MANGER

 

Sangraba, notaba que sangraba

y que su sangre fluía en rojos borbotones;

mas no sintió el dolor de irse de este mundo

por más que lo intuía en su interior.

 

Gemía, sentía que gemía,

mas no surgieron lágrimas

aun viendo que su alma huía entre latidos

y, agónica, gritaba así su adiós.

 

Rezaba entre sollozos al ser que nunca oró

y lejos se mantuvo de su aliento;

mas sus incultos rezos

sonaron quiméricos quejidos de humano perdedor.

 

Sus ojos se entreabrieron entre los viejos párpados

para mirar un último momento cercano al desencanto

queriendo descubrir sus miles de secretos;

mas no acertó a soñar el hecho indescifrable.

 

La dama misteriosa lo mira y se apiada,

y ahora lo recoge rendido entre susurros de socorro y,

cual gorrión herido entre afiladas púas de enmarañadas zarzas,

exhala el último suspiro tras esa vida efímera…

 

Mas renacerá después en la placenta virgen

de otra nebulosa para reintentar de nuevo

descubrir… por qué no existe Dios.

 

¿Por qué no existe Dios?

 

El día que lo logre tendrá la vida eterna,

el ser que lo creó lo acunará en su gloria

y contará en secreto los miles de misterios que añora conocer.

 

Porque la vida es frágil y el pensamiento eterno…

 

Porque pensar qué somos nos mantendrá despiertos…

 

Porque no somos cuerpos con un cerebro muerto.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s