ECONOMISTA

Durante la semana estuve impaciente, esperando una llamada de Miguel o que Raquel al volver de trabajar me contara novedades, pero no pasaba nada de nada. No sabía cuando Miguel se iba a poner en contacto con mi novia y eso me tenía en una tensión constante. Y al final de la semana Miguel me llamó, era viernes sobre las 11 de la mañana o así.

– Hola, acabo de estar en la tienda y he estado hablando con Raquel.

– ¿Y de que habéis hablado, habéis quedado?

– Jajaja, no putita, tranquilo, tu chica no ha querido, no estaba muy por la labor, la he dicho que quería disculparme por lo que pasó y que no quería dejar así las cosas, pero no ha querido…

Cuando le colgué el teléfono a Miguel una parte de mi estaba contento, Raquel parece que había superado por lo menos lo que pasó entre ellos. Ese día al volver del trabajo estaba rara, incluso algo alterada, pensé que me iba a decir que se había encontrado con el viejo en la tienda, pero no lo hizo, no me sentó muy bien eso, supongo que no querría remover mas el pasado y dejarlo estar.

Y el sábado estuvo súper amable conmigo, como hacía tiempo que no lo estaba, de hecho por la tarde nos pegamos un tremendo polvazo y Raquel se puso uno de los conjuntitos de lencería que le había regalado Jorge. Me hizo una mamada maravillosa antes de ponerla a cuatro patas. El domingo estuvimos de comida familiar en su casa, con sus padres, unos tíos y primos. A mi me parecía una estupenda señal, Raquel parecía mas relajada de lo normal y tenía un comportamiento que en nada se parecía a las semanas anteriores. Viéndola así se me hacía difícil pensar que ella me iba a dejar o que lo nuestro no iba bien, estaba plenamente integrado en su familia, donde me trataban como uno mas.

Lo que menos me podía imaginar es lo que iba a suceder el día siguiente.

Esa semana Raquel le tocaba trabajar en el turno de tarde, sobre las 17.00 o así me llama Miguel por teléfono.

– Joder, no te vas a creer quien me ha llamado!!!, me dice

– ¿Te ha llamado Raquel????…eso no puede ser.

– Ya te digo que me ha llamado putita, jejeje, si te digo la verdad no pensaba que fuera a hacerlo. Ha estado bastante seca, me ha dicho que cuando saliera del trabajo por la tarde noche me escuchaba lo que tenía que decir. Y ya está.

– ¿Y habéis quedado?

– Si y no ha puesto mucho reparo en quedar en mi casa…jejeje

– No me puedo creer lo que me cuentas, dije en serio. ¿en tu casa?

– Si, eso solo puede significar una cosa, pero tranquilo, mañana te llamo para contarte como me he follado a tu novia…jejeje, hasta mañana putita.

No daba crédito a lo que acababa de escuchar, Raquel le había llamado a Miguel para quedar con él y no solo eso, se iba a presentar en su casa. ¿sería verdad o era todo una invención de Miguel?. Una vibración de mi móvil me sacó de mis pensamientos, era un mensaje de whats…app de Raquel.

– Luego he quedado con Silvia para tomar algo cuando salga del curro, llegaré un poco mas tarde.

Jodida zorra mentirosa, me estaba enfadando de verdad, no me gustaba nada que me mintiera y sin embargo tenia ese cosquilleo especial en el estómago previo a que me pusiera los cuernos. De golpe me imaginé a Miguel follándose a mi novia y la polla se me puso dura al instante. Se me iba a hacer muy duro el resto de la tarde esperando a que llegara Raquel a casa.

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Cuando salió del trabajo Raquel fue a casa de Miguel, iba con unas mallas negras del trabajo y arriba un forro deportivo. Nerviosa llamó al timbre de abajo y subió a su casa. Ni tan siquiera se dieron dos besos, pasaron a hablar directamente a la cocina.

– Pues aquí estoy, ¿que me tenías que decir?, dijo mi novia

– Nada Raquel, solo me quería disculpar por lo que pasó…

– Ahora mas de un año después te acuerdas tu de disculparte…

– Si, lo siento, se que ha pasado mucho tiempo, pero cuando te vi el otro día en la tienda, no sé, creí que te debía una disculpa, no me porté muy bien contigo, ni con David, que es muy buen tío y me hubiera gustado seguir siendo su amigo, el otro día me crucé con él y ni tan siquiera me saludó y pensé que esto no podía seguir así, por lo menos quería disculparme con los dos, mira cuando estábamos juntos tu y yo y me dijiste que le ibas a dejar me sentí mal, no quería que lo dejarais por mi culpa…

– Si te digo la verdad no sé a que viene esto ahora, no le encuentro sentido, ¿para esto me has hecho venir?…¿ya te has quedado mejor contigo mismo?, si eso es todo me voy…

– Venga no seas así, después de lo que tuvimos tu y yo, por lo menos acepta las disculpas

– Que acepte o no va a dar igual, te portaste muy mal, en todos los aspectos

– Si, con David sobre todo, pero que yo recuerde tu y yo no lo pasamos tan mal

– Vete a la mierda tío!!!, me voy!!!

– Espera, dijo Miguel acercándose mucho a Raquel para arrinconarla contra la mesa de la cocina.

– ¿Que coño haces?!!!!!!

– Yo solo quiero lo mismo que tu, sabes perfectamente para lo que has venido…

– Quita joder, ni se te ocurra tocarme!!!

– No disimules Raquel, no me digas que no recuerdas las cosas que hacíamos…tu solo déjate llevar, lo estás deseando…

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Raquel llegó a casa una hora mas tarde de lo que lo hace normalmente, le pregunté que que tal con su amiguita Silvia y me dijo que bien. No me hizo ningún comentario mas, se pegó una ducha y luego ella cenó un poco de fruta mientras veíamos la tele. Intenté esa noche que echáramos un polvo pero ella no quiso. Nos acostamos y yo no veía la hora de que llegara el día siguiente para llamar a Miguel.

Me levanté bien pronto para el trabajo y a una hora prudencial le llamé a Miguel por la mañana.

– ¿Que ha pasado tío?, ¿fue Raquel ayer a tu casa?

– ¿No te ha contado nada putita?…jejeje

– No, no me ha dicho nada, ¿que pasó?

– Te tengo que dar la enhorabuena, ya vuelves a ser un cornudo putita, joder que polvazo pegué ayer a tu zorra, menudo culo, yo creo que está todavía mas buena que el año pasado…luego si quieres pásate por casa y te cuento como me rebotaban los huevos en sus nalgas, jejeje…

– Miguel…yo no…

– Venga luego te espero en casa por la tarde mientras Raquel está en el trabajo, pásate que quiero contártelo todo…

Cuando llegué a casa del trabajo no vi a Raquel que ya se había ido a trabajar. Me era difícil en eso momento explicar como me sentía. Por un lado enfadado porque de nuevo mi novia me estaba ocultando todo, por otro lado sentía incredulidad porque estuviera pasando lo mismo de hace un año y medio y de que mi novia se hubiera dejado follar otra vez con tanta facilidad y por otro lado sentía morbo, mucho morbo y excitación, me sentía como un cornudo, como una putita, un viejo se estaba follando al pibón de mi novia otra vez.

Y por la tarde iba a ir a su casa a escuchar como me lo restregaba y se reía mientras me contaba lo que había hecho con Raquel. Y yo le iba a escuchar sin perder detalle completamente empalmado.

