ECONOMISTA

 

Cuando estaba por la cama en la noche recordé como se sorprendió mi hermana cuando le dije que a saber que es lo que habría hecho ella por toda la casa con su novio y como se puso roja. Sin duda no era un tema del que estuviera cómoda hablándolo con su hermano, pero a mi me despertó la curiosidad. ¿que habría hecho Paula con Fernando?. ¿como sería en la cama mi perfecta hermana?, ¿que es lo que gustaría?, ¿gemiría mucho?…cosas así. Enseguida se me ocurrió una idea, los domingos solía traerse el novio a casa y cuando no estaba yo en casa pues me imagino que aprovecharían para follar. La idea era decir que me iba pero en realidad quedarme escondido en la habitación para dejarles solos y así escuchar como follaba mi hermana Paula con su novio. Tenía que pensar bien como lo hacía, aunque ya el primer domingo me lo pusieron en bandeja.

 

Ese día Fernando no vino a comer a casa, aunque Paula me dijo durante la comida.

 

– luego vendrá Fer, sobre las 18,00.

– vale Paula, no te preocupes, que os dejo solitos….

 

No hacía falta decir nada mas. Me eché un ratito la siesta y me desperté bastante excitado, tenía que tener margen de error no sea que se presentara Fernando en casa antes de la hora. Sobre las 17,30 me vestí de calle, pero en los pies solo llevaba calcetines para no hacer ruido, piqué en la puerta de la habitación de mi hermana y abrí para asomarme un poco.

 

– Oye me voy que he quedado con Jaime, sobre las 21,30 vengo.

 

Paula estaba estudiando en su mesa de estudio y tan solo me dijo “venga, ciao” sin tan siquiera mirarme. Fui hacia la puerta principal, hice el ruido de coger las llaves y abrí la puerta para cerrarla sin salir de casa. Volví en silencio a la habitación y cerré la puerta sin hacer ningún ruido. Ya estaba todo preparado, por si acaso me metí debajo de la cama y puse el móvil en modo avión para que no sonara. Cuando ya estaba esperando se me vino a la cabeza una parte del plan que no había pensado. Si Paula no salía de casa ¿como iba a hacer para entrar yo luego?. Joder, no se me había ocurrido, pero en ese momento ya no había vuelta atrás. Faltaban apenas 10 minutos para que llegara su novio y tenían la casa para ellos solos, no creo que se pusieran a ver una película. A las 18,00 en punto sonó el telefonillo del portal, yo debajo de la cama ya me estaba meneando la polla muy excitado, pues estaba a escasos minutos de posiblemente escuchar a mi hermana follando.

 

Entró su novio en casa y les escuché hablar, pero no entendía lo que se decían, después entraron en la habitación de Paula y seguían hablando, yo me mantenía debajo de la cama intentando no hacer ningún ruido. Y de pronto silencio, ya no se oía nada, movimientos de cama, debían estar los dos sobre ella. Unos minutos mas y escuché unos ligeros gemidos de mi hermana, pero había poco movimiento, supuse que su novio la estaba comiendo el coño, ahora no hablan nada. Yo ya hace tiempo que he salido de debajo de la cama y he pegado la oreja a la pared, nuestras habitaciones están pegadas y se escucha todo. Me estoy meneando la polla muy excitado mientras sigo escuchando los tímidos gemidos de Paula, es todo muy morboso, pero al tiempo decepcionante, necesito un poco mas de acción. Unos minutos mas tarde otra vez movimientos de cama, ¿estarán cambiando de posición?. Si ya ha terminado de comerla el coño no parece que Paula lo haya disfrutado mucho. Ahora parece que el que gimotea es su novio, esto se empieza a poner interesante, por unos instantes se me viene a la cabeza a la doña perfecta de mi hermana chupando una polla, nunca me lo había imaginado.

 

Por primera vez pienso en su cuerpo, ¿estará desnuda?, intento hacerme una idea como serán sus enormes tetas y en la suerte que tiene su novio, ¿se apartará ella misma su preciosa melena para que su novio vea como se la chupa?. Todos estos pensamientos hacen que mi polla empiece a palpitar, tengo que dejar de masturbarme porque sino me voy a correr en una mezcla de morbo, nervios y excitación, así hasta que por primera vez escucho con claridad a Fernando. Esto si que lo entendí bien.

