ECONOMISTA

 

Al día siguiente apenas coincidí con ella, escuché que estaba estudiando en su cuarto y mientras yo estuve haciendo algunas tareas de la casa, antes me había estado planificando la tarde, había llamado a Jaime para invitarle a comer en el Mcdon…y luego a Sofía para ir al cine. A la 13.00 o así salió Paula de la habitación para empezar a preparar la comida con Fernando, yo me estaba vistiendo y cuando terminé me despedí de ella antes de salir de casa.

 

– Venga pásalo bien hermanita…que falta te hace, por la noche vengo.

 

Ella ni me contestó, tan solo sonrió mientras picaba una cebolla. Quedé con Jaime y nos acercamos andando a la hamburguesería, en la puerta había un grupo de chiquillas que no tendrían mas de 15 años, Jaime como siempre se quedó mirando con cara de salidorro.

 

– ¡Madre mía que buenas están!

– Pero si son unas crías tío…

– ¿Unas crías?, ¿pero tu has visto que tetas y que culos tienen?, encima es que se ponen esas mallitas y se las marca el tanga, el coño, joder me pongo malísimo…

– Tienes que echarte una novia urgentemente, jajajajaja

– Joder, hace que no me enrollo con una tía, ¿tampoco soy tan feo, no?

– ¿Y follar?, ¿hace cuanto que no te follas a una?

– ¿Fo…follar?, pufff, no sé de eso ni me acuerdo.

– ¡No me jodas!, tu no has follado con ninguna, ¡eres virgen!

– ¡Que dices tío!

– ¡Como no me había dado cuenta antes!, claro que no has follado con ninguna, tampoco pasa nada, pero ya tienes 19 años, no sé a que esperas…

– ¡Que cabrón!, ¿como te has dado cuenta?

– Pues porque has dudado mucho y ahora que lo pienso solo te he visto enrollándote con una y fue el año pasado

– Oye de esto ni una palabra a nadie, ¿me has oído?, tampoco quiero que estos se vayan riendo de mi

– Que si tranquilo, ya sabes que puedes confiar en mi, no pienso decir nada, ahora lo entiendo todo, ¡por eso vas siempre tan salido cabrón!

– A mi no me hacen las pajas como a ti.

– Jajaja, tienes razón, esta tarde he quedado con Sofía para ir al cine

– ¿Paja, no?

– Casi seguro, me la suele menear en el cine, jajajajaja

– Jajajaja, que cabrón eres y yo a dos velas….

 

 

Después de la sesión masturbatoria en el cine llegué a casa y Paula estaba preparando la cena.

 

– ¿Que tal con Fernando?

– Pues bien, hemos estado viendo una película después de comer

– ¿Una película solo?, si si…ya

– Si idiota, solo una película, no querrás que le perdone tan pronto, éste si quiere tema se va a tener que esperar hasta el verano, así para otra vez que me engañe se lo va a pensar

– ¿Hasta el verano le vas a tener a dos velas?, jajaja, no fastidies, ¡si estamos en febrero!.

– Si, ya te dije que le voy a ir perdonando, pero muy poco a poco.

– ¿Sabes lo malo de eso, no?, que tu tampoco vas a poder hacer nada hasta el verano…

– Pues me tendré que aguantar, un pequeño sacrificio…

– ¡Lo buena que estás y lo mala que eres hermanita!

– Jajaja, anda vete a cambiar que vamos a cenar…por cierto dentro de dos semanas me voy a ir a pasar el finde al pueblo, así que te dejo la casa para ti solo

– ¿Todo el finde?, mmmmmm…le diré a Sofía que venga a dormir aquí.

– Pues bien, así aprovecháis…

– Desde luego que nosotros no vamos a ver películas, bueno si…alguna veremos, jajajaja

– Ya, ya me imagino.

