ECONOMISTA

Mi mujer llevaba unas semanas comportándose de una manera muy extraña, no solo era que hubiera cambiado un poco la manera de vestir, ahora iba a clase como solía hacerlo normalmente, con vaqueros mas ajustados o faldas mas cortas, además de sus encuentros con el director del instituto que me tenían muy mosqueado, había intentado sacarla algo de información o que fantaseáramos con ello, pero Claudia se había negado, no me quería decir nada de sus quedadas por la tarde con Don Pedro.

Era como si estuviera permanentemente cachonda o excitada, teníamos relaciones cada dos días, algo que no sucedía desde nuestra época universitaria, hacíamos de todo, solo en la última semana ella se había puesto el arnés para follarme el culo, otro día se había sentado en mi cara para hacer que se corriera y otro me había estado llamando cornudo y ese tipo de cosas hasta que se me puso tan dura que volví a follármela. Ya digo que estaba siempre caliente, hace unos días al entrar en la habitación me la encontré desnuda, tan solo llevaba unas braguitas blancas y un arnés del que colgaba una polla de juguete, normalmente ese tipo de juegos solemos hacerlo cuando las niñas no están por la noche en casa porque se quedan a dormir en casa de mis suegros, pero ese día a mi mujer la dió igual a pesar de que la dije que las niñas podían oírnos. Nos bajamos a la planta baja y allí me folló por el culo a cuatro patas en el sofá, yo gimoteaba como un cerdito y Claudia me decía “cállate cabrón, que vas a despertar a las niñas”, pero seguía follándome con fuerza a la vez que se reía “¿te gusta que te folle el culo cornudo cabrón?”.

Y como digo no solo eran esas cosas, lo que mas me sorprendió de todo es cuando un día me dijo que si quería podía volver a hablar de nuevo con mi amigo virtual de internet, que no la importaba. Eso fue lo que mas me descuadró de todo, porque es algo que en teoría le había sentado muy mal y que además me había prohibido expresamente.

Intenté pensar porqué ese cambio de opinión con respecto a que hablara de nuevo con Toni24 y a la conclusión que llegué es que quizás a mi mujer la gustaba leer lo que decíamos de ella, es decir se excitaba leyendo nuestras conversaciones, ¿por eso estaría tan cachonda las últimas semanas?. Ahora que ya había leído todo lo que hablábamos quería que retomara de nuevo para tener mas material con el que estar excitada. Era una posibilidad nada descabellada.

Cuando llegó la noche estaba tumbado en la cama con el portátil encendido, Claudia estaba en el baño echándose unas cremas por la cara.

– ¿De verdad que no te importa que vuelva a hablar con Toni?.
– Mira, lo he estado pensando bien y tampoco voy a prohibirte nada, ya eres mayorcito.
– ¿Pero me vas a seguir controlando si hablo o no con él, verdad?.

Aquella pregunta dejó algo descolocada a Claudia que no supo que contestar, así que preferí mejor no tensar la cuerda y no hablar mas de esto. Se me había ocurrido una idea y la iba a llevar a cabo.

Había perdido un poco el miedo a hablar con Toni, ya no era ningún secreto para mi mujer y estaba claro que me había perdonado, pero tenía que poner a prueba a Claudia, tenía que tener una nueva conversación sabiendo que ella lo iba a leer todo a ver como reaccionaba.

Dicho y hecho, a la noche siguiente en cuanto Claudia se quedó dormida me bajé con el portátil al salón para estar mas tranquilo. Abrí el Skype y me conecté, Toni24 ya estaba con el punto verde encendido.

– Hola Toni, ¿que tal te va?
– Cuanto tiempo, ¿pero donde has estado?, te he echado de menos, ¿que pasa ya no te haces pajas o que?, jajajajajajaja
– Pocas, pocas, mi mujer y yo estamos en un buen momento, ya me entiendes…

Estuvimos hablando casi media hora, poniéndonos al día de todo, me estuvo contando que seguía saliendo con Marta, su tetuda novia, me enseñó un par de fotos de ella y luego estuvimos hablando de Claudia, le conté como había cambiado las últimas semanas y que se encontraba en casi permanente estado de excitación.

Tenía que medir mis palabras muy bien, pues sabía que después esta conversación iba a acabar siendo leída por mi mujer.

