía que la dejaría acostarse con otros hombres?.

Ahora ya no se trataba de una fantasía, era un hombre de verdad, con su cara y su nombre y que además estaba muy bueno, sin embargo Claudia no pensaba en lo que podía pasar con él, solo se le venía a la cabeza que es lo que pasaría si la gente se enterara o la viera que estaba cenando con otro hombre en Madrid. Ella era Claudia Álvarez, su padre era conocido por media ciudad y además era Jefa de estudios en un instituto y madre de dos hijos, no podía permitirse que la pillaran cenando con un desconocido y tirar por tierra el apellido de la familia, el rumor correría como la pólvora, se enterarían todos, la familia, sus amigos, sus compañeros de trabajo, sus alumnos…No, ella no podía permitirse ese lujo de arruinar su vida por una estúpida cena.

Abrió el portátil y comenzó a leer la conversación de su marido con Toni, las niñas seguían chapoteando en el agua y Claudia apoyó los dos pies en la silla, abriendo ligeramente las rodillas.

“ Lo sé cornudo, tranquilo, cuando quedemos toda esta polla que estás viendo va a estar dentro de tu mujer y tú después de chupármela vas a abrir bien sus piernas para que se la meta, si quieres puedes agarrarme la polla y ponerla dentro de ella tu mismo”.

Cuando leyó esa parte su coño ya estaba completamente empapado. Si no hubieran estado las niñas se hubiera masturbado en ese momento. Prefirió cerrar el portátil y se puso de pies.

– Venga niñas, salir ya, que lleváis mucho tiempo en la piscina, dijo totalmente ruborizada y con los pezones duros como piedras…

Por la noche una vez acostadas nuestras hijas nos bajamos al salón, habíamos quedado con Toni, seguimos la rutina de poner el ordenador portátil sobre la mesa y Claudia se sentó en el sofá, conmigo detrás. Nos conectamos al chat y allí estaba como casi siempre a esa hora Toni24. Íbamos a tener una sesión de ciber sexo.

– Hola chicos, que tal?.
– Pues bien, y tu?.
– Yo como siempre, que tal tu viaje por Madrid Claudia?, le tenías muy nervioso a tu marido el viernes por la noche, jajaja.
– Ya lo sé, os he leído la conversación que tuvisteis.
– Ah si?, y te gustó?.
– Si.
– Te gusta cuando le llamo a tu marido cornudo y le digo cosas como que no sabe follarte?
– Ya sabes que si.
– Todo esto te pone mucho, verdad?.
– No creo que tenga que contestarte a eso.
– Es evidente.
– Por eso.

– Y donde está ahora el cornudo de polla pequeña?.
– Sentado detrás de mi, como siempre.
– Mmmmm, bien, así me gusta. Hola cornudo, voy a poner cachonda a tu mujer otra vez para que se corra pensando en mi polla.
– Te dice que hola.
– Jajajaja, bueno cuéntame que tal por Madrid?, zorreasteis mucho?, me enseñó una foto David de como ibais vestida tu amiga y tu, estabais para follaros las dos.

Claudia se giró pues no sabía nada de lo de la foto.

– ¿Le mandaste la foto?.
– Si, pero tranquila que lo hice por la aplicación esta del…que ya sabes que no se puede copiar ni hacer captura de pantalla, me pone que te vea.
– Ya te he dicho que no me gusta que mandes fotos mías y menos sin mi permiso, nunca se sabe quien puede estar al otro lado.
– Tranquila Claudia, Toni vive a muchos kms de aquí y además ya sabes que es de confianza, nunca haría nada que pudiera molestarnos.
– No te la tenía que haber mandado.
– Me gustó mucho que lo hicieras, me puse muy cachondo, así las dos vestidas, solo pensaba que os iban a estar entrando tíos toda la noche.
– Tampoco fue para tanto…

De nuevo volvió a ponerse delante del teclado.

– Así que te gustó la foto.
– Si, me puso mucho, no sé si tanto como a tu marido, pero si, no me pajee con ella porque había quedado con mi novia en casa, pero luego ella pagó las consecuencias.
– Hiciste algo con ella?.
– Claro, en cuento llegó me la follé pensando en ti…
– Mmmmmmmmm.
– Aunque hubiera preferido follarte a ti.