Llegué a casa de Miguel y me hizo pasar a la cocina, me ofreció una cerveza mientras yo me sentaba en una de las sillas.

– De verdad que no me lo puedo creer, yo pensé que Raquel…pero si es que este fin de semana hemos estado fenomenal, como hacía tiempo que no estábamos, dije yo

– Pues te aseguro que venía a que me la follara, no he tardado ni 15 minutos desde que entró por la puerta hasta que he podido bajar su tanguita.

Le conté a Miguel que el fin de semana habíamos estado muy bien, como habíamos follado el sábado, la comida familiar del domingo. Todo completamente normal, quizás si el viernes Raquel estaba algo mas alterada de lo normal, pero luego nada me hacía sospechar que iba a pasar esto.

– Yo creo que el viernes cuando la llamé por teléfono se quedó algo descolocada, me dijo Miguel, seguramente por la noche decidió que me iba a llamar el lunes y se tranquilizó. No es por pensar mal, pero te hizo pensar que la cosa contigo iba bien, se quiso engañar a si misma también. No es igual de morboso ponerte los cuernos si la relación va bien que si te va a dejar…jejeje, yo creo putita que la zorra de tu novia quería ponerte unos buenos cuernos, eso la da un morbazo tremendo, no veas como se corrió…

– Todavía no me lo creo…

– Pues creételo putita, en cuanto la vi aparecer por la puerta ya sabía que iba a pasar, menudas mallas que traía, parecen una segunda piel, te tiene que poner muy cachondo que vaya a trabajar con esas pintas de guarra, tiene que ser famoso su culo en la tienda, porque menudo culo joder!!! y como lo luce!!!

– ¿Y así ya de primeras se dejó follar?

– Estuvimos hablando un poco, pero ya te digo que no llegó ni a 15 minutos, ella estaba a la defensiva, diciendo todo el rato que si para eso la había llamado y tal…estaba así apoyada en la mesa de la cocina y fui a saco, la dije algo así como “sabes perfectamente para lo que has venido” y me puse delante de ella, me miró con cara de desprecio pero la sobé el culo por encima de las mallas, me dijo que me quitara que me estuviera quieto y solo tuve que decirla “venga vamos, no me digas que no te acuerdas de todo lo que hacíamos” y la besé, intentó esquivarme el beso y forcejeamos un poco, pero yo ya la tenía sujeta con las dos manos por el culo y la apretaba contra mi cuerpo, su respiración se aceleró muchísimo y al momento ya nos estábamos morreando. A duras penas bajé las mallas y el tanguita y ella me decía que “no, para, nooo, otra vez no”

Miré la mesa de la cocina y me imaginé la escena, apenas unas horas antes en esa misma cocina se habían estado follando a mi novia. Miguel se dio cuenta de lo dura que tenía la polla.

– Sácatela si quieres y hazte una paja mientras te lo cuento, no me importa, tranquilo putita, que hoy no tengo ganas de que me pajees…jejeje.

Miguel se puso delante de la mesa de su cocina e hizo el gesto como que giraba a Raquel y la ponía contra la mesa. Yo me saqué la polla y comencé lentamente a meneármela.

– Se la metí así por detrás…tenía el coño empapado, menuda puta, en cuanto entró por la puerta ya venía con el coño encharcado, ni me preguntó si llevaba condón puesto ni nada, jejeje, se la clavé a pelo, no veas como gemía, casi no podía dejar de temblar, yo creo que tuvo un orgasmo continuo. Me la estuve follando así un buen rato, desde atrás y ella agachada con la cara pegada a la mesa de la cocina dejándose hacer, no podía dejar de mirar su culo tío, yo creo que está todavía mas buena que antes..ni tan siquiera la pregunté, me corrí dentro, no quería sacarla, no quería parar, solo follármela y que mi barriguita rebotara contra su culo hasta que terminara…dios, menudo gustazo!!!!!!!!!

– ¿Te corriste dentro?

– Si putita y seguro que luego estuviste en casa con ella en el sofá y en la camita juntos, ¿no te imaginabas que llevaba mi leche dentro, no?…jejeje

– ¿Y que hicisteis cuando terminasteis?, dije sin parar de meneármela.

– Yo quedé rendido y me senté en la silla esa donde estás tu ahora, Raquel se subió las mallas y el tanguita y sin decir nada cogió su bolso y se fue. Menuda puta!!!…vino a que me la follara y se fue en cuanto lo consiguió…

No pude mas y mi polla explotó en el suelo de la cocina de Miguel que se reía mirando la escena. Me acababa de correr escuchando como se había vuelto a follar a mi novia.

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Lo peor es que esa semana yo estaba de mañana y Raquel de tarde, por lo que apenas coincidíamos en casa por la noche. Ella mas o menos se comportaba normal, aunque no quiso tener sexo conmigo, lo que me fastidiaba es que ella me lo estuviera ocultando otra vez y sabía que aquello no iba a acabar bien. Pero no podía hacer nada, no podía sacar el tema y hablarlo con ella. Me había puesto los cuernos y eso me gustaba, me encantaba ser un cornudo, pero me hubiera gustado mas compartirlo con ella y sin embargo Raquel se encerró en si misma y me fue dejando de lado. No sabía que es lo siguiente que podía pasar. Yo solo dejaba correr el tiempo.

El viernes por la tarde me llamó Miguel, habían pasado 4 días desde su encuentro con Raquel.

– Que pasa tío, no tengo ganas de hablar…

– Pues no hables putita, solo quería decirte que tu novia me ha vuelto a llamar, quiere quedar esta noche.

– Mira, podéis hacer lo que queráis!!!

– Que te pasa que te veo triste, yo pensé que esto es lo que querías, la he dicho que no, que los viernes quedo con Mercedes.

– Vale, gracias por decírmelo

– De todas formas ha insistido, pero la he dicho que en casa no podíamos vernos que Mercedes me podría pillar si ve luz en casa o algo…la he preguntado si reservo una habitación de hotel y me ha dicho “vale, por mi si”. Solo te he llamado para decírtelo putita, esta noche he quedado en un hotel con Raquel, así que si no te importa esta noche si que me la voy a follar como se merece…jejeje, uno ya tiene una edad pero haré lo que pueda, vamos a estar follando durante horas…

Colgué el teléfono sin querer escuchar nada más. Ya solo me faltaba esperar a que Raquel me llamara o me mandara un mensaje a ver que excusa me iba a poner ahora para llegar tarde cuando saliera del trabajo. Efectivamente a las 19.00 o así me mandó un whats…app diciendo que se iba a ir a cenar a casa de sus padres, tampoco me dió muchas mas explicaciones.

El viernes por la noche me acosté solo, miré el reloj varias veces, sobre las 00.00 mandé un mensaje a Raquel diciendo que donde estaba. Sobre la 01:00 me contestó que se le había hecho un poco tarde y se iba a quedar a dormir en casa de sus padres. Me ofrecí ir a buscarla, pero ella lógicamente no quiso. Me imaginé a esa zorra embustera en el hotel follando impúdicamente con Miguel y tuve una erección tan dolorosa que me tuve que masturbar para poderme dormir.

Sobre las 12 de la mañana del sábado Raquel llegó a casa. Me sorprendía la frialdad de mi novia, ¿durante cuanto tiempo tenía pensado estar follando a mis espaldas?. Así que no aguanté mas y saqué el tema.

– ¿De donde vienes?