 

 

Al día siguiente estaba viendo una peli porno francesa de Marc Dorcel y me llamó la atención que a una de las actrices le metían como un pequeño dildo dorado por el culo, era pequeñito, mas o menos con forma de pica y al final tenía una pequeña base redonda de color morada como si fuera un diamante que es lo que se veía. Me pareció súper morboso que la actriz se moviera con eso metido por el culo, incluso follaba por el coño y el cabalgaba al actor con ese pequeño dildo en sus entrañas. Me imaginé que sentiría un poquito mas de placer al hacer presión en la pared, tanto ella como él, además luego cuando se lo sacó le dejó el culito un poco abierto lo que le facilitó también la penetración anal. La chica iba en lencería y la escena me pareció supermorbosa.

 

Por un momento me imaginé a Sofía, vestida con ese tipo de lencería y con el pequeño dildo metido por el culo. Podría ser una idea interesante. Sofía llevaba ropa interior mas normal, si que a veces llevaba braguitas de encaje con su conjunto, pero a veces eran también braguitas blancas mas infantiles, el caso es que me decidí que podía ser un buen regalo y así regalárselo para el fin de semana que nos íbamos a quedar a solas en el piso.

 

Por la noche mientras estaba viendo la tele con mi hermana, me cogí el portátil y me puse a ver conjuntos de lencería de tres piezas, braguita, sujetador y liguero. Había mucha variedad y no sabía lo que elegir, como estaba Paula en el sofá de al lado me pareció interesante su opinión, así sabía que es lo que a ella le podía gustar también.

 

– Paula, ven un momento, mira.

 

Mi hermana se puso a mi lado y se quedó extrañada al ver en el portátil a varias modelos vestidas solo con lencería.

 

– ¿Pero que estás viendo tu?, estás todo el día viendo porno o chicas…

– Que no, que estaba mirando un conjunto de lencería, le quiero regalar uno a Sofía y te quería pedir opinión, ¿cual crees que le puede gustar mas?

– Vaya, así que te gustan esas cosas, no sabía que te gustaran esto de los conjuntitos y tal…

– Me apetece ver a Sofía con algo de eso puesto, son muy sexys la verdad…

– Pues estos que has elegido son bonitos, tienes buen gusto, lo que pasa es que mira, estos dos conjuntos llevan tanguita y estos braga y este otro conjunto lleva transparencias, luego depende del que elijas tienes que comprar o un tipo de medias u otro.

– Te veo puesta en el tema Paula, ¿usas tu de esto?, jajajajaj…

– Jajaja, claro que no, Fernando no me regala estas cosas, es mas …convencional.

– ¿Y porque no?, ¿no te gustaría?, si te lo regalara, ¿te lo pondrías para él?, te quedaría increíble!

– Pues no lo había pensado, si a él le gustara pues si me lo pondría y mas siendo un regalo.

 

Me parecía muy excitante estar hablando con mi hermana de estas cosas, pero lo que mas morbo me daba fue que me imaginé a Paula con un conjuntito de estos, los sujetadores suelen ser casi de adorno que apenas sujetan nada, además con transparencias, ¡¡como deberían de lucir los tetones de mi hermana con algo de eso puesto!!. Le señalé uno de los modelos.

 

– Yo te regalaría este a ti…te quedaría muy bien.

– Venga anda, deja de pensar en cosas raras, que te desvías del tema, vamos a elegir uno para Sofía.

 

Al final elegimos uno con transparencias que llevaba como unos lacitos rosas, tanto el sujetador como el tanguita, Paula decía que eran mas sexy con braguitas, pero yo quería que la parte de abajo fuera tanga.

 

– Tiene un culito perfecto Sofía, no quiero tapárselo, quiero que vaya en tanguita enseñándomelo bien, jajajajaj

– ¡Eres incorregible hermanito!, venga anda me voy a estudiar un rato, dijo Paula dejándome en el sofá a mi solo.

 

Una vez elegida la lencería terminé el pedido yendo a la sección de juguetes para elegir un pequeño dildo para el culo. ¿Le gustaría a Sofía?. En unos días lo iba a descubrir, le cogí un dildo parecido al de la película, también en color dorado, era muy sexy.

 

Mi hermana cumplió su palabra y nos dejó el fin de semana la casa para nosotros solos, yo no veía la hora de enseñarle los regalos a mi novia. Llevábamos saliendo ya casi un año y tres meses, los últimos dos meses había podido convencer a Sofía de que empezara a tomar la píldora. Era bastante molesto tener que estar todo el día con el condón a vueltas y así podíamos evitar sustos innecesarios.