Mi mujer me cogió las manos para ponérselas sobre sus tetas, quería que la empezara a sobar pues ya se había puesto cachonda. Agarré sus pechos por encima de la camiseta y ella gimió, pero seguía tecleando.

– Dime que llevas puesto ahora, preguntó Toni.
– Braguitas blancas y camiseta también blanca de tirantes.
– Mmmmmmmmmm, con sujetador debajo?.
– No, sin sujetador.
– Se te transparentan los pezones?.
– Si.
– Mmmmmmmmmmmm, como Nicole Kidman en Eyes Wide Shut, eso me encanta, y las braguitas como son, pequeñas?.

– Si, normales, de estar por casa…me gustan que sean pequeñas, me parecen mas bonitas.
– Muy bien, me dijo David que te depilaste el coño antes de ir a Madrid, ya lo habrás leído.
– Si.
– Lo hiciste?.
– Si.
– Porque?, tenías pensado que alguien te lo viera?.
– Puede, nunca se sabe, jajaja.
– Mmmmmmmmmm.
– La verdad es que me gusta llevarlo arreglado, no tenía nada que ver si me lo ven o no, me gusta ir bien.

– Me gustan los coños depilados, el tuyo tiene que ser una delicia, me encantaría comértelo y luego follarte.

Claudia ya no podía mas, se giró hacia mi.

– Venga baja la mano.

Yo la obedecí y se la metí entre las braguitas hasta alcanzar su coño, luego comencé a masturbarla con suavidad, aunque Claudia ya estaba desatada, subió los pies en el sofá y abrió las piernas, en esa postura aunque era incómoda seguía tecleando, pero así la podía tocar mejor.

– ¿Te gustaría que te lo comiera ahora delante de tu marido?.
– Mmmmmmmmmm siiiii…
– Seguro que ya estás deseando verme la polla para poder correrte…
– Si, quiero verla, enséñamela.
– ¿No te vale con la de tu marido?.

En ese momento tragué saliva, yo estaba detrás de ella con el pene medio flácido y del que colgaba el pellejo por el capullo, era ridículo totalmente comparar nuestras pollas. Eso me excitó mas si cabe.

– No, quiero ver la tuya.
– ¿Porque?.
– Porque me gusta mas.
– ¿Y la de tu marido no?.
– Me gusta la tuya.
– Dime como es la polla de tu marido, descríbemela…
– Venga enséñamela, quiero correme.
– Antes descríbeme la polla de tu marido…
– Pues es pequeña, fea y casi nunca se le pone dura, te vale con eso?

No estaba mintiendo mi mujer, solo que cuando leí eso si se me puso bastante dura.

– Jajajajaja, muy bien descrita, está bien, voy a enseñarte la polla, quiero que te corras como una buena zorra.

Toni no pudo apreciarlo, pero cuando la llamó zorra Claudia gimió mas alto mientras la masturbaba. Hubiera sido un buen momento para poner la webcam nueva y convencer a mi mujer de que se mostrara por ella, lo que pasa es que estaba tan a punto de correrse que pensé que ya habría otro día para hacerlo.

…Toni24 llamando…

En la pantalla apareció el enorme rabo de nuestro ciber amigo, cada vez que se conectaba parecía que la tenía mas grande y mas dura. Me seguía pareciendo sorprendente como se le podía poner así semejante verga.

– Cuando quieras follar con esta polla no tienes mas que decirlo Claudia, estaré encantado en metértela hasta el fondo, eso sí, quiero que esté delante el cornudo de tu marido y que nos corramos los dos en sus narices, dijo ya ahora por voz Toni.

Claudia se echó hacia atrás sin dejar de mover las caderas, me retiró la mano y ella misma se acarició el coño.

– Mmmmmmmmmm, voy a correrme, voy a correrme…tócame las tetas, apriétame los pezones, me dijo echando la cabeza hacia atrás.

Yo la hice caso y aunque se hubiera corrido igualmente en cuanto la pellizqué los pezones mi mujer empezó a correrse con los ojos cerrados. Yo miraba la pantalla del ordenador y Toni se la seguía meneando delante de nosotros.

