ECONOMISTA

Pasé dentro y Cristina pareció sorprenderse cuando me vió.

– Vaya David, que casualidad, no sabía que trabajabas aquí, dijo ella.
– ¿Os conocíais?, dijo Gonzalo.
– Si, hemos puesto el dormitorio de Blanca en su tienda hace unos meses, dije rápido antes de que ella pudiera contarle algo a mi cuñado sobre nuestra relación.
– Ya deben de estar al llegar todos los muebles, dijo ella, – En cuanto esté os aviso.
– Bueno, pues esta es la oficina, ¿como lo ves?, queremos cambiarla por completo, dijo mi cuñado.
– Pues empezaría por cambiar las mesas por unas mas grandes y modernas, las sillas por otras mejores, aquí unas estanterías, aquí otras, si, mas o menos tengo una idea en mente, os va a quedar muy bien, ¿de que color vais a pintar la oficina?.
– ¿Tu que nos recomendarías?.
– Pues así un color claro, para que parezca mas grande, ya os le diré exacto para que pegue bien con los muebles, ¿y cuantas mesas tenías pensado poner?.
– Tres mesas, una aquí grande para mi y luego otras dos así a los lados.
– Ya, pero las de los lados serían un poco mas pequeñas, dijo Cristina, – ahí no caben otras dos mesas grandes.
– No pasa, nada, dijo Gonzalo, – así hacemos como tres espacios diferenciados.
– Si, va a quedar muy bien, dijo ella.

Aquello ya era increíble, Gonzalo estaba preparando una pequeña reforma de la oficina sin tan siquiera haber consultado conmigo y no solo eso, se iba a poner él la mesa mas grande y luego otras dos mesas mas pequeñitas, una para mi y otra para uno de los encargados que llevaba muchos años en la fábrica, el señor Sebas. Lo de mi cuñado no tenía nombre, no contento de dárselas de jefe además se traía un tonteo descarado con Cristina delante de mis narices, pero lo peor no era eso, lo peor era que ella encima le seguía el juego.

Tengo que reconocer que mi ex estaba espectacular, ¡que mujerón!, llevaba unos shorts vaqueros ajustados que le hacían unas piernazas increíbles, los pantalones eran cortos aunque no tanto como para que la asomaran los cachetes del culo, pero casi, arriba llevaba una camiseta de manga corta de color blanco y unas sandalias con un poquito de cuña. Se pasó su larga melena hacia delante haciendo que le cayera el pelo por uno de sus hombros. Me gustó mucho el detalle que además del tatuaje de la pica en la muñeca lo acompañara de una pequeña pulsera de plata en el otro brazo, del que también colgaba una pequeña dama de picas.

– ¿Hay algún sitio donde se pueda picar algo por aquí?, dijo Cristina.
– Si, hay un par de bares, sobre todo uno que me gusta a mi, que te ponen un pincho con el café y la caña, dijo Gonzalo.
– Pues si me dices donde está ese bar te lo agradezco…
– Mejor te acompaño, ¿no?.
– Por supuesto.

Salió mi cuñado de la oficina y luego sujetando la puerta le hizo el gesto con la mano a Cristina para que luego lo hiciera ella, al salir se la quedó mirando el culo.

– Gracias guapo.
– Las que tu tienes, jajajaja.

Hacían hasta buena pareja, mi cuñado era tan alto como ella a pesar de las cuñas de Cristina, sin cortarse un pelo la agarró por la cintura al abrir la puerta de la calle de la fábrica y salieron juntos. Y luego desaparecieron los dos.

Me quedé medianamente descolocado, no me acababa de acostumbrar de ver a Cristina y menos ver que se llevara tan bien con Gonzalo, además me era inevitable recordar lo que había pasado con ella en mi casa y luego en el almacén de su tienda. Era sumiso total a aquella mujer, desprendía un magnetismo que me dejaba paralizado. Y ella lo sabía y jugaba conmigo a su antojo.

Al rato volvió mi cuñado de tomar el almuerzo de media mañana con Cristina. Yo estaba sentado en la oficina rellenando unos papeles.

– Vaya, vaya, así que tú y la larguirucha fuisteis novios…
– ¡¡¿Como dices?!!, dije sorprendido levantando la vista.
– Si, me ha contado que fuisteis novios hace muchos años…
– Si, pero eso es agua pasada, fue en el instituto, hace mas de 15 años que lo dejamos…
– Que casualidad, que pequeño es el mundo, jajajaja, la verdad es que me la recomendó Pablo cuando le dije que quería cambiar los muebles de la oficina, es amiga de Marina, creo que van juntas al gimnasio…
– Si, algo me suena…
– Jajajajaja, que suerte tienes “cuñadito”, me parece a mi que ésta es mucha hembra para ti, no sé que te vería.
– Prefiero a Claudia mil veces…
– Hombre claro, mi cuñada favorita, tengo que reconocer que tienes buen gusto para las mujeres, la verdad es que son muy distintas, una rubia bajita con curvas, otra morena alta flaquilla, pero tienes mucha suerte con las mujeres…
– Yo no diría suerte…
– Pues yo si, no sé que verán en ti, “cuñadito”.