– Pues ya te lo dije, de donde mis padres.

– No me mientas, ayer llamé a casa de tus padres (era mentira) y me dijeron que no estabas, así que dime, ¿de donde vienes?

– Y tu que coño tienes que llamar, ¿no te fias de mi?

– Pues no y mas si me estás mintiendo, me quieres contestar…¿que donde has pasado la noche?, no creo que sea una pregunta tan difícil.

– Con otro, ¿eso quieres saber?…he pasado la noche con otro, he estado toda la noche follando con otro tío, eso es lo que te pone, no?…

– Eres una PUTA!!!!!!!…no te reconozco!!!…una cosa es un juego entre nosotros y otra que me vayas engañando por detrás!!!

– ¿Ahora soy una puta?, dijo Raquel gritando, vete a la mierda, te tenía que haber mandado a la mierda hace tiempo, ¿no querías ser un cornudo?…PUES TOMA CUERNOS IMBECIL!!!!

– Puta!!!!! ¿y a quien te has estado follando?

– Que me dejes en paz joder!!!!, y a ti que te importa!!!!, mira no te voy a contar nada, no quiero que se te ponga dura, dijo Raquel entrando en la habitación para sacar su maleta de encima del armario.

– Zorra de mierda!!!!, te tenía que echar de casa por embustera…

– Pues mira, quédate en tu casa, ya vendré a recoger mis cosas, dijo cogiendo una poquita de ropa para rellenar su mochila.

Dejó la maleta abierta en medio de la cama y se fue de casa. Tras una breve pero intensa discusión en la que nos dijimos de todo se marchó. La llamé un par de veces, pero no me contestó. Aquello era el final, un triste final que una semana antes no me podía ni imaginar. Aunque lo peor fue al día siguiente, la mañana del domingo. Se presentó en casa con su amiga Silvia. Podía haber venido cualquier día de la semana que yo no estuviera en casa.

– Vengo a recoger mis cosas, no tardaremos mucho, me dijo Raquel.

– Tenemos que hablar Raquel, no quiero que esto acabe así., de verdad que perdona por lo de ayer, no quería echarte de casa, ni decirte lo que te dije

– No tiene nada que hablar contigo, dijo Silvia

– ¿Para que traes a esta?…mira Raquel yo siento lo de ayer, tenemos que hablar a solas, de verdad que perdona…

– Que la dejes tranquila capullo, me dijo Silvia, no tienes nada que hablar con ella.

La imagen era surrealista, Raquel metiendo su ropa en la maleta de manera atropellada y su amiga metiendo otras cosas en una caja de cartón.

– Venga Raquel, tenemos que hablar lo de ayer, no me importa, te puedo perdonar, esto lo podemos arreglar…

– ¡¡Tu que vas a perdonar!!!, ¿pero no hizo lo que la querías, que follara con otro?, dijo Silvia

– ¿Te quieres callar ya?, no te metas joder!!!

No tardaron ni 5 minutos en recoger todo, Raquel no quería hablar conmigo y yo solo hacía que discutir con su amiga Silvia.

– Raquel, venga vente esta noche, tu y yo solos, cenamos y casa y hablamos todo…

– Que tío mas patético, venga cuéntale lo del viejo, dijo Silvia, cuéntale que te has estado tirando al viejo otra vez!!!!

– Calla ya Silvia!!!, dijo Raquel a su amiga, venga sal un momento y espérame fuera.

Su amiga salió de casa mientras se reía y yo me quedé a solas con Raquel.

– Que viejo dice!! ¿has vuelto a quedar con Miguel?

– Mira David, eso da igual, no me lo pongas mas difícil. Lo nuestro se ha terminado, me hubiera gustado terminar bien contigo, puede que con el tiempo podamos ser amigos, no me gusta terminar mas de 7 años así, pero es lo mejor para los dos, al final íbamos a terminar muy mal, no podíamos seguir así…

– ¿Y ya está?, ¿eso es todo?.

– Adiós David., dijo saliendo de casa

Antes de cerrar la puerta su amiga Silvia puso el pie y se asomó un poco.

– Adiós David, dijo tirándome un beso la muy zorra de su amiguita.

Entré en la habitación desordenada y poco a poco me puse a recoger todo. Por la noche me acosté pronto y me dormí. Al día siguiente comenzaba una nueva vida para mi. Una vida sin Raquel. Ni tan siquiera quise quedar con Miguel para que me contara que es lo que había pasado la noche de hotel con mi ex-novia…

9 meses mas tarde (actualidad)

Me metí en el perfil de Facebo..k de Raquel y me puse a echar un vistazo a las fotos… Había estado de viaje recientemente en Nueva York con Hugo, su jefe. Ahora parece ser que también era su novio. Al mes y medio de dejarme ya me habían llegado rumores de que la habían visto bajándose de un deportivo con un tío engominado a la puerta de una concurrida discoteca, yo me la encontré un par de semanas después en un bar. Raquel llevaba unos vaqueros de 200 euros, azul oscuros que marcaban su culazo de una manera brutal, tenía que reconocerlo que tenía un brillo especial en los ojos que ya no tenía conmigo, en dos meses parecía otra, estaba si cabe mucho mas guapa y mas buenorra.

Cuando nos vimos en el bar ella iba delante de su novio e iban agarrados de la mano, se cruzó conmigo con un seco “hola” y eso es todo lo que hemos hablado hasta la fecha. El pijo de su novio me miró y ni tan siquiera me saludó sabiendo perfectamente que era su ex. No me gustó ese aire de superioridad con el que me miraron los dos.

En aquella época (unos dos meses después de dejarlo), yo ya había empezado a follarme a todo lo que se movía. Estuve un mes jodidillo después de dejarlo, pero no podía seguir haciendo el tonto, así que me puse manos a la obra. Usaba la aplicación del Tinde…r y el Bado…o y en los bares usaba la táctica de Rodrigo de entrar a muchas tías. De hecho me hice amigo de él y compartíamos confidencias e incluso me recomendó alguna zorra del Tind..r que se había follado y luego lo hice yo. Un día por la noche con unas copitas encima le reconocí que sabía que se había follado a Raquel, él intentó disculparse como pudo.

– Oyes, yo lo siento, yo no quería…bueno…

– No pasa nada, yo en tu lugar también lo hubiera hecho, Raquel estaba muy buena, solo dime una cosa ¿que tal fue el polvo en el coche?

– Fue un polvazo…tu ex tiene el mejor culo que he tocado en mi vida…y me encantó correrme encima de ella!!!

Aquella pequeña confidencia hizo que tuviera que ir al baño del bar a hacerme un pajote.

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Aunque cuando me dejó Raquel yo no quise quedar con Miguel mas adelante si que lo hice. De hecho me lo encontré un día que estaba de fiesta con mis amigos. Me preguntó que que tal estaba y yo le dije que ya bien, le conté mis progresos con las zorritas que iba conociendo, le dije que en un par de meses me había follado a 6 tías.

– ¿Y sabes algo de Raquel?,me preguntó

– Si, me la encontré hace un mes o así, está saliendo con uno de los encargados de su tienda y eso que decía que era un gilipollas, pero mira las vueltas que da la vida…

– Jejeje, son todas igual, mira si un tío tiene pasta eso es como un imán para coños, te lo digo por experiencia, pocas se resisten a eso…

– Oyes, siento si estuve un poco borde cuando me llamaste después de lo del hotel, pero entiende que me acababa de dejar y no me apetecía mucho quedar, le dije yo.