– Ahhhhhhhhhhh, ahhhhhhhhhhhh que buenooooo, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh, siiiiiiiiiiiii, ahhhhhhhhhhhhhhh siiiiiiiiiiiiiiiiii…siiiiiiiiiiiiiiiii…siiiiii iiiiiiiiiiii…

Cuando Claudia consiguió abrir los ojos después de su orgasmo se encontró con la polla de Toni en la pantalla del ordenador, se seguía masturbando aunque mi mujer ya había terminado.

– Espero que no te haya molestado por lo que puse antes, me dijo.
– ¿Lo de mi polla?.
– Si, ya sabes que lo digo como parte del juego.
– Si, lo sé, no te preocupes, no me ha molestado.

Efectivamente ya sé que lo decía como parte de un juego, pero era evidente y los dos lo sabíamos que ella pensaba eso de mi pene, aunque a mi no me importaba, es mas me daba muchísimo morbo leer todo ese tipo de cosas que escribía mi mujer.

– ¿Que hacemos, dejamos que se corra Toni?, dijo mirando la pantalla.
– Por mi sí.
– ¿Tu quieres correrte?.
– La verdad es que si.
– Mira vamos a hacer una cosa, siéntate al lado de la mesa y mastúrbate, quiero veros a los dos a la vez…
– ¿A Toni y a mi?.
– Pero…
– Venga David, hazlo por mi…

Estaba claro que mi mujer no había terminado de humillarme por esa noche, pero la idea me pareció tan buena que la hice caso. Me senté en la mesita del salón al lado del ordenador portátil, Claudia comenzó a teclear.

– ¿Estáis ahí?, escuchamos a Toni.
– Espera Toni, no te corras, David va a masturbarse también, os quiero ver a los dos a la vez, tecleó Claudia.
– Mmmmmmmmmm, quieres compararnos?.
– Si..
– Está bien, pero sigue escribiendo y dime cosas, tu ya te corriste?.
– Si, ahora quiero que lo hagáis los dos, para mi.
– Mmmmmmmmmmmm, vale, dime como se ven nuestras pollas, dime cosas, quiero correrme mientras me escribes cosas Claudia, dijo Toni.

Me cogí la polla intentando ponerme en la misma posición que Toni, apuntando con ella hacia arriba, Claudia me miró y siguió escribiendo.

– Léeme lo que pones, dije yo.
– Se está masturbando a mi lado, apenas se la puedo ver por encima de la mano, leyó en alto mi mujer.

Aquello fue como otra punzada en mi estómago, pero quería más.

– Sigue leyendo, ohhhhhhh, dije sin dejar de meneármela.
– Yo creo que no la tiene ni dura, es patética comparada con la tuya, vamos quiero ver como te corres, una corrida de verdad.
– ¡¡Me voy a correr Claudia, me corro!!, dije yo.
– Mi marido se está corriendo, se le va escurriendo el semen por la mano, no tiene ninguna fuerza, escribió para Toni y me leyó a mi.
– Ahhhhhhhhhh ahhhhhhhhhhhh….
– Venga Toni córrete tu, demuéstrale a mi marido como lo tiene que hacer…

Yo ya me había corrido, pero ella seguía escribiendo y Toni pajeándose delante de ella.

– Estoy a punto, ¿te gustaría terminármela tú o preferirías ver como lo hace tu marido?, dijo Toni
– Hoy quiero terminártela yo, córrete para mi, pensando que soy yo la que te lo hace, siguió leyéndome Claudia sin que yo se lo pidiera esta vez.
– ¿Te gustaría agarrarme la polla?.
– Si, me gustaría.
– Ahhhhhhhhhhhhhhh,tomaaaaaaaaa, tomaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa….
– Que buena, que pedazo de corrida, mmmmmmmmmmmmm.

Yo miré la pantalla y efectivamente la polla de Toni soltaba lechazos abundantes en todas las direcciones y mi mujer prácticamente ni parpadeaba mirando tal espectáculo. La comparación con la corrida que acababa de tener yo era simplemente bochornosa por mi parte.

Dimos por terminada la sesión de sexo despidiéndonos de Toni y quedando con él de nuevo para el jueves por la noche…

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