ECONOMISTA

El director hizo una pequeña presión con el dedo corazón y se dio cuenta de lo que estaba tocando, ¡no podía creérselo! ¡¡parecía que no llevaba bragas!! Y ella seguía allí pegada a él, totalmente abierta de piernas, incluso le pareció escuchar un pequeño suspiro cuando rozó su cuerpo.

Volvió a presionar con el dedo y ahora si, Claudia gimió, siendo un poco mas audible. Estaba claro que la jefa de estudios se estaba dejando meter mano. Don Pedro analizó la situación, Claudia se había presentado en su despacho en minifalda, sin ropa interior, se había pegado a él y casi le había incitado a que metiera la mano allí, él no había hecho nada reprochable, solo se había dejado llevar. Giró un poco el brazo como si se lo estuvieran retorciendo y en esa postura quedó la palma de la mano hacia la entrepierna de Claudia, luego sacó de nuevo el dedo corazón y recorrió la rajita de ella, varias veces de arriba a abajo, solo rozando con suavidad, hasta que llegó al punto mas húmedo.

La entrada de la vagina de Claudia.

Miró a su jefa de estudios que había apoyado un codo en la mesa apoyando la mano en la frente, le pareció ruborizada y ¡¡se estaba dejando sobar por completo!!. Se decidió a ir un poco mas allá y volvió a presionar, un par de centímetros de su dedo entraron dentro de ella, Claudia ya no pudo ahogar su gemido.

¡El viejo le había metido un dedo en el coño!

– Ahhhh, Don Pedro, ¿que hace usted?, preguntó inocentemente.

Y de repente él retiró la mano como si le hubiera dado un calambrazo.

– Lo siento, dijo cogiendo otro papel como si nada hubiera pasado nada.

En ese momento Claudia sintió un gran vacío en su interior, lo había estropeado por preguntarle que es lo que estaba haciendo, si hubiera esperando esa reacción ella misma le hubiera sujetado por el brazo a el viejo para que no sacara la mano, pero fue todo tan rápido que no le dió tiempo.

Se había quedado allí, abierta de piernas a su lado con el coño hirviendo de calor.

Incluso estuvo tentada de decirle que volviera a meter la mano, pero aquello ya hubiera sido muy descarado, se levantó colocándose la falda, ahora la mancha de humedad en la silla negra era un círculo de unos 10 cms y vió como Don Pedro se dió cuenta como lo había puesto todo con sus flujos. Recogió los papeles y se despidió rápidamente del director, éste cuando se vió solo en el despacho pasó la mano por la silla absorbiendo la humedad de Claudia, luego se llevó el dedo a la nariz y aspiró el olor que emanaba.

¡¡No podía creérselo, olía a el coño de Claudia y no solo eso, había tenido su dedo dentro de ella!!.

Estuvo unos minutos mas pasándose el dedo por la nariz, no se cansaba de aquel olor, ese aroma a coño limpito, mmmmmmmmm, así sabía su jefa de estudios, ¡¡¡era delicioso!!!. Cuando se quiso dar cuenta tenía la picha dura como un palo. Ni se acordaba la última vez que había tenido una erección sin la pastillita.

Claudia ni tan siquiera se detuvo en su despacho, cogió el coche y se volvió a casa junto con David y sus hijas. “Pero ¿que es lo que he hecho?”, “madre mía que vergüenza, he dejado al cerdo de Don Pedro tocarme el coño”. Se tapaba la cara con las manos y negaba ahora totalmente arrepentida de lo que había pasado golpeando el volante. Pero eso no era lo peor.

Lo peor es como le latía el coño, como si fuera el corazón, lo sentía perfectamente, no podía dejar de pensar en detener el vehículo en cualquier sitio para masturbarse, pero ahora Claudia solo quería llegar a casa e intentar tranquilizarse un poco. Tenia que analizar en frío todo lo que le estaba pasando, ella no era así, en unas semanas todo había cambiado, chateaba con un desconocido, tenía fantasías con sus alumnos y ahora se dejaba meter mano por el director del instituto. Y sin embargo se sentía mas viva y sexual que nunca.

Aparcó el coche y respiró hondo, no le había dado tiempo a ponerse las braguitas que llevaba en el bolso. Entró en casa y saludó a su marido que estaba terminando de fregar los cacharros en la cocina y a las niñas que estaban viendo la tele en el salón.

– Te he dejado preparada la comida, dijo David.
– Vale, voy a subir a cambiarme y ahora bajo.

Se puso ropa cómoda para estar en casa y se miró en el espejo de la habitación, todavía tenía la cara ruborizada y los pechos hinchados, señal de que estaba muy cachonda. Si las niñas no hubieran estado en casa ya estaría sentada sobre la cara de su marido para que la comiera el coño.

Cuando terminó de comer se puso a pintar un poco en unas hojas junto con las niñas, David se quedó mirando desde la puerta del salón su mujer, llevaba puestas unas gafas de pasta negras y explicaba muy bien como hacer la tarea a sus hijas. Parecía una mamá ejemplar. Luego salieron al patio y estuvieron jugando un rato.

Y así hasta las 20:30 que Claudia tenía partido de pádel con Mariola, llegó al club 20 minutos antes y su amiga estaba jugando un partido junto a Lucas, parecía que había muy buena química entre los dos, estaban bromeando y riendo constantemente, no le había dicho nada Mariola de que tenía partido antes.

Al salir Lucas le saludó a Claudia.

– Hola profe, bueno he intentado cansar poco a Mariola, jajaja.
– A ver si es verdad, no sabía que se iba a jugar dos partidos seguidos, dijo Claudia.
– Les aguanto perfectamente los dos partidos, estoy muy en forma, bromeó Mariola y luego se despidió con dos besos de Lucas. – hablamos guapo…
– Venga hasta la semana que viene, vamos hablando por whatsapp, dijo él.