 

– Asíii, asiii…mmmmmmmmm, siii…siiii… los huevos también, chúpame los huevos también!!.

 

Vaya con el educadito de su novio, le está pidiendo a mi hermana que le coma las pelotas, esto se está poniendo mas interesante de lo que había pensado. Cojo el móvil y voy a la galería de fotos de whatss..app, tiene que estar por ahí, bajo un poco y efectivamente, la foto que hace unos meses mandó Jaime de mi hermana aparece en mi galería. La foto está hecha en el bar donde trabaja Paula. Lleva una camiseta blanca de tirantes con mucho escote, está con un chico que me parece uno de su clase que está al otro lado de la barra, mi hermana está inclinada sobre la misma barra y al apoyarse uno de sus pechos se aprieta hacia arriba y casi se le sale, la foto es espectacular y Paula sonríe como si nada, amplio la foto en la zona de las tetas y las miro detenidamente, joder son enormes, nunca la había visto tan escotada, luego amplio su cara, su pelo y sus ojos, ahora me mira a mi, tiene que ser la hostia que te miren con esos ojos mientras te la chupan. Estoy cachondo perdido. Por primera vez la miro con deseo, ya no me puedo engañar por mas tiempo, me agarro la polla y me pego unas sacudidas, ahora si, lo reconozco, por primera vez me la estoy meneando mientras miro una foto de mi hermana.

 

La escena tiene que ser graciosa, yo pegado a la pared escuchando, con los pantalones bajados y el móvil en la mano mientras con la otra me pajeo muy despacio, hasta que vuelvo a escuchar a su novio.

 

– Mas, mas, métetela entera en la boca, asíiiii…mmmmmmmmmm…, masssss….mas dentro!!!!…, mmmmmmm….asíiiii….

 

La polla me pegó otro espasmo y tuve que soltarla para no terminar antes de lo deseado, escuché ruidos de la cama y supuse que estaban cambiando de posición otra vez.

 

– Espera, así, sin manos, quieta no uses las manos, déjame a mi…voy a follarte la boca!!!, dijo su novio.

 

Esto es mas de lo que yo podía aguantar, no me imaginaba que iban a hacer todas estas cosas, pero al fin y al cabo que es lo que podía esperar, por muy pijos, educados y de buena familia que fueran pues no dejaban de ser dos chicos de 21 años totalmente excitados y con la casa para ellos solos. Me imaginé a Fernando de rodillas en la cama totalmente erguido sujetando de la cabeza de mi hermana que a cuatro patas recibía las embestidas de su novio en la boca. ¿o estaría de pies y mi hermana agachada en el suelo?. No sé en que postura estarían, lo que estaba claro que es el muy cabrón tenía a Paula sujeta por la cabeza y se estaba follando su boca. Los gemidos de él se fueron intensificando, incluso me pareció escuchar el típico sonido“gloc gloc gloc” que procedía de la boca de mi hermana posiblemente ya llena de saliva por la follada que estaba recibiendo.

 

Eso sí, también es verdad que Fernando en ningún momento faltó al respeto a mi hermana, me hubiera encantado escuchar como la llamaba zorra o puta, pero eso no pasó en ningún momento, a pesar de el calentón y la situación mantenían la compostura de forma muy correcta.

 

Otro vez la cama volvió a sonar y después de unos pequeños gemidos por fin escuché a mi hermana con voz sensual.

 

– Venga vamos, métemela!!!!

 

Me dio tanto morbo que tuve que soltarme la polla de nuevo, porque sino me hubiera corrido en ese instante. Mis huevos me dieron un pequeño aviso de que se iban a soltar toda mi leche. Mi orgasmo era inminente. Dejé de escuchar lo que pasaba y me puse a pensar en otra cosa mientras deambulaba por la habitación. Tenía que pensar en otra cosa para no correrme, fueron unos segundos difíciles pero al final me aguanté y no me corrí. Tenía que tener mucho cuidado, ya estaba a punto, ni tan siquiera me la podía menear mas. Cuando volví a pegar la oreja a la pared ellos ya estaban follando, no sé en que postura estarían, pero la cama crujía a buen ritmo, los dos gemían sin parar y cada vez lo hacían mas alto. Apenas pude aguantar un minuto escuchando. Cogí el móvil y mirando la foto de mi hermana comencé a menearme la polla al compás de sus movimientos, me imaginaba que era yo el que se follaba a Paula, el que la embestía y hacía que sus tetas se bambolearan de un lado a otro. Me apoyé de espaldas sobre la pared y escuchando sus gemidos y mirando la foto del móvil me sacudí por última vez la polla. Después me deje ir. Varias ráfagas de semen salieron volando con una potencia brutal, por lo menos alcanzaron dos metros de distancia, 5, 6 disparos, un orgasmo maravilloso e interminable, nunca me había corrido de esa manera ni estando con ninguna chica, luego varios disparos mas ya no tan potentes, para terminar echando todavía una buena cantidad en la parte final.