– Tranquilo que lo entiendo perfectamente. Me hubiera gustado contarte lo del hotel, pero bueno ya entiendo que no quieras…

– Si, me gustaría saber lo que pasó…

– ¿Te invito a una copa y lo hablamos?…

Me despedí de mis amigos y me quedé con Miguel, él hizo lo propio con los amigotes con los que estaba, nos acercamos a la barra a pedir una copa y después comenzó a relatarme la noche que pasó con mi entonces novia antes de que me dejara.

– Fuimos a un hotel y en la recepción nos pidieron el Dni a los dos, Raquel parecía nerviosa y no hacía mas que mirar a los lados por si alguien nos pudiera reconocer. Luego mientras íbamos hacia el ascensor yo ya la iba sobando el culazo por encima de sus mallas y ella se dejaba hacer. No quiso morrearme en el ascensor pero no dejé de sobarla hasta que entramos en la habitación. Cuando entramos empezamos a comernos la boca a lo bestia, hice que sacara bien la lengua para comérsela y luego quise que ella me comiera también mi lengua, luego la desnudé, estaba empapada la zorra y la puse abierta de piernas en la cama para comerla el coño, no llevábamos ni 10 minutos en la habitación y ya se había corrido una vez. Es una gozada comer ese coñito bien depilado…jejeje

– Joder…

– ¿Estás ya empalmado, no putita?

– Si, dije dando un trago a la copa, sigue, quiero saberlo todo.

– Jejeje, no cambias…pues luego me desnudé yo, ya te imaginarás lo que tocaba en ese momento, ella tenía que devolverme el favor, estuvimos un rato que ella me la meneaba mientras nos comíamos la boca, pero yo quería otra cosa y se lo tuve que pedir “venga chúpamela”, no puso muchas pegas…jejeje, la muy zorra bajó la cabeza y sin muchos miramientos se la metió en la boca y me la chupó con muchas ganas, le tuve que pedir que me comiera los huevos también e incluso me dio un par de lametones en el ano, ahí me di cuenta de lo que cerda que estaba tu novia y que iba a hacer con ella lo que quisiera. Joder putita, no me quería correr tan pronto, porque uno tiene una edad y lo mismo luego ya esto no se pone duro, tuve que decirla que parara porque sino se lo iba a echar todo en la boca, “venga ponte a cuatro patas zorra, voy a follarte”

– ¿Y ella no decía nada?

– Que va, solo gimoteaba, tenía la respiración muy acelerada y obedecía sin rechistar, cuando se me puso a cuatro patas con aquel inmenso culazo delante de mi cara, te lo juro que casi me corro sin tocármela, no me había pasado eso nunca tío. Lo primero que hice fue soltar un sonoro azote en sus nalgas “menudo culo tienes guarra”, cuanto mas le insultaba y mas cosas sucias le decía mas cachonda se ponía, jejeje…le dije “ábrete el culo con la mano, todavía me estoy pensando por donde te la voy a meter” y ella se puso la mano así en todo el cachete y se lo abrió enseñándome su entrada trasera y su brillante coño, te aseguro putita que si llegas a ver esa escena tu si que te corres, jejeje…estábamos desatados ya los dos.

– ¿Y por donde se la metiste?, dije yo con un calentón ya tremendo.

Al fin y al cabo lo que me estaba contando era lo que había hecho no con mi ex, sino con mi novia en ese momento. Cuando Raquel a cuatro patas le ofrecía jadeante su culazo era todavía mi novia. Me estaba poniendo unos cuernazos a lo bestia.

– Pues si te digo la verdad no me decidía, tenía la intención de follármela por todos los sitios y en todas las posturas, pero en ese momento no me decidía, tuve que soltarla otro buen azote y agarrarla por el pelo para recostarme sobre ella y se lo pregunté “¿por donde quieres que te la meta,eh puta?”…

– ¿Y te contestó?…

– Jejeje…pues claro putita…me dijo casi gimiendo, “por el culo, métemela por el culo”…jejeje, no llevábamos ni media hora en la habitación, ya se había corrido una vez y me estaba pidiendo que me la follara por detrás, hice que me lo pidiera otra vez y que lo dijera mas alto, me puse de rodillas detrás de ella y la solté un azote con mucha dureza, ya tenía la nalga derecha muy roja, puso cara de dolor pero ahí seguía a cuatro patas ofreciéndome su culo y se giró hacia mi “dame por el culo Miguel, vamos, dame por el culo!!!!!!”…jejeje…me agaché y solté un escupitajo entre sus cachetes y luego metí la saliva en su ano con un dedo, tampoco quería trabajármela mucho, quería que la doliera un poco cuando se la metiera, pero eso sí, no pude resistirme a comerme ese ojete, meter la cabeza en ese culazo es la hostia, se lo estuve comiendo un buen rato, eso hizo que ella todavía lo deseara mas en el momento de la penetración.

En ese momento me acomodé la polla sin ningún disimulo para que Miguel viera lo dura que la tenía. Miró hacia mi paquete y sonrió, luego siguió hablando.

– Ya no se lo hice desear mas, se la metí por el culazo ese que tiene muy poco a poco, pero ella ponía cara de dolor, no debía de estar muy acostumbrada últimamente…jejeje…lo tenía muy prieto pero a mi me daba igual si la dolía o no, me puse a follármela duro, sin miramientos y a ella enseguida le empezó a gustar porque cambió la cara de dolor por una cara de guarra que no podía con ella, es más, ella misma se movía buscando mis embestidas para que se la metiera mas profunda…jjajaja putita no sé que mas quería, ¡¡¡si se la tenia metida hasta el fondo!!!, estaba salidísima. La estuve enculando por lo menos 20 minutos, hasta que ella ya no pudo mas y se metió la mano entre las piernas para correrse, a mi tampoco me faltaba mucho, cuando se corrió se quedó a cuatro patas y vi su coño y la cara interna de los muslos, estaba empapadísima!!!!!, incluso en la cama había un charcazo de su flujo, joder la puta de tu novia, que mojada estaba y que corrida se había pegado!!!!!!

– ¿Y tu te corriste?

– No te adelantes putita, no tengas prisa, yo no quería correrme todavía, luego estuvimos hablando un poco en la cama, desnudos, me dijo que yo no me había corrido y se puso a menearme la polla mientras nos morreábamos, la dije que tranquila que todavía no me quería correr, pero que me la chupara un rato. Me apetecía que me la comiera después de haberla tenido metida en su culo. Luego me comí a tu novia, lamí y chupé todo su cuerpo, me la comí enterita, el cuello, babee bien sus tetas y sus pezones, incluso la hice un par de chupetazos, llevaba mi marca en sus tetas…mmmmmmmm…las piernas, los muslos, los pies, le comí el culo y luego otra vez el coño hasta que se corrió otra vez, esa zorra era una máquina corriéndose!!!!! ya no sé cuantos orgasmos llevaba. Luego recibió un mensaje tuyo al móvil que donde estaba, jejeje…muchas gracias putita, eso hizo se se pusiera mas cachonda todavía y me la chupó otra vez y cuando me la puso bien dura se me puso encima y se puso a cabalgarme como una zorra salvaje. Yo puse las dos manos en su culazo y me dejé llevar, pero no quería correrme todavía, le dije que se me pusiera encima pero de espaldas, así podía mirar su espalda y ver como movía el culo.