 

Llegó Sofía a casa y antes de ponernos a follar le enseñé el conjunto que le había regalado. Tampoco tuve que convencerla mucho para que se lo pusiera. La verdad es que era un contraste brutal, mi novia con su carita de inocente y ese cuerpito casi perfecto vestida con lencería de puta de lujo, su culo se veía increíble entre el tanguita y el liguero, cualquier viejo pervertido habría pagado una millonada por ver vestida así a Sofía.

 

Se tumbó boca arriba y me dispuse a comer su coño, tampoco le duró mucho el tanguita puesto, mientras lamía su empapada rajita eché sus piernas hacía atrás y comencé a alternar los lametazos en el coño con su pequeño agujerito rosado del ano, iba pasando la lengua de un agujero a otro y Sofía cada vez estaba mas cachonda. Metí un dedo en su culo mientras seguía jugueteando con mi lengua, hasta que consideré que ya estaba preparada para recibir mi regalo. Saqué el dildo que llevaba guardado en el bolso y poco a poco se lo fui metiendo. Sofía se incorporó un poquito.

 

– ¿Que haces?

– Shhhhh, disfruta, dije yo

 

No tardó nada en estar dentro de su culo el pequeño juguete, así hasta que la base quedó taponando su entrada trasera.

 

– ¿Te gusta?, dije yo

– ¿Que tengo dentro?, me molesta un poco…

– Es un juguete, tu déjame a mi, no te preocupes ya verás como disfrutas.

 

Y me incorporé sobre ella para metérsela en la postura del misionero, era un sensación increíble follarme así a Sofía mientras el dildo presionaba la pared interna que separa el recto y la vagina. Estuvimos un buen rato follando así, incluso le pedí a Sofía que se pusiera encima de mi dándome la espalda, quería ver como se movía su perfecto y pequeño culo con el juguetito sobresaliendo por su ano vestida a la vez con el conjuntito.

 

Fue una sensación tan morbosa que no tardé en descargar dentro de ella, mientras me follaba de esa manera.

 

Cuando terminamos por fin pudo ver el regalo que había tenido dentro de ella, le dije que se lo volviera a meter para que dilatara todavía un poco mas y Sofía sin ningún pudor se volvió a meter el juguete por su ano y lo tuvo dentro hasta que se me volvió a poner dura para ponérsela meter por el culo. Aquella noche terminó con su culo bien follado hasta que llené sus entrañas con mi lechecita. Luego le dije que lavara el dildo y se lo llevara a casa para poderlo utilizar otro día. Desde luego que los dos lo pasamos muy bien con él.

 

Pasamos un fin de semana en el que prácticamente no salimos de casa, solo hicimos que comer, follar, ver la tele, follar, comer, dormir, follar, ver la tele, dormir, follar y follar un poco más, ncluso ella me dejó que le hiciera fotos con el conjunto de lencería puesto. Sofía también me quiso hacer un regalo a mi y me dijo que la gustaría depilarme la polla. Yo como ella había aceptado lo de la lencería y el dildo pues me dejé hacer y ella con mucho cuidado me rasuró el pubis y los huevos, hizo un trabajo fenomenal, para cuando terminó ya estaba empalmado de nuevo, frente al espejo se me veía la polla de 17 cms mucho mas grande y apetitosa.

 

Mi hermana llegó el domingo por la tarde cuando Sofía estaba todavía en casa, nos pilló durmiendo la siesta en mi habitación, entre viernes, sábado y domingo mañana me habría corrido unas 7 veces, estaba totalmente agotado.

 

Y si con Sofía la relación avanzaba de manera fluida no podía decir lo mismo con mi hermana Paula. Se había estancado todo y no veía la forma de como poder seguir avanzando, me daba rabia porque ya tenía parte del camino hecho y había conseguido incluso masturbarme delante de ella, pero no sabía como seguir sin dar un paso en falso.

Un comentario sobre “Compartiendo piso con mi hermana universitaria (9)

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