NEUS SINTES

A partir de ese día a la medianoche se reunían en el ático en secreto Johny y Michele. Se contaban sus vidas, sus pesares y sus emociones. Empezó entre ellos una amistad grande y poderosa. Johny le contaba cómo fue su infancia desde que llegó al mundo siendo un niño, no fue fácil para él, de hecho las profesoras le prestaban los libros para que éste pudiera estudiar pero eso sí, sin ninguna profesora bajo su mando. Únicamente el tenía que estudiar sin ayuda de nadie. Tenia a a su madre pero siempre estaba atareada en sus quehaceres y limpiando en el colegio. Tampoco no podía huir así como así, lo único que tenía era a su madre, y no podía dejarla sola y abandonarla. Por eso se resignaba a pasar horas y horas entre las páginas o mirando al cielo y pidiendo a las estrellas deseos que nunca se cumplían pero la esperanza es lo ultimo que se tiene que perder…Eso se dice.

Y Michele le hablaba de su agobiante infancia entre gente arrogante y superficial que solo amaba hablaba de grandes casas y de objetos valiosos que sus maridos les había regalado y un sin fin de tonterías que eso eran para ella. Las valiosas y preciadas cosas se llevan en el corazón, en los sentimientos de uno, no en lo material. Ver en su mundo la competitividad sobre todo en las mujeres y comparando a sus hijos como los mejores al igual que todas de sus cosas que tenían. Un mundo completamente distinto al de Johny pero Michele tenía claras las ideas, saldría de allí para buscar la libertad.

Trascurrió el tiempo y se fueron enamorando como dos palomas que en diferentes vuelos se encuentran. Amelie un día sospechando de lo que Michele le estaba ocultando le dijo:

-Michele, escondes algo ¿vedad?, ¿acaso no te estarás viendo con él…?

-Amelie, te lo digo a tí, mi mejor amiga dentro de este territorio…Sí, estamos enamorados si es eso lo que tus oídos quieren oír. Nos amamos. Por favor, no se lo digas a nadie…

-Michele, lo siento. No se lo he dicho a a nadie, me creas o no…pero todo el colegio lo sabe. Los rumores se han esparcido por todo el colegio y han llegado a oídos de la Directora.

-Qué!!!

-Lo siento. Te arriesgaste demasiado. Pero eso es cosa tuya, yo no me meto.

-Michele sabía que se había metido en un buen lío, pero estaba preocupada por Johny…Tenía que verle, hablar con él de todo lo que había sucedido en el colegio, de los rumores esparcidos y de la decisión que tomaría la Directora. Eso le aterraba. Contaba las horas para reunirse con su amado que transcurrían lentamente. Cuando por fin se reencontraron, Michele vio en los ojos de Johny una mirada diferente, asustadiza por un lado y desesperada por otra…no sabría definirla.

-Johny, tenemos que hablar, le susurro Michel.

-Lo sé todo. No es culpa tuya ni mía el que nos amemos.

Michele no pudo aguantar su llanto y se abrazó a el como nunca lo había hecho. Lo agarró del cuello y temblando le dijo cuanto le quería y que no quería irse sin el. Pero tras decirse cuanto se amaban, de repente la puerta se abrió y una sombra en el umbral apareció: la Directora.

-Michele, veo que ya conoces a Johny…

-Déjala en paz, Directora!, exclamó Johny.

-Silencio. He llamada a tus padres que están de camino para llevarte a otra escuela. Están muy disgustados por tu comportamiento. Ni medio año has permanecido sin dejar de hacer de la tuyas.

-Directora, Michele y yo nos amamos y no permitiré que se la lleven..¿Ha conocido alguna vez el amor, señora Directora?. Lo dudo; dijo Johny con rabia en los ojos. Dudo que una mujer como usted, malvada haya tenido la oportunidad de conocer el amor y de saber que es. Perdí a mi padre cuando dera niño, el amor de mi madre fue lo primero que he tenido hasta ahora. Ahora mi amor es Michele, un amor mucho más fuerte que su maldad.

-Johny, te quiero.

-Y yo a tí, Michele.

-Basta. Michele tus padres ya están aquí…Despídete de tu amado.

Los padres de Michele entraron en la estancia y perplejos ante lo que había sucedido, empezaron a criticar a su hija y a recriminarle por lo que había hecho y por poner su linaje en mal posicionamiento ante los demás. Siempre los demás, eso le fastidiaba a Michele. Mirar por los demás, por su bienestar…y que había de los sentimientos…

Michele se aferraba a Johny quien de la mano se tenían mutuamente. No se iban soltar, no lograrían separarlos. Tras unos tensos minutos de insultos y de querer separarlos, la puerta se abrió y una mujer menuda de rostro sencillo surcado por las arrugas de la vez y del duro trabajo apareció y con pasos lentos pero decididos miró a cada uno de arriba a abajo como si los describiera mentalmente.

A continuación habló, derramando una lagrima, como a sabiendas de que algo iba a ocurrir…mirando a Johny dijo:

-Hijo mío, perdí a tu padre sin saber la causa que lo llevó a la muerte. Te tuve a tí, sol de mis soles. Te crié sola con la fuerza de una madre. Trabajé duro para poder tener un techo para los dos, pero ahora te has vuelto mayor y sé que eres muy listo y si te tengo que perder, sera por amor a Michele…Si sé tu nombre y te he visto en ocasiones, a escondidas. Sé que amas a mi hijo y te estoy agradecida por ello. Vayáis a donde vayáis, en el mundo al que huyáis, será un mundo mucho mejor que este. Y acercándose a su hijo le beso en la mejilla y mirando con tristeza a ambos, aprobó la decisión que iban a tomarán.