Como sabía que a Claudia no le hacía gracia este tipo de situaciones no hizo ningún comentario al respecto sobre Lucas, jugaron el partido y luego se fueron juntas a el vestuario para darse una ducha.

– Veo que te llevas fenomenal con Lucas, dijo Claudia.
– Si, la verdad es que cada vez nos llevamos mejor, pero como me dijiste que no querías hablar de estos temas, por ser alumno tuyo y tal, no te digo nada.
– Bueno, no es alumno este curso, solo tengo una hora de tutoría con él a la semana, mira sin ir mas lejos esta mañana hemos tenido una.
– ¿Te molesta que juegue con él?.
– No, puedes hacer lo que quieras, tranquila por mi no hay problema…
– Es que no solo voy a jugar con él, jajajaja, ya me entiendes, dijo Mariola dándola un pequeño codazo a Claudia.
– Ten cuidado, que es menor.
– Ya lo sé, tranquila, voy a esperar a Marzo del año que viene que cumple los 18, sé que todavía quedan 10 meses, pero mejor, así va a ir creciendo poco a poco el morbo entre los dos, aunque ya me pone mucho, me lo follaría ahora mismo, jajajaja…
– ¡Mariola!.
– Tranquila que no lo voy a hacer, y no te voy a dar detalles cuando pase, jajajajaja.
– Si, si mejor, no quiero saber nada.
– Por cierto, dentro de un mes nos vamos a Madrid a pasar un fin de semana, una amiga tiene casa allí, ya sabes, vamos a ir a ver una obra de teatro, cenita y luego de fiesta, ¿te apuntas?…
– Pues no parece mal plan, luego se lo digo a David y te confirmo.
– Perfecto, contamos contigo entonces…
– No lo sé seguro.
– Contamos contigo Claudia, no me falles.

Llegó a casa tarde, las niñas estaban acostadas y apenas cenó un sándwich vegetal que le había preparado su marido. Eran casi las 11 de la noche.

– Habíamos quedado luego con Toni, a las 00:00, dijo David mostrando el portátil que estaba sobre la mesa, -¿tienes ganas?.
– Si, ¿porqué no?, voy arriba un momento, ahora bajo.

Entró Claudia en la habitación y se puso frente al espejo. Comenzó a desnudarse lentamente recordando todo lo que había pasado durante el día, cuando estaba sin ropa se observó los pechos, se los acarició lentamente y luego se miró el coño, lo llevaba casi rasurado excepto un pequeño triangulito en el pubis, perfectamente recortado. Había dejado a Don Pedro que metiera la mano allí, quizás no quería llegar a tanto en un principio, pero luego el cerdo sudoroso del director le introdujo un dedo en el coño y ella gimió.

Jadeo como una guarra en el oído de Don Pedro.

Y estaba dispuesta a mas, claro que si, hasta se hubiera dejado masturbar, eso es lo que mas le asustaba, como había perdido por completo el control de su cuerpo, ¡si se había quitado hasta las bragas presentándose allí caliente como una fulana pidiendo guerra!. Y luego estaba lo de Lucas, no era mas que un crío, pero los flases por su cabeza cada vez se repetían con mas frecuencia, se imaginaba que follaba con Mariola y que tenia una polla juvenil, grande y dura.

Eso la ponía fuera de si y vestirse cada vez mas sexy para pavonearse delante de los alumnos, también la iba gustando mas y más. Desde luego que el día había sido muy movidito y llevaba toda esa calentura acumulado en su interior.

Se puso unas mini braguitas blancas y después una camiseta de tirantes interior sin nada mas debajo en donde se la transparentaban los pezones. Así fue bajando por las escaleras y se puso delante de David que la esperaba sentado en el sofá.

– ¿Que te parece?.
– Joder Claudia…hoy creo que vamos a pasar de Toni…
– Me apetece chatear con él, ¿que te parece si en la media hora que falta hasta que nos conectemos me vas haciendo un pequeño masaje?, dijo tumbándose en el sofá.
– A ver si te me vas a dormir…
– Pues tendrás que irme tocando un poco, ehhhhh, ya sabes donde para que no me duerma..

David se quedó un poco sorprendido, Claudia le estaba pidiendo que la metiera mano mientras la hacía un masaje, eso tampoco lo habían hecho nunca.

– Empieza por las piernas, así despacio, por la cara interna de los muslos, asiiii…muy bien, mmmmmmm…

David se esmeró todo lo que pudo e intentó ser sutil en el masaje, no sabía si era lo que quería Claudia, iba masajeando las piernas y de vez en cuando como si no quisiera la cosa le rozaba el coño a su mujer, eso parecía que la estaba gustando, porque a cada golpe Claudia emitía pequeños gemiditos.

– Asiiii…mmmmmmm, eso es, despacio…mmmmmmmmm, despacio…

Ella cerró los ojos y fantaseó con que era Don Pedro el que le estaba rozando el coño, al momento humedeció las braguitas y a cada contacto de David ella gimoteaba y mecía lentamente las caderas, solo quedaban unos minutos para conectarse con Toni.

– Despacio, mmmmmmmmm…me estás empezando a poner cachonda…

Pero David no iba mas allá, seguía con el masaje arriba y abajo, por los gemelos, luego volvía a subir por los muslos, la cara interna, otro golpecito en el coño…

– Mmmmmmmm, no bajes tanto, solo por los muslos, ahhhhhhh…asíiii, eso es, mmmmmmmm, me estás volviendo loca…

De repente sonó el ordenador que estaba abierto sobre la mesa, era Toni24.

– ¿Hola pareja, estáis ahí?.

Un comentario sobre “Cornudo (39)

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