Luego salió de la oficina dejándome con la palabra en la boca. Se me hizo eterna la mañana, no veía la hora de irme para casa y disfrutar de mi tranquilo fin de semana. En el coche fui pensando en las palabras de Gonzalo, es verdad en lo de que las dos mujeres de mi vida eran muy distintas, Claudia apenas llegaba al 1,55 y Cristina estaba muy cerca del 1,80, mi mujer rubia y media melena, mi ex, pelo castaño y enorme melena, Claudia con buenas tetas, Cristina algo mas pequeñas, Claudia culo pequeño, redondo y compacto con piernas fuertes, Cristina caderas anchas, culo mas grande y piernas súper largas.

Físicamente me quedaría con mi mujer que me parecía mucho mas guapa, pero Cristina desprendía un morbo brutal y se había mejorado muchísimo con el trabajo de gimnasio, era toda una mujerona.

Llegué a casa y Claudia se estaba pegando una ducha, tenía la cuchilla encima del mueble del baño, como si se acabara de depilar el coño, eso me dió mucho morbo, al asomarme a la ducha efectivamente comprobé que se había rasurado sus partes para el fin de semana en Madrid. Eso me dió un morbazo tremendo. No le quise comentar nada de la visita de Cristina a la fábrica, no me apetecía hablar de ella. Comimos rápido y al rato le pasó a buscar por casa Mariola. Salí a despedirlas a la entrada, su amiga se bajó del coche y nos dimos dos besos.

– Portaros bien chicas…
– No lo dudes, dijo Mariola.- tranquilo que yo te cuido a Claudia.

“Eso sí que me da miedo”, pensé para mi. Se montaron en un Audi A3 blanco y se fueron, la verdad es que la amiga de mi mujer estaba muy buena, yo apenas había tenido contacto con ella, la conocía de un par de veces y poco más, sabía que era directora de un banco y que jugaba al pádel con mi mujer, bueno eso y que tenía las mejores piernas que había visto en mi vida. (mejores todavía que Claudia y Cristina, que ya era difícil). Últimamente se habían hecho inseparables, podía decir sin miedo a equivocarme que ahora era la mejor amiga de mi mujer y además posiblemente su única confidente. Nunca había tenido una amiga así, que le diera esa confianza.

Lo que no sabíamos es que aquel fin de semana en Madrid iba a cambiar nuestras vidas para siempre.

Estaban en frente del espejo como dos quinceañeras, poniéndose sombra en los ojos y pintándose los labios. Mariola se había puesto un minivestido negro muy ajustado, se le marcaba el tanga y le hacía un grandioso culo aquel trapito, Claudia no le iba a la zaga, con un mono negro de manga corta y pantalón corto también, las dos llevaban unos taconazos bien altos. La amiga de Mariola que les había dejado dormir en su piso estaba allí con ellas en el baño.

– Vaya dos, vais a arrasar esta noche, estáis increíbles, vaya dos pibones, jajajajaja
– Venga anímate Inés, hace mucho que no salimos, he venido a pasar este finde contigo, dijo Mariola.
– Ya te dije que hoy no salía, mañana si salimos las tres, teatro, cena y luego de marcha.
– No sé si vamos a aguantar dos noches, dijo Claudia, – Estoy desentrenada.
– Bueno, no lo deis todo hoy, jajajaja, dijo Inés.
– Ya sabes que eso no se controla, vamos a ir a cenar al XtreetXO y luego donde nos lleve la noche…
– Que envidia me dais, lo vais a pasar muy bien.
– Pues ya estamos listas…

Antes de salir sonó el teléfono de Claudia.

– Espera que es mi marido, le contesto y ya te prometo que me olvido del móvil el resto de la noche…

Llamé a mi mujer sobre las 22:00 de la noche del viernes. Hablamos un poquito, pero parecía que ella tenía prisa por colgar.

– Nos has pillado a punto de salir, nos estamos dando los últimos retoques, me dijo.
– Seguro que estáis guapísimas, dije yo, – Podías mandarme una foto para ver como vais vestidas…
– Casi mejor que no, que sino no vas a poder dormir…
– ¿Tan guapas estáis?.
– Pues si, estamos increíbles, jajajaja, dijo mi mujer que parecía estar de bastante buen humor.
– Venga pasarlo bien, un beso.

Para mi sorpresa a los dos minutos de colgar recibí una foto por el whatsapp, era de mi mujer. Abrí el archivo y me quedé de piedra.