– Tengo ganas de hacerme una paja con tu mujer, hace mucho que no lo hacemos, ¿que te parece?, no veas que empalmada llevo, me escribió Toni.
– Mmmmmmmmmmmm.
– ¿Te apetece que te haga una video llamada y así me ves la polla?.
– No espera, todavía no, quiero hablar un poco mas de Claudia, venga pregúntame cosas.
– ¿Así que lleva unas semanas cachonda tu mujercita, no?.
– Si, ni te imaginas, incluso ahora va vestida mucho mas provocativa al instituto.
– Querrá que se les ponga dura a sus alumnos, jajajaja.
– Lo que mas me mosquea es que está quedando por la tarde con el director del instituto y luego suele venir excitada a casa.
– ¿Con el viejo ese del que me hablaste?.
– Si, con ese.
– ¿Te imaginas que se lo está montando con el viejo?, lo mismo follar no, pero tu mujercita se deja sobar por él.
– Mmmmmmmm me pone mucho pensar esas cosas, que el viejo la pega un repaso de arriba a abajo, no deja de mirarla en plan baboso, todo eso me encanta…
– ¿Y te gustaría que llegara a algo mas?, por ejemplo que se dejara sobar.
– Puffff, no lo sé, me da morbo la idea, pero…
– Claro que te encantaría, eres un cornudo y lo sabes, ¿verdad?, te gustaría que el viejo la sobara como una zorra a tu mujercita y luego llegara cachonda a casa, eso te volvería loco.
– Joder, sabes como ponerme a mil.
– Lo que pasa es que luego en casa, como eres un polla floja la dejarías insatisfecha, como siempre, ¿verdad cornudo?, lo que tu mujer necesita es un tío, un buen macho, con una buena polla como la mía que la deje bien follada.
– Sigue.
– ¿Ya te estás pajeando cornudo?.

– Si.
– ¿Te gustaría que me follara a tu mujer?
– Si, me gustaría.
– ¿Quieres ver lo dura que se me pone solo de pensar en ella?.
– Mándame una foto de tu polla, de como la tienes ahora.
– Espera cornudo

…enviando archivo…

De repente apareció una foto del enorme rabo de Toni, estaba en completa erección y se le marcaban las venas por todos los lados, era como si estuviera a punto de reventar. De hecho lo estaba, se la agarraba con dos manos y todavía le sobraba un trozo de capullo por arriba.

– ¿Te gusta mi polla para tu mujercita?.
– Mmmmmmmm si, me gustaría que te la follaras, seguro que lo harías mucho mejor que yo, a mi casi no se me pone dura y aguanto muy poco además.
– Jajajajaja, eres patético cornudo de mierda, no sé que hace un pibón como tu mujer contigo, hace años que tu mujer necesita un buen polvo, por eso está tan amargada, mírate, tu mujer en la camita y tu en el salón meneándotela con dos dedos la polla esa medio flácida que tendrás.
– Noooo, la tengo dura.
– ¿La tienes dura cornudo?, jajaja perdona que lo dude, ¿tan dura como la mía?.
– Tan dura como tu no, sabes que tu polla es mucho mejor que la mía.

– Pues claro que es mucho mejor, llevo un rato meneándomela pensando en tu mujer, en su culo, en sus tetas, en la cara de pija que tiene que sabes que me vuelve loco, no me queda mucho para correrme.
– ¿Vas a correrte pensando en mi mujer?.
– Si, voy a correrme pensando en Claudia, acepta la video llamada cornudo, quiero que veas como tu mujercita me hace soltar litros de leche, son todos para ella.

..llamada de Toni24…

Le dí al botón de verde y al momento apareció Toni meneándose su enorme tranca a dos manos, como si con una una fuera demasiado peso para poderlo soportar.

– Es enorme, te tienes que pajear a dos manos de lo grande que es…
– Cállate cornudo que voy a correrme, dime que eres un cornudo y quieres que me folle a Claudia, dímelo.
– Siiii, soy un cornudo, quiero que te folles a Claudia, quiero que te folles a mi mujer Claudia.

Y la polla de Toni explotó en un tremendo orgasmo, llegó incluso a mojar la cam, a pesar de haberse corrido seguía bajando y subiendo la mano sobre su pringosa polla, era algo increíble como podía mantener la erección de aquel monstruo que no se bajaba ni un ápice.

– Joder, la sigues teniendo durísima.
– Buffff, es que tu mujercita me pone mucho, ya lo sabes. Me he quedado muy a gusto. ¿Tu te has corrido?.
– Estoy a punto pero prefiero reservarme para ella, bueno me voy a ir a la cama.
– Yo también tío que estoy que me caigo de sueño ahora, lo he pasado de puta madre como siempre, tenemos que repetir.
– Venga ciao.
– Ciao.

Repasé la conversación varias veces antes de irme a dormir, no quise tocar ni una coma, si Claudia quería morbo lo iba a tener. Sabía que tarde o temprano mi mujer iba a terminar leyendo el chat que acababa de tener con Toni24. Después me fui a la cama tremendamente excitado.

Durante la semana tuve otras dos conversaciones mas con Toni, en una fantaseamos con que Claudia se dejaba manosear por el director del instituto, en la otra salíamos de fiesta Toni, Claudia y yo y terminábamos en un hotel donde él se follaba en todas las postura a mi mujer delante de mi.

Ya solo tenía que esperar a que Claudia leyera mis conversaciones con Toni para ver que efecto provocaban en ella.

Un comentario sobre “Cornudo (29)

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