ECONOMISTA

Se cruzaron por los pasillos del gimnasio, Cristina estaba hablando con uno de los monitores, un chico alto y moreno de unos 28 años.

– Hasta el jueves Cristina.
– ¿Vas a la ducha?, espera que yo también voy.
– Me voy un poco a la sauna.
– Te acompaño.

Se despidió del chico y se marchó a los vestuarios con su compañera de clase de pilates para ponerse un biquini.

– Ha estado muy bien la clase hoy.
– Ya te digo, tengo las abdominales que echan humo, jajajaja.
– Que bueno está el monitor ese, me le tengo que tirar, dijo Cristina.
– Jajajaja, si, es una pena que estés casada.
– Me da igual eso, mi marido no creo que tenga problema.
– Si no se entera, jajaja, era broma, dijo Marina.
– No, te lo digo de verdad, mi marido me dejaría, somos una pareja, digamos…liberal.

Marina se quedó extrañada ante la confidencia de Cristina, se conocían del gimnasio desde hacía unos años y nunca le había contado nada de eso.

– ¿Lo dices en serio?.
– Totalmente en serio.
– ¿Que sois como Nuria Roca y su marido?, hace poco salieron en la tele diciendo que tenían una relación abierta.
– No exactamente, mas bien, yo tengo la relación abierta, yo puedo estar con otros, pero él no…
– Bueno, si él lo acepta así, pues bien, cada pareja es un mundo.
– Desde luego que si, dijo Cristina quitándose las sudadas mallas para quedarse en braguitas.
– Pablo y yo somos mas normalitos, como las parejas de toda la vida…
– Ahora que dices de Pablo, por cierto, el otro día estuve en casa de tus cuñados, la hermana de Pablo, quieren poner una habitación para su hija pequeña.
– Ah no lo sabía, si, querían amueblar la habitación de Blanca, ¿y tu conoces a Claudia?.
– No, de vista, sé que es hermana de Pablo y tal, pero al que conocía es a su marido.
– ¿A David?.
– Si, del instituto, además estuvimos saliendo unos años.
– Anda que vaya casualidad, que pequeño es el mundo.
– Ya te digo.
– ¿Y estuvisteis saliendo muchos años?, no os imagino juntos, físicamente eres todo lo contrario a Claudia.
– Si, casi 6 años.
– Ah, entonces fue una relación seria.
– Si, fue mi primera relación seria, pero fue hace muchos años, ya hace mas de 15 años.

Fueron andando hasta la sauna tan solo tapadas con una toalla, luego se metieron dentro, estaban ellas solas allí. Se sentaron uno al lado de la otra con sus respectivos bikinis.

– Tienes muy buen cuerpo Marina, nadie diría que has tenido 4 hijos.
– Que va, mira el pecho se me ha quedado caído, ahora que el pequeño ya ha dejado de mamar me pienso operar.
– ¿Te vas a poner unas buenas tetas?.
– No, unas pequeñas, pero quiero que estén firmes, ya se me ha olvidado lo que es eso, imagínate con 4 hijos.
– Pues ahora que lo dices te sentarían de miedo unas tetas nuevas, pero sigo pensando en que no te hacen falta, te ves preciosa al natural.
– Tu lo dices porque a ti no te hace falta, no vas a comparar mis tetas con las tuyas, se nota que tu no has tenido hijos, lo tienes todo en su sitio, jajaja.
– Jajajaja, tampoco es para tanto, dijo Cristina palpando por sorpresa un pecho de Marina, – tienes buenas tetas.

Marina se quedó sorprendida de la espontaneidad de su compañera de gimnasio, le acababa de sobar los pechos con todo descaro en la sauna.

– Si alguna vez quieres probar con una mujer dímelo, le dijo Cristina con voz sensual.
– ¿También te gustan las mujeres?, eres una caja de sorpresas.
– No sabes cuanto.
– Pero yo soy solo de hombres, no me gustan las mujeres, pero gracias por la oferta, jajajaja.
– Jajajajaja, era broma mujer, nunca he probado con una tía, jajajajaja, aunque ya sabes lo que dicen, que todos tenemos una parte bisexual.
– Yo creo que no.
– Pues claro que si, solo tienes que buscarla, lo mismo que los hombres, también tienen su parte bisexual.
– Se lo preguntaré a Pablo, jajajaja.
– No hace falta que se lo preguntes, ya te lo digo en yo, son todos iguales, en cuanto les metes un dedo por el culito se les pone bien dura y se corren como corderitos, jajajaja.
– Jajajaja, no lo sabía.
– ¡Venga no me digas que no le has metido a tu marido un dedo por el culo!, ¡¡no me lo creo!!
– No, de verdad que no, ¿y eso dices que les gusta?.
– Por supuesto que les gusta, prueba y ya me dirás, jajajaja.
– Jajajajaja.

