ECONOMISTA

Era viernes por la noche, Antonio entró en la tienda de ropa donde trabajaba su novia Marta, quedaban unos 5 minutos para el cierre, ya apenas había gente.

– En cuanto cerremos me cambio y nos vamos, le dijo Marta.
– Vale, te espero fuera.

No le gustaba esperar a su novia en la tienda, le incomodaban las miradas de sus compañeras de trabajo, era como si se rieran de él o algo así, como si le consideraran poca cosa para Marta, y eso que no sabía que entre ellas le llamaban Mortadelo, por supuesto que Marta tampoco conocía el mote.

Ya llevaban mas de un año viéndose, no se le podía considerar aquello una relación o que fueran novios todavía , porque no conocía a nadie de su familia y a muy poca gente del círculo cercano de Marta. Es verdad que cuando empezaron a salir ella le pidió tiempo, acababa de tener un divorcio traumático y no quería nada serio, Antonio sabía que empezó a quedar con él por el sexo, pero ahora era distinto llevaban mas tiempo y quería saber si aquello iba a ir a algún sitio o no, sin embargo no la agobiaba a Marta con estos temas.

Lo mejor era dejar el tiempo pasar.

Un rato mas tarde salió Marta ya cambiada de la tienda, se dieron un beso y se subieron a la planta alta del centro comercial para cenar. Ella llevaba una camisa de cuadros de la tienda y unos leggins en la parte de abajo, desde luego que era una mujer con curvas, sobre todo en la parte de arriba pues tenía unas tetazas descomunales.

Cenaron como dos amigos cualquiera sin apenas hacerse ningún gesto de cariño, luego estuvieron dando una vuelta y sobre las 00.30 se metieron en el cine para ver una película.

La verdad es que la película era una mera excusa, en una sala medio vacía en cuanto se apagaron las luces las manos de Antonio fueron sobre su cuerpo en unos pocos segundos. Marta miró hacia los lados para volver a comprobar que en su fila no había nadie.

– Venga sácame la polla que ya estás tardando.

Le desabrochó el pantalón y con cuidado le sujetó la enorme verga para írsela sacando de los pantalones. No se cansaba de aquella polla, en la penumbra del cine se quedó unos segundos observando esa maravilla.

Se sentía poderosa y muy guarra con aquel miembro en la mano, apenas podía rodearla con los dedos en cuanto se le ponía dura y después de jugar con ella un poco comenzó a masturbarle muy despacio. Marta ya estaba mojada, en cuanto le veía la polla ya se dejaba hacer lo que él quisiera.

– Desabróchate la camisa…

Sin dejar de tocarle, con la otra mano Marta se fue quitando los botones uno a uno, cuando terminó no dijo nada, solo esperó a que Antonio le volviera a dar otra orden.

– Ábrete un poco la camisa, así, eso es…

Ella se apartó un poco la prenda y le mostró sus dos grandes pechos a Antonio, estaban embutidos en un sujetador negro que parecía una talla mas pequeña debido al tamaño que tenían, Antonio alargó la mano y le sobó las tetazas con desgana, como si fuera una puta.

– ¡Quítate el sujetador, quiero verte las tetas esas de guarra que tienes!.
– ¿Pero aquí?, pueden verme…
– Pues que te vean, esas tetas son para que las vean…

Por unos segundos ella tuvo que soltar la polla de Antonio, se echó las dos manos a la espalda y se desabrochó el sujetador, luego con agilidad se lo sacó y lo guardó en el bolso.

– Vuélvete a abrir la camisa, enséñamelas como si fueras una puta…

Antonio la miró de nuevo y ella se mantenía con la prenda abierta mostrando sin ningún pudor sus dos grandes tetazas, eran inmensas a decir verdad, unas tetas naturales fantásticas, aunque debido al tamaño la fuerza de la gravedad estaba empezando a hacer su trabajo. Otra vez puso la mano sobre ellas, le encantaba el tacto además, eran muy suaves y lo que mas le gustaba era que cuando Marta se excitaba se ponían mas duras y calientes.

Y ahora estaban muy duras y calientes.

– ¿Te atreves a quitarte la camisa?, dijo Antonio.
– No, eso es demasiado, protestó Marta, al fin y al cabo estaban en un cine público aunque hubiera poca gente.

Le sacó las manos de los pechos y se la puso en el cuello, le acarició unos segundos en esa zona y después el pelo rizado, luego tiró de ella hacia abajo.

