ESTHER DE PABLO TEMIÑO

Salió de casa sin idea de hacia dónde encaminar sus pasos. Sólo sabía que se ahogaba, que eso de saber controlarse tan bien que los demás no sabían qué le pasaba, estaba quitándole el oxígeno.

Estalló en el peor momento, sin  razón poderosa que lo justificara; como suele ocurrir. No fue premeditado ni era esa su intención. Creía que sería otra mañana más en la que escucharía a su mujer hablar y hablar como si le hubieran dado cuerda, de la vecina, el compañero de trabajo, esa cliente que vio en el supermercado abroncando a su hijo…De todo tenía opinión y era capaz de ver todo lo que pasaba a su alrededor y luego lo retransmitía ¡ Y ya no podía más! Intentó desconectar , pensar en otra cosa, cambiar su atención, pero ya no fue capaz porque una vocecita interna le dijo: “¿Esta es tu vida?   ¿De verdad es así como quieres vivir?”

  • ¡Quieres callar de una vez!- gritó como si le fuera la vida en ello, en el momento en que esa voz le despertó- Es insoportable no poder disponer de un momento de silencio- añadió.

Ella le miró sorprendida y con la boca abierta, en mitad de una frase.

  • ¡Ay chico, como te pones! – exclamó a punto de puchero.

Adrián se levantó de la mesa, cogió la cazadora y salió, sorprendido e inquieto por su reacción, pero liberado ¡Muy liberado!

Ya había dado un paso y quizás debía dar otro. Llevaba unos minutos caminando cuando decidió  volver a casa.

Ella estaba sentada en la mesa con su té y el periódico, aparentemente tranquila. Se quedó un poco sorprendido de verla así, como si no hubiera ocurrido nada. La vocecita volvió a hablarle.

  • ¿ Te importa algo esta mujer? Parece que tu a ella no.

Se quedó mirándola, de pie, y ella le preguntó:

  • ¿Querías algo, Adrian?

Sin pensarlo él respondió:

  • Sí, separarme
  • Perfecto- respondió ella

Cuando Adrián volvió a salir por la puerta, María marcó un número de teléfono.

  • Hola, soy yo. Ya está.

Al otro lado le dijeron algo

  • Ha sido agotador tener que hablar como un sacamuelas, pero ha salido de su mutismo. Cualquier día iba a ser yo la que estallara y él se quedaría hundido. Así que acabado. Nos separamos y él cree que la decisión es suya. Todo bien.

estherangelesdepablocom

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