A Marina le daba un poco de vergüenza hablar de estos temas, pero luego se quedó pensativa, nunca se le había ocurrido que a su marido le pudiera gustar esas cosas. Llevaban juntos toda la vida, había sido su único amante, Pablo era un buen hombre, trabajador y muy bueno con ella y los chicos, pero en la cama era muy tradicional, unos besos previos y luego penetración, un par de posturas y para terminar con el típico misionero.

Con los años habían perdido mucha pasión aunque Pablo seguía deseando a su mujer que era muy guapa y elegante, a pesar de los años que llevaban juntos se acostaban dos veces a la semana y Marina estaba satisfecha de su vida sexual.

Cuando llegó la noche Pablo estaba en la cama con unas hojas de excel repasando unas cuentas, Marina entró en la habitación.

– ¿Que tal el día?.
– Puffff, pues como siempre, ya sabes, no sé en que hora se me ocurrió que Gonzalo fuera mi mano derecha, me deja en evidencia en todos los sitios, esto no puede seguir así.
– Ya te lo he dicho, habla con Carlota y se lo dices que prefieres ir solo o busca a otro que vaya contigo, búscale un sitio en alguna empresa o fábrica, desde que estás con él estás muy apagado y no me gusta verte así.

Marina se subió a la cama y le dió unos besos en el cuello a su marido.

– Anda, dejo eso, están los 4 dormidos, tengo una sorpresita para ti, ahora vuelvo.

Se metió en el baño y al poco salió con un conjuntito de lencería que se había comprado, era un sujetador y braguitas moradas, con un liguero a juego y unas medias a medio muslo de color blancas, fue andando hasta la cama y se subió gateando en ella. Comenzó a besar el pecho de su marido, luego subió hasta el cuello y le mordió la oreja.

– Shhhhhhh, estás muy tenso, tienes que relajarte, dijo sacándole la polla.

Se apartó su preciosa melena y agachándose se la metió en la boca sin previo aviso.

– Mmmmmmmmm Malena que bueno, ¡¡dios!!, hacía mucho que no me hacías esto…

Sintió como el miembro le iba creciendo poco a poco en la boca y en unos segundos ya estaba completamente duro, a pesar de ello le regaló a Pablo una mamada para que se relajara durante unos minutos mas, le pasó la lengua juguetona por todo el tronco y luego rodeó con ella en circulo varias veces su capullo hasta que volvió a introducírsela dentro.

– Me estás matando Marina, me estás matando, ahhhhhhh…

Se la sacó de la boca y subió hacia arriba para besar a su marido, le miró a los ojos mientras se la meneaba lentamente con la mano.

– ¿Quieres que te lo haga yo?, dijo Pablo.
– No, quiero que me la metas ahora.

Marina se puso boca arriba y él le sacó las bragas a toda velocidad, luego tumbándose sobre ella se la metió de un solo golpe y se puso a follársela en la postura del misionero. Pablo estaba muy excitado por la mamada que acababa de recibir, no era muy normal que su mujer le hiciera esas cosas, para ser exactos hacía años que habían dejado de hacer esas cosas, pero puntualmente Marina le hacía este regalo.

Estaban follando a buen ritmo, Marina le puso las dos manos en el culo e incluso subió las piernas hacia arriba para que se la metiera mas profundo. Casi sin querer le rozó con el dedo el ano a Pablo pero este siguió a lo suyo sin inmutarse. Entonces se acordó de lo que le había dicho Cristina en la sauna “en cuanto les metes un dedito en el culo se les pone bien dura y se corren como corderitos”. Era algo que nunca había probado y ni tan siquiera se la había ocurrido.

Otra vez le rozó con el dedo en el ano, pero esta vez fue a propósito.

Pablo se quedó extrañado, pero no se detuvo, fue una sensación rara que Marina le acariciara esa parte, tenía que haber sido por casualidad, pero al momento su mujer volvió a rozarle en esa parte, fue algo molesto, no por la sensación, que mas bien fue placentera, sino por el hecho de que le estuvieran acariciando el culo. No quiso decirla nada y se dejó hacer, al poco el dedo de Marina le estaba estimulando el ano y tuvo una sensación que no había tenido nunca.