– ¡Chúpame la polla, zorra!.

Marta ni protestó, se metió el grueso miembro de Antonio en la boca, tenía que abrirla todo lo que podía pero ni aun así apenas le cabía, dejó caer el peso de las tetas sobre las piernas de él y luego comenzó la felación.

Le resultaba muy difícil hacerle una mamada en condiciones, lo mas que podía hacer era juguetear y darle muerdos sobre el capullo y después pasar la lengua por todo el falo de arriba a abajo. Con una mano se la meneaba fuerte y con la lengua le iba acariciando el frenillo.

– ¡¡UMMMMMM, que bueno puta!!!, ¡sigue chupando!.

Marta cada vez se la lamía mas rápido, incluso empezaba a gimotear mientras lo hacía de lo excitada que estaba.

– ¡Tócate el coño mientras me la chupas!…

Se metió la mano libre por dentro de los leggins y comenzó a masturbarse a la vez que con la otra mano le masturbaba a Antonio mientras se la chupaba.

Les importaba una mierda la película que estaban poniendo.

Marta estaba excitadísima, se sentía muy guarra con aquella polla tan grande en la boca, como tenía que hacer tanto esfuerzo para meterla dentro de vez en cuando se la sacaba y se daba pequeños golpecitos con ella sobre la cara.

– ¡Que puta eres!, ¡como te gusta lo de darte pollazos!.

Ya se había metido dos dedos dentro del coño y se masturbaba con ganas, Antonio sabía que ya estaba donde quería. Había llegado el momento.

Sin decirla nada tiró de la camisa hacia atrás y luego Marta se dejó sacar una manga. Ya le daba todo igual, Antonio la iba a dejar en topless en medio del cine.

Ella misma le ayudó a sacarse la otra manga.

Cogió la camisa echa una bola y la puso en el asiento de al lado. Por un momento Marta se incorporó, como luciendo aquellas dos majestuosidades que tenía por tetas, mirando a los ojos a Antonio se limpió las babas que tenia por la barbilla y luego se restregó la saliva por los pechos apretándoselos en un gesto obsceno delante de su acompañante.

Nunca se había comportado así con ningún tío, ni tan siquiera con su ex marido, pero el hacer esas cosas que Antonio le obligaba la provocaba un calentón que no podía controlar.

Si Antonio se lo hubiera pedido la podía haber sacado así del cine, haciéndola subir por la escalera del medio mostrando impúdicamente las tetas.

Y ella hubiera aceptado.

Incluso para él era también demasiado, ya no aguantaba más, Marta se puso darle besos por el cuello a la vez que comenzó a meneársela rápido colocando la polla entre sus duras tetazas. No tardó en sentir la caliente leche de Antonio entre sus pechos.

– ¡¡Me corro, joder, me corro!!!

Luego se abandonó en la butaca del cine todavía con la polla dura y palpitante. Marta le mostró como la había puesto con su corrida, pero faltaba ella. Se la acababan de correr encima y estaba desnuda de cintura para arriba en el cine. Ansiosa volvió a restregarse el semen de Antonio sobre sus pechos, él no perdía detalle de lo que hacía Marta, ya estaba descontrolada y sabía que se iba a masturbar para calmar su calentura.

– ¡Que puta eres!, ¡te encanta todo esto!, anda métete los dedos en el coño y mastúrbate, te dejo…

Con las manos pringosas se las metió dentro de los leggins y comenzó a masturbarse hasta que un minuto mas tarde sin importarle que hubiera mas gente en el cine se corrió entre gemidos que desataron las risas de los allí presentes, incluso algunos se giraron para ver de donde provenían los ruidos y vieron a una morena medio desnuda.

Se vistieron deprisa y luego abandonaron el cine entre aplausos de unos cuantos, Marta iba con la cabeza agachada para que no la reconocieran y pasando mucha vergüenza después de haberse corrido.

Antonio la llevó en coche hasta su casa y se despidieron hasta la siguiente noche.

– ¿Te vienes mañana a casa a cenar?, le dijo Marta.
– Por supuesto.

Arrancó el coche y se fue hasta su casa, se puso cómodo y encendió el ordenador, a pesar de que era tarde esperaba encontrarse con alguien para hablar por el Skype. Como no había nadie conectado les dejó un mensaje a Claudia y David. Ahora era Toni24.

– Esta semana estaré todos los días a las 00:00 conectado.

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