Era una foto de mi mujer con Mariola.

Tragué saliva y casi se me puso dura de golpe, estaban en el baño de un piso y supongo que la otra amiga les hacía la foto, se la había hecho de frente, pero también se las reflejaba por detrás a través del espejo. Me llamó la atención como se agarraban por la cintura y las dos se reían a carcajadas, parecía que Mariola le estaba dando un golpe con las caderas a mi mujer, iban muy maquilladas, con los labios pintados y enseñaban pierna de forma muy sensual. El vestidito de Mariola era de infarto, pero no era menos el mono escotado de mi mujer.

Se iban a tener que estar quitando a los tíos de encima toda la noche. Solo de pensarlo me acabé de empalmar.

Encendí el ordenador y casualmente estaba conectado Toni24.

– Hola, Toni, que tal?.
– Pues mira, aquí haciendo algo de tiempo, he quedado ahora con Marta, que viene a casa a cenar cuando salga de la tienda, y tu que tal?, está Claudia por ahí?
– No, este finde se ha ido a Madrid, aquí me ha dejado solo…
– Vaya, esta noche no me podré conectar, ésta se queda a dormir…
– Vais a follar, no?
– Por supuesto, jajajajaja, pienso echarla un buen polvazo…y tu que tal solo en casa?.
– Pues aburrido, he llevado a las niñas con los suegros, así que aquí estoy mirando algo en internet…
– Y donde ha ido Claudia?

– Se ha ido a pasar el finde con una amiga a Madrid, a salir por allí un par de noches…
– Mmmmmmmmmmmm, eso suena interesante.
– Y eso que no te he enseñado la foto que me acaban de mandar…
– Es buena la foto?
– P, brutal, se me ha puesto dura solo de verla.
– Jajajajajaj, ya te estás poniendo cachondo que pueda hacer algo esta noche sin ti?.
– Ya sé que no va a hacer nada, pero tal y como van las dos les van a estar entrando tíos toda la noche y eso me da morbo…
– Mmmmmmmmmmmmmmm, me estás calentando a mi…mándame la foto…
– Está bien, abre la aplicación ….

Le mandé la foto a una aplicación donde puede verla pero no puede descargarla ni hacer capturas de pantalla, yo sabía que esta conversación que estaba teniendo con Toni la iba a leer Claudia así que tenía que tener cuidado con lo que ponía o lo que le mandaba.

– JODER!!!!! Están buenísimas, DIOSSSSSSSSSSSS, tu mujer y su amiga, se llamaba Mariola, no?
– Si.
– Está muy buena también, vaya vestido lleva, pero Claudia es la hostia, como le queda ese monito negro, vaya piernas!!!, tienes razón tío, no se les van a despegar los tíos de encima.
– Tu crees?.
– Seguro, con un poco de suerte conoce a uno que le gusta y se la termina follando esta noche…
– Mmmmmm, calla, calla.
– Te encantaría que pasara, verdad cornudo?.
– Sabes que si.

– Ya te estás meneando la polla?.
– Si, me pone mucho que te guste mi mujer.
– Claro que me gusta, yo también me he tenido que sacar la polla para meneármela un poco mirando la foto de tu mujer y su amiga, pero no quiero correrme, que llega ahora mi novia…
– La tienes dura?.
– Durísima cornudito, ni te imaginas como me pone tu mujer!!!. Te gustaría verla?, a tu mujer le vuelve loca mi polla, ya sabes como se corre mirándola…
– Si, le gusta mucho.

– Claro, esto es una buena polla y no lo que tu tienes cornudito, que encima ni se te pone dura…

Me hizo una video llamada que yo acepté, apareció en la pantalla del portátil la enorme tranca de Toni. Se daba golpes con ella en la mano para demostrar lo empalmado que estaba.

– Vaya rabo, está durísima, dije yo.
– Te gustaría tocármela?.
– Siii…
– Mmmmmmm, que cornudo eres, seguro que me pajearías delante de tu mujer…
– Mmmmmmm, si que lo haría.

Comencé a masturbarme mientras chateábamos por el Skype.

– Te estás pajeando?.
– Si.
– Enciende la cam tu tb, quiero verlo, quiero ver como te pajeas…

Conecté la cam del ordenador y ahora en la video llamada los dos nos mostrábamos las pollas mutuamente.