Pero él no podía dejarse hacer eso. Era el macho.

– ¡¿Que haces Marina?!.
– Shhhhh, tu sigue, no pares de follarme.

Le introdujo un poco la punta del dedo pero se dió cuenta de que no estaba lubricado, así que se lo metió en la boca y lo ensalivó completamente. Pablo no daba crédito a lo que estaba viendo, Marina se chupaba el dedo que acababa de tener jugando con su culo, aunque al momento se dió cuenta de lo que eso significaba, su mujer volvió a la carga y esta vez sí, se lo introdujo hasta la primera falange.

– ¡¡Marina por dios!!, ahhhhhhhhhh…
– ¿Te gusta?.
– Ahhhhhh, no sé, ahhhhhhh, me duele un poco…

Lo metió un poco mas hasta tener medio dedo dentro del ano de su marido, en la postura en la que estaban ya no podía introducirlo mas, luego lo movió hacia todos los lados presionando las paredes del recto. Pablo pareció enloquecer.

– AHHHHHHHHH, AHHHHHHHHH.
– ¡¡Muévete mas rápido, fóllame mas rápido!!

Pablo la hizo caso y se la folló lo mas salvaje que pudo mientras descubría el placer que puede dar un dedo metido por el culo.

– ¡Me voy a correr, me voy a correr Marina!
– ¿Quieres que lo saque?.
– ¡¡¡Noooo, muévelo, muévelo mas, ahhhhhhhh, ahhhhhhhhhhh, asiiiiiiii, asiiiiiiiiiiii, me corroooooooo, me corroooooooooooo!!!.

Marina notó las contracciones del ano de su marido en el dedo mientras se vaciaba en su interior, eso sí una vez que se corrió enseguida le apartó la mano de su trasero mientras seguía encima de ella callado sin decir ni una palabra…

Estaba pensativo, ¿que le había hecho Marina y porqué le había dado tanto gusto?.

3 comentarios sobre “Cornudo (28)

  1. Creo que la mayoría de personas confunden, etiquetan, conectan equivicamente experiencias como estas, el placer sexual tiene un campo de exploración muy grande, sin embargo siempre lo adjudicamos a la otra parte, y no nos damos cuenta de que no es el otro en si, sino mi sexo, la otra parte es solo la forma, pero todo empieza y termina en uno, un ejemplo de ello es que si bien puedo ser una mujer multiorgasmica con un hombre, lo puedo lograr ser tambien con una mujer o conmigo misma, eso no significa que debo clasificarme como lesbica o bisexual o eterosexual, es mi sexo y su exploración, no importa el medio, las personas confunden e inclusive, he visto como conectan el sexo a las emociones, sentimientos, miedos etcétera, todos de alguna forma lo vinculamos a algo muy íntimo, pero para mi, si a dos hombres les bendaran los ojos y los pusieran a explorar sus emociones y sensaciones meramente sexuales, aun cuando jamás hayan estado con un hombre y no se clasifiquen como homosexuales, y no lo sean, ellos en su juego de exploración lograrian sentir mutuamente un placer sexual muy grande, al igual la mujer, si una mujer un día me logra insitar y estimular sexualmente de alguna forma la puedo pasar muy bien, pero no es la mujer en sí, todo esta en mi sexo, lo puede hacer una mujer, un hombre o yo misma, todos nos confundimos demasiado, al final el placer está en el sexo de uno mismo y en la capacidad que se tenga de exploración sin importar como, con que o con quién, pero como todo en el mundo facilista, vuelven un caos de lo simple pero profundo. Por eso cuando ya no se logra una estimulación sexual alta, las personas tienden ha buscar formas y posteriormente como ha sido su punto maximo hasta el momento, necesitan clasificar y etiquetar, y cuando nada de lo “normal” estimula para lograr ese gran placer sexual superan límites extremistas para lograr satisfacer esa cumbre se placer, el sexo es de lo mejor que existe, pero así como la mente y nuestro cuerpo, es vulnerable y también se puede perder en laberintos… Que buen relato 😉 me gustó mucho.

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  2. Aclaro que lo que hizo está pareja en el relato, para mi no es un extremo…que cada quien juzgue que seria un extremo 😉 conozco ya personas que por fin lo tienen claro, saben que sexo es sexo en la mayoría de casos, y varios no tienen etiqueta, saben que lo hacen con hombres o mujeres, y dejan que su corazón está separado, por mi parte si soy algo compleja en ese aspecto ja ja ja, perdón por tanto comentario, me encanta este tema.

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