Instintivamente me agarré la polla, me hubiera pajeado allí mismo si hubiéramos estado solos. Yo ya no podía estar mas cachondo mientras Miguel seguía hablando como se había follado a Raquel.

– Me encantaba como se apartaba el pelo y miraba hacía atrás para que mirara que cara de guarra ponía y seguía moviendo ese cuerpazo que tiene, joder putita eres idiota!!!!!…yo no hubiera dejado escapar una puta así…ese inmenso culazo sin una puta arruga!!!!…y como lo meneaba, me estuvo follando otro buen rato y luego me la chupó otra vez, me comió los huevos mirándome con cara de niña mala. Yo ya no podía mas putita, hice que se abriera de piernas y me la follé en la postura del misionero mientras nos comíamos la boca, ya me iba a correr, la dije que me pusiera las manos en el culo, ese me encanta, pero Raquel fue mas allá, ¿sabes lo que me hizo la zorra?

– Te metió el dedo en el culo, dije yo aparentando conocer a mi ex.

– Joder si, putita, me metió el dedo en el culo, pero no un poquito, no, me lo metió entero, yo bramaba como un cerdito mientras me la seguía follando, hasta que no pude mas, descargué la tensión de toda la noche dentro de ella, dentro de su coño, vaya corridón!!!!, no paraba de eyacular tío!!!,cuando me quité de encima de ella todavía se la desbordaba la leche de su agujerito…jejeje…putita si ella no tomara la píldora te aseguro que esa noche te la dejo preñada…jejejejeje.

Yo cuando terminó de contármelo no podía aguantarme mas y le dije.

– ¿Vamos a tu casa?

– Jejeje putita, ¿quieres venir a casa conmigo?, ¿seguro?…yo también estoy muy cachondo, vas a tener que ser una buena putita.

Y efectivamente fuimos a su casa. Esa noche no ligué con ninguna chica, solo me fui a casa del viejo que se había estado follando a mi novia y fui su putita. Hice todo lo que me pidió, pajas, mamadas y yo me corrí dos veces mientras tanto antes de que él lo hiciera definitivamente dentro de mi boca.

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Mi relación con Miguel volvió a normalizarse, solíamos quedar un par de veces a la semana en su casa y compartíamos pajas. Yo me seguía follando a toda clase de tías con las que quedaba y luego le enseñaba fotos de ellas a Miguel y le contaba como me las había follado. Todo eso nos daba mucho morbo. Veíamos sus fotos del facebo..k o alguna robada que yo las había hecho y luego lo comentábamos todo. En dos meses me follé a mas de 15 tías.

Es increíble lo fácil que es follar hoy en día, muchas van a lo que van, incluso universitarias con 20-22 añitos y que están buenas y quedan para follar como si nada. Quedas con ellas y en menos de 30 minutos ya te las estás tirando en el baño de la cafetería o en el coche o van a tu casa sin problemas. Me follé de todo, incluso hasta alguna cuarentona que estaba de muy buen ver, tías de 30, de 35 separadas con niñas que solo buscan sexo. Vaya meses de sexo.

Incluso salí un par de veces de fiesta con Miguel. Un día estábamos en la Blue Moon y pasa un grupo de tías de unos 35-40 años y le saluda una con un hola. Era una morena de 1,60 o así, unos 35 años y con muy buen culo

– ¿La conoces?, dije yo.

– Jejeje, si putita, se llama Marta, me la follé hace un par de años.

– Joder ¿y te acuerdas del nombre de todas las que te follas?

– No putita, pero de algunas no te puedes olvidar, de ésta si me acuerdo porque estaba casada, llevaba no sé si eran unos 5 años casada y mas de 9 de relación y me acuerdo porque a esta me la follé por el culo, ¡¡¡menuda cerda!!, no me puso ninguna pega y luego me contó que a su marido hacía muchos años que no le dejaba hacerlo….jejejej…que zorra…y que vicio tenía, quedamos creo que tres veces en mi casa y en todas me la chupó y me la follé por el culo…jejeje…hace poco hablé con ella y debe seguir con el marido, ¡¡¡menudo cornudo!!!…jejeje…pero ya no hemos vuelto a follar, lo mismo si la entras tu hasta te dice que sí.

Tengo que reconocer que la casada me dio morbo y me dije que por intentarlo no perdía nada. Al principio me siguió un poco el juego y eso que estaban delante sus amigas, yo me animé y enseguida bajé la mano a su culo y ella me dejó que se lo sobara un poco, pero de ahí no pasó la cosa. Por lo menos llegó esa noche a casa bien cachonda, seguro que se hizo un dedo mientras que el cornudito de su marido dormía.

–—————————————————–

Otra noche volví a encontrarme con Raquel, iba con su novio Hugo, me habían dicho que últimamente ya no salía con sus amigas, incluso con Silvia tampoco. Me crucé con ella en la discoteca y no me dijo ya ni hola. Iba con unos aires altivos y de diva que no me gustaron o por lo menos eso me pareció. Luego por la noche entré en su Facebo…k a ver las fotos que iba colgando y estaba en la zona vip de una conocida discoteca en Madrid con su novio y otros amigos. Incluso tenía fotos con varios famosillos. Me volví a hacer una paja mirándola antes de acostarme. Desde luego que parecía que le iba muy bien, incluso que había cambiado. Es lo que tiene estar rodeada de gente con dinero.

Se lo conté a Miguel, los aires de superioridad con los que ella me había mirado en la discoteca y me dijo que era normal que yo para ella era un don nadie ya.

– Quiero pedirte una cosa Miguel, ¿te la volverías a follar ahora?

– Jejeje putita, sabía que tarde o temprano me lo ibas a pedir, te jode mucho que esté con ese tío y quieres que me la folle, ¿no?

– Si, exacto, ¿ lo harías?…

– Si lo haría, pero siento decirte que ella no va a querer, ¿que te crees que después de la noche del hotel no volví a intentar quedar con ella?…jejeje. Lo intenté un par de veces, pero ella me dijo que no, seguramente ya estuviera saliendo con el tío ese. Mira David pasa de ella, tu sigue con tu vida, pero si quieres tocarla un poco las narices, mira vamos a hacer una cosa que es una tontería pero seguro que la fastidia.

– Dime.

– Un día vamos tu y yo a la tienda donde trabaja y que nos vea juntos, que vamos en plan colegas, amigos. Te aseguro que la cara que va a poner no la vas a olvidar.

Y eso hicimos y efectivamente la cara que puso Raquel cuando me vio con Miguel en su tienda difícilmente la voy a poder olvidar. Seguramente que su cabeza recopilara todo lo que había pasado desde casi dos años atrás y atara cabos muy rápido. “¿y estos dos que hacen juntos?…no, no puede ser, no me puedo creer que lo hayan tenido todo planeado desde el principio”.

–——————————————————-

Y desde ese día no he vuelto a ver mas a Raquel. Solo me quedaba un pequeño fleco pendiente en toda esta historia y es que parece que a veces Dios es bueno y te sirve las oportunidades en bandeja. Su amiguita Silvia.

Una noche salí de fiesta con mis colegas y cuando llegamos ya tarde a la última discoteca allí me la encontré. Iba con otras dos amigas, que no conocía, desde luego no eran del grupo de Raquel. Llevaba un vestido verde superajustado con la faldita muy corta, medias negras de rejilla y zapatos con un buen tacón, la rubita llamaba la atención a lo lejos. Dudé de si acercarme o no, así que hice como que no la había visto y me coloqué muy cerca con mi grupo de amigos, como el que no quiere la cosa nuestro grupo estaba pegado a esas tres chicas. Uno de mis colegas se dio cuenta.

