ECONOMISTA

Aunque estaba sentado detrás de Claudia casi podía percibir la fuerza que con le latía el corazón, intenté calmarla pasando mis brazos por su cintura.

– Tranquila, estás muy nerviosa…

Le temblaban ligeramente los dedos mientras escribía, pero no por ello se detuvo. Pensé que iba a ser una primera charla tranquila, donde hablaran un poco de todo, sin embargo estaba muy equivocado, Toni24 tenía muchas tablas en esto del chat y enseguida llevó a mi mujer por el camino que él quería. A parte me supongo que él también debía de estar muy excitado, ya que Claudia para él era como una diosa, llevábamos muchos años pajeándonos con ella y ahora de repente estaban frente a frente hablando.

Estuvieron unos 5 minutos hablando de sus cosas, Toni le habló de su trabajo y de su novia Marta, pero echas las presentaciones ya fue directo al tema que quería.

– Todavía no me creo que estemos chateando, ya sabrás la de veces que hemos hablado de ti tu marido y yo.
– Si, algo he leído.
– Tengo que reconocerte que estoy bastante nervioso y excitado.
– Yo también estoy nerviosa.
– ¿Y excitada?
– No corras tanto…
– Jajajaja, está bien, ¿Y David como está?
– Aquí sentado detrás de mi, leyendo todo.

– ¿Y él está excitado?.

Yo que estaba leyendo detrás del hombro de Claudia le dije que le pusiera que si.

– Me dice que si.
– Mmmmmmm, me encanta…compruébalo…
– ¿Como dices?.
– Que lo compruebes, mira tu a ver si está excitado, tócale.

Sorprendentemente Claudia le hizo caso y echó la mano hacia atrás para tocarme el paquete en un gesto que no esperaba, me puso a mil ese leve contacto.

– Si, está excitado.
– ¿La tiene dura?.
– Si.
– Mmmmmmm, bien bien, me gusta que esa pollita se le ponga dura, aunque si te digo la verdad yo también la tengo dura. ¿Te gustaría verla?.

Claudia miró hacia atrás sin entender muy bien que es lo que Toni24 le proponía, para mi gusto estaba yendo demasiado rápido, era la primera vez de mi mujer por el chat.

– Dile que te mande una foto, dije metiendo la mano por dentro de su pijama para tocarle las tetas desde atrás como había hecho un rato antes.

– Dice David que mandes una foto.

Al momento apareció una foto de la tremenda polla de Toni en la pantalla, lo llenaba todo aquel miembro, era inmenso, grande, duro, palpitante y lleno de venas, Claudia se quedó mirando absorta ese pollón y su respiración casi se agitó mas al momento.

– ¿Te gusta?.
– Parece que es bastante grande.
– Pues si, es casi el doble que la de tu marido, ¿te imaginas lo que tiene que ser follar con una polla así?.
– No sé…
– ¿Estás excitada Claudia?.

Por un momento mi mujer se detuvo y dejó de teclear, se giró un poco y me dijo.

– Vamos a dejarlo, esto es un error…
– Venga déjate llevar, ya hemos roto el hielo, ahora no te pares, dije yo.
– Es que no sé que contestarle, es muy directo en las preguntas.
– ¿Y te dejas intimidar por un tío que no conoces de nada y ni puede verte?. Sé tu también directa.

El chat sonó a través del portátil. Claudia se giró decidida.

– ¿Estás ahí?.
– Si, perdona, estaba hablando con David.
– ¿Te decía que si estás excitada?.
– Puede que si, un poco.
– ¿Solo un poco?, vaya, ¿y David como sigue?.

Ella echó la mano hacia atrás y volvió a palparme la polla a través del pantalón.

– Pues sigue igual.
– ¿Está cachondo de ver como hablas conmigo, verdad?
– Me dice que si.
– Jajajaja, es un pobre cornudo, ¿que está haciendo?.
– Está detrás de mi.
– Mmmmmmmm, ¿te está tocando?.
– Si.
– ¿Donde?.
– Arriba.
– ¿Las tetas?.

– Si.
– MMMMMMMMM, que suerte, tienes muy buenas tetas, ya sabrás que he visto alguna foto tuya, en ropa eso sí, las tetas no te las he visto, jajajaja.
– Gracias por el cumplido.
– De nada, o sea ¿que te está sobando?.
– Si, me está tocando, la palabra sobar no me gusta.
– Está bien, pues tócale tu a él también.
– Si le toco no puedo escribir.
– Solo tienes que echar la mano hacia atrás y hacerlo de vez en cuando, para ver si sigue estando empalmado, ya sabes que David se nos viene abajo enseguida, jejejeje.

Me gustó mucho que Toni hiciera referencia a mis problemas de erección, eso no hizo que me viniera abajo, todo lo contrario, se me puso mas dura si cabe cuando Claudia volvió a palparme.

– Sigue igual, está muy excitado.
– ¿Y tu, sigues igual o ya estás mas excitada?
– Un poco mas.
– Mmmmmmm, eso me encanta, yo llevo un rato que no dejo de tocarme pensando en ti, tendrías que ver como estoy.

Claudia no respondió nada a eso.

– Dile a David que baje la mano y te toque el coño.

No tuvo que decirme nada, en cuanto lo leí en la pantalla le hice caso y metí los dedos entre el elástico de sus braguitas.

– ¿Lo ha hecho?.
– Si
– Que me diga como está.
– Dice que está muy húmedo y caliente, tecleó mi mujer.

Yo estaba masturbando a Claudia que ya no reprimía los gemidos, por como la iba subiendo el calentón sabía que no iba a poder seguir escribiendo mucho mas tiempo.