Fue un instante, apenas unos segundos en los cuales los demás intentaron retenerlos…pero su única vía de escape que tenían era saltar. Mirándose a los ojos mutuamente y diciéndose que se querían saltaron a la repisa de la ventana y saltaron juntos como dos palomas unidas que tan solo el viento las guiaba por el vuelo correcto. Se fusionaron en una persona. Se abrazaron y escaparon hacia la libertad; la libertad para ellos dos no estaba en este mundo, sino en el otro más allá…

Han pasado 100 años de la trágica desgracia que se produjo en la escuela y de la cual se habló y se extendió por todos lados, de generación en generación. Tuvieron que cerrar el colegio y pasados unos años más se derribó convirtiéndose a raíz de tiempo en un bloque de apartamentos que és en la actualidad.

Mayka, una chica joven desea con todas sus ansias encontrar un apartamento para ella sola. Después de convivir con su novio durante tres años se ha dado cuenta de que no confiaba en ella. Mayka posee un don el cual le ha rebelado a su novio o mejor dicho el que fue o quedó de esa relación, un gran secreto muy importante para ella.

Mayka le contó a a su novio lo que no se atrevió hasta ahora: le dijo a su novio que podía ver a espíritus y entablar conversaciones con ellos si ellos lo deseaban. La tomó por loca y desde entonces Mayka sufre en silencio a sabiendas de que no a confiado en ella. Ella que creía que su novio la amaba, que la respetaba y confiaba en ella y ahora que sabia el secreto más guardado el más importante de su vida, se lo revelaba a su novio y éste la tomaba por loca…en estos momentos sólo quería escapar de su mundo y concentrarse en encontrar un apartamento pequeño para ella sola.

Mirando algunos apartamentos encontró un bloque de viviendas que fueron de su agrado, despues de hacer unas cuantas llamadas quedó con el inmobiliario

-Hola, soy Mayka; se presentó estrechándole la mano cordialmente

-Buenos días, le respondió un señor bien trajeado y que parecia llevar años en el oficio.

-¿En qué piso está interesada?

-Estaba interesada en el bloque de enfrente, el del folleto que tengo en la mano.

-hummm vaya, le dijo el vendedor. Es una lástima porque todos están ya ocupados. Y mirándola a los ojos le dijo: bueno todos menos uno; el ático. Que dudo como experto que soy en la materia que quiera vivir allí.

-¿Porqué?. De hecho un ático es lo que busco especialmente, le dijo Mayka; decidida

-Bueno si tan segura está podemos ir a verlo pero son muchos quienes lo han visitado y lo han visto de cerca y muchos otros que no han querido pisar un pie en esa casa. Supongo que sabe porqué y sino lo sabe mejor será que lo sepa antes de posar un pie en ella.

-Déjese de chácharas, señor. Quiero verlo. Y si quiere luego contarme el porqué la gente no lo quiere me gustaría saberlo.

Se dirigieron colina arriba donde un bloque de edificios rodeaba el inmenso paisaje que tenían a su alrededor. Las vistas desde arriba deberían ser espectaculares. Una vez hubieron llegado entraron primero en la recepción donde una señora les saludó cortésmente, y les hizo llegar hasta donde se encontraba el ascensor

-¿A qué piso desean ir?, preguntó por curiosidad

-Nos dirigimos al Ático, respondió el vendedor. Esta joven esta interesada en el

-Los ojos de la mujer se abrieron como platos.

-El Ático…?. Pero si esa casa….

-Tenemos prisa, señora. Gracias por su amabilidad, le interrumpió el.

Mayka no djo nada pero sabía que había gato encerrado y no se iría hasta saber el motivo de tanto secretismo.

-Ya hemos llegado dijo suspirando el vendedor. Entremos

El vendedor abrió la puerta y Mayka se impregnó de un extraño aroma a menta fresca que le refrescó el rostro. Mientras le enseñaba cada rincón del ático y le explicaba de que se componía…Mayka se dejo guiar por sus instintos y dedujo que le gustaba que sí, que se lo quedaba. Se asomó a la ventana y desde allí se podían divisar las montañas a lo lejos.

-Me gusta dijo Mayka

-Está bien, le dijo el vendedor mirándola a los ojos con una expresión dubitativa…

-Hecho. Aquí tiene sus llaves. Es suyo. Y con un apretón de manos le deseó suerte y se alejó…

Antes de cerrar la puerta el vendedor se giró levemente y mirando de nuevo a Mayka le devolvió el saludo con una mano y desapareció, dejando a Mayka en un agradable silencio que la dejó sumida en sus pensamientos mas profundos.

Una vez hubo terminado de arreglar su mobiliario, se dejó caer en el sofá, agotada después de un largo día. Pero ahora debía concentrarse en un cosa; en sí misma. Había emprendido un nuevo camino, un nuevo comienzo y un giro en su vida que tal vez la llevaría a expandir su don de la manera menos inesperada…Mayka era una chica curiosa y las palabras del vendedor aún rondaban por su mente…

¿Porqué ese misterio, esas incógnitas?. Sabía que el vendedor escondía algo pero no de la casa en sí, sino que no quería contar algo que tal vez había sucedido…Mayka no terminaba de encajar las piezas. Los vecinos eran simpáticos y agradables y tal vez fueran fuente de información que a ella le gustaría saber. Le gustaba el ático y era para ella lo que buscaba y encajaba a lo que de hecho estaba buscando por eso no tuvo reparos en quedárselo. De las incógnitas ya tendría tiempo para averiguar lo que con tanto secretismo parecía haber. Ahora debía lo más importante concentrarse en ella misma.

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