– Oye, ¿esa no era la amiga de tu ex?

– Si, si que es.

En ese momento ella miró hacia nosotros y se encontró conmigo a menos de un metro. En un principio los dos no supimos como reaccionar pero yo me acerqué a ella para darle un par de besos. La muy zorra me puso la cara para que lo hiciera, pero en cuanto empezó a hablar me di cuenta de que llevaba unas cuantas copas encima.

– Hombre, cuanto tiempo, ¿que tal te va?

– Bien, bien, pues como siempre, el trabajo igual y aquí un poco de fiesta con los colegas.

Ella miró a mi grupo de amigos y se rió.

– Vaya muermos de amigos y joder no hay ninguna ni medio guapo ¿que sales con estos para ligar tu?, jajajajaja, yo estoy aquí con unas del trabajo.

– ¿Ya no sales con las del otro grupo?

– No, paso, si no está Raquel no me apetece salir con ellas. Por cierto ya sabrás lo de Raquel, ¿no?

– Si , que está con su jefe, el pijo ese de la gomina…

– No, que se va a vivir con él a un ático que han comprado, además el pijo ese, como dices tu, te da mil vueltas como hombre…te portaste muy mal con ella.

– Ese solo tiene dinero, es un puto niño de papá. ¿que coño sabrás tu?, a lo mejor si no te hubieras metido donde no te llaman seguiríamos juntos.

– Pero ¿tu ves normal lo que hacías con ella?, no sé como pudo aguantar tanto, será porque estás bueno sino, jajaja…

– Y según tu ¿que es lo que tuvo que aguantar?.

– Mira, paso de hablar estas cosas contigo.

– No, quiero que me lo digas, venga te invito a una copa y me dices lo que me tengas que decir.

Aunque Silvia seguía con su actitud despectiva hacia mi ya me había hecho un par de insinuaciones de que yo le gustaba físicamente. Me acerqué con ella a la barra y le pedí una copa, yo me pedí un botellín de agua.

– Yo bebo agua que he traído el coche. Bueno a ver, ¿que es lo que tuvo que aguantar Raquel?

– ¿Tengo que decírtelo o que?, me parecía enfermizo lo tuyo, querer que se follara a otros y que eso te excitara, me soltó sin cortarse un pelo.

– Mira eso son cosas de pareja y nadie tiene que meterse.

– Me dices a mi eso y te mando a la mierda al momento. A nosotras nos gustan los tíos que se visten por los pies, no los cornudos como tu, me dices a mi que me folle a otro y vaya si lo hago y hago que se entere todos tus amigos, tu familia, los de tu trabajo.

Por un momento me imaginé siendo el novio de Silvia y siendo un cornudo consentidor y que todo mi círculo cercano supiera de mi condición. No pude evitar tener una erección.

– Ya te gustaría a ti, estar con un tío como yo…

– ¿Como tu?…jajaja, he estado con tíos mucho mas guapos y por lo que me contaba Raquel tampoco es que fueras gran cosa en la cama…

En ese momento se acercaron sus amigas para decir a Silvia que ya se iban. Era una buena señal si ella se quedaba conmigo o no.

– No, iros, que en cuanto me acabe esta copa ya me cojo yo un taxi.

– Que si quieres te esperamos eh Silvia…

– No, de verdad, iros que estoy bien.

Me puse a analizar la situación. Me había encontrado a la mejor amiga de Raquel, con la que me llevaba fatal y estábamos hablando por lo menos sin tirarnos los trastos a la cabeza. Ella iba con unas copillas de mas y ya por lo menos me había lanzado un par de indirectas diciendo que estaba bueno y sobre todo sus amigas se habían ido y ella había preferido quedarse conmigo. Tenia que intentarlo al menos.

– Te llevo yo a casa luego en el coche.

– Vale, me parece bien, pero ya te he dicho que de esto no digas nada a Raquel, podría pensarse cosas que no son solo porque me lleves a casa.

– Bueno y haber que es eso que te ha contado Raquel de que no soy gran cosa en la cama.

– Jajaja, dice que no estabas nada mal dotado, pero que terminabas enseguida, eso a las tías nos cabrea mucho.

– Yo no creo que termine rápido

– No es eso lo que me contaba Raquel, incluso me decía que alguna vez no llegabas ni a poderla meter, que acababas antes de hacerlo, joder lo tenías todo, cornudo y encima eyaculador precoz, jajaja…

Tengo que reconocer que esa humillación por parte de Silvia me estaba poniendo cachondísimo y ella seguía hablando y mofándose de mi.

– Pero vamos ya lo del viejo es lo mas fuerte, dejar que se follara a ese tío y encima te excitara, es que no me lo puedo creer, mira cuando me llamó después de que habíais discutido me alegré mucho, tengo que reconocértelo, llevaba tiempo detrás de ella para que te dejara. Me contó que había estado con el viejo en el hotel toda la noche follando y luego discutió contigo, que la habías insultado. Yo misma la convencí para ir a tu casa a recoger las cosas, quería ver como te arrastrabas, no me dabas ni pena, aquel día fuiste muy patético…

– Yo no quería que terminara así, no tenías que haberte metido y por lo que se vé tampoco es que te haya ido muy bien con ella, porque ya tampoco sale contigo mucho…

– Es normal, lleva poco con Hugo, están en la fase de encoñamiento, jajaja y quieren estar siempre juntos.

Silvia se acercó a mi pegando su cuerpo al mío y me dijo al oído.

– Y volviendo al tema, ¿que pasa que querías que Raquel se siguiera follando al viejo como la otra vez?, por lo que me decía se corría mas veces con él en una noche que contigo en todo el año, jajaja

– Vale ya Silvia, no quiero seguir hablando de esto…

– ¿No quieres escucharlo?, pero si sabes que tengo razón…

En ese momento se encendieron las luces del bar y se apagó la música, era hora de irse para casa. Me acerqué a mis colegas y les dije que iba a llevar a Silvia a casa. Fuimos andando hasta el coche casi sin hablarnos, la muy zorra me había humillado pero bien, a pesar de las copas que llevaba encima podía ver en su cara lo satisfecha que se había quedado de decirme todas esas cosas a la cara. Cuando nos montamos en el coche le dije.

– Te invito a desayunar., ya están abiertas las chocolaterías…

Ella me miró sorprendida, no se lo esperaba desde luego después de haberme pisoteado unos minutos antes.

– Ya te dije David, prefiero que no nos vean juntos, que luego la gente se piensa cosas que no son.

– Si quieres me bajo yo solo a por el chocolate y vamos a mi casa a desayunar…

– No hace falta que vayamos a comprar el chocolate…ehhh…¿no tienes tostadas en casa?…con eso me vale para desayunar…

No dije nada más, arranqué el coche y me dirigí con Silvia a casa. Estaba claro que la muy zorra con el alcohol se había desinhibido y andaba buscando polla. Aunque yo era el ex de su mejor amiga era lo mejor que iba a tener a mano. Pensaría que mas vale lo malo conocido…. La muy cabrona apoyó el pie en el asiento para ofrecerme todo su muslazo y después se encendió un cigarro.