 

Me quedé jadeando con la espalda en la pared y mi polla todavía pringosa y dura goteando al suelo. Fernando y mi hermana siguieron follando todavía unos 10 minutos mas en lo que yo limpiaba el estropicio de mi corrida por toda la habitación. Cuando su novio anunció que se iba a correr yo ya estaba empalmado de nuevo, aumentaron un poco el ritmo y por encima de los gemidos de mi hermana le escuché a él.

 

– Me corro Pau, me corroooooooo…!!!!!…me corrooooo!!!!!!!!

 

Le maldije por no haber aguantado unos minutos mas para que yo me pudiera hacer otra paja, pero quien sabe, quizás solo era el primer asalto. Me vino otra duda ¿usarían preservativo?, ¿se habría corrido dentro de ella o por su cuerpo?. Parecía por los gemidos de ambos que había descargado dentro de Paula mientras follaban. Seguramente fuera así. Luego se pusieron a hablar bajito y estuvieron unos cuantos minutos, yo seguía con la oreja pegada a la pared masturbándome y deseando que volvieran a follar de nuevo, pero al poco se abrió la puerta de la habitación y yo rápidamente me metí debajo de la cama, no creo que fueran a entrar para nada en mi habitación, pero por si acaso.

 

Después se pusieron a ver una peli en el sofá, menudo coñazo, a esperar casi dos horas sin poder salir y tumbado por detrás de la cama por si entraban que no me vieran, pero bueno, tengo que reconocer que había merecido la pena ese pequeño sacrificio. Cogí el móvil y entré en el perfil del Face..book de mi hermana, directamente me puse a mirar sus fotos mientras me meneaba la polla muy despacio, así estuve casi una hora. Ya tarde escuché que se iba Fernando, ahora estaba Paula sola en cosa y venía la parte que no había pensado, como iba a poder salir de la habitación sin que ella me viera. Todavía me tocó esperar media hora mas hasta que escuché que mi hermana se metió en la ducha, gracias a Dios, me aseguré bien que estaba duchándose y salí de mi escondite, me acerqué a la puerta para dar un portazo y hacer un poco el paripé.

 

Unos minutos mas tarde cuando ya no se oía el agua, toqué con la mano en la puerta del baño.

 

– Paula, ya estoy en casa…

– Vale, oye enciende el horno y vete preparando una pizza…me dijo ella.

 

Salió al poco del baño con una toalla cubriendo su cuerpo y otra sobre el pelo mojado, en ese momento me pareció una puta diosa, tenía que tranquilizarme un poco, había estado pajeándome de nuevo bastante rato, pero no me había corrido. No ayudó mucho a calmarme que viniera a cenar con una camisetita de tirantes y un buen escote. Estuvimos cenando hablando de alguna película o serie, pero a mi sin querer se me fue la vista varias veces a sus tetas, Paula se debió dar cuenta porque una de las veces hizo el gesto inconscientemente de tirar de su escote hacia arriba. Conociendo a mi hermana seguro que se sintió algo violenta por haber enseñado mas de la cuenta en presencia de su hermanito. Pero yo la miraba ya con otra cara, solo hacía que pensar que un par de horas ella le comía los huevos a su novio y después se dejaba follar la boca.

 

Nos tumbamos en el sofá, yo en el que está en frente de la tele y Paula en el que estaba perpendicular, no me enteré de nada de lo que ponían, me pasé toda la hora mirando el cuerpo de mi hermana. Llevaba un pantalón corto de pijama y la camiseta de tirantes, miré sus piernas, como las cruzaba, como se ponía, sus muslos, las tetas, como se movían, como se tocaba el pelo. Me estaba volviendo loco. Varias veces me eché la mano al paquete y me pegué varias sacudidas por encima del pijama, ella estaba entre la tele y yo así que no podía verme. Estuve muy tentado de correrme dentro del calzón pero no lo hice, incluso me hubiera sacado la polla y me hubiera pajeado mirando su cuerpo. Así estuve hasta que me dijo que se iba a estudiar un rato.