– ¿Te está tocando?
– Si.
¿Te gusta?.
– Si.
– Dile a David que me diga como llevas el coño y escribe lo que diga.
– Dice que depilado, muy depilado.
– Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmm, ¿Te gusta llevar el coño totalmente depilado?, a mi me encantan los coños rasurados.

De nuevo Claudia no le contestó a esto, solo se dejaba masturbar esperando que él escribiera de nuevo.

– ¿Vais a follar?.
– No lo sé, supongo que si.
– Dile a David que si va a poder follarte, porque seguro que o se le pone floja o se corre antes de metértela.
– Dice que si me va a follar.
– ¿Con esa mini polla?, ¿no preferirías la mía?.

Yo también jadeaba detrás de su oído, desde atrás no dejaba de masturbarla y tocar sus hinchados pechos y ella de vez en cuando me tocaba el paquete, así hasta que Claudia me liberó del calzón y me la agarró directamente para empezar a meneármela muy despacio.

– Me gusta la de mi marido.
– ¿Esa polla tan pequeña?.
– Para mi no es pequeña.
– Dime que tiene la polla pequeña, venga dímelo…

Mi mujer no se atrevía a seguir tecleando.

– Díselo, por favor, la gemí al oído.

Claudia escribió.

– Tiene la polla pequeña.
– MMMMMMMMMM, muy bien, es un buen cornudo, ¿te gusta llamarle cornudo, verdad?.
– Si.
– Pues dímelo a mi también, quiero escuchártelo decir.
– David es un cornudo.
– MMMMMMMMMMMMM, sigue, otra vez.
– David es un cornudo.
– MMMMMMMMM, otra vez, dime que es un cornudo con la polla pequeña.
– David es un cornudo con la polla pequeña.
– ¿Te folla bien?.

– Si.
– Dime la verdad…

Aquello ya estaba descontrolado, Claudia y yo nos masturbábamos mutuamente y ella apenas me soltaba la polla para escribir, luego me la volvía a agarrar, hacía tiempo que no veía a mi mujer tan excitada y gimiendo tan alto. Le quité la parte superior del pijama y la dejé desnuda de cintura para arriba.

– Dile que no, que no te follo bien, la dije al oído.

– Dice que no.
– ¿Tu marido dice eso?, jajajaja.
– Si.
– ¿Y tu que dices?.
– Que no.
– MMMMMMMM, ya sabía yo que no te follaba bien, dímelo.
– Mi marido no me folla bien.
– ¿Porque?.

Claudia se giró hacia mi y me besó en la boca, estaba a punto de correrse ella también.

– Voy a correrme, me dijo.
– Contéstale, venga, ya queda poquito, puedes poner lo que quieras, por favor, por favor…

– ¿Que porqué no te folla bien?.
– Porque no sabe, no sabe follar.
– Es un inútil, ¿te corres con él?.
– Algunas veces.
– ¿Mientras te folla?.
– No, con el sexo no.
– Joder, ¿tan malo es follando?.
– Si, es muy malo.
– Sigue.

– Es muy malo follando.
– Sigue joder.
– Es muy malo, no sabe follar el muy cornudo.

Claudia pareció enloquecer a punto de correrse, no podía creerme lo que estaba leyendo, me soltó la polla que descansó palpitante sobre su espalda desnuda.

– Tiene la polla pequeña y ni se le pone dura, es un cornudo,
. tecleó ya fuera de si.

-Sigue, sigue, sigue escribiendo ohhhhh, Claudia, gimoteé a su oído.

– Es un cornudo, con la polla pequeña y no sabe follar, no sabe follar.

De repente comencé a eyacular irremediablemente sobre la espalda de mi mujer que se había olvidado por completo de mi, solo se giró un poco cuando notó el esperma caliente en su cuerpo.

– ¿Preferirías mi pollón verdad?.
– Si, éste acaba de terminar en mi espalda.
– ¿Ah si?, ¿se ha corrido? jajajaja, no esperaba menos del cornudito, ¿te ha dejado cachonda?.
– Si, como siempre…
– Que cornudo inútil.

Claudia cerró la tapa del portátil y fuera de si se quitó la parte de abajo del pijama.

– Túmbate, me ordenó jadeante.

Se limpió la espalda con la mano y luego me metió los pringosos dedos en la boca, yo quedé tumbado boca arriba en el sofá lamiendo y limpiando sus dedos. Luego fue bajando poco a poco hasta que me puso el coño en la boca sin dejar de sobarse las tetas.

El solo contacto de la lengua sobre su clítoris hizo que Claudia se pegara la mejor corrida de su vida, mientras se restregaba contra mi cara.

– AHHHHHHHH, AHHHHHHHHH, DIOSSSSSSSSSS, SIIIIIIIIIIII, AHHHHHHHHHHHHH, dijo estrujándose los pechos con los ojos cerrados.

Cuando terminamos se quitó de encima y se quedó sentada desnuda en la alfombra a los pies del sofá, tenía la mirada perdida como si acabáramos de hacer algo de lo que ya se arrepintiera, cogió el pijama y sin vestirse ni decir una sola palabra subió por las escaleras, no pude evitar mirar su culazo mientras se iba, cuando llegué a la habitación Claudia se estaba pegando una ducha.

No quise decir nada para no agobiarla y dejar que todo siguiera igual, ella lo tenía que ir aceptando poco a poco, pero por como se había corrido después de chatear con Toni no tenía ninguna duda de que ésto solo era el comienzo.

Y desde luego que no estaba equivocado…

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