– Oyes no fumes en el coche…

– Perdona, dijo abriendo un poquito la ventanilla como si aquello fuera suficiente para no llenarme el coche de humo. La muy cabrona se fumó todo el cigarrillo pasando de lo que le había pedido.

Así llegamos a casa, en el ascensor la tensión se podía cortar con un cuchillo y después entramos en el piso. Tengo que reconocer que no sé si iba mas nervioso o excitado. No siempre tiene uno la oportunidad de follarse a la mejor amiga de su novia (en este caso ex).

– Bueno ya conoces la casa, no hace falta que te la enseñe…

– Oyes, de esto a Raquel, ya sabes, no dig…

No tuvo tiempo ni a terminar la frase, la cogí por la cintura y me lancé a su boca. Ella me correspondió el morreo y nos comimos los labios y las lenguas de una manera muy guarra. Subí su vestido y la levanté por el culo para sentarla sobre la mesa del salón. Me agaché y violentamente desgarré sus medias de rejilla a la altura de sus muslos por la cara interna mientras ella jadeante me desabrochaba el pantalón. No tardé en apartar su tanguita para palpar su coño y ella a la vez me sacó la polla.

Los dos con la respiración acelerada nos masturbábamos mutuamente. Silvia me agarró la polla de una manera muy sensual, me la meneaba muy suave mientras tenía el dedo gordo de su mano en vertical hacia arriba y con ese dedo me acariciaba por el capullo a la altura del frenillo. Desde luego que había agarrado unas cuantas para tener una técnica tan especial en el arte de pajear. A los pocos segundos de agarrármela exclamó:

– ¡¡Joder!!, dijo mirando hacia abajo.

Sin duda se refería al tamaño de mi miembro. Mi enorme falo de 20 cms estaba duro y con un grosor como pocas veces había tenido, mis venas palpitaban y su pequeña mano apenas podía abarcar un mínimo trozo del tronco de mi polla. Yo ya había metido un par de dedos en su coño y me la follaba con ellos, había echado un par de miradas hacia abajo para ver como lo llevaba, es algo que me provoca mucha curiosidad. No lo llevaba totalmente depilado sino que le había crecido un poquito. Seguramente se lo depilara un par de semanas atrás, el vello era rubito, lo que me indicaba que era rubia natural, aunque fuera teñida. Yo ya envalentonado me puse erguido ante ella.

– ¿Te gusta mi polla, eh?, porque no te agachas y me la chupas…

Ella aunque estaba muy excitada siguió con su chulería habitual.

– No te emociones chaval…vamos ponte un preservativo y ven aquí.

Yo me acerqué a su coño y cogiéndome yo mismo la polla le dí unos golpecitos en él, que la hicieron suspirar de placer, pero ella se resistía.

– ¿Hay confianza, no?, podemos hacerlo así…

– No vas a metérmela así, dijo mordiéndose el labio sin creerse ni ella misma las palabras que salían por su boca.

Follármela a pelo hubiera sido una gran victoria por lo que sin decir nada empecé a introducir lentamente mi polla en su interior.

– Para, para!!!, dijo empujándome por mi abdomen, pero sin cerrar las piernas, vamos no seas cabrón, ponte un condón tío!!!, dijo retirándose y dejándome todavía mas caliente con unos pocos cms de mi polla empapados por haber estado dentro de ella.

Bajé los tirantes de su vestido y ella misma viendo mis intenciones se quitó el sujetador. Admito con sinceridad que sus tetas me decepcionaron un poco, eran unas tetas bonitas pero ya algo caídas, nada que ver con lo que sugería su escote y su sujetador wonderbra de unas enormes y fantásticas ubres. Antes de ir a la habitación a por el condón se las sobé un poco y pellizqué sus pezones mientras nos volvíamos a comer la boca. Luego me comí un poco sus tetas, unos pocos segundos, mas que nada por poder decir que la había chupado las tetas.

– Espera no te muevas, quédate sentada en la mesa…

Fui a la mesilla y cuando volví Silvia se había quitado las medias de rejilla rotas y el tanguita. Aquello me decepcionó un poco porque con las medias así parecía una auténtica puta. Ahora tenía el vestido enrollado en la cintura y seguía sentada en la mesa de mi salón mostrándome las tetas y abierta de piernas ofreciéndome su coño para ser follado. Me puse el preservativo delante de ella y me acerqué ya con la única intención de no demorar mas el clavarle toda mi polla. No podía aguantarme más.

– ¿La quieres dentro, eh zorra?

Ni siquiera me contestó, fue ella misma la que me agarró la verga para introducírsela con mucha facilidad.

– Ummmmmmmmmm que bueno, dijo sacando sus caderas hacia delante.

Yo puse las manos en su culo para ver que tal tacto tenía, no era el culo duro de una veinteañera, pero para tener 30 y no hacer casi ejercicio tenía un culito pequeño y redondito muy apetecible y así agarrándoselo comencé a follármela muy despacio. Ella sacaba sus caderas hacia delante y me agarraba por la nuca mientras miraba hacia abajo para ver como desaparecía mi polla en su caliente coño.

– Vamos muévete, venga muévete, me decía moviendo sus caderas al encuentro de mis lentas embestidas.

Pero yo estaba muy cachondo. El follarme a aquella zorra que tanto me había puteado era algo muy placentero. Si hubiera bebido algo hubiera aguantado unos minutos, pero sin una triste copa en mi organismo no iba a resistir ni dos minutos. Quise disfrutar de aquello al máximo sabiendo de lo poco que iba a durar. Sobaba sus tetas, su culo, le comía la boca, miraba su coño y la cara que ponía cuando me la follaba. Quería recordarlo y memorizar todo. Luego hice que se pusiera mas vertical sentada sobre la mesa y aceleré el ritmo. Empecé a follármela a toda velocidad y la embestí todo lo duro que pude en plan polvo mete y saca. Ella se agarró mas fuerte a mi cuello y empezó a gritar.

– Así, así, asíii…ahhhh.ahhhh, así joder!!! decía con la voz entrecortada de mis sacudidas.

– ¿Te gusta que te follen duro, eh puta zorra?…¿te gusta así de duro?.

– Ahhhhh…ahhhhh….no pares…no pares…ahhhh…sigue así…sigueeeee…asiii…sigue…

Yo ya sabía que a ese ritmo mi corrida era inminente, ¿cuanto podía durar?, 20, 25, 30 segundos, no sé, pues manos o menos eso duré, no hubo ningún milagro. Me salí de ella y con velocidad me quité el preservativo ante su sorpresa. No tuvo tiempo para reaccionar cuando me la sacudí ante ella para comenzar a descargar sobre su coño, su vestido enrollado en la cintura y una ráfaga en medio de sus tetas. Ni tan siquiera quise avisarla de que la iba la llenar de leche.

Lo siguiente que recuerdo es la cara de Silvia, no podía creerse lo que acababa de pasar, había sido uno de los polvos mas rápidos de su vida, no creo que llegara a un par de minutos, pero seguían sus mejillas encendidas y yo creo que el que me corriera sobre ella y la hubiera dejado a medias hacía que todavía estuviera mas cachonda. Seguía sentada sobre la mesa, con las piernas abiertas y totalmente cubierta por mi corrida, esperando a ver que decía yo.

En ese momento recordé lo que me contó una vez Rodrigo sobre como echar a una tía de tu casa después de tirártela y le dije a Silvia.