– Estás bastante empalmado, se te ha puesto dura esa pollita que tienes, jajajajajajaja
– Sigue hablando, dije masturbándome delante de él.
– Quieres que vea como te corres?.
– Si, quiero que lo veas…
– Te gusta mi polla?
– Si, es muy grande…
– Ya sé que te gustaría tocármela, pero me la chuparías también?.
– Ahora te haría cualquier cosa.
– Mmmmmmmmmmmm, y me la chuparías delante de Claudia?.
– Si a ella le pone eso si…

– Joder que cornudo eres, te metería toda la polla en la boca para que tu mujer viera lo putita que eres, jajajajajaja
– Mmmmmmmmmmmmm, sigue…
– Después de que me la chuparas me follaría a tu mujer, a una tía como Claudia hay que follársela bien y tú no sabes, verdad?, dímelo…
– Si, tienes razón, no sé follar…
– Jjajajajjaaj, ya lo sé, no tienes ni puta idea…y te gustaría que me la follara yo?.
– Si, quiero que te la folles.

– Mmmmmmmmmmmmmm, cuando queráis podemos quedar…
– A mi me encantaría quedar, para que follarais, te lo digo en serio.
– Lo sé cornudo, tranquilo, cuando quedemos toda esta polla que estás viendo va a estar dentro de tu mujer y tú después de chupármela vas a abrir bien sus piernas para que se la meta, si quieres puedes agarrarme la polla y ponerla dentro de ella tu mismo…
– Me voy a correr…sigue…
– Esta noche van vestidas como zorras, alguna las sobará el culo y querrán follar con ellas…

– Mmmmmmmmmmmm…
– Puede que tu mujercita acabe esta noche con una buena polla metida en su coño…
– Sabes que esta tarde se lo ha depilado?.
– Ah si?, MMMMMMMMMMM, que bueno!!!, has visto como lo hacía?.
– Si.
– Y la has dicho algo?.

– No, pero me ha dado morbo que lo estuviera haciendo, era como si se lo estuviera arreglando para otro…de pensar eso me excité.
– No me extraña, eso es que piensa follar con otro y con ese gesto te lo ha insinuado, te ha dicho me voy a depilar el coño para este fin de semana que no voy a estar contigo…no hacían falta las palabras…
– Mmmmmmmmmmmm…
– Cuando quedéis conmigo quiero que tu la depiles el coño para mi, lo harás cornudo?.
– Joder siiiiii, me voy a correr, me voy a correr…
– Muy bien quiero verlo cornudo, mmmmmmmmm, así eso es….jajajajajajaja

Empecé a eyacular delante del ordenador, llevaba muchos años chateando con Toni y él sabía perfectamente lo que tenía que decirme para llevarme al orgasmo.

– Te has pegado buena corrida David, me ha puesto cachondo esta charla, cuando llegue Marta la voy a echar un polvazo…
– Mmmmmmmmmmmmmmmm.
– Pensaré en Claudia mientras me la follo.
– Joder, no empieces otra vez…
– Ya se te pone dura de nuevo, cornudo?, jajajjajaja…
– Casi, jajajajjaja
– Oyes David, hacia tiempo que no hablábamos solos.
– Si, mucho tiempo.

– La verdad es que estoy disfrutando mucho cuando nos conectamos Claudia, tu y yo, quería daros las gracias.
– No hay de que, a Claudia le encanta, desde que nos conectamos contigo tiene unos orgasmos increíbles, hemos estado hablando lo de conectar la cam, yo creo que dentro de poco hasta podrás vernos…
– Ah si? MMMMMMMMMMMMMMMMMMMM QUE BUENO!!!!!! Ahora si que me la has puesto dura del todo, que buenas noticias!!!!
– Sabes que leerá esta conversación.

– Lo sé, espero que te guste Claudia leer lo cornudo que es tu marido y saber que le gustaría pajearme y chupármela delante de ti, jajaja…
– No empieces…
– Te volverá loco chupármela delante de tu mujer, a mi no me gustan los tíos, pero me daría morbo que me la comiera delante de Claudia…
– Mmmmmmmmmmm

– No te empalmes otra vez cornudito, jajajajaja
– Ya casi estoy…
– Me gustaría ver por un agujerito que es lo que está haciendo ahora tu mujer, en serio van espectaculares, están muy buenas las dos…si no follan esta noche es porque no quieren…
– Calla, mmmmmmmmmmmmm, ahora estarán cenando, digo ya, jajajajajaja.
– Bueno David, me voy a preparar que en nada llega Marta, yo creo que me la voy a follar antes de cenar.
– Pasadlo bien.

– Ciao.

Cerré el ordenador y me quedé repasando toda la conversación sabiendo que lo iba a leer Claudia en unos días. Me excitaba mucho demostrarla lo sumiso que puedo llegar a ser si ella me lo pidiera. Claudia cada vez se excitaba mas humillándome y se mojaba cuando fantaseábamos en que yo le preparaba pollas ajenas a la mía para que luego se la follaran. Eso la volvía loca.

Me puse una película y luego me quedé leyendo un rato en la cama, sobre la 1:30 me quedé dormido pensando que estarían haciendo en ese momento Claudia y su amiga Mariola en Madrid…

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