 

Yo estaba otra vez con un buen calentón. Me metí en la habitación y encendí el ordenador, entré en su perfil de la famosa red social y seleccioné las mejores fotos de Paula, donde estuviera mas guapa, donde tuviera mas escote, de primeros planos de su cara, con unos buenos vaqueros ajustados saliendo de fiesta, vestida de boda, un par de ellas en bikini…No mas de 20 fotos, las que me parecieran mas sexys y por supuesto entre ellas la famosa foto de ella apoyada en la barra que habían mandado los colegas al whats…app. Luego puse el modo presentación y se pusieron las fotos a pantalla completa en la pantalla del portátil pasando de una a otra cada pocos segundos. Me saqué la polla y con toda la tranquilidad del mundo me hice otro señor pajote.

 

Me imaginé a Paula estudiando en su habitación, ni por un segundo se imaginaría que en el cuarto de al lado su hermano se estaba meneando la polla frente a el portátil mirando sus fotos.

 

Por suerte para mi no quedaba mucho para que finalizara el curso, el último mes de Junio en casa fue un suplicio, ya empezaba a hacer calor y lógicamente Paula estaba por casa siempre en pantaloncito corto y camiseta de tirantes. Era época de exámenes y para poderme concentrar un poco me tenía que hacer un par de pajas diarias y yo ya no me cortaba un pelo, me las hacía en la ducha, en mi habitación con la puerta entreabierta e incluso en el salón mientras Paula estudiaba en su habitación. Me daba totalmente igual que me pillara. Estaba totalmente loco con el cuerpazo de mi hermana. No llegaba a la obsesión, pero casi, me fijaba en que tipo de braguitas llevaba por debajo del fino pijama o si llevaba tanga, o en el sujetador, en sus piernas cuando se echaba crema hidratante. Fue una tortura hasta que terminaron los exámenes. Mi hermana como siempre aprobó todo con unas notas sobresalientes y yo también aprobé todo pero con unas notas mas normalitas notable y algún aprobado. El curso había terminado.

 

Paula se volvió al pueblo un par de días antes que yo, así que aproveché que tenía la casa libre para follar sin descanso con Sofía. Ya llevaba unos cuantos meses con ella y nuestra relación parecía que se empezaba a afianzar, sobre todo cuando me llevó a su casa y me presentó a sus padres y su hermano pequeño de 15 años (me asaltó la duda de si él también se pajearía con su hermana mayor, o sea mi novia). Parece que les caí muy bien a sus padres y ellos a mi, aparte que no me había dado cuenta, pero cada vez me gustaba mas Sofía. Una buena chica, también buena estudiante y porque no decirlo, con un cuerpecito muy deseable a sus 18 años.

 

El último día estuvimos en mi casa follando, me chupó la polla y se la metí a cuatro patas. Pero la despedida tenía que ser especial, quería desvirgar su pequeño y redondo culo perfecto. Aunque al principio ella no quería terminó por dejarme, no salió tan bien como pensaba porque a ella le dolió bastante y apenas disfrutó de la experiencia, me hubiera gustado que no fuera así, pero no pudo ser, el caso es que ese día estrené su entrada trasera, me follé bien su culo y para finalizar terminamos con un 69 ella encima de mi y yo lamiendo su coño y su sensible y abierto culito después de haber sido follado. Ni tan siquiera la quise avisar cuando me vacié también por primera vez en su boca. Luego caí en la cama totalmente satisfecho mientras Sofía. protestaba tumbada de lado en la cama, pero yo ya no escuchaba ni lo que decía, tan solo miraba como se la derramaba el semen de su boca y ella lo intentaba recoger con la mano y en su culo bien abierto. Se estaba convirtiendo en una buena zorra, me gustaría saber que hubieran pensado los padres de Sofía en caso de haberla visto en ese momento. Después de vertinos me acompañó a la estación de autobuses y nos dimos un beso y un abrazo de despedida.

Un comentario sobre “Compartiendo piso con mi hermana universitaria (3)

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