ECONOMISTA

Subimos besándonos y desnudándonos por las escaleras, a mi no me dio ni tiempo de soltar los regalos de boda que llevaba en una bolsa, para cuando entramos en la habitación ya estábamos en ropa interior. Claudia me empujó en la cama y se arrodilló ante mi, me bajó el slip y mi polla salió como un resorte, me pegó varios lametones y jugando con su lengua alrededor de mi capullo se la metió en la boca hasta la mitad mientras me metía un dedo en el culo. Apenas estuvo unos 30 segundos, aunque debía estar muy cachonda para hacerme eso.

– ¡Que dura la tienes!, me dijo orgullosa poniéndose de pies, como si me hubiera hecho la mejor mamada del mundo (en ese momento no sabía que era la última vez que iba a tener mi pene en su boca), – vamos, me toca…

Y se tumbó en la cama sabiendo que es lo que quería, cuando fue a quitarse sus braguitas blancas le pedi por favor que no lo hiciera, que quería lamer su coño con ellas puestas. Se puso boca arriba y se abrió de piernas.

– Déjame a mi, dije poniendo mi cara en su entrepierna y yo mismo apartando hacia un lado las braguitas de su coño.

Comencé a lamer su empapada rajita y Claudia me agarró de la cabeza apretándome contra su pubis, estaba visiblemente borracha y excitada a partes iguales y no dejaba de mover sus cadera contra mi mientras yo seguía chupándola entera. Entonces volví a acordarme de mi ex Cristina y que es lo que mas le gustaba, algo que hasta ese día nunca había hecho con Claudia.

Me tumbé en la cama y mi novia me miró extrañada al haberme detenido muy cerca de su orgasmo.

– ¿Pero que haces?, ¡¡¡estaba a punto de correrme!!!, protestó Claudia.
– Siéntate encima de mi, dije con la polla apuntando al techo.

Sin decir nada vi que Claudia puso cara de resignación y se puso sobre mi para follarme con una buena cabalgada, aunque en ese momento lo que le apetecía hubiera sido que terminara mi cunnilingus hasta que se corriera, cuando me agarró la polla para metérsela dentro supe que no me había entendido.

– No, eso no, siéntate encima de mi, quiero decir que te sientes encima de mi cara…
– ¿Como que encima de tu cara?
– Ven aquí, sube mas, eso es, quiero comértelo así.

Y Claudia por fin puso su coño de nuevo sobre mi boca, sentándose encima de mi. Otra vez fui yo el que apartó las braguitas a la vez que sacaba la lengua sobre su húmeda rajita. Parece que a mi novia le gustó aquello pues a empezó a moverse a toda velocidad como si me estuviera follando la lengua. Claudia se movía a lo bestia y me restregaba los fluidos de su coño por toda la cara, incluso un par de veces me llegó a hacer daño en la boca y en la nariz y hasta me quedé sin respiración unos segundos, pero eso a ella ya le daba igual, en esa postura estaba a punto de llegar al orgasmo, se seguía moviendo sobre mi lengua hasta que por fin se corrió.

– David, ¡¡me corroo!!, que buenoooo, !!!me corrooo!!!!, ahhhhhhh…..siiiiiii….siiiii

Y cayó al momento a mi lado todavía con la respiración jadeante.

– Mmmmm que bueno, hacía tiempo que no me corría así.

Pero yo ya me había girado hacia la mesilla y me estaba colocando un preservativo para follarme a Claudia, que ahora sí, totalmente satisfecha y medio borracha era lo último que le apetecía en ese momento, follar conmigo.

– ¿Que haces David?, dijo al verme con la goma puesta sobre mi polla, estoy un poquito mareada, no me apetece mucho ahora que te me pongas encima a moverme…
– Joder Claudia, mira como estoy, no puedes dejarme así.
– Ven anda, que no voy a dejarte así.

Se sentó a mi lado y me agarró la polla para comenzar a hacerme una paja lentamente, como siempre me la hizo de maravilla. Me la estaba meneando de lujo, a un buen ritmo y con la presión justa, mientras no dejaba de darme besitos por el cuello.

– ¿Quieres que te meta el dedito por el culo?, me dijo jadeando en mi oído.

Yo sabía que eso lo hacía para que me corriera antes, ni tan siquiera esperó mi respuesta, me metió uno de sus dedos en la boca hasta que lo empapé bien y después nos tumbamos de lado frente a frente, así en esa posición me introdujo el dedo en el culo mientras que con la otra mano no paraba de pajearme. Ya no iba a poder aguantarme mucho mas, me producía mucho morbo y placer que Claudia jugara con mi ano y ella lo sabía, aquello me llevaba al limite. Pero cuando estaba a punto de correrme vi que de la bolsa de los regalos de la boda se había caído al suelo un puro de estos que viene metido en una funda como de plástico duro, entonces cerca del orgasmo se me ocurrió la idea.