– Puedes usar el baño para limpiarte, ya sabes donde está. te voy a llamar a un taxi que desde aquí pilla un poco lejos de tu casa.

– ¡¡¡Serás hijo de puta!!!!!!!!!, ¿esto es una jodida broma?, dijo bajándose la mesa para meterse al baño.

Entendió al momento que no iba a suceder nada mas entre nosotros, que se iba a quedar a medias y que yo la había utilizado para correrme como a una vulgar puta. Desde luego que me quedé con muchas ganas de habérmela follado unas cuantas veces mas y en todas las posturas, incluso seguramente me hubiera terminado chupando la polla y no me hubiera importado tampoco chupar su coño y su culito. Pero para mi aquello era una gran victoria, me había quedado tan satisfecho que me daba igual que se fuera. Cuando salió ya se había recompuesto el vestido, pero una enorme mancha era visible por la zona del estómago. Se acercó a la mesa y cogió las medias que estaban por el suelo para metérselas al bolso, luego se puso el tanguita delante de mi intentando que yo no viera nada, en una operación que me pareció súper morbosa.

– No ha estado nada mal, cuando quieras otro día repetimos, dije sentado en el sofá desnudo de cintura para abajo con mi pene ya medio flácido…

Ella me miró con cara de asco.

– ¡¡¡Eres un puto maricón de mierda!!!!! en tu puta vida me vuelves a tocar un pelo…¿me has oído?, en tu puta vida…y de esto a Raquel ni una palabra…

– ¡¡¡Que te largues ya zorra!!!

–————————————————————

Y de esto hará unos tres meses. Desde entonces no he vuelto a cruzarme con Raquel, solo sé de ella a través de las fotos que publica en las redes sociales, debe seguir viviendo en el pisito de lujo de su novio Hugo. Sin embargo a Silvia si que la he vuelto a ver. A parte de su trabajo, también lo hace de camarera en un bar solo los fines de semana. A mi me gusta ir con mis colegas allí e ir yo a la barra a pedir las copas para que tenga que verme. Ni tan siquiera me saluda, solo me sirve y me cobra, pero me encanta ver la cara que pone cuando me ve.

Pero si que el amor ha vuelto a cruzarse en mi camino. Dos semanas mas tarde de follarme a Silvia (hará unos dos meses y medio) entré en la cafetería de uno de los clubs de padel donde acababa de jugar un torneo. Había perdido en las semifinales y me acerqué a la barra para pedir una caña. Al lado mío estaba María, ella sola mirando el móvil y sentada en un taburete. La conozco desde hace varios años solo de vista, desde que era menor, es una de las mejores jugadoras de padel de la comunidad y siempre la han acompañado sus padres a todos los torneos. Mis amigos la llamaban “la Sharapova”, aunque solo se pareciera a ésta en la altura. 21 añitos, 1,80 de altura, pelo castaño con una melena hasta mas de media espalda, unas piernas largas increíbles ni gordas ni delgadas, tetas medianas y un culito respingón que lucía con sus mini conjuntitos de padel y una preciosa carita aniñada. De solo verla así sentada te daban ganas de sacarte la polla y comenzar a meneártela tan solo mirándola. Ella había jugado antes que yo y también había perdido en las semifinales.

– Ha estado muy bien tu partido, ha sido una pena que hayáis perdido, se os ha escapado por unos pocos detalles, dije yo rompiendo el hielo. Ella se giró para ver quien era.

– Lo mismo te digo, ha estado muy bien tu partido…

– No sabía que lo habías visto, dije yo

– Si, claro, si puedo me gusta quedarme a ver las semis de chicos, no es la primera vez que te veo jugar…

– Yo también te he visto unas cuantas veces, bueno soy David, dije acercándome para darla dos besos a modo de presentación, aunque era obvio que los dos sabíamos los nombres del otro.

– María…

– Te invito a lo que estés tomando.

– Ahora no puedo, nos vamos ya, estoy esperando a mi padre…

– Vale, otro día…dije yo.

– Eh…vale, dijo ella despidiéndose mientras se acercaba su padre.

Maria vive en otra ciudad distinta a la mía, aunque en la misma comunidad, estamos mas o menos a una hora en coche. Aunque yo sabía que tenía que hacer poco que hacer con aquel pibón, casi 10 años menor que yo, pero al menos lo había intentado y lo iba a seguir haciendo con todas las tías que pudiera. Sin embargo esa misma noche me llegó una solicitud de amistad de María por el Faceb…k. y un mensaje.

Dos semanas mas tarde se jugaba un torneo en su ciudad y me preguntó si me iba a inscribir, así nos tomábamos lo que teníamos pendiente. Yo en principio no lo iba a ir a jugar, pero la dije que sí con el corazón a mil pulsaciones convencí a mi compañero y fui a su ciudad a jugar el torneo y desde aquel día empecé una relación con María.

Me llevó mas de un mes y medio de citas, cenas, visitas a su ciudad, cines y demás para poder besar su boca. Aquella niña era un encanto y me tenía enamorado, pero era evidente la sobre protección que había tenido por parte de sus padres y se notaba mucho en materia sexual, por lo que me contó solo había tenido un novio serio (yo deduje que solo había follado con uno).

La invité a pasar un fin de semana en mi casa a lo que ella me dijo que si, esa fue la primera vez que nos acostamos. El polvo bastante decepcionante, pues aunque Maria tuviera un cuerpo de diosa en la cama era como un palo. Cuando estábamos desnudos y la puse la mano sobre mi polla ella me la acarició con mucha ternura, pero yo esperaba a que me la cogiera y me la meneara, cosa que no ocurrió. Yo creo que no sabía ni que hacer con ella. Finalmente terminamos con un simple misionero y aunque no fuera el mejor polvo del mundo, follarme a aquel pibón de 1,80, con esa carita y acariciar todo su cuerpo mientras me rodeaba con sus inmensas piernas hizo que me corriera en tres minutos

Desde ese día hemos vuelto a follar otras tres veces, la da vergüenza que bajé a comerme su coñito depilado y todavía no me deja, por supuesto que ella a mi no me la ha chupado y el otro día intenté ponerla a cuatro patas pero no quiso, me tengo que conformar con el misionero y que ella se ponga encima. Por lo menos ya he conseguido que me empiece a menear la polla y fue ni mas ni menos que en el cine donde ella también se empezó a desinhibir un poco y se dejó sobar mientras me pajeaba.

Por supuesto que Miguel está al tanto de mi relación y de todo lo que hago con María. Sigo quedando con él y le sigo pajeando y mamando la polla y compartiendo morbos. Ahora se pone muy cachondo con las fotos que hago a María, aunque sean normales, con ropa de calle, con sus conjuntitos de padel….Le cuento con detalle como es su cuerpo desnudo y como follamos, incluso ya me está pidiendo que le haga alguna foto robada de su cuerpo desnudo o en pijamita cuando se queda a dormir en mi casa. También la conoce del mundillo del padel desde que era una niña y me dice que tengo mucha suerte de estar con una tía que esté tan buena. Hace unos días Miguel me soltó lo que yo estaba esperando por su parte.

– Tu tranquilo, es evidente que no tenía mucha experiencia, pero poco a poco ya verás, te aseguro que en unos meses María te está chupando la polla, te la estás follando a cuatro patas y te estará ofreciendo su virginal culito para que intentes desvirgarlo…si te parece bien hazme caso a todo lo que te digo y verás los resultados… vamos a empezar a emputecer a tu novia…

FIN.

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