MOISÉS ESTÉVEZ

 

El artefacto dejó la planta de la comisaría en la que trabajaban Jones y
Mark prácticamente aniquilada. Por fortuna, casi todos los agentes estaban de
patrulla, el resto de inspectores y mandos policiales trabajaban sobre el terreno,
e incluso el capitán, aquella mañana había acudido a una reunión con el
Director a la Jefatura Central.
David apenas si notó un temblor en el sótano de los bajos del edificio, lo
que no evitó que le saltarán las alarmas y un mal presentimiento le atenazara
el estómago. No se lo pensó dos veces, soltó el bisturí que tenía en su mano
derecha y se despojó de su equipo de protección para dirigirse a la planta baja
del edificio.
Por si acaso utilizó las escaleras, y cuando llegó advirtió un caos fuera
de lo normal. Todos corrían de un lado para otro, notó presencia de personal
sanitario, poco frecuente en condiciones normales, y todo el mundo mostraba
nerviosismo y alteración en sus gestos y palabras.
– ¿Qué es lo que pasa? – Le preguntó al primer agente que se cruzó.
– Ha habido una explosión en la planta de la unidad de homicidios. –
A David se le heló la sangre y le dio un vuelco el corazón. No pudo evitar
que fuera Mark quien primero se le viniera al pensamiento. Sin dudarlo, volvió a
entrar en el hueco de las escaleras para seguir subiendo hasta la planta
afectada.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s