LUCES Y SOMBRAS

 

………. La cogió con una mano

Mientras la otra se apartaba el pelo

Que sobre su cara y mi falo caía

Se lo fue comiendo poco a poco

Con suavidad paulatina

 

……………  ¡¡Continuará!!

 

 

 

Poco mas pude hacer, que dejara hacer…

Extasiado por estas jóvenes veinteañeras

La caña que daban… Las ganas de comer y ser comidas que tenían

 

Di lo que pude, mientras aguanté.

Una vez acabada la segunda faena y bastante mermado, me fui al baño, una ducha caliente y un reposo necesario, mientras ellas se quedaban en la cama y seguían jugando…

 

Una idea extraña comenzó a recorrerme el cuerpo, mientras más forma la daba, más me empalmaba, pensando… Tanto fue así, que salí de la ducha directo a dar todo lo que me quedaba y me había llegado.

Ya no estaban, se habían evaporado. De la misma forma que habían entrado, se habían esfumado.

 

Cogí la agenda, miré y marqué el teléfono señalado y guardado hace ya demasiados años…

 

 

 

La profesora (Clases de apoyo)

Estaba como la recordaba

Por ella el tiempo no pasaba

Una diosa de la cama

Una especie en peligro de extinción

¡¡Ella!!

… Mi profesora de matemáticas

Cercana a la cuarentena cuando la conocí

Rondaría los cincuenta, apenas aparentaba treinta y tantos

Solo ella sabría como ayudarme, como subirme de peldaño

 

 

Rememorando el pasado…

 

Era mi amante profesora

Una tutora implacable

 

Ella demasiado estricta

Exigente

Llegando al imperativo

A ser una dictadora

Provocadora y arrogante

 

Yo era su escarmiento

El chico rebelde de su clase

Ese al que tod@s desean de compañero

Y ningun@ de estudiante

 

Fui su apuesta personal

Tomó la decisión de enseñarme

Cómo debía ser

Cómo debía comportarme

 

Decidida a toda costa a enderezarme…

 

Sin otro remedio

Salvo la expulsión de su clase

Decidí aceptar el reto

Ver si solo era de boquilla

O era capaz de lo que pretendía

 

 

Entré con desgana en el aula, que para mi sorpresa, estaba a oscuras y vacía.

Espero unos diez minutos, por no darle la excusa que perseguía.

Nadie se dignó a venir, solo en el aula vacía, me estaba poniendo cada vez más furioso por la pérdida de tiempo que suponía.

Medio de todo, medio de nada, me encaminé por el pasillo hasta la sala de profesores. Llamé a la puerta, nadie contestó, intenté abrir la puerta, estaba cerrada…

 

 

Mi cabreo iba en aumento.

Por la tomadura de pelo

Por la falta de ética y de respeto

¡¡Tan estricta ella!!

Menudo plantón me había dado

Menuda gracia me había hecho

 

 

Camino de la salida, me topé de bruces con su despacho.

Ahora que lo pensaba, no recordaba si era en el aula o en su despacho donde había dicho, donde se suponía que habías quedado… y ya pasaban veinte minutos de la hora, justo lo que necesitaba…

Me acerqué a la puerta, para llamar y pedir paso.

Justo en el momento que noté algo extraño, un ruido como un gemido, como suspiros entrecortados.

Pegué el oído, para reconocer lo escuchado… No lo podía creer, eran gemidos, y cada vez más fogosos, cada más continuaos, más altos…

Hasta que de pronto, un grito, cual alarido, y silencio, como en un claustro…

 

Sin saber que debía hacer, si llamar, con lo que podía pasar, o salir por pies… en el preciso instante que se abrió la puerta, de golpe, con una figura oscurecida por la poca luz que procedía de su espalda.

Allí estaba ella, con las cara retocada, a toda prisa, se notaba, colocándose la ropa y un poco sonrojada.

No era tonta… lo sabía, aunque no dijo nada, y yo por ser reverente, cerré la boca y asentí callado.

 

 

Entré tras ella

Cerró la puerta

Esta vez con llave

Y sin más preámbulos…

¡¡Clase!!

 

No daba crédito

 

O era un sueño

O un juego

Algo raro que nunca me había pasado

 

Ella era toda una experta en la materia

Yo a su lado no llegaba al aprobado

Me estaba dando cuenta

Que era un ignorante en la materia

Ni rozando el aprobado…

No sabía nada de nada comparado con ella

 

Sonriéndome

Me miró

Sabiendo lo que pensaba…

 

  • Yo te lo enseñaré todo. Seré tu profesora privada en esta materia.

 

Asentí como pude, preparándome a seguirla como pudiera…

 

 

Ella me lo enseñó todo

Yo me dejaba llevar

Acompañaba

 

Me enseñó a disfrutar

A dar placer

Acariciar el cuerpo de una mujer

A susurrarla palabras suaves

Otras voraces

Acabando en guarras…

 

Mordisquear la oreja

Chupetear el cuello

A besarla

Con suavidad primero

Después pasión y fiereza

 

A jugar con sus senos

Besarlos

Lamerlos

Acariciar sus pezones

Succionarlos

Exprimirlos

 

A …

 

Todo lo que un hombre debe saber sobre una mujer
No solo me enseño

Me practicó

 

Dibujábamos las siluetas de nuestros cuerpos con caricias y besos.

Con la lengua recorríamos suavemente nuestras espaldas.

Mientras se encorvaban, nos susurrábamos,

Primero tierna y suavemente, para continuar a un ritmo voraz y apetito depravado.

 

Llegábamos donde la espalda pierde su nombre

Ese lugar oscuro de perversión mundano

Redondo, duro y suave, perfecto para ser lamido, comido y encerado

Nos acariciábamos, manoseándonos, sobándonos… con fuerza lujuriosa, hasta quedar empapados, completamente mojados y exhaustos…

 

Nos volteamos

Jugueteando con nuestros sexos, entrelazando nuestros cuerpos, hasta colocarnos… En esa postura, en ese estado, en la que la boca de cada uno, jugueteaba y comía el sexo ajeno, la verga y el oráculo.

Una comida, dos comidas, de escándalo, hasta que nuestras bocas se llenaban de la cascada que manaba del otro.

 

Un rato de descanso,

un cigarro o una copa,

o únicamente un respiro,

después de tanta batalla!!
Hasta que me agarraba la cabeza, y me colocaba

Unas veces encima, otras debajo, empezando la cabalgada a ritmo sosegado.

Se iba incrementando el ritmo, se iba haciendo más y más frenética, hasta acabar galopando

Arriba… Abajo

Dentro… Fuera

Deprisa… Despacio.. Deprisa…
Ya exhaustos, nos tumbábamos en la cama.

No hablábamos,

Descansábamos un momento, saliendo por separado

En silencio.

 

Se acababa la clase de repaso,

con mi querida profesora de matemáticas.

Así todas las semanas

Hasta que llegué a ser el alumno más aventajado

 

Un día desapareció

Sin una sola palabra

Sin una despedida… No le gustaban

 

Solo me dejó una cosa…

Una experiencia que no se paga

Clases maestras y de repaso

Una experiencia envenenada

……….

 

Ahora de nuevo la necesitaba

Que me pusiera en forma

Que me revisara

Que me diera uno de sus repasos…

Un comentario sobre “Siguiendo a mediodía (…)

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