Me senté en la cama y cogí la funda del puro que estaba en el suelo y se lo enseñé a Claudia que no sabía porque le había detenido su masturbación.

– ¿Pero que haces?, me dijo.
– Toma, méteme esto por detrás.
– ¿Quieres que te meta eso por el culo?, dijo ella extrañada.
– Si, fóllame el culo con eso, hazlo por favor, dije mientras me ponía a cuatro patas en la cama…
– Pero David…
– ¡¡Hazlo!! estoy muy cachondo, quiero que me metas eso en vez de el dedo…
– Si es lo que quieres…

Y sin decir nada más, me fue metiendo la funda del puro por el recto, tengo que decir que entró con mucha facilidad, no era de mucho grosor y me dio un placer inmenso, cuando lo tuvo dentro lo fue sacando y metiendo muy despacio, sodomizando mi ano. Yo en esa posición sumisa a cuatro patas me sentía tremendamente excitado, movía ansioso las caderas en círculos, buscando que ella siguiera una y otra vez jugando en mi parte trasera.

– ¡¡Asíii, fóllame el culo, fóllamelo bien!!
– ¿Te gusta esto?
– Me encanta joder, ¡¡¡me encanta!!!, ¡¡¡fóllame mas fuerte!!!

Claudia cogió la funda como si estuviera empuñando una espada y de una sola embestida me lo metió hasta que su puño chocó con mis nalgas. Esa violencia hizo que me diera todavía mas placer y el contacto de su mano contra mis glúteos sonó como si me diera un puñetazo, pero no se quedó ahí, siguió dándome golpes con su mano en el culo y cada vez lo hacía mas fuerte, era como si me me estuviera acuchillando por detrás, me lo hacía con fuerza y cada vez más rápido, la funda se deslizaba fácil en mi ano y mi polla comenzó a vibrar fruto de la excitación acumulada. En la habitación ya solo se oían mis gemidos y los golpetazos de su puño contra mis nalgas mientras me follaba el culo con la funda del puro.

– ¡¡No te pares Claudia!!, ¡sigue!, estoy a punto de correrme…

Sin embargo ella se dio cuenta de que al estar sobre la cama iba a ponerlo todo perdido con mi abundante e inminente corrida.

– Ponte en el suelo, ¡córrete aquí si quieres!

Yo obedecí sin rechistar y me puse a cuatro patas a los pies de la cama y Claudia volvió a introducirme la funda del puro. Otra vez con fuerza y saña como hacía unos instantes, solo que esta vez pasó una de sus manos hacia delante y me agarró la polla para comenzar a masturbarme.

– ¡Vamos córrete ya!
– ¿Te gusta follarme el culo?, dije yo.
– Si te gusta a ti…
– No, dime que te gusta follarme el culo, llámame cosas, ¡¡insúltame!!
– ¿Que quieres que te diga?, dijo Claudia sorprendida.
– Lo que quieras, llámame puta, maricón, cerdo…¡¡estoy a punto de correrme!!
– ¡¡David!!
– ¡¡Vamos hazlo, dime que soy un maricón y que me dejo follar el culo!!
– ¡¡Vamos córrete maricón!!, ¡¡córrete maricón de mierda!!, dijo meneándomela mas rápido.
– ¡¡Me voy a correr Claudia!!
– ¡Córrete maricón!, ¡¡Córrete!!

Así en esa postura a cuatro patas recibiendo las embestidas del puño de Claudia en mi culo comencé a eyacular en un tremendo orgasmo, ella no dejaba de pajearme y mi leche salió disparada por todos lados, fue una corrida casi interminable y en ningún momento ella se detuvo en follarme el culo a la vez que me pajeaba.

Luego Claudia se levantó como si nada y tiró la funda del puro a la cama, miró satisfecha el desastre de mi corrida por todo el suelo y me dijo como si la cosa no fuera con ella en tono jocoso.

– Venga maricón, recoje todo esto y vamos a dormir, que estoy muy cansada…

Que me insultara así me pareció humillante y mas después de haberme corrido, que en teoría ya se te ha pasado todo el calentón, pero me encantó que lo hiciera y me dió mucho morbo. Al día siguiente nos levantamos con una buena resaca y yo tengo que decir que muerto de la vergüenza de haberme comportado así la noche anterior con mi por entonces novia…lo que entonces no sabía es que a ella también le había gustado y había despertado su interés de jugar